domingo, 7 de julio de 2013

Danger's Back - Capitulo 41

"I have it all under control." - “Tengo todo bajo control.”


Justin’s Point of View:

“No voy a volver a beber más,” _____ gimió mientras inclinaba su cabeza hacia atrás contra la pared del baño, los brazos se extendían débilmente sobre su bajo vientre mientras ella ponía mala cara con su labio inferior, mirándome hacia arriba perezosamente.

“Eso es lo que todos dicen,” Me reí entre dientes antes de ayudarla a ponerse de pie y ponerla sobre el lavabo mientras ella se inclinaba sobre él, lavando su boca por quinta vez esta mañana.

Ella se había levantado hacía una hora no solo con una resaca asesina sin no con una terrible necesidad de vomitar sin parar--lo que ella hizo. Mas de una vez. Por no mencionar el hecho de que ella estaba dolorida de la noche anterior.

“Todo mi cuerpo esta dolorido.” ______ gruñó mientras ella hacía su camino dentro de nuestra habitación, adornando un par de pantalones de chándal y una camiseta a medida por encima del ombligo suelta.

Me quede mirando, divertido mientras ella se burlaba de mi, jadeando para si misma con molestia mientras ella obligaba a sus piernas a subir en la parte superior de la cama donde ella se acurrucó en una posición fetal.

“No podrías haber sido más...” Ella agitó su mano alrededor, acentuando que ella estaba devanándose su cabeza por la palabra que ella estaba buscando antes de darse por vencida, “No lo se?”

Me encogí de hombros, “Estaba furioso, tu estabas furiosa, los dos dijimos cosas que no queríamos decir. No veo el punto en mencionar esto ahora porque seguro como el infierno tu no te estabas quejando anoche.” Sonriendo mientras sus mejillas se sonrojaban, ______ escondió su cabeza en la almohada.

“Eres molesto.” Ella murmuró cansadamente mientras ella suspiraba para sí misma, dejando su cuerpo caer a su merced de agotamiento mientras se empezaba a asentarse. “¿Porque me tuviste que dejar beber tanto?”

“No lo hice.” Pasando mis manos por mi pelo, coloqué mi gorra al revés antes de hacer mi camino hacia ella. Tomando un asiento en la esquina de la cama, froté su espalda suavemente. “Te las arreglaste sola, para tener sabe Dios el que con ese Davey.”

Mirándome hacia arriba, _____ tenía sus cejas fruncidas juntas en confusión. “¿Quien?”

“Exactamente.” Riendo, me incliné hacia abajo, besando su frente, dejando mis labios quedarse. “Deberías dormir.” Murmuré suavemente, mi mano derecha ahuecaba la parte trasera de su cabeza mientras la sostenía cerca de mi.

“Mmm pero no estoy cansada,” _____ bostezó una vez que las palabras fueron dichas, riendo suavemente para ella misma.

“Si, lo estas.” Repliqué mirando como ella frotaba sus ojos.

“No,” Ella sacudió su cabeza. “No quiero dormir, te quiero a ti. Solo... quédate conmigo,” Ella dijo mientras envolvía sus brazos alrededor de mi cintura, escondiendo su rostro debajo de mi barbilla mientras se acurrucaba cerca.

Metiéndola a salvo en mis brazos mientras me encajaba a mi mismo a su lado en la cama, enredé nuestras piernas juntas antes de poner un beso en la parte superior de su cabeza. “No me voy a ningún lado.” Dije, cepillando su cabello hacia atrás mientras frotaba su espalda calmadamente de una manera suave.

Un cómodo silencio cayó y pude escuchar la leve respiración viniendo de _____ mientras ella exhalaba, su respiración abanicaba mi piel haciendo que escalofríos corrieran a través de mi cuerpo. Solo ella tenía este efecto en mi. Ella era la única que podía hacerme sentir de esta forma. “Nada podría alguna vez, ocupar tu lugar en mi corazón. No importa lo enfadado que este contigo, tu siempre serás mi chica.”

“Lo se.” Su voz salió ahogada pero yo la entendí perfectamente.

Sacudiendo mi cabeza a pesar de que ella no podía verme, suspiré. “No, no lo sabes.” Me estiré, “Se que estabas borracha anoche pero eso no te dio derecho a ir haciendo un berrinche por alguna chica en la que claramente no tenía ningún interés. Podía haber tenido millones de chicas lanzadas a mi pero ninguna de ellas se compara a ti.”

Moviéndose, ______ maniobró su pierna sobre la mía, entrelazándolas mientras ella ponía su barbilla en la parte trasera de su mano, mirándome a través de sus pestañas que tenían alguna sobra de máscara pegada en los extremos. “No se puede negar que eres un buen partido cariño. Podrías tener cualquier chica que quisieras, así que, ¿porque estar pegado a una?”

Frunciendo mis cejas, incliné un poco mi mano cayendo en la parte baja de su espalda mientras empujaba mi mano debajo del material de mi desgastada camiseta, mis dedos bailaban a través de su piel. “Nunca podría dejarte.” Susurré, mareado. El pensamiento de no levantarme a su lado o no pasar mis noches acurrucado al lado de su pequeña figura después de regresar de una larga noche, hizo que mi cabeza girara. Mi vida simplemente no encajaría bien sin ella en ella.

“Eso es lo que todos dicen.”

Me quedé helado.

Me di cuenta por la manera en la que sus ojos se abrieron y ella presionó sus labios en un  fruncimiento apretado que no era su intención decirlo en alto.

“¿De donde viene todo esto?” Soné con pánico como si quizás yo pudiera haber hecho algo para hacerla sentir de esa forma. “¿Alguna vez te di esa impresión?” Devané mi cabeza por los últimos días pero nada destacaba del resto. Pasé cada momento despierto con ella, así que, ¿Porque ella iba a tener dudas?

“No, Yo--” Mordiendo su labio, ______ miró al otro lado de la habitación, su cuerpo estaba frío contra la calidez de mi piel mientras ella luchaba contra el impulso de mirarme a los ojos de nuevo.

Sentándome para que mi espalda estuviera contra la cabecera, la llevé conmigo para que ella no estuviera pegada detrás de mis piernas. Cepillando su pelo hacia atrás, besé la parte superior de la parte trasera de su cabeza, mis dedos tomaron agarre de su mandíbula, mi pulgar acariciaba el relleno de su labio inferior. “Te pedí que te casaras conmigo por una razón, ¿No? No quiero a nadie mas. Si lo hiciera, seguro como el inferior que no habría pasado tanto tiempo contigo a mi lado.”

“Tengo miedo, ¿vale?” Ella susurró, “Las cosas están yendo muy bien ahora mismo... y es por que las cosas no están yendo mal que tengo miedo. Estoy aterrorizada de que algo vaya a pasar... algo que este fuera de nuestro control. Tenemos todo ahora mismo y no quiero perderlo todo... tengo miedo de que cuando todo este dicho y hecho, no me quieras mas.”

“Hey,” Le hice callar, ahuecando su rostro en mis manos mientras me inclinaba hacia abajo, mirándole a sus ojos, nuestras narices estaban a un milímetro de distancia. “Mi corazón, cuerpo y alma te pertenecen. Nada podría cambiar eso. Sobrevivimos todo este tiempo, ¿no? Podemos superar cualquier cosa...” Interrumpiéndome, apreté mis labios suavemente contra los suyos, saboreando su boca con mi lengua mientras ella me concedía acceso, apretando mi camiseta en sus manos mientras ella desesperadamente se presionaba contra mi.

Apartándose sin aliento, aparté su pelo, besando la punta de su nariz. “No tienes nada de lo que preocuparte, ¿vale? Tengo todo bajo control.”





Dos horas y cuarenta y cinco minutos mas tarde estábamos completamente despiertos en la cama viendo películas. Llámame maric*on pero me mató de cansancio jugar al fútbol con los chicos en la playa.

Estaba jodidamente agotado y no tenía ni idea de como demonios ellos podían soportar el resplandor del sol a estas horas--aunque fueran las cinco de la tarde.

Mientras los créditos pasaban, estiré mis brazos, consciente de la cabeza de ______ en mi pecho mientras envolvía mi brazo hacia atrás alrededor de su cintura.

Rascando la parte trasera de mi cabeza, miré como ______ se daba la vuelta para que su cuerpo entero estuviera ahora encima del mío. Ahuecando mi cuello con sus manos, ella se inclinó hacia abajo y le dio a mi mandíbula un beso. “¿Que ves cuando piensas en el futuro?”

Sonriendo ligeramente, la sostuve por la parte baja de su espalda cerca de la curva de su cu*lo. “Hmm...” Incliné mi cabeza hacia un lado, golpeando ligeramente mis dedos contra el borde de su piel, “Te veo a ti y a mi... casados en una gran casa con niños.” Me encogí de hombros, besando la parte superior de su cabeza. “¿Que ves tú?”

Riendo, _____ acarició su cabeza en mi pecho, sus mejillas ardían. “Nos veo a nosotros casados, viviendo juntos con niños.”

Mi corazón se tensó ante el pensamiento mientras forzaba una sonrisa sobre mis labios, “¿Si? ¿Cuantos?”

“Nos veo a nosotros teniendo dos hijos... niños, y quizás incluso una niña y van a parecerse a ti.” Ella tocó con su dedo mi mejilla, riendo de todo corazón.

Arqueando una ceja, presioné mis labios juntos pensando. “Dos chicos y una chica ¿huh? Vamos a estar ocupados,” Moví mis cejas en lo que _____ se ruborizó, escondiendo su rostro detrás de sus manos, “¿Y ellos se parecerán a mi? Maldita sea, nuestros niños van a ser sexy, mejor que los vigilemos.” Me reí entre dientes mientras _____ reía, poniendo sus manos planas en mi pecho mientras jugaba con el borde de mi camiseta.

“Ellos van a ser como su padre, trabajadores, cariñosos, guapos e impresionantes...” Mirando hacia arriba a mis ojos, _____ ladeó su cabeza hacia un lado, sus dedos suavemente trazaban la línea de mi mandíbula mientras ella se inclinaba hacia delante, besando la barba en mi mentón suavemente. “Vas a ser un gran padre algún día.”

“No quiero que ellos sean nada como yo.” Sentí mi cuerpo ponerse rígido debajo del de ella, a pesar del cuidado de su piel contra la mía. “En todo caso, quiero que ellos sean como tú. Fuertes, valientes con la boca justa para no meterse en demasiados problemas.” Forcé una sonrisa, rozando mis dedos a través de su cabello. “Quiero que ellos tengan tu corazón.”

“Justin...” _____ puso sus cejas en un ceño fruncido mientras su labio inferior hacía un puchero ligeramente, “No hables así... no eres nada menos que increíble, ¿me entiendes?”

