sábado, 23 de marzo de 2013

Danger - Capitulo 50


“I almost lost you;” - “Casi te pierdo;”


______’s Point of View:

Dos días. Han pasado dos locos días desde la ultima vez que vi a Justin y supongo que puedes decir que me estoy impacientando.

Quiero decir que de pasar casi todos los días con él a no ser capaz de verlo en absoluto es un gran cambio especialmente cuando estoy acostumbrada a estar cerca de él todo el tiempo y sentir su tacto.

También anhelo sentir sus labios sobre los míos. Llámame loca, pero ese chico puede besarte y hacerte sentir como si estuvieras tumbada en lo alto de una nube.

Mis dedos han estado hormigueando todo el día de escribirle mensajes y preguntarle si estaba bien o si ellos habían recibido noticias de lo que estaba pasando con la investigación, pero Justin me advirtió que no lo hiciera porque los policías revisarían su teléfono si ellos lo tenían que hacer para ver si había enviado algún mensaje a alguien sobre Parker.

Odiaba no poder estar allí con él en cada paso de la investigación, pero me alegro de que el me mantuviera a salvo. Lo ultimo que necesitaba justo ahora era que mis padres se involucraran.

“Señorita Jones, ¿hay alguna razón por la que no esta prestando atención a mi clase?” Levanté rápidamente mi cabeza para ver a la señora Hendricks mirándome a través de las gafas posadas en su nariz.

Mordí mi labio, mis mejillas probablemente estaban del color de un tomate. “No señora Hendricks.”

“Entonces te sugiero que prestes atención y dejes de soñar despierta.”

Asentí con la cabeza, mirando mientras ella me lanzaba una mirada firme antes de darse la vuelta y continuar con su lección.

Era corrientemente la ultima clase del día y estaba dolorida por salir de esta silla y llegar a casa.

Preferiría estar en mi habitación que estar sentada aquí escuchando a la señora Hendricks hablando y hablando sobre como la Segunda Guerra mundial comenzó, para ser honesta.

Balanceaba mi pie, golpeando con mis dedos sin cesar en la parte superior de mi mesa, contando cada segundo que quedaba hasta que la campana sonara.

Carly podía tener control sobre lo que estaba pasando y como había acabado con todas las preguntas, Justin le dio permiso para que me hiciera saber.

Ella me envió un mensaje el otro día cuando salió de la comisaría y me hizo saber como le había ido como la seda. También me dijo que ellos tenían a Justin allí, pero por lo que parecía, el no estaba en ningún problema.

Estaba agradecida por eso. No se lo que haría si ellos lo detuvieran.

Mis pensamiento fueron interrumpidos una vez mas pero esta vez por la campana final y inmediatamente me levanté, cogiendo mis libros y empujándolos en mi bolso antes de salir corriendo de la sala.

Caminé por el pasillo, empujando a la gente con el fin de llegar a mi casillero y largarme de aquí.

No entiendo porque la gente se tiene que parar en medio del maldito pasillo solo para tener una conversación. Es decir, ¿no se pueden mover a un lado o algo?

Idio*tas.

Negué con mi cabeza, para finalmente llegar a mi casillero. Moviendo el dial hacia cada uno de los tres número que me dieron al principio de año, abrí mi casillero, metiendo cosas en el interior antes de golpearlo cerrándolo.

Mi teléfono sonó en mi bolsillo y dejé escapar un gruñido de frustración. ¿Porque esta todo el mundo en contra de que me vaya?

Deslizándolo de mi bolsillo, esquivé a unos chicos perdiendo el tiempo en el pasillo mientras hacía mi camino a la doble puerta que daba al exterior.

De: Desconocido

Ven afuera.

Fruncí mis cejas juntas en confusión, mi estómago se revolvió ante el desconocido numero.

Contesté rápidamente, sin querer arriesgarme.

Para: Desconocido

¿Quien es?

Unos segundos después, la pantalla de mi teléfono se iluminó.

De: Desconocido

Ya verás Description: :smileywink:

Me mordí mi labio, mirando a mi alrededor y dándome cuenta de que a pesar de que la mayoría de los chicos se habían ido, todavía algunos estaban allí lo que me un poco de consuelo sabiendo que si se trataba de algún asesino, habría testigos.

Antes de darme cuenta, estaba ahora frente a frente a las puertas dobles y el mido me controló. ¿Como esta persona, sea quien sea, consiguió mi número?

Solo había una manera de averiguarlo.

Suspirando, abrí las puertas, dejando que el aire de la tarde se envolviera a través de mi. Nada mas salir, tomé una profunda respiración, mirando alrededor para encontrar cualquier tipo de signo de la persona que me había enviado esos mensajes.

No fue hasta que mis ojos recorrieron un chico familiar de cabello rubio sucio con ojos marrones que me dejaron helada, mis ojos estaban abiertos.

Una sonrisa se dibujó en sus labios. “¿Me extrañabas?”

 “¿Justin?” Dije boquiabierta, completamente llevada de vuelta por el hecho de que mi novio estaba a solo unos metros de distancia de mi.

Sus brazos estaban cruzados sobre su pecho mientras estaba recostado contra su coche. Vestía de blanco, las mangas de su camisa colgaban sobre su cuello en V, estaba enrollada hasta los codos, una gorra blanca estaba colocada en su cabeza.

“Ven aquí,” El se inclinó en su coche, tomando unos pocos pasos desde su coche hacia mi.

No vacilé antes de correr escaleras abajo hacia él, saltando en sus brazos abiertos mientras envolvía mis brazos fuertemente sobre su cuello, mi cabeza estaba enterrada en su hombro. “Te extrañé tanto.” Murmuré contra su camisa.

“Yo también te extrañé cariño.” El me sostuvo fuerte, sin dejarme ni una vez irme ya que mi cuerpo se balanceaba de atrás a delante, plantando pequeños besos cerca de mi mejilla y mi cuello.

Una vez que el me dejó, rápidamente agarré su cara, presionando mis labios contra los suyos, sin poder contenerme por mas tiempo.

Justin se rió entre dientes, agarrando mis manos y haciendo palanca contra su cara mientras sostenía entre sus manos mi rostro a la vez que el profundizaba el beso, pasando su lengua por mi labio inferior.

Le concedí el acceso, sintiendo su lengua deslizándose dentro mientras luchábamos por el dominio. Gemí en el beso, deseando mas de él.

después de unos segundos, Justin se apartó, lamiendo sus labios para saborear el sabor.

Me apoyé en los dedos de mis pies, tratando de volver a nuestra anterior sesión de besos pero el se apartó antes de que yo pudiera. Gemí en molestia.

“Alguien esta impaciente.” el se rió, mirándome con pura diversión en sus ojos.

“No te he visto en dos días. ¿Que esperas? ¿Que te dé un abrazo saludándote mientras nos sentamos y tenemos una conversación de como ha sido todo a la vez que bebemos en una taza de té?” Ladeé mi cabeza hacia un lado, levantando mis cejas, el sarcasmo teñía mis palabras.

El negó con su cabeza, inclinándose hacia abajo mientras presionaba sus labios suavemente contra los míos antes de apartarse. “No.”

“Bien.” Resoplé. “Porque yo sinceramente no creo que sea capaz de contenerme por mas tiempo.”

“Oh, ¿En serio?” Sonrió.

Asentí con mi cabeza. “Mhm.”

“Bueno, si ese es el caso, ven aquí.” El enganchó su brazo alrededor de mi cintura, presionándome contra su pecho mientras acariciaba con su cabeza el hueco de mi cuello, chupando la piel.

Incliné mi cabeza hacia un lado, dando mas espacio para que hiciera su magia. “Justin...” Susurré.

Volviéndonos para que el me tapara de la vista de cualquiera, el presionó cada una de sus manos a ambos lados de mi, trabajando su camino hasta el final alrededor de mi cuello.

Pasando mis dedos por su camisa, arañé su estómago, desesperada por sentir su contacto.