“Estoy jodido.” Murmuré, “He fastidiado un montón de cosas en mi vida, cosas que no puedo cambiar o recuperar. La única cosa buena que tengo en mi vida eres tú y aún así no estoy seguro de si estoy haciendo un trabajo lo suficientemente bueno.”

“¿Es esto sobre lo que dije antes? Porque simplemente estaba hablando sin pensar primero. Se que te quiero y no harías nada para hacerme daño. Eres la mejor cosa que tengo y no voy a quedarme aquí y dejar que te menosprecies a ti mismo por cosas sobre las que no tienes control.” Agarrando mi rostro en sus manos, _____ me obligó a que la mirara a los ojos. “Eres un hombre increíble, alguien que tiene el corazón mas grande que nadie que he tenido alguna vez la oportunidad de conocer, tiene. Buscas a las personas que quieres y recibirías una íntegra bala por ellos en cuestión de segundos. Harías cualquier cosa para hacerme sonreir y se que peleamos mucho pero aún así me quieres. Pusiste un anillo en mi dedo y yo lo acepté porque se quien eres en el interior. Si hay alguien en este mundo además de tu madre, que te quiere mucho, que te conoce mejor que tu te conoces a ti mismo, soy yo.”

Deslizando mis manos encima de las de ella, envolví mis dedos alrededor, manteniéndolos en su lugar. “Gracias cariño,” Dije, besándola suavemente en la palma de sus manos antes de entrelazar nuestros dedos juntos.

“No hagas esto...” Ella susurró, sacudiendo su cabeza, sus ojos estaban tristes. “Por favor, no pienses sobre ti tan bajo. Eres mucho mas de lo que tu ves... si simplemente te dejarás a ti mismo ver la clase de hombre que eres hoy... creo que te gustaría en quien te has convertido.”

“¿Eso quiere decir que era muy idio*ta antes?” Sonreí, queriendo aliviar la tensión que de repente creció en la habitación.

“Bueno, no eras exactamente muy agradable, pero me las arreglé, ¿no? Así que no podrías haber sido tan malo.” Sonriendo suavemente, _____ apretó mis manos, “Pero no trates de cambiar de tema. Quiero decir lo que dije, ¿vale? Me enamoré de ti por una razón.”

“Mmm,” Besando su clavícula, suspiré. “Lo se.”

Dejando mis manos ir, _____ acunó su cuerpo contra el mío, sus brazos metidos dentro mientras sus piernas se escondían entre las mías, su cabeza en mi hombro mientras yo envolvía mis brazos protectivamente alrededor de ella. Presionando mis labios en su hombro, tomé una bocanada de su perfume natural de vainilla. “Conquistaría el mundo por ti... te daría cualquier cosa que quisieras. Solo dime lo que es y es tuyo.”

Apartándose después de unos segundos, _____ suavemente tocó mi rostro, “¿Quieres saber que quiero?” Ella susurró.

“Mhm,” Tragué saliva mirando como ella se movía, sus piernas estaban a cada lado de mi mientras ella se ponía a horcajadas sobre mi cintura.

“Te quiero a ti,” Ella dijo una vez estaba lo suficientemente cerca para rozar sus labios contra los míos.

“Tu puedes tenerme,” Murmuré suavemente, “Todo de mi. Soy tuyo cariño.”

“Mío,” Ella gimió de satisfacción haciendo que el bello de mis brazos se erizaran. “Todo mío.”

Agarrando su cu*lo en mis manos, la atraje aún mas cerca como si eso fuera posible, antes de subir mi cabeza por el borde de su hombro, cubriendo su piel de besos, mi lengua chasqueaba de vez en cuando antes de viajar hacia arriba por la longitud de su cuello.

Envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello, _____ jugó con los cabellos en la parte trasera mientras yo la acostaba sobre la cama, mi cuerpo cubría el suyo mientras prestaba mucha atención a cada onza de ella, que podía tomar entre cada bocanada de aire que inhalaba.

No perdí tiempo hasta que nuestra ropa estuvo tirada a un lado, nada mas que el olor a sexo en al aire mientras hacía el amor a mi prometida como nadie, asegurándome de cumplir cada deseo que ella había estado anhelando.

Palabras silenciosas de cariño fueron intercambiabas haciendo este momento entre nosotros aún mas potente y no importa como me sentía conmigo mismo, ella encontró una manera de hacerme dudar la razón por la que me sentía de esa forma en primer lugar.

“Justin,” _____ susurró sin respiración, sus piernas se apretaban alrededor de mi torso mientras ella se aferraba a mi espalda con una mano, sus uñas se clavaban en mi, mientras la otra sostenía mi cabeza hacia la nuca de su cuello mientras yo salvaguardaba la piel, mordiéndola y marcándola.

Le di lo que ella quería, como siempre hacía. Le dejé disfrutar el punto máximo de nuestras acciones, el sentimiento de pura felicidad que ella nunca sentiría con nadie a parte de mi. Me entregué a ella en cada forma que pude como ella hizo a cambio, y en solo unos pocos segundos, habíamos llegado juntos, enredados en el lío de sábanas y mantas sin ni una sola preocupación en el mundo.





Poniendo su cuerpo abajo en frente del fuego que había puesto en la parte exterior de la casa de primavera, miré como ______ desplegaba las diferentes cantidades de nubes, asegurándose de atravesarlas con un extremo de un palo limpio cortado. Ella estaba decidida a hacer s’mores, queriendo mostrarme lo que exactamente me estaba perdiendo--sus palabras, no las mías.

Adornando nada mas que mi camiseta y su ropa interior, ______ puso su cabello en una cola de caballo suelta mientras yo hacía mi camino hacia ella, sentándome detrás de su pequeño cuerpo que encajaba perfectamente entre mis piernas mientras colgaban a cada lado de ella, mirando como ella quitaba los extremos quemados de la sustancia blanca pegajosa, siseando entre dientes mientras ella quemaba un poco la piel de sus dedos.

Cogiendo su mano, metí su dedo en mi boca, succionando suavemente mientras yo le guiñaba un dedo juguetonamente ganándome una risita.

Apartando su mano después de unos segundos, ______ rió antes de besar mi mejilla. “Muchas gracias amable señor. Mi dedo ahora se siente mejor al final, esa lengua suya debe de ser muy mágica.”

Sonriendo, besé su lóbulo de la oreja, mordiéndola suavemente, “Tu lo sabrías...” Bromeé viendo como _____ echaba su cabeza hacia atrás riendo, nada mas que alegría había en sus ojos.

“Eres un idio*ta.”

Guiñando un ojo, me incliné hacia atrás sobre mis manos mientras _____ terminaba de asar las nubes antes de revolverse con su pies y caminar hacia la mesa establecida con chocolate y galletas graham. Preparando cuatro s’mores en total, _____ hizo su camino hacia mi, asentando el plato en su regazo mientras ella inclinaba su cabeza en mi hombro.

Cogiendo una, ella me dio otra antes de morder lo suyo y gemir, sus ojos se pusieron en blanco de alegría ante el sabor del tan delicioso snack que ella había hecho.

“No esta mal cariño, estoy impresionado por ser capaz de decir que al menos hay algo en el mundo que no puedes quemar completamente.” Esquivando su mano que apuntaba a mi brazo, reí entre dientes besando la parte trasera de su cabeza. “La verdad duele,” Señalé, riendo mientras _____ se las arreglaba para golpear mi rodilla antes de poner mala cara.

“No hay mas s’mores para ti,” Ella dijo, sacando su lengua hacia mi mientras ella las mantenía fuera de alcance.

“Hey!” Grité, reprimiendo otra carcajada sabiendo que solo la enfadaría mas. “Dámelos!”

“No hasta que te disculpes.”

“¿Quieres que me disculpe por decir la verdad? Sabes, algunas personas piden que su pareja no mienta.” Rodé mis labios dentro de mi boca inocentemente mirando hacia abajo a _____ que se volvió lanzándome una mirada asesina.

“No es gracioso.” Ella se burló antes de encorvar sus hombros, agarrando el plato y levantándose. Caminando hacia el otro lado del área de estar, _____ se sentó en una silla de jardín, haciendo un show de comerse el resto de los snacks.

“Oh, vamos, no puedes estar en serio enfadada conmigo!” Grité desde mi lugar en el suelo. Cuando ella no respondió, suspiré, me sacudí el polvo mientras hacía mi camino hacia ella. Envolviendo mis brazos alrededor de su cuello desde atrás, me incliné hacia ella. “Lo siento, ¿vale?”

“Vale, estas perdonado.” _____ rió mientras ella me daba otro s’mores, ignorando el hecho de que me quedé allí con la boca abierta.

“Cierra tu boca, no quieres que ninguna mosca entre, ¿verdad?” Sonriendo para sí misma, ______ se puso de pie para coger mas galletas cuando la agarré de su muñeca, deteniéndola.

“Tu sabías que me iba a disculpar, ¿verdad?” La miré hacia abajo.

“Bueno... si. Mas o menos. Quiero decir, se que no puedes soportar que este enfadada contigo por mas de unos pocos segundos. Pero, para ser sincera, esperaba que duraras un poco mas, pero bueno,” Besándome en la mejilla, ella saltó lejos de mi, desapareciendo dentro de la casa antes de salir con un vaso de leche.

“¿Estas todavía ahí parado?” _____ rió mientras ella tomaba un sorbo, limpiándose sus labios con la parte trasera de su mano.

Sacudí mi cabeza, volviendo a la realidad mientras arqueaba mis cejas, haciendo un gesto hacia ella. “¿En serio estas bebiendo leche?”

“¿Que?” Ella preguntó inocentemente, “Sabe bien con chocolate.” Sentándose en frente del fuego una vez mas, _____ dio unas palmaditas al lugar junto a ella.

“A veces me pregunto si estoy comprometido con una persona de veintiún años o de cinco,” Riendo mientras _____ me fruncía el ceño, ella sostuvo su barbilla hacia arriba en desafío, sus cejas hicieron un ceño fruncido.

“Si tengo cinco años, entonces tu eres un pedófilo.” _____ canturreó deliberadamente mientras ella cruzaba sus tobillos, mirándome hacia arriba a través de sus pestañas espesas, sus ojos desafiaban los míos.

Rodé mis ojos, sentándome a su lado mientras enganchaba mi brazo alrededor de sus hombros, poniendo su cabeza en una cuna.

“Deja de hacer eso,” Ella golpeó mi pecho, riendo mientras ponía su cabeza en mi pecho, “Me asfixiarás.”

“Bien.” Reí, esquivando de nuevo sus manos mientras me aferraba a ellas, las sostuve a su lado. “Sigue golpeándome y mira lo que pasa.” Gruñí en voz baja, mis ojos brillaban alegremente contra los suyos, haciéndole saber que estaba bromeando.

Jadeando, _____ se alejó de mi, deslizando sus manos de mi agarre mientras ella dejaba su espalda contra el suelo blando de madera, sus ojos miraban las nubes.