Apartándose, puso su frente contra la mía. “Te quiero.”

Sonreí con suavidad. “Yo también te quiero.”

“No entiendes lo difícil que era estar lejos de ti tanto tiempo. Traté de llamarte varias veces pero Bruce me amenazó con romper mi teléfono si lo hacía.” El se rió entre dientes, su pecho vibraba contra el mío.

“El tiene buenas intenciones.” Sonreí.

“Lo se, pero el no tiene una novia. El no entiende mi necesidad de querer estar cerca de ti las veinticuatro horas del día los siete días de la semana. Llámame obsesionado pero tu eres como mi droga, nena.” El se lamió sus labios. “Simplemente no puedo tener suficiente de ti.” Justin sonrió.

Rodando mis ojos, lo empujé un poco. “Eres un ñoño.”

El arqueó sus cejas. “¿Un que?”

“Un ñoño.”

“¿Que co*ño es eso?” El me dio una mirada extraña.

Me encogí de hombros. “Descúbrelo por ti mismo.”

“No, dímelo.” El exigió, pellizcando mis costados haciendo que me retorciera debajo de él.

“Vale, esta bien, lo haré!” Respiré, dándole una mirada de incredulidad antes de enderezas mi postura. “Significa que eres un hijo de pu*ta cursi.” Moví mis pestañas inocentemente, sonriéndole.

“Aunque odio cuando te haces la lista conmigo, voy a dejar pasar esta.” El me miró con complicidad.

“¿En serio?” Repliqué.

El asintió con una sonrisa.

“¿Y porque es eso?” Sonreí.

Se inclinó, rozando sus labios contra mi oreja. “Yo también te extrañé mucho como para empezar una discusión sin sentido.”

“Bueno, eso es un comienzo.” Reí.

“Si, si, no te acostumbres nena. Discutir contigo es algo cotidiano.” El fijó su gorra en su cabeza, sonriendo.

Rodé mis ojos. “Por supuesto que lo es.”

Riendo, el pasó su dedo pulgar por mi barbilla. “Vamos, será mejor que nos vayamos. Le prometí a Bruce que estaríamos allí a las tres y media.”

Fruncí mis cejas juntas por la confusión. “¿A donde vamos que tenemos que estar allí a las tres y media?”

Él me miró como si acabara de ver a un fantasma. “Mier*da,” Susurró, sacudiendo su cabeza. “¿Se me olvidó mencionar que los chicos van a hacer una barbacoa detrás de la casa y estabas invitada?”

Apreté mis labios. “Es posible que hayas olvidado decirme eso, si.” Me reí.

“¿Que puedo decir? Eres demasiado irresistible, me olvidé.” El sonrió y yo no podía de dejar de mover mi cabeza ante su ternura.

“Muy buena.” Asentí con mi cabeza.

“Gracias.” El se encogió de hombros indiferente. “Lo intento.”

“¿También te olvidaste de que todavía estoy algo castigada y tengo que estas en casa en este instante?”

La realización golpeó y Justin soltó un gruñido de frustración. “Jodida mier*da...” El murmuró, rascándose la parte posterior de su cuello.

“Si...” Interrumpí, moviéndome sobre mis pies.

“¿Crees que puedes llamarles y decirles que vas a hacer un proyecto o algo así?”

“No se si me van a creer, Justin. Uso esa excusa tantas veces.”

“Vamos, estas cerca del último trimestre de colegio, estoy seguro de que lo creerán. Ademas, ¿Sobre que tuviste que mentir los últimos días en los que no estaba?”

Pensé sobre ello. “Nada.”

“Entonces debería funcionar.”

Mordí mi labio. “¿Y que si no es así?”

“Haremos algo.” Caminando hacia la parte delante de su coche, Justin saltó sobre el capó, haciendo un gesto con sus dos dedos para que viniera hacia él.

Hice lo que me dijo mientras sacaba mi teléfono.

Agarrando mis caderas, Justin me puso entre sus piernas.