Siguiendo su ejemplo, me acosté a su lado.

“¿Crees que podemos ser felices?” _____ preguntó calmadamente después de unos momentos de silencio mientras ella miraba hacia arriba a las estrellas. Volviéndose para que sus ojos se encontraran con los míos, suspiré, envolviéndola en mi agarre.

“Creo que simplemente tenemos que tomar todo un paso cada vez...” Besando su cabeza, metí mi brazo libre debajo de mi cabeza, mirando mientras la atmósfera oscurecía con cada minuto que pasaba, la luna lentamente se desenmarañaba.

“Quiero que seamos felices.” Ella admitió en voz baja, besando mi pecho vestido.

“Y lo seremos cariño. Ahora cierra tus ojos y pide un deseo,” Susurré en su oído justo cuando una estrella fugaz pasaba en la noche.

Jadeando a mi lado, _____ rápidamente cerró sus ojos sellándolos, murmurando algo en voz baja, tomando un momento para sí misma antes de mirar hacia arriba lentamente. Parpadeando dos veces, ella me miró. “¿Sabías que iba a pasar?”

“Nah, simplemente buena suerte supongo, lo que resulta que me falta, así que mejor que hayas aprovechado esta oportunidad para pedir un buen deseo.”

Mordiendo su labio, _____ sonrió tímidamente. “Creo que si... quiero decir, espero que se haga realidad.”

Mirar la felicidad en sus ojos es lo que anhelaba ver cada día que pasábamos tiempo juntos. Sabía en mi corazón que si yo no podía vivir una buena vida, quería que ella fuera capaz de hacerlo. Ella merece más de lo que le han dado. Ella merece mas que yo.

Ella no quiere admitirlo pero se que desea que las cosas fueran diferentes.

Arruiné la forma en la que su vida debería de haber terminado si ella no me hubiera conocido.

Podría ver las diferentes rutas en las que nuestras vidas hubieran acabado--yo hubiera estado solo, el trabajo sería la única cosa en mi mente. Habría acabado haciendo algo totalmente temerario que habría acabado con mi vida mas o menos, mientras ella terminaría teniendo todo lo que siempre quiso.

Que es la forma en la que debería de haber sido.

Cada vez que cierro mis ojos veo su sonrisa, sus ojos puestos en el verdadero amor de su vida que ella debería de haber conocido. El tipo que la hubiera enamorado, capturado su corazón y lo hubiera sostenido con seguridad en sus manos.

El tipo que la colmaría con amor y besos cada mañana y noche, el hombre que le mostraría como es vivir una vida normal y saludable.

Ella habría crecido hasta convertirse en algo en la línea de abogado o doctor, se casaría y tendría los dos hijos que ella vio cuando imaginó nuestro futuro juntos pero, en esta vida, ella tendría el marido que sería capaz de mantener a una familia con ella. Un hombre noble que no tendría que vigilar que la siguiente persona que caminara, acabaría disparándole en el pecho. El sería capaz de dejar a sus hijos jugar afuera sin el miedo de que un tiroteo que estaba destinado para él, se interpusiera en el camino.

El no tenía que vivir su vida con el temor de que alguien por el que se preocupara saliera dañado por su culpa.

Si ella nunca me hubiera conocido, ella habría tenido el final feliz que se merece.

“¿En que estas pensando?” _____ susurró en voz baja como si, si ella hubiera hablado mas alto, ella habría interrumpido mi hilo de pensamientos.

“Nada,” Dije, mi mente estaba en una nube mientras una imagen mental de ella sonriendo pasaba por mi cabeza. “No es nada en absoluto.”





“Ya era hora de que vosotros dos aparecierais!” Kadra gritó desde el sofá principal en el living. “Estábamos a punto de empezar la película sin vosotros.”

“Deberíais de haberlo hecho si era un gran problema.” Espeté juguetonamente, guiñándole en su dirección mientras envolvía mis brazos alrededor de la cintura de _____, dejándola caer en mi regazo mientras me sentaba en el sillón al lado de John y Carly, que se quedaron mirándonos divertidos a los dos.

“¿Que?”

“Oh, nada,” Carly agitó su mano mientras ella tiraba unas pocas palomitas dentro de su boca, una sonrisa jugaba en sus labios.

“Sabes que odio cuando haces eso.” Advertí, mis ojos se convirtieron en rendijas. “Joder, di lo que esta pasando por tu mente ya.”

“Jesús, ¿Que te esta apretando los bóxers?” Ella rió, “Eso es, por supuesto, si estas usando algunos.”

Ahogándose en su saliva, _____ volvió para mirar a su supuesta mejor amiga con los ojos muy abiertos. “Carly!”

“¿Que?” Ella levantó sus manos inocentemente, “Solo estoy diciendo!”

“John, controla a tu chica antes de que yo lo haga.” Advertí mientras John dejaba escapar una risa, sus manos agarraban sus tobillos mientras ellos colgaban de sus rodillas.

“Nena, se buena.” El tocó su rodilla, sus ojos estaban fijos en la televisión en frente de él.

Me burlé, “Eres inútil, te lo juro. Jodido mari*cón.”

“Lo dice el que no ha dejado el lado de su chica en todo el pu*to día,” John espetó. “¿Porque no te callas y ves la película?”

“Ay, señoras, señoras!” Kadra tiró palomitas de maíz a los dos, “Dejad de disputar como un grupo de chicas de colegio y que tal si los dos veis las jodidas películas porque en lo que a mi respecta, los dos sois cachorros perdidamente enamorados.”

“Sabes, me gustabas mas cuando no hablabas tanto. Te estas acomodando demasiado con esa boca tuya.” Escupí entre dientes apretados.

Marcus levantó sus cejas hacia mi, “Ay man, relax. Ella solo estaba bromeando.”

“En realidad amor, lo estoy diciendo muy en serio pero parece que tu amigo aquí no puede soportar la verdad tanto como a el le gustaría pensar que si.”

“¿Que tal si todos os calláis la pu*ta boca antes de que os arroje a un tanque lleno de tiburones?” Marco gruñó desde el sofá de dos plazas en el que estaba sentado con Alec tirada encima de él, su mano estaba descansando en el estómago de ella.

La habitación se quedó en silencio después.

“Bueno, eso no es muy agradable.” Kadra puso mala cara, cruzando sus brazos contra su pecho.

“Si, bueno, nunca dije que yo sumamente lo fuera, así que callaos por aquí para que podamos ver todos la película en paz y luego, después, si queréis daos una paliza cada uno por supuesto, podéis. Hasta entonces, cerrar la boca.”

Lanzándole una mirada asesina, Kadra resopló, murmurando algo en el oído de Marcus que simplemente se rió, besando su cabeza.





“¿Preparaste todo?” Bruce preguntó desde el centro de la habitación mientras el traía las últimas maletas de él y Stephanie detrás. Ibamos a volver a casa al final, y todo el mundo estaba moviéndose por toda la casa, tratando de asegurarse de que tenían todo lo que ellos necesitaban y se lo habían llevado con ellos.

“Si,” Rascando la parte trasera de mi cabeza, di un paso hacia atrás, mirando hacia la puerta abierta de la habitación mía y de _____. “Nena, ¿estas ya lista?”

“Casi!” Ella gritó y vi su pequeño cuerpo saltando por la habitación tratando de ponerse un par de sandalias.

Suspiré, “Date prisa, el jet sale en media hora!”

“Solo cinco minutos ma--mier*da!” Ella escupió en voz alta, maldiciendo entre dientes.

“¿Estas bien?” Di un paso mas cerca para inspeccionar que estaba pasando pero me detuve cuando ella me agitó la mano.

“Si, estoy bien, solo me golpeé el dedo del pie en el armario.” Jadeando, _____ se puso de pie erguida, apartándose su cabello de su rostro.

Sacudí mi cabeza antes de volverme hacia él. “Solo cinco minutos más,” Informé a Bruce que simplemente se me quedó mirando con incredulidad.

“Lo que es una hora en el tiempo de _____.” Bruce me dio su tan infame mirada molesta, una que veía casi cada vez que el esta estresado cuando se trataba de una de las chicas.

“¿Quieres entrar allí y sacarla entonces?” Señalé con mi dedo a mis espaldas, “Porque no creo que quieras.”

Bruce entrecerró sus ojos. “Que te jodan,”

“No, gracias.” Sonreí, dejándome caer a mi mismo en el sofá a la derecha de él mientras sacaba mi teléfono, hojeando mis aplicaciones.

“Joder, te podría matar si--”

“¿Si que?” Le desafié, interrumpiéndole a media frase. “Si que, Bruce, porque no hice una mier*da. ¿Quieres que _____ se vaya? Te dije que vayas a por ella, joder, Si no, cállate la pu*ta boca y ve a preocuparte por tu novia que todavía no ha aparecido tampoco.”

“¿Cual es tu pu*to problema?” El gruñó, empujando mis pies fuera de la mesa mientras el empujaba sus maletas a un lado. “Has estado comportándote como un cabr*on toda la mañana y estoy harto.”

Poniéndome de pie, empujé mi teléfono dentro de mi bolsillo, llegando al rostro de Bruce mientras hacía pu*ños mis manos a mi costado. “Estas poniendo a prueba mi jodida paciencia, así que te sugiero que te vayas antes de que haga algo de lo que me arrepentiré.”

“¿No puedes soportar la verdad?” Bruce presionó su pecho contra el mío, sus ojos se oscurecieron tan rápido como los míos, “He sacado la cara por ti, todo este viaje aquí. Contra mi tío por ese asunto y ¿vas a quedarte ahí y faltarme el respeto?”

“Tu eres el único que se esta quejando!” Le empujé hacia atrás, “Así que apártate de mi jodida vista. Nunca te dije que sacaras la cara por mi. Soy un chico grande, creo que puedo manejarme a mi mismo, así que deja de actuar como si fueras mi jodido padre.” Me empujé contra él al pasar.

“Ya estas otra vez, alejándose de tus problemas como siempre! ¿Porque no te enfrentas a ellos y admites que estas equivocado?” Bruce gritó detrás de mi pero no estaba escuchando ya a este punto.

Cerrando la puerta de mi habitación detrás de mi, agarré la cosa mas cercana que pude encontrar, lo que resultó ser un florero y lo tiré por la habitación mirando como se rompía en millones de pedazos.

“¿Que demon--Justin?” _____ se puso de pie ante la entrada del baño, mirandome hacia mi con ojos abiertos. “¿Que paso? ¿Que esta mal?”

“Tu, tu eres mi problema!” Escupí, “Estas tardando una jodida eternidad y no tengo idea de por que. Solo empaca tu mier*da y vamonos! Vamos a volver a casa no a un jodido desfile de moda.” Mi pecho estaba subiendo y bajando con rabia a este punto, y era como si toda mi mente se pusiera en blanco.

Pero _____ no se inmutó en absoluto. En cambio, ella dejo caer el secador de mano que ella tenía en sus manos que ni siquiera me había dado cuenta y camino hacia mi. Ahuecando mi rostro en sus manos, ella me obligó a mirarle hacia abajo. “Relájate y toma una profunda respiración.”

Frunciendo mis cejas, la miré con nada mas que confusión. “¿Que?”

“Cierra tus ojos,” Ella me dirigió calmadamente, sus pulgares frotaban círculos sobre la piel de mis mejillas, “Y toma una profunda respiración. Vamos,” Ella mimó, “continúa. Hazlo.”

“_____, no tengo el jodido tiempo para esto,” Agarré sus manos, lista para apartarlas de mi rostro cuando su agarre solo se hizo mas fuerte.

“Tienes mucho tiempo.” Ella frunció su ceño, “Ahora, cierra tus ojos y escúchame.”

Rodando mis ojos, hice lo que ella me pedía, no estando de humor para meterme en otra discusión. “Vale, ¿ahora que?”

“Relaja tus hombros,” Sus manos pasaron por la longitud de ellos antes de agarrar mis bíceps, “Y toma una profunda respiración, luego déjala salir.”

Exhalando, dejé caer mis hombros un poco, casi abriendo mis ojos cuando los dedos de _____ rozaron mis párpados cerrándolos.

“No, todavía no,” Ella susurró, “Ahora, quiero que poco a poco cuentes hasta diez.”

A pesar de lo ridículo que pensaba que era esto, conté en mi cabeza y lentamente me encontré relajándome debajo de sus dedos.

“Ahora, puedes abrir tus ojos,” Ella susurró justo cuando yo llegué al numero diez en mi cabeza.

Abriendo mis ojos, miré abajo hacia ella. “¿Como haces eso?”

“Magia,” Riendo, ella besó mi mejilla antes de dar un paso hacia atrás. “Ahora, tu dijiste algo sobre estar lista y por suerte para ti, acabo de terminar con mi cabello antes de que entraras aquí cargando como un loco.”

“Lo siento por eso,” Suspiré, frotando la parte trasera de mi cuello, mientras raspaba la punta de mi bota contra el suelo, mis manos ahora estaban metidas en mis bolsillos. “Hay mucho en mi cabeza, eso es todo.”

Colocando mis manos cómodamente en sus caderas, la traje mas cerca, acariciando mi nariz en su cabello. “No quiero volver.” Murmuré, sabiendo que me arrepentiría de abrirme  con este tema, mas tarde.

Tenía un mal presentimiento, algo de lo que no me podía deshacer desde la anterior noche. Empezó una vez que estábamos listos para la cama y no había pasado desde entonces. A pesar del calor del cuerpo de _____ a mi lado, no podía dejar de pensar en como podría ser la última vez que la abrazara tan cerca.

Pasando sus manos por mi espalda, _____ suspiró, apoyando su mejilla contra mi pecho. “Se exactamente como te sientes, yo no quiero irme tampoco.”

“Entonces, ¿Porque no nos quedamos?” Mis ojos se iluminaron mientras mi ritmo cardiaco se aceleraba, “Podemos quedarnos aquí y dejarles irse sin nosotros.” Precipité las palabras sin ni siquiera pensar en ello.

“¿Que? ¿Y simplemente dejar todo en casa?” ______ rió nerviosamente, “Sabes que no podemos hacer eso...”

“¿Porque demonios no?” Me aparté de ella, agarrándola por los codos, “Podemos hacer lo que sea que queramos.”

“Justin,” _____ destacó algo triste, sus ojos me miraban sin poder hacer nada, “Tengo clase y tu tienes el negocio, no puedes simplemente alejarte por más tiempo del que ya te has alejado... nos hemos perdido una semana. Mis clases empiezan de nuevo mañana, no podemos...” Sacudiendo su cabeza, sus hombros cayeron. “Simplemente no podemos... quedarnos.”

Dando una paso hacia atrás, tiré mis manos detrás de mi cabeza mientras miraba al techo, furiosamente rascándome los extremos de mi cabello antes de dejar a mis manos caer chocándose a mi costado. Mi mente estaba corriendo con nuevos profundos pensamientos de duda. “¿Dijiste que estábamos preparados?” La miré hacia abajo, ignorando la preocupación en sus ojos.

“Hey...” Deslizando suavemente sus dedos a través de los míos, _____ besó mis nudillos haciéndome tragar con dificultad,” Habla conmigo...”

“No hay nada de lo que hablar,” Espeté, alejándome de ella mientras hacía una línea recta hacia la puerta exterior, necesitando un soplo de aire fresco. Deslizándome hacia el balcón, me agarré a la barandilla, inclinando mi cabeza hacia atrás mientras dejaba el aire del mar fluir a través de mi, recordándome los últimos días que habíamos pasado aquí, riendo y divirtiéndonos.

Un par de brazos se apretaron a mi alrededor haciendo que me tensara mientras me negaba a mirar por encima de mi hombros, sabiendo exactamente quien era, mientras _____ descansaba su frente en el medio de mi espalda.

“Lo siento, se que no debería de entrometerme mucho...” Ella murmuró disculpándose, “Y probablemente necesitas tiempo para ti... solo quiero que sepas que esta... felicidad... no tiene que acabar aquí. Recuerda eso, ¿vale?” Escabulléndome, agarré su mano antes de que ella tuviera la oportunidad de desaparecer de mi vista.

“Mi felicidad esta donde quiera que tu estés,” Susurré en voz baja, encontrándome con su ojos por primera vez con nada mas que sinceridad detrás de ellos. “Simplemente no quiero que acabe aquí.”

Abriendo su boca para decir algo, fuimos interrumpidos cuando las puertas se abrieron, John torpemente salió para dirigirse hacia nosotros.

“Lo siento man pero, ugh, tenemos que irnos. Leo acaba de llamar para decirnos que el jet ha llegado.” Ante la mención del nombre de ese hijo de pu*ta, fruncí mi ceño pero inmediatamente asentí con mi cabeza, mostrándole a John que había escuchado lo que el dijo.

“Esta bien, ¿esta la mercancía lista para irse también?” Me referí a los hombres de Leo.

“Si, ellos se marcharon hace unos diez minutos, dijeron que nos encontraríamos con ellos allí.”

“Dile a Bruce que estaremos allí, solo danos unos segundos más, ¿vale?” John me dio una mirada dudosa, sin embargo, suspirando mientras el salía hacia el interior.

Mirando hacia el horizonte, lamí mis labios sabiendo bien que esta era probablemente la última vez que estaría en paz. En cuanto a _____, agarré su rostro antes de que ella tuviera la oportunidad de reaccionar, dándole un último largo beso, uno que sabía que hacía que sus dedos de los pies se doblaran y el bello en sus brazos se erizara. “Te quiero,” Dije una vez que me alejé sin aliento.

Aferrándose a mis muñecas, un susurro de una sonrisa apareció a través de sus labios, “Yo también te quiero.”

Haciendo un gesto con mi cabeza detrás de nosotros, agarré su mano, “Venga, vamos a salir de aquí antes de que cambie de opinión.”






El vuelo fue terriblemente largo y aburrido mientras el tiempo hacía tic tac mas lento que nunca, mi impaciencia se estaba apoderando de mi mientras yo me movía y me levantaba, moviéndome y asistiendo al baño de vez en cuando, incluso cuando no tenía que hacerlo.

Estaba ansioso, como si hormigas se estuvieran arrastrando en mis jodidos pantalones y me estuviera volviendo loco. Para cuando _____ se durmió con su cabeza en mi regazo, supe que tenía que parar y lo hice... a pesar de que la necesidad de moverme se apoderó de mi de nuevo.

Todo se estaba prolongando y cada vez que estábamos mas próximos a llegar a Stratford, mas sentía que mi respiración se enganchaba y mis palmas sudaban. Estaba perdiendo mi jodida cabeza, estaba seguro de ello.

“Estamos aquí,” Bruce exclamó después de hablar con el piloto.

Sacudiendo a _____ para que se despertara, le dije lo que Bruce dijo, mientras todos nos abrochábamos nuestros cinturones, esperando para aterrizar.

Distraídamente meneando mi pie, miré por las pequeñas ventanas, mirando como poco a poco bajábamos al suelo.

“¿Estas bien?”

Volviendo rápidamente mi cabeza hacia _____ cuando sentí su agarre en mi rodilla, fruncí mis cejas hacia ella, “¿Eh?”

“Estas haciendo temblar todo el asiento,” Ella rió, “¿Que esta mal contigo? ¿Odias los aviones o algo?”

“No, solo quiero largarme de aquí.” Or ir derecho al infierno la voz detrás de mi cabeza me espetó pero la ignoré.

Poco a poco pero seguramente asintiendo con mi cabeza, ella no me insistió a pesar de la duda en sus ojos no desfallecía. A cambio, ella mantuvo una estrecha vigilancia en mi mientras tenía una conversación con las chicas.

“¿Estas seguro de que estas bien?” John me preguntó en voz baja, su cabeza se volvió hacia mi oído, tratando de no hacer demasiado obvio que nosotros estábamos hablando.

Abriendo mi boca para balbucear una mentira, pensé en contra de ello, sabiendo que John averiguaría la verdad finalmente. El siempre lo hacía. “No tengo un buen presentimiento sobre esto...” Susurré, encogiéndome de hombros. “Simplemente hay algo sobre el hecho de regresar que no esta bien conmigo.”

“Probablemente estas pensándolo demasiado,” John palmeó suavemente mi espalda, dándole a mi hombro un tranquilizador apretón. “Con todo lo que hemos dejado atrás es normal estar nervioso al volver a ello. Una vez que estemos en casa, volvemos justo a los negocios como siempre.”

“Esa es la cosa,” Siseé, “Algo esta mal. Puedo sentirlo.”

Frunciendo el ceño, Justin estaba a punto de preguntar a que me refería cuando la voz del piloto nos sacó de la conversación. “Esta bien chicos y señoras,” El guiñó un ojo ganándose unas cuantas risitas. Jimmy siempre era un tipo amigable, así que no había necesidad de sentirse amenazado--el tenía cuarenta años, después de todo, con una mujer y dos hijos, “Hemos llegado, coged vuestras cosas y largaos de aquí. Tengo un pastel de nuez esperándome en casa.” El frotó su redondeado estómago.

“Nos extrañarás Jim, siempre lo haces!” Marco rió entre dientes mientras el abrazaba al viejo amigo, dándole palmadas en la espalda antes de bajar por las escaleras y salir a la plataforma exterior.

Siguiendo a todo el mundo afuera, asentí hacia Jimmy en reconocimiento, chocando manos con él mientras conducía a _____ con cuidado hacia abajo, encontrándonos con los otros en un grupo solo a unos metros de distancia. Agarrando nuestras maletas del compartimento oculto, las tiré a la parte trasera de nuestro coche justo cuando Bruce lo encendió.