Sonreí, entrelazando nuestros dedos juntos mientras el teléfono sonaba.

“¿Hola?”

“¿Mama?” Pregunté, inquieta.

Justin me apretó la mano para tranquilizarme.

“¿Si?” Pude notar que ella estaba haciendo la comida porque la escuché deslizarse en los armarios, los sonidos de las ollas y las sartenes sonaban.

“Uhm, hoy en clase de ciencias, la señora Rodgers nos asignó compañeros para un proyecto que hay para mañana y Maria, mi compañera, quería saber si podía trabajar en ello en su casa porque ella tiene que cuidar de su hermanito pequeño hasta que su madre venga a casa.”

Jugué con los dedos de Justin mientras mordía la piel de mi labio inferior, esperando la respuesta de mi madre.

“¿Donde esta su madre?”

“En el trabajo. Ella va a venir sobre las cuatro así que estaremos solas en casa por media hora.”

“Esta bien, solo ven a casa a las seis. ¿Vale?”

Abrí mis ojos, manteniéndome tranquila para no gritar de felicidad. “¿En serio?”

Justin frunció el ceño. Tirando de mi mano, le miré. “¿Que dijo?” El musitó.

Sonreí, asintiendo con la cabeza para indicar que ella había dicho que si.

“Si, ____.” Ella suspiró. “Supongo que no quiero que suspendas, ¿tu quieres?”

“Por supuesto que no.” Sacudí mi cabeza a pesar del hecho de que ella no podía verme.

“Tus estudios son lo primero para seguir adelante y trabajar en el proyecto. No pierdas tu tiempo, asegúrate de que esta lo mejor de lo que podría estar. Quieres buenas notas si quieres entrar en la universidad.”

Interiormente rodé los ojos. “Lo se mamá.”

“Te veré a las seis entonces.”

“Si, me verás.” Sonreí a Justin.

“Te quiero.”

“Yo también te quiero.” Presioné el final de la llamada antes de dejar escapar un grito de alegría. “Si, si, si, si, si!”

Saltando desde el capó del coche, Justin rodeó sus brazos alrededor de mi. “Te dije que diría que si.”

“Lo se, Ahora, vamos! Me muero de hambre.” Me reí, tirando de la mano de Justin.

Riéndonos, tanto Justin como yo nos metimos en el interior del coche. Abrochándome a mi misma, esperé mientras él encendía el coche antes de sacarlo del aparcamiento y salir a la carretera.

“Así que, ¿que pasó en la comisaría?” Pregunté minutos después de que comenzara a conducir.
                                                       
“¿Que quieres decir?” El miró lejos de la carretera por una fracción de segundo antes de dar marcha atrás.

“No lo se. ¿Que te dijeron? ¿Que hicieron?” Me encogí de hombros. “No se como funciona todo el proceso.”

Justin asintió comprendiendo. “Ellos básicamente vinieron a mi casa temprano en la mañana, revisaron el lugar y me preguntaron que hice en la fiesta. Les conté la historia que le dije a Carly que usara. Eso no era suficiente, ellos me cogieron y me  hicieron las mismas preguntas. Ellos estaban tratando de confundirme para cambiar mis respuestas pero se los juegos que juego, ellos deberían de haber sabido que estoy acostumbrado a ello, por ahora.”

Me mordí el labio, la curiosidad se estaba apoderando de mi. “¿Cuantas veces te han detenido?”

Justin parecía haberse vuelto insensible porque no dijo nada durante un rato. En su lugar, siguió conduciendo.

“¿Justin?”

El negó con la cabeza, reaccionando. “¿Que has dicho?”

Sabía que el estaba tratando de hacerse el tonto para pasar de contestar pero yo necesitaba saber.

“¿Cuantas veces se te han llevado los policías?”

Justin miró al espejo retrovisor, su agarre estaba apretando el volante. “¿Realmente quieres saber?”

Asentí con la cabeza.

El suspiró, doblando la esquina y siguiendo por otra calle. “Cinco.”