Después de quince minutos de conducción, Bruce se volvió hacia nuestra calle justo cuando mi teléfono empezó a sonar. Confundido en cuanto a quien podía ser, lo saqué de mi bolsillo, sorprendido de ver a Prince llamándome. “¿Hola?”

“¿Justin?”

“No, jodida Oprah,” Escupí, “Si, es Justin, ¿Que demonios quieres? Acabamos de regresar, por el amor de Dios.”

“Necesito que me escuches con atención,” El precipitó sus palabras como si el estuviera en la fecha límite para sacar todo esto fuera a tiempo, “Antes de que vayas a casa, deberías de saber que tenéis un par de inesperados invitados esperando--”

“¿Que co*ño es esta mierda?” Bruce gruñó desde el asiento delantero, dando una sacudida a todo el coche por detenerse bruscamente, interrumpiendo a Prince, mi atención ahora estaba en él, en lugar de en la llamada, mientras levantaba mi mirada para ver de lo que Bruce estaba hablando, cuando mis ojos aterrizaron en un coche de policía aparcado en el exterior de nuestra casa.

“Escúchame--” Prince se esforzó en la otra línea pero yo ya había terminado la llamada antes de que el tuviera la oportunidad de siquiera terminar.

“Calmaos y seguid mi ejemplo,” Bruce habló con severidad, aunque pude ver la incertidumbre oculta detrás de su aspecto rudo. Abriendo la puerta del coche, ordené a las chicas que se quedaran atrás mientras yo seguía a Bruce y a los demás hacia los detectives.

“Bueno, bueno, bueno, mira quien finalmente se ha decidido aparecer,” Sentí mi sangre helarse al ver al Detective Asher, el hombre al que había acompañado en mi tiempo en la cárcel. El hombre que hizo de mi vida un infierno viviente con cualquier oportunidad que el tenía. “Estuvimos cerca de poner una orden de búsqueda por vosotros, chicos.”

“¿Y eso por que?” Bruce preguntó.

“Como dos de los almacenes locales fueron quemados hasta cenizas y vosotros, chicos, no estabais por ningún lado para encontraos, supuse que tu grupo corrompido tenía mucho que ver con ello.”

“Sabes, me estoy cansando mucho de que tu y todo tu departamento nos señale con el dedo por cada cosa que sale mal por aquí.” Bruce gruñó furioso, “¿Que te hace pensar que no fue un grupo de chicos que estaban jodiendo o algo?”

“Porque esto no es una obra de algún aficionado, esto tiene venganza de banda escrito por todas partes y mis apuestas son que tiene que ver algo con las nuevas caras que aparecieron en la ciudad.” El inclinó su cabeza hacia un lado, las manos estaban posadas en sus caderas, “Además, ¿Como se refieren a ellos mismos?” El sonrió siniestramente haciendo que mis brazos picaran ante la vista de su repugnante cara. El sabía algo, todos nosotros no y ello solo empeoró aún mas la situación. “Oh, si,” El chasqueó sus dedos, “¿Los Snipers?”

“No se de que estas hablando,” Bruce se encogió de hombros, “Pero, de nuevo, ¿Cuando no vienes alguna vez aquí escupiendo mier*da cada oportunidad que tienes?”

“A menos que quieras hacer una visita al centro, te sugiero que guardes esa actitud tuya. Además, no estamos aquí por ti...” Asher se interrumpió, sus ojos pronto encontraron los míos. “Estamos aquí para hablar con el Sr. Bieber sobre lo que ha estado haciendo estos últimos meses.”

“¿Para que co*ño quieres hablar conmigo?”

“No pensaste que solo por que te liberaron estabas fuera del anzuelo, ¿verdad?” Su sonrisa aumentó con cada segundo que pasaba, sus ojos se abrieron con alegría de que él me tenía sin palabras. “Finalmente te tenemos justo donde te queremos Bieber, y ya es hora de que todos te viéramos estrellarte y quemarte.”

jueves, 30 de mayo de 2013

Danger's Back - Capitulo 40

“Jealousy is quite the sexy color on you.” - “Los celos son un color bastante sexy en ti.”


No one’s Point of View:

______ se arregló su pelo en el espejo, asegurándose de que tenía suficiente volumen, sus rizos estaban intactos ya que colgaban perfectamente sobre sus hombros, antes de girarse, comprobando su ropa en el espejo. Ella se detuvo para poner una capa transparente sobre sus labios, queriendo que destacaran sobre el pintalabios rojo rubí que ella había decidido pintar justo momentos antes.

Agarrando su bolso de la parte superior del armario, ______ rodó sus ojos mientras ella escuchaba llamar su nombre por quinta vez esta noche. “Ya voy!” Ella gritó con un resoplido antes de abandonar la habitación y entrar en la principal donde todo el mundo estaba de pie esperando. “La paciencia es una virtud, ya sabéis.”

Levantando su vista del suelo con las manos en los bolsillos de sus jeans, Justin abrió su boca para decir algo cuando sus ojos cayeron sobre ella e inmediatamente sintió su garganta secarse mientras _____ se acercaba hacia él llevando un vestido rojo ajustado que mostraba la suficiente pierna como para volverlo loco.

Si no fuera por el grupo alrededor de ellos, el la habría tirado sobre la mesa y la habría fo*llado sin sentido justo entonces y allí.

“Wow,” Marco silbó, riendo entre dientes mientras Alec golpeaba su brazo. Ignorándola, el se volvió hacia Justin, una permanente sonrisa estaba en su rostro. “Estas en problemas esta noche, bro.”

“Cállate.” Justin siseó entre dientes, dándole un codazo a Marco en su costado mientras el se estremecía, lanzándole una mirada a Justin que en respuesta se alejó de él y mantuvo sus ojos fijos en su prometida. “Te ves preciosa nena,” El murmuró mientras ella se quedaba de pie cara a cara con él.

“Gracias,” Ella se sonrojó ligeramente, mordisqueando la esquina de su labio. Ella quería que esta noche fuera una noche que ninguno de los dos olvidara.

Tratando con gran esfuerzo de contener su compostura, Justin envolvió su brazo alrededor de la cintura de ______, acercándola a él. Rozando sus labios a través de su oreja, Justin apretó su cadera. “Toda mía.” El gruñó en voz baja haciendo que el bello se erizara.

Guiñándole a él un ojo inocentemente, una sombra de una sonrisa cruzó sus labios mientras ella se inclinaba en él, “Mm, quizás.” Ella dijo antes de agarrar su mano y sostenerla detrás de ella, dándole a las chicas atención antes de que el pudiera decir algo más. “Chicas, os veis impresionantes.”

“Gracias nena,” Alec sonrió ampliamente. “Tu también.”

“Siempre me veo sumamente increíble,” Kadra echó su pelo detrás de su hombro , guiñándole el ojo juguetonamente mientras ella enlazaba su brazo a través de Marcus.

Steph rió mientras ella sacudía su cabeza hacia su amiga antes de agradecer a ______ educadamente. Ella había estado muy callada estos últimos días y  _____ todavía tenía que averiguar porque. Normalmente Stephanie era la única que gritaba, siempre teniendo historias que contarles a ellas pero últimamente, ella se mantenía reservada, quedándose junto a Bruce siempre que podía.

“Justin mejor que te mantengas en guardia,” Carly dijo, “Porque estoy casi segura de que todos los tipos allí estarán babeando por ti.”

“Ellos pueden babear todo lo que quieran,” Justin se encogió de hombros despreocupadamente pero todo el mundo podía ver la dureza detrás de sus ojos, sabiendo que el mataría a cualquiera que incluso tratara de tocarla. “Porque ellos no la pueden tener.”


Justin’s Point of View:

La música estaba sonando a través de los altavoces, al instante ensordeciéndonos a todos mientras entrábamos dentro del club, poniéndonos unos cerca de otros, con cuidado de no perdernos en el mar de personas que abarrotaban el área.

Clavé mis dedos en el costado de ______ al notar todas las cabezas que se volvieron y se quedaron mirando. Una parte de mi se sintió petulante ante la manera que todos ellos pensaban que tenían una oportunidad con mi chica pero entonces otra parte de mi quería despedarzarlos miembro a miembro por siquiera mirarle a ella de la manera que la estaban mirando--como si ella fuera una pieza de carne.

Al llegar al bar, dejé a _____ ir sabiendo que ella estaba a salvo a mi lado antes de volverme hacia John. “¿Listo para pedir?” Sonreí. John no era mucho de beber pero cuando el tenía suficiente en su sistema no estaba tan tenso como solía estar.

El me dio una mirada de advertencia mientras mordía su labio inferior como si contemplara algo internamente. “¿Porque tengo la sensación de que no voy a recordar nada de esto mañana por la mañana?”

“Eso es porque no lo recordarás.” Reí mientras silbaba en voz alta, captando la atención del camarero. “Dos.”

“¿Eso será todo Sr. Bieber?”

“También tendremos una ronda de chupitos para empezar la noche.” Golpeé un billete de cien dólares en la mesa, deslizándolo hacia él mientras el asentía con su cabeza en conocimiento, cogiendo el dinero y apartándolo mientras el ponía diez vasos de chupito uno al lado del otro antes de verter vodka dentro de cada uno.

Agarrando uno, lo choqué contra los vasos de todos antes de mirar a ______, sabiendo que esta era su primera vez en mucho tiempo que ella tomaba algo como esto. “¿Asustada?”

“Psh,” _____ rodó sus ojos, poniendo una mano en su cadera mientras ella descansaba el peso sobre ella. Mirándome a los ojos fijamente, no vaciló antes de volcar toda la sustancia en su garganta, rápidamente tragándola mientras ella chupaba sus dientes, dejando escapar una profunda respiración. Golpeando el vaso en la barra, ella señaló al camarero por otro.

Con las cejas arqueada miré como mi chica tragaba otro vaso antes de golpearlo una vez más. “¿Que estabas diciendo?”

Sonriendo, me incliné hacia abajo, presionando mis labios contra los suyos en una rápido beso antes de apartarme y coger mi bebida junto a otra y luego otra. “Sigue así y te caerás por el lugar en la próxima media hora.” Me reí.

“Se como defenderme yo misma, no tienes que preocuparte por mi.” _____ replicó mientras ella aleteaba sus pestañas hacia mi inocentemente mientras mordía su labio inferior, “Estaré con mi mejor comportamiento.” Ella levantó dos dedos, “Palabra de honor.” Sonriendo, ella se inclinó hacia mi.

Sacudí mi cabeza hacia ella, “El alcohol ya te esta haciendo efecto y ni siquiera has tomado una verdadera bebida todavía.”

“No te tienes que preocupar por ella!” Carly gritó por encima de la música, caminando contoneándose hacia nosotros mientras ella se ponía en el medio, cogiendo la mano de ______. “ Las chicas van a bailar, te veremos luego!” Alejándola de mi, miré como todas ellas formaban una línea, cada una contra la otra mientras ellas lanzaban sus brazos en el aire a la vez que meneaban sus cu*los.

Pero mis ojos estaban fijos en una y única chica.

Disfrutando de la vista, incliné mis codos hacia atrás contra el bar mirando como _____ lanzaba su cabeza hacia atrás riendo, su rostro brillaba haciendo que yo sonriera para mí mismo. Viéndola feliz era la única cosa que yo quería.

“Estoy a punto de ir allí, tirar a Alec sobre mi hombro y largarme de aquí.” Marco murmuró en mi oreja mientras el me daba un codazo con su hombro, sus ojos estaban nublados con lujuria.

Reí, dando palmaditas en su espalda. “Contente, Messina. Acabamos de llegar.”

“¿Me puedes culpar, joder?” El gruñó en voz alta, sus dientes se enganchaban en su labio inferior mientras el miraba a su novia agitarse sensualmente con Kadra, “Ella esta prácticamente rogándome que la fo*lle.”

“Si, bueno, fue tu idea venir aquí,” Me encogí de hombros, “Vas a tener que vivir con las consecuencias.”

“No actúes como si no estuvieras pensando lo mismo sobre _____,” Marco replicó defensivamente. “Tu sabes que también lo quieres.”

“Si, bueno, a diferencia de ti, no estoy de pie aquí hablando de ello, voy a hacer algo al respecto.” Caminando hacia atrás, puse mis manos en cada lado de mi mientras movía mis cejas antes de volverme y hacer mi camino hacia ______.


______’s Point of View:

Riendo, me agaché hacia abajo antes de subir hacia arriba, Kadra azotaba su cabello de atrás hacia delante mientras ella movía su cuerpo al ritmo, Carly lanzaba sus brazos en el aire mientras ella daba vueltas, Stephanie en frente de ella mientras Alec se quedaba con Kadra.

“Perdonádme, señoras, por venir.” Miré para ver a Justin detrás de mi, rompiendo nuestro enlace juntos mientras el envolvía sus brazos alrededor de mi cintura, “¿Te importa tener un baile con tu increíblemente sexy prometido?” El murmuró en voz baja en mi oído haciendo que el bello en mis brazos se levantara.

Sacudiendo mi cabeza, demasiado asustada para hablar por temor a tartamudear con mis palabras, tragué saliva con dificultad mirando como las chicas me daban una mirada juguetona antes de desaparecer y encontrar a sus chicos.

Con sus manos en mis caderas, Justin movió las suyas en sincronización con las mías, haciéndome tomar todo el control mientras yo inclinaba mi cu*lo contra su entrepierna, asegurándome de presionarme contra él tan fuerte como pude.

Justin entrelazó sus dedos con los míos, manteniendo nuestras manos entrelazadas en mi estómago mientras el movía sensualmente sus labios girándolos en una sonrisa contra mis mejillas mientras el me sentía tensarme. “Solo déjate llevar pequeña,” El susurró suavemente, “Soy solo yo.”

Tomando una profunda respiración, cerré mis ojos, relajándome contra él mientras me movía con cada golpe que venía de los altavoces que retumbaban en todo el club. Las luces quemaban cada centímetro del suelo con sus colores intermitentes mientras gotas de sudor se construían en la parte trasera de mi cuello.

Inclinando mi cabeza hacia atrás contra el hombro de Justin, envolví mis brazos de forma suelta alrededor de su cuello, metiendo mi labio inferior en mi boca mientras sentía sus dientes rozar la piel detrás de mi oreja, sus manos viajaban de mis muñecas, por mis brazos, por mis costillas antes de encontrarse con su anterior punto en mis caderas, excepto que esta vez el las agarró incluso mas fuerte, asegurándose de ponerme contra él que ni siquiera un trozo de papel podría encajar entre nosotros.

Presionando sus labios contra la parte superior de mi cuello, gemí suavemente, rodando mi cabeza hacia el lado, dándole todo el espacio que el necesitaba. Chasqueando su lengua contra el calor de mi piel, me sentí en llamas mientras el soplaba contra la humedad, haciendo que la piel de gallina surgiera.

Colocando un descuidado beso allí, el chupó suavemente antes de rasparlo con sus dientes, tirando entre ellos mientras el tiraba antes de dejarlo ir y besarlo. Trabajando su boca de abajo y a través de mi hombro tan lejos como el podía ir, sus manos recorrían todo mi cuerpo entero, tentándome en lugares que solo el había tocado alguna vez.

Trabajando sus labios contra los míos en una manera que me dejaba sin respiración y hacía que mis dedos de los pies se doblaran, me sentí como si estuviera en la nube nueve. Deslizando su lengua dentro, Justin saboreó cada centímetro de mi boca mientras nuestros cuerpos se enredaban juntos en una manera que no sabía que era posible.

Volviéndome para que ahora estuviera encarándole, Justin enganchó su brazo alrededor de mi, tirando de mi hacia él mientras engranábamos perfectamente juntos a la vez que agarraba mi pierna derecha mientras la envolvía alrededor de él. Besando la parte superior de mi mandíbula y viajando desde la parte frontal de mi cuello, hasta mi pecho donde el dejó pequeños mordiscos de amor a su paso, sentí mi cuerpo quemar por la intensidad, sudor y temperatura haciendo su camino alrededor de nosotros.

Apartándome, sostuve mis manos hacia arriba, sintiéndome un poco mareada por el alcohol y la cerca proximidad mientras inclinaba mi frente contra él.

“¿Estas bien?” El preguntó sin respiración, su pecho se movía a un ritmo rápido mientras el trataba de recuperar su compostura. Sus espesas cejas se fruncieron juntas en un ceño, sus dedos apartaban mi cabello mientras el ahuecaba mi barbilla, captando mis ojos.

“Si, estoy bien. Solo necesito un minuto.” Sonreí para tranquilizarle.

“¿Quieres sentarte un poco? ¿Refrescarte?” El hizo un gesto con su cabeza hacia el bar.

Asintiendo con la cabeza, lo seguí allí donde el me agarró por sorpresa alrededor de mi cintura, transportándome a un asiento antes de clavarse entre mis piernas, sus manos estaban a cada lado mío. “¿Demasiado para una noche?”

“Es realmente... una locura aquí,” Admití tímidamente mientras pasaba mis manos a través de mi cabello y lo arrojaba descuidadamente hacia un lado mientras me abanicaba a mí misma.

Lamiendo sus labios, Justin se inclinó hacia mi, “O quizás simplemente estas caliente y mojada.” Apretando mi muslo, el besó el punto de dolor en mi cuello asegurándose de atormentar la piel.

Contuve mi respiración, luchando contra el gemido que amenazaba con salir de mi boca. Crucé mis piernas, consciente del hecho de que el estaba llegando a mi.

Riendo entre dientes, Justin inclinó su cabeza contra mi hombro mientras el me miraba, “Estas tan excitada por mi ahora mismo...” El se interrumpió mientras sonreía, “Si quieres, podemos simplemente terminar lo que empezamos en la pista de baile, en casa.” El movió sus cejas sugestivamente.

Frunciendo el ceño, le empujé hacia atrás antes de saltar del taburete. “No, gracias.” Dije antes de girar mi espalda hacia él mientras ordenaba un destornillador.

“No te enfades conmigo nena,” Justin se movió por detrás mientras el me miraba por encima del hombro, “Solo estaba bromeando...” El hizo una pausa antes de encogerse de hombros para sí mismo. “Quizás.” El añadió.

Dándole las gracias al camarero educadamente, tomé un sorbo de mi bebida antes de volverme para que ahora estuviéramos cara a cara, “Oh, no estoy enfadada.” Sonreí, girando la pajita alrededor del borde del vaso. “Pero tengo que preguntarte, ¿Que te hace pensar que no era al revés?”

“¿Que?”

“Estas tan seguro de que eres tu quien me ha excitado, pero por el contrario creo que soy yo quien te ha excitado en este momento.” Sacudiendo mi mirada hacia sus pantalones, me reí para mis adentros, “Parece como si pudieras servirte de una ducha fría.”

Captando lo que yo quería decir, Justin se puso de pie, prácticamente elevándose por encima de mi mientras el se inclinaba mas cerca para que yo sintiera su longitud contra la parte interior de mi pierna. “Tu y yo sabemos que si tu tuvieras la oportunidad ahora mismo, me dejarías tomarte en esta mesa hasta la mañana e incluso entonces, estarías suplicando para que yo no parara.”

Sintiendo mis mejillas calentarse, mordí el interior de mi mejilla, manteniendo mi territorio mientras yo sacudía mi cabeza, “Eres tan egocéntrico.”

Justin se agachó un poco para que estuviéramos a nivel de ojos, “Nah, se llama ser confiado cariño.” El sonrió seductoramente. “Se que te gusta la parte trasera de mi mano. Conozco tus debilidades y se que estas conteniéndote a ti misma ahora mismo porque estas a punto de arder.” Deslizando sus manos por arriba de mi pierna y debajo de mi vestido, me tensé mientras sus manos se acercaban mas y mas, “Todo lo que tienes que hacer es pedirlo pequeña.” El susurró en mi oído, “Pídeme que me encargue de ello y lo haré.”

“Aquí estáis los dos!” Me volví para ver a Marcus caminando hacia nosotros.

Gimiendo, Justin rápidamente apartó su mano y yo ajusté mi vestido, asintiendo cortante en la dirección de Marcus, esperando que el no hubiera visto nada de eso.

Alzando su ceja hacia nosotros, el mantuvo una firme expresión, sin deshacerse de nada de lo que él estaba pensando. “¿Interrumpí algo?”

“No,” Rápidamente sacudí mi cabeza antes de que Justin tuviera la oportunidad de contestar. “Simplemente estábamos hablando de que no sabíamos a donde, ugh, fuiste.” Luché por mantener la calma mientras Marcus me escudriñaba.

“Oh... vale?” Deslizándose en un taburete a mi lado, Marcus pidió una botella de agua, esperando hasta que el la recibió antes de tomar un sorbo. “Odio esto. Solo quiero satisfacerme como todos los demás, pero no puedo.”

Justin dio palmaditas en su espalda, riendo. “Confía en mi, estas diciendo eso ahora pero por la mañana, estarás agradecido.”

“¿Justin?” Una voz preguntó desde lo lejos y al levantar la vista, vi a una alta y apretada chica, de pie solo a un metro de distancia con una pequeña sonrisa adornando sus labios, mirando atentamente a mi prometido con ojos que gritaban adoración.