Mis ojos casi se salen de sus órbitas. “¿Cinco?” Enfaticé, en estado de shock.

“Si.”

Me mordí el labio, con miedo a hacer la siguiente pregunta. “¿Cuantas veces de las cinco eran ciertas?”

“Quieres decir, cuantos de esos crímenes cometí?”

No le respondí y Justin tomó eso como un sí.

“Todas ellas.”

Apreté mis ojos cerrados, manteniendo un fuerte agarre sobre mi camiseta mientras mordía la parte inferior de mi mejilla.

Pude sentir los ojos de Justin ardiendo contra el lado de mi cara, pero no le hice caso. Tomando una respiración profunda, volví mi mirada hacia la ventana.

“¿Kels?” Justin preguntó a los pocos segundos.

“¿Eh?”

El suspiró. “Mírame.”

Negué con mi cabeza.

“Nena, mírame.” Inclinándose, el rozó sus dedos contra la parte donde tenía mis mano enrollada en mi camiseta antes de agarrarla.

Tragué saliva, dándome la vuelta vacilante para mirarlo. “¿Si?” Susurré.

“¿Tienes miedo?”

“No.” Y esa era la verdad.

“¿Estas enfadada?”

“Si.”

Justin comprendió a lo que me refería. “Se que esto se ve mal...”

“Se ve muy mal Justin...” Murmuré.

“Lo se y desearía poder defenderme pero nada compensa lo que hice.” El hizo una pausa, lamiéndose sus labios. “Pero quiero que sepas que hay razones detrás de las cosas que hago. La gente nos dan su palabra y hacemos negocios con ellos. Si ellos lo joden, tienen que pagar. Si los dejamos ir entonces eso es como una bofetada en la cara.”

Dejé que la información fuera digerida por mi antes de que otro pensamiento viniera a mi mente. “¿Los mataste como hiciste con P--”

“¿Parker?” Terminó por mi.

Asentí con la cabeza una vez mas.

“Si.”

Mi estómago se revolvió desagradablemente, la idea de el matando a alguien era algo difícil con lo que estar de acuerdo sobre todo cuando lo ha hecho mas de una vez.

“¿Que hiciste con los cuerpos?”

“No mas preguntas, ____.” El afirmó abruptamente.

“Justin--”

“Lo digo en serio ____. Ya sabes lo suficiente, ahora dejarlo.” Había un fuerte control detrás de sus palabras que no pude dejar de forzar.

Por suerte, el había llegado a casa así que no teníamos que sentarnos en un incómodo paseo en coche.

Al segundo de apagar el motor, abrí la puerta antes de cerrarla detrás de mi y caminar hacia la puerta principal, donde Justin vino momentos después.

“No estas enfadada conmigo, ¿verdad?”

“Si lo estuviera, ¿Crees que estaría parada aquí en este momento?” Estiré mi cuello para mirar hacia atrás, a él.

El se encogió de hombros, hundiendo sus manos en los bolsillos de sus jeans.

Giré el pomo, abriendo la puerta mientras Justin y yo entrábamos y al instante nos encontramos con la fragancia de las hamburguesas y la carne cocinándose. Sonreí al sentir el la sensación hogareña que el lugar tenía.

“Oh, mira quien decidió aparecer, cinco minutos tarde!” Bruce exclamó en voz alta con una gran sonrisa en su rostro. Llevaba una camiseta ceñida con un par de pantalones cortos caqui, llevaba una espátula en la mano.

Me reí ante la vista delante de mi.

“Lo siento man, quedamos atrapados en el tráfico.” Justin cerró la puerta detrás de nosotros, dejando caer las llaves sobre la mesa a unos metros de nosotros.

“¿Que es tan gracioso chica?” El me miró, con una sonrisa de alegría estampada en sus labios.

“Tu.” Dije sin rodeos, moviéndome por delante de él.

Sorprendido por mi brusquedad, Bruce se volvió hacia Justin una vez mas. “Ella es valiente, ¿Verdad?” Señaló Bruce detrás de él.

Justin se echó a reír, chocando sus manos con él. “No tienes ni idea.”