Esperaba que Justin se apartara pero me sorprendió cuando el devolvió su sonrisa, estaba un poco en el lado de la defensa sin embargo, mientras la confusión nublaba sus pensamientos por un momento. “¿Que estas haciendo aquí?”

“Podría preguntarte lo mismo,” Ella respondió mientras metía mechones de su cabello detrás de su oreja.

“Si,” Él la miró ahora totalmente a pesar de que el no hizo ni un movimiento para acercarse. “pero yo te pregunté primero.”

“Muy bien,” Ella sonrió, “Pero es bastante auto-explicativo. Esto es un club y la gente normalmente viene aquí a bailar así que...” Ladeando su cabeza hacia un lado ella le miró a él a través de ojos entrecerrados juguetones. “Tu turno.”

“¿Estas tratando de hacerte la lista conmigo?” Justin la desafió con un duro tono, su rostro ocupaba una expresión sombría mientras el se ponía de pie con su espalda contra el mostrador, sus brazos estaban cruzados junto a su pecho.

“No,” Ella bromeó rápidamente, prácticamente asustada mientras sus ojos se abrían ligeramente. “L-lo siento.”

“Relax Jessie,” Justin hizo una pausa, pareciendo estar pensando, “Es Jessie, ¿verdad?”

Asintiendo con su cabeza cortante, ella miró abajo a sus zapatos, su pelo construía una cortina alrededor de su rostro por lo que yo no tenía idea, pero sabía que la quería a ella a cien metros de mi prometido.

Inclinando su barbilla suavemente, Justin miró en sus ojos casi en una manera cómoda. “Solo estaba bromeando,” El rió ligeramente antes de dejarla ir y meter sus manos en la comodidad de sus jeans, “No voy a hacerte daño. No tengo razones para hacerlo. No soy Cameron.” Ante la mención de su nombre, ella sonrió ligeramente.

“Si, tienes razón...” Ella suspiró, volviendo de nuevo a su tímido, pero confortable comportamiento. “Por eso es que vine aquí en realidad.” Jessie levantó su mirada hacia él, haciendo que mi estómago se revolviera ante la manera que ellos dos estaban actuando hacia cada uno. “Quería agradecerte por esa... noche...” Ella se interrumpió incómodamente. “No se que habría hecho si tu no hubieras...”

Levantando su mano para silenciarla, Justin sacudió su cabeza. “Ni siquiera te preocupes por ello. No iba a dejar que nada te ocurriera, ¿vale? Ese fue nuestro problema del que encargarnos y el simplemente quería usarte a ti como cebo para largarse de allí, pero se han ocupado de él y no nos molestará a nadie de nosotros de nuevo.” Inclinando su vaso hacia ella antes de que el tomara un trago de alcohol, Justin siseó entre dientes ante el zumbido, “Puedo prometerte eso.”

Frunciendo mis cejas en confusión en cuanto a lo que ellos estaba hablando, miré a Marcus que simplemente se encogió de hombros a cambio, diciendo con su boca que el no tenía ni idea tampoco.

“¿Quien es Cameron?” Expresé en voz alta, mirando como Justin y Jessie se volvían para mirarme.

“Nadie,” Justin dijo, su voz era sombría y dura en el borde. “El no es nadie.”

Entrecerrando mis ojos hacia él, presioné mis labios juntos, tarareando para mi misma tanto en molestia como en desconfianza--sabía que él estaba mintiendo. “Lo siento, no entendí bien tu nombre?” Poniendo mi vaso a un lado, incliné mi cabeza hacia Jessie.

“Es Jessie,” Ella sonrió educadamente, inclinando su cabeza en señal de saludo.

“Bonito nombre,” Felicité con falsa dulzura. “Soy _____,” Sacando mi mano izquierda que tenía mi anillo de compromiso brillando contra la luz para que ella la cogiera, sonreí, “La prometida de Justin.”

Sintiendo los ojos de Justin quemar contra la parte de mi cabeza, elegí ignorarle mientras Jessie tomaba mi mano vacilante, dándole un firme apretón. “Es un placer conocerte, a propósito, felicidades por el compromiso.”

“Gracias.” Apartándome, limpié mi mano junto a mi vestido, ignorando el gruñido de desaprobación de Justin ante mi evidente antipatía hacia la chica, “Ahora si me disculpas,” Me levanté, agarrando la muñeca de Justin. “Tenemos algo de lo que ocuparnos.” Sin ni siquiera decir una palabra, forcé a Justin sacándolo de la barra y hacia la divulgada área del club antes de dejarle ir una vez que la música no era tan fuerte como lo era antes.

“Los celos son un color bastante sexy en ti.” El murmuró aunque pude ver la desaprobación en sus ojos, “Pero no tenías que ser una pe*rra con ella.”

Levantando mis cejas hacia él, resoplé con incredulidad, “Yo no fui la que estaba ligando con un tipo que apenas conocía!” Lancé mis manos en el aire, “Estaba simplemente tratando de conocer a la chica.”

“Mas como interrogarla y mostrarle nuestro compromiso en su cara.” Justin contrarrestó con un toque de humor y disgusto. “Ella no es nada para mi, _____. Ella es simplemente una chica a la que ayudé hace unos días, solo estaba tratando de agradecerme.”

“Estoy segura de que si algún tipo se acercara a mi tratando de agradecerme,” Siseé entre dientes, con comillas en el aire, “Estarías peor que yo. Todo lo que pregunté fue su nombre a diferencia de Señorita-Quiero-meterme-en-tus-pantalones justo allí!” Señalé en la dirección de la que vinimos.

“Estas siendo melodramática,” Justin suspiró con un rodamiento de sus ojos. “Incluso si ella quisiera meterse en mis pantalones como tu dices, ella no tiene nada que hacer porque la única chica para la que tengo ojos en este club eres tu.” Besando la punta de mi nariz, Justin sonrió mientras yo la arrugaba. “No tienes nada de lo que preocuparte.”

“Oh, no eres tu por el que me preocupo, es ella.” Empujándole, volví mi cabeza sobre mi hombro para mirarle fulminantemente. “Puede que quieras tener cuidado, ella podría ser la próxima Kayla.” Caminando de nuevo hacia Marcus, casi arranco la cara de la chica cuando me di cuenta de que Jessie estaba todavía de pie allí. “¿Puedo ayudarte?” Espeté impacientemente.

Mientras ella abría su boca para responder, ella fue interrumpida antes de que tuviera la oportunidad cuando Justin vino detrás de mi, sus manos agarraban mi cintura fuerte mientras sus dedos se clavaban en mi piel, “No hagas caso a mi ruda prometida,” Justin gritó, “Ella ha bebido demasiado.” Rozando sus labios contra mi oreja, el mordió en mi lóbulo mirando como yo siseaba entre dientes, “Deja el comportamiento.” El murmuró antes de apartarse y volver su atención hacia Jessie.

“Relax Kels,” Marcus sacudió su cabeza, “No te saques de quicio por nada.”

“Cállate,” Disparé de vuelta antes de irme hacia el otro extremo de la barra donde la mayoría de hombres estaban. “Dos pueden jugar este juego,” Sonreí para mí misma mientras llamaba al camarero para una bebida. “Sorpréndeme,” Dije cuando el preguntó que quería, “Pero asegúrate de que es algo fuerte.”

“Claro,” El dijo antes de sacar todas las necesidades que el necesitaba para mezclar mi bebida junta mientras yo golpeaba con mis dedos junto al borde de la barra ignorando la mas que tranquila risa de Jessie desde el otro extremo.

“Jodida pu*ta,” Murmuré para mi misma, mirando duramente a la nada, mientras el alcohol de antes empezaba a golpear en mi estómago.

“Aquí tiene, Sr. Bieber.” El dijo, deslizando mi bebida por encima, “Disfrute.”

Giré mi pajita alrededor antes de tomar un trago duro, dejando que el alcohol quemara mi garganta mientras tomaba otro, consumiendo casi la mitad del vaso antes de dejar escapar una respiración de alivio por la intensidad de la bebida.

Esto era exactamente lo que necesitaba.

“¿No eres un poco demasiado pequeña para estar bebiendo tanto?” Una voz masculina me preguntó desde mi lado y mientras me daba la vuelta, vi a un hombre de pie allí, una sonrisa divertida estaba en su cara.

“¿No eres un poco demasiado viejo para para estar ligando conmigo?” Disparé de vuelta, rodando mis ojos ante su patético intento de atraerme.

“Le ruego que me perdone, pero solo tengo veinte y tres. Dudo mucho que me clasifique como un poco demasiado viejo, ¿no cree?” El sonrió infantilmente, sus ojos verdes brillaban contra las luces fluorescentes.

Encogiéndome de hombros, me tragué una sonrisa. “Y yo dudo que tener veinte y uno me clasifique como demasiado joven.”

“Touché, mi amor, touché.” El rió entre dientes antes de sacar su mano para mi, “Soy David, por cierto, y ¿usted es?”

Sacudiendo su mano, sonreí, “______.”

“Bueno, es un placer conocerte ______,” El devolvió mi sonrisa, “¿Puedo invitarte a una copa o soy demasiado viejo para eso también?” El bromeó.

“No lo se, ¿soy demasiado joven para que tu me estés invitando a una copa?” Me burlé de vuelta antes de reír ligeramente, “Creo que estoy bien por ahora. Pero de todos modos,” Hice un gesto hacia el camarero, “Pide una para ti.”

“¿Que hay de divertido en eso?” David se puso a mi lado. “Supongo que seré un alma solitaria como tu misma.”

Jadeando, puse una mano en mi pecho, “Me opongo.”

Riendo, David me miró a través de sus pestañas, “Me gustas.”

“Eh, tu tampoco estas tan mal Davey,” Guiñé un ojo antes de tragar lo último de mi bebida.

“¿Estas segura de que no quieres que te invite a otra copa?” David preguntó justo cuando la risa de Justin llenó mis oídos junto a la de Jessie y al instante mi sangre hirvió.

“Claro.” Dije a través de apretados dientes, “Que hay de malo en una copa mas, ¿verdad?”



Justin’s Point of View:

“Justin, este es mi novio Carter. Carter este es Justin, el chico del que te hablé.” Jessie nos presentó después de decirme todo sobre él.

“Es un placer conocerte finalmente.” El sacudió mi mano, “Jess me dijo lo que pasó y no puedo agradecerte lo suficiente por hacer lo que hiciste. Si no lo hubieras hecho... el habría...” Sacudiendo su cabeza. “Simplemente gracias. Realmente lo aprecio.”

“No es ningún problema en absoluto. Ella simplemente se quedó atrapada en medio de algo de lo que ella no tenía parte. Fue mala suerte, eso es todo.”

“Bueno, al menos, déjame invitarte a una copa.” El hizo un gesto hacia el bar, “Es lo menos que podría hacer después de todo lo que has hecho.”