“Me alegro que de hayas podido venir, _____!” Gritó de nuevo hacia mi.

“Yo también.” Respondí mientras tomaba una vuelta por la casa hasta llegar al patio trasero donde John, Marcus y Marco se estaban sentados en silla de jardín separadas.

“_____!” Ellos dijeron al unísono.

Sonreí. “Hola chicos.”

Poniéndose de pie, cada uno de ellos me dieron un abrazo antes de tomar sus asientos una vez mas.

“¿Que estaís haciendo, chicos.?” Apoyé la cadera derecha en la mesa, con los brazos cruzados sobre mi pecho.

“Lo de siempre--pasando el rato,” John tomó un sorbo de la cerveza que él tenía en su mano.

“¿No es aburrido?”

“Si.” Marcus dijo sin aliento con un gruñido. “No tienes idea de lo molesto que es estar en casa constantemente.”

“¿Porque nos salís fuera o algo así?”

“Eh, salimos, pero incluso eso cansa a veces.”

“Cu*los vagos.”

“Hey!” Marcus intervino, “No soy vagos.”

Los chicos se rieron de su declaración. “Si, claro!” Marco sacudió la cabeza. “Eres una de las personas mas vagas que he conocido.”

“¿Sabes que? Tu no eres tan inocente tampoco, Marco.” Susurró Marcus.

“El es un cu*lo vago como tú.” El disparó de nuevo.

“Vale, vale, vale chicos... no hay necesidad de empezar una pelea.” Puse mis manos arriba en señal de defensa. “Solo estaba preguntando.”

Marcus suspiró. “Esta bien. El calor hace que esto sea una base diaria. No es por ti.”

“Es verdad.” Escuché una voz detrás de mi pero no tenía sentido ver quien era. Ya lo sabía. “El calor hace que ellos sean una locura.”

“Ni siquiera hace tanto calor...”

“Para ellos, lo hace.” Justin se rió entre dientes, tirando de la silla que estaba al lado de la mesa y los chicos, hasta la mesa antes de sentarse y tirar de mi hacia su regazo.

Acomodándome a mí misma, me senté correctamente, el aire serpenteaba a través de mi pelo.

Justin gruñó. “No hagas eso nena.” El murmuró.

“¿Que?” Moví mi cu*lo una vez mas. “¿Esto?”

Los chicos se rieron entre dientes, Justin era el único que gemía.

“Si no quieres que te de la vuelta sobre esta mesa y te fo*lle sin sentido, te sugiero que pares.”

Mis ojos se abrieron mientras tosía para librarme de la incomodidad. “Vale.” Grité haciendo que los chicos se rieran en voz alta.

Me sonrojé, mirando hacia abajo, para que mi cabello bloqueara la vista de mi cara ahora roja de vergüenza.

“Eso es lo que pensé.”

Rodé los ojos en broma, mirando para ver a Bruce que había venido hasta aquí. abrió la parrilla, volteando unas pocas de hamburguesas.

Mi boca se hizo agua con solo ver la comida que él estaba preparando.

“Entonces, ¿que hay sobre ti, ____?” John contuvo el aliento, después de tomar un enorme trago de su cerveza.

“Eh,” me encogí de hombros. “Voy al colegio, por lo general vengo aquí después y luego me voy a casa y se repite el ciclo.”

“Bueno, eso es un montón de diversión.”

Me eché a reír. “Puedes apostar.”

“¿Que se siente al estar en una relación con este?” Señaló Marco con la mano a Justin.

“Esta bien, supongo.”

“¿Bien?” Justin hizo un falso jadeo. “¿Solo bien? Supongo que todas las veces que te di placer, estaban solo bien también?”

Casi me ahogo en mi saliva. “Justin!” Susurré, golpeando su pecho.

Bruce casi deja caer la espátula con el plato de hamburguesas que ya había terminado de cocinar, mientras que los otros se estaban meando en los pantalones ahora mismo.

“¿Que?” El me miró inofensivamente, tratando duramente de contener su alegría interior.

Apreté los dientes, sacudiendo mi cabeza. “Eres un idi*ota.”

“Tu me quieres.” El sonrió.

“No.” Sacudí mi cabeza, poniéndome de pie. “No lo hago.”

“Nena--”

Puse una mano. “Ahórratelo.” Dándome la vuelta, estaba a punto de caminar hacia el interior cuando Justin agarró mi mano, tirando de mi hacia atrás contra su pecho,  donde mi espalda estaba presionada contra él.

“Lo siento.” Canturreó en mi oído, dejando un suave beso en él.

“Suéltame, Justin.” Le advertí.

“Vamos ____, no seas así...”

“He dicho que te apartes de mi, Justin.” Escupí. “Ahora.”

Suspirando, me soltó, dando un paso atrás.

“Gracias.” Dejé el patio, caminando hacia el interior.


Justin’s Point of View:

La he jodido. De nuevo.

No hay sorpresa.

“¿Porque no puedes contener esa boca tuya Bieber?” Bruce regañó con un movimiento brusco de cabeza.

“Solo estaba bromeando! No pensé que ella se enfadaría por ello.” Me dejé caer en la silla en la que me había sentado antes.

“Ella es una chica. A ellas no le gustan que hablen sobre sus ... relaciones sexuales en publico.”

Rodé mis ojos. “Lo que sea man.”

“Bruce tiene razón. A pesar de que fue jodidamente gracioso, tienes que ver lo que dices.”

“Lo haré, papa.” Susurré, disparándole una mirada de disgusto.

John levantó las manos en señal de rendición. “Solo estoy diciendo.”

“Bueno, no lo hagas.”

Encogiéndose de hombros, John se inclinó hacia atrás, terminando su botella de cerveza antes de tirarla al contenedor de reciclaje.

“Hey, ¿tienes mas de esos?”

El asintió con la cabeza inclinada hacia atrás con su brazo derecho, deslizándose hacia la nevera que tenemos fuera antes de agarrar una y entregármela.

“Gracias.” Giré la tapa con la mano antes de tirarla a la basura y resoplar la bebida.

Sentía los ojos de los chicos en mí, pero no hice caso. Terminando, lamí mis labios. “Ah, eso fue refrescante.”

John negó con su cabeza hacia mi, sin decir una palabra.

“¿Que?” Escupí, sabiendo que el quería decir algo.

“Nada.”

“Eso es lo que pensaba.” Me quejé.

“Solo porque hayas sido un idi*ota, no la pagues con nosotros.” Advirtió Bruce. “Hice esta pequeña reunión para divertirse y celebrar tu liberación de la policía. No quiero ningún drama o comportamiento grosero.”

Apreté mis manos convirtiéndolas en puños, cerrando mi mandíbula.

Al percatarse de esto, Bruce negó con la cabeza, volteándose para terminar de cocinar el resto de la comida.

Levantándome, empujé la silla en la que estaba sentado, el metal de las patas rascó contra el suelo e hizo un sonido chirriante en alto.

Entré dentro de la casa, buscando a _____. “¿_____?”

No hubo respuesta.

Fruncí mis cejas, corriendo hacia las escaleras hasta mi habitación donde la encontré tendida en la cama, mirando al techo.

“¿Kels?”

Ella no dijo nada.

Suspiré. “¿Todavía sigues enfadada conmigo?”

“Me dijiste.” Ella murmuró. “Acabas de decirle a todos que tu me diste ‘placer’. ¿Sabes lo vergonzoso que fue eso?”

“No estaba pensando, ¿Vale? Olvidé que las chicas son cuidadosas con esa mier*da.

Ella se burló amargamente. “¿Como diablos podrías olvidarte?”

“No lo se, ¿vale? Solo estaba bromeando. Tratando de pasar un buen rato.... debería de haber pensado dos veces antes de abrir la boca.”

“No, lo que tienes que aprender es como parar de hablar con tu cu*lo y usar tu cerebro por una vez.”