“Me encantaría hacerlo pero se esta haciendo tarde y probablemente debería encontrar a mi prometida--” Volviendo mi cabeza por una fracción de segundo cuando escuché el tan familiar sonido de la risa de _____, la vi aferrándose al brazo de otro hombre.

Sintiendo mi mandíbula tensarse ante la imagen de los brazos de otro hombre sobre mi chica, ni siquiera me molesté en mirar a Jessie o a Carter, mientras empecé a ir a ella, “Si me disculpáis,” Murmuré, “Tengo algo de lo que ocuparme.”

Haciendo mi camino hacia ella, agarré el brazo de _____, apartándola bruscamente del hombre desconocido. “¿Que esta pasando aquí?” Gruñí bruscamente.

“Hablando con mi amigo David aquí,” _____ rió como una colegiala mientras ella pasaba sus manos por el pecho de él coquetamente, aleteando sus pestañas. “¿No es él un partido, Justin?”

“Encantador, estoy jodidamente seguro.” Gruñí, “Estas poniendo a prueba mi paciencia ______,” Advertí, “Vamos.”

“No quiero,” Ella espetó sobre su hombro hacia mi, “En cambio ¿Porque no vuelves con tu pu*ta? Estoy segura de que ella tendrá diversión chupándote en alguna parte.”

“¿De que demonios estas hablando?”

“Sabes exactamente de lo que estoy hablando,” Ella canturreó, su mano se aferraba a la camiseta del tipo mientras ella se presionaba a sí misma contra él antes de volver su cabeza para mirarme. “Vi la manera en la que vosotros dos estabais coqueteando.” Su labio inferior hizo un puchero ligeramente antes de tirar de él hacia dentro, frunciéndome el ceño.

“No estábamos coqueteando--” Mis ojos estaban fijos en ella para verlos entrar y salir de su bruma. “Jodido infierno,” Murmuré, agarrando su cara mientras la forzaba a mirarme, “¿Cuanto tuviste que beber?”

“Whoa man,” Una voz me gritó, “Ten cuidado.”

“Vete a la mier*da,” Espeté.

“No le hables a mi amigo David así!” _____ gritó en su defensa mientras ella apartaba su cara de mi.

“¿Sabes si quiera que esta pasando a tu alrededor, donde demonios estas o que co*ño estas incluso haciendo?” Me aferré a su muñeca, acercándola mientras yo trataba de averiguar el tipo de mier*da que su cuerpo consumía para hacerla actuar de esta manera.

“Apártate de ella,” David dijo mientras el quitaba bruscamente a _____ de mi, su brazo protectoramente la sostuvo alrededor de su cintura posesivamente.

Mis ojos se entrecerraron hacia su brazo curvado alrededor de ella, haciendo que mi sangre se congelara y mis ojos escudriñaran. “Te voy a dar cinco segundos para quitar tus sucias manos de mi chica o te arrancaré la garganta donde estas de pie, ¿me entiendes?” Gruñí en voz baja, mi rostro era duro mientras David parecía estar un poco en apuros consigo mismo antes de apartarse lentamente de _____. “Buena idea.” Siseé, poniendo a _____ detrás de mi mientras yo la protegía de David a la vez que nos poníamos cara a cara con cada uno, nuestras miradas eran ardientes.

“¿Puede tu chica llevar esto a otra parte?” ______ arrastró sus palabras furiosamente mientras se tumbaba hacia los taburetes, saltando en la parte superior de uno antes de subirse a la encimera.

“¿Que demonios crees que estas haciendo? Bájate!” Grité, tratando de agarrarme a ella, pero ella esquivó mis manos, alejándose de mi mientras agitaba sus caderas al son de la música mientras los silbidos llegaban de todos los rincones.

“¿Que co*ño pasa contigo? Bájate ahora mismo _____ o te juro por Dios que--”

“¿Que?” ______ desafió con una sonrisa, “¿Tu que?” Ella sostuvo sus caderas, inclinando su cabeza hacia un lado.

Mis ojos se pusieron mas oscuros y en ese momento, sentí el alcohol tomar el control. Agarrándola por las partes traseras de sus piernas, la tiré por encima de mi hombro. “Te mostraré que co*ño haré.” Me abrí paso entre todos, haciendo mi camino fuera del club.

“Bájame!” ______ gritó mientras ella golpeaba mi espalda repetidamente con sus pequeños pu*ños, sus piernas trataban de soltarse a sí misma pero yo solo apreté mi agarre mas sobre ellas.

“Quédate quieta o te juro por Dios _____, que ataré tus piernas.” Le pegué en su cu*lo con mi mano lo que hizo que otro grito de sorpresa abandonara sus labios.

Buscando entre la multitud, encontré a Marco bailando con Alec, yendo hacia ellos. “¿Tienes las llaves?”

“Si,” Buscando a tientas en el interior de su bolsillo, Marco las tiró hacia mi mientras yo las cogía con facilidad. “¿A donde vais chicos?”

“A casa,” Susurré molesto, “Alguien por aquí estaba divirtiéndose demasiado. Os veré mañana chicos.” Abriéndome paso entre todos que se ponían en mi camino, salí al frío aire, el viento golpeaba a través de nuestras caras mandando una ola de escalofríos a través de nosotros por el repentino cambio de temperatura.

Encontrando nuestro coche, tiré a _____ en el sitio del pasajero antes de hacer mi camino alrededor del sitio del conductor. Encendiendo el coche, aceleré antes de ir por la calle.

“Eres un jodido gilipo*llas, ¿sabes eso?” _____ espetó, sus manos estaban contra su pecho mientras ella miraba furiosamente.

“Y tu eres una jodida pe*rra, nada que no hayamos probado!” Grité de nuevo, mis ojos estaban fijos en la carretera delante de mi mientras agarraba el volante co fuerza.

“Que pena, no conseguiste decirle adiós a tu pu*ta.” _____ frunció sus labios en una cara triste.

“Y pobre David, no pudo intentarlo contigo, supongo que todos tenemos que vivir con la culpa.”

“Que te fo*llen.” Ella escupió en disgusto mientras ella miraba penetrante fuera de la ventana del coche.

“Tu ya lo has hecho,” Disparé antes de desviarme hacia un lugar de aparcamiento y apagar el motor. Saliendo del coche, caminé alrededor, abriendo la puerta con fuerza mientras tiraba a _____ sobre mi hombro una vez mas antes de cerrarla y subir las escaleras y entrar a la casa de primavera.

“Estábamos tan cerca de tener sexo en el baño también,” _____ suspiró, “No, gracias a ti no tuvimos la oportunidad de hacerlo. Que fastidio también porque estoy segura de que podríamos haber hecho un cuarteto si querías hacerlo.”

Abriendo la puerta de nuestra habitación con fuerza, _____ ni siquiera tuvo la oportunidad de decir nada mas antes de que la empujara de espaldas contra la ahora cerrada superficie, mis labios inmediatamente la silenciaron mientras bajaba con brusquedad la cremallera de su vestido, dejándolo en una pila alrededor de sus pies con solo su ropa interior puesta.

Tirando de los extremos de mi cabello, _____ arqueó su espalda hacia mi, su lengua contra la mía mientras nos liábamos contra la puerta, sus brazos alrededor de mi cuello mientras ella saltaba, envolviendo sus piernas alrededor de mi cintura.

Apretando su cu*lo, _____ gimió contra mi mientras yo tragaba saliva, buscando a tientas a través de la habitación y sobre nuestra cama mientras la tiraba antes de subirme encima de ella. Agarrando el borde de mi cuello, _____ tiró de él en ambas direcciones mirando como los botones salían volando, mi camiseta colgaba ligeramente de mi cuerpo. Empujándola por mis hombros y de mis brazos, ______ presionó sus labios contra mi pecho, su lengua se mezclaba con el calor de mi piel mientras yo sostenía su cabeza cerca de mi antes de tirar suavemente de su pelo para que su cuello estuviera expuesto ante mis codiciosos ojos.

“Nadie te hará sentir nunca así de bien,” Hablé con voz ronca contra su piel mientras mordía en su cuello, chupando fuerte antes de dejar un beso descuidado a su paso. “Y nadie,” Dije lentamente, “Te tocará nunca como yo lo hago.” Deslizando su ropa interior por sus piernas, la tiré a través de la habitación antes de abrir sus piernas y besar de su estómago hasta la parte mas sagrada de su cuerpo.

Jadeando mientras ella sentía mi lengua contra su sensibilidad, _____ arañó con sus uñas en mi cuero cabelludo mientras ella tiraba fuerte, gimiendo mientras yo trabajaba mi boca contra ella. Chupando y lamiendo, deslicé dos dedos dentro de ella, mirando como ella se retorcía contra mí, sus caderas se cerraron en torno a mi cabeza mientras ella tiraba su cabeza hacia atrás. “Justin!” Ella gritó mientras yo la atormentaba, girando mi lengua en todo tipo de direcciones asegurándome de hacerle perder absolutamente su cabeza.

“Justin, oh mi D--” _____ ni siquiera tuvo la oportunidad de terminar antes de que ella cerrara sus ojos fuertemente, su boca se abrió en asombro mientras ella se acercaba, sus rodillas temblaban y su respiración se entrecortaba mientras yo la limpiaba.

La besé profundamente, mordiendo su labio inferior mientras lo arrastraba hacia abajo antes de dejarlo ir tan pronto como ella se inclinó hacia mi por otro beso. Agarrando sus manos, las sostuve hacia arriba por encima de ella con una mano mientras guiaba mis pantalones hacia abajo con la otra, dejándome desnudo contra ella.

Tentando su entrada con la punta de mi eje, sonreí para mi mismo mientras ella gemía en protesta. “¿Puede David hacerte esto cariño?” Hablé en voz baja en su oído, “¿Hm?” Empujando mi nariz hacia el lado de su mejilla, miré en sus ojos viendo la lujuria que los nublaba casi reflejando los míos.

“N-no,” Ella jadeó ante la intensidad que se construía entre nosotros.

“¿Estas segura de eso? Parecías pensar eso en el club.” Arqueé mis cejas ante ella, sonriendo mientras _____ trataba de controlar su respiración.

“S-si, estoy segura. Estoy segura, Maldita sea Justin simplemente fo*llame ya!” _____ gritó mientras me sumergí, entrando a mí mismo ligeramente en ella lo suficiente para mandarla al borde mientras ella mordía su labio casi sacándose sangre.

“Bueno, ya que pediste agradablemente,” Empujé dentro de ella sin otra palabra, mirando como sus ojos se apretaban cerrándose, mi nombre volaba de sus labios en un grito que hizo a mis movimientos dentro de ella aún mas penetrantes.

Aferrándome a su pierna, la enrosqué alrededor de mi cintura mientras profundizaba mi longitud dentro y fuera, acercándome mas y mas con cada embestida mirando como ella se marchitaba debajo de mi, sus uñas se clavaban en la piel de mi