Sin querer convertir esto en una discusión, asentí con la cabeza. “Tienes razón.”

“Quiero decir, no te va a matar simplemente-- espera, ¿que dijiste?” Se sentó, con los ojos perforando los míos.

“Dije que...” Caminando hacia ella, me senté en sus pies. “Tienes razón. Debí de haber usado mi cerebro por una vez.”

_____ entrecerró los ojos hacia mi. “¿Cual es el truco?”

“¿Truco? ¿Que truco?”

“No lo se. Estas de acuerdo conmigo sin pelear. Esto no suele pasar...”

Me reí entre dientes. “Bueno, supongo que estoy cansado de pelear contigo.” Inclinándome, tomé su mano, tirando de ella a mi regazo. “Casi te pierdo; no quiero perder mi tiempo discutiendo mier*da contigo.”

Ella asintió con la cabeza, entendiendo que venía. “Yo tampoco.”

“Y créeme cuando te digo que lo siento.”

“No es que no te crea. Es solo que no me gusta cuando haces cosas así. Arruina el estado de ánimo y todo.”

Inclinándome, apreté mis labios contra los de ella.

Correspondiéndome el beso, ______ me llevó mas cerca agarrándome del cuello.

Chupando su labio inferior, me incliné sobre ella, dejándola sobre la cama mientras me cernía sobre su cuerpo.

El segundo en el que empecé a poner besos por su cuello, ella me detuvo. “Justin,” _____ presionó sus manos contra mi pecho. “No lo hagas.”

“¿Porque no?” Susurré, sin aliento.

Ella negó con su cabeza. “No quiero hacerlo.”

Asentí con la cabeza, respetando su decisión. “Esta bien, vamos.” Quitándome de encima de ella, me puse de pie, acercándola a mi.

“Lo siento.”

Sacudí mi cabeza. “No lo sientas. No es un crimen no querer hacerlo.” Pasé un brazo alrededor de sus hombros, atrayéndola a mi lado.

Ella sonrió, besando mi mejilla. “Gracias.”

“No hay problema. ahora, ¿podemos volver con los chicos?”

Ella se rió, asintiendo con su cabeza. “Si, podemos.”

Tomando su mano con la mía, la llevé por las escaleras.

“Te perdono, por cierto.” Ella murmuró para mi mientras nos dirigíamos hacia el patio.

Sonreí, mirándola. Besándola en los labios, me aparté.

“Aw, mirad quienes están de vuelta.” John arrulló infantilmente, sonriendo ampliamente hacia nosotros. “¿Lo hicieron?”

______ se sonrojó, escondiendo su cara detrás de su pelo. Algo que hacía muy a menudo cuando se avergonzaba y no quería que nadie la viera.

“Cállate, John.”

El se rió, inclinándose hacia atrás en su silla.

“Me alegro de que los pájaros estén de vuelta a su nido.” Bruce caminó colocándo un plato de hamburguesas, filetes, pollo y patatas fritas en la mesa. “Teniamos miedo de que os perdierais la comida.”

“No me la perdería por nada del mundo,” Guiñé un ojo juguetonamente, mis brazos estaban ahora envueltos alrededor de la cintura de _____. “¿Tienes hambre?”

Ella asintió con la cabeza. “Estoy muerta de hambre.”

“Vamos a comer entonces--”

De repente todo el mundo se quedó en silencio, el sonido de unos tacones chocando contra el suelo se escuchó desde kilómetros de distancia.

Un par de estiletes rojos habían salido fuera y mientras levantaba mis ojos, fruncí el ceño al darme cuenta de que la perra había llegado.

“Aw,” Kayla fingió tristeza. “¿Empezasteis sin mi, chicos?”

Mi agarre sobre _____ se apretó y supe por la forma en que los ojos de Kayla nos encontraron y como relucía el brillo en ellos intensamente, que tenía algo planeado y Dios sabe lo que iba a hacer.



3 comentarios:

  1. Dios naguara no quieten engordar :-P y si kayla rs una zorra perra puta y muchas cosas mas

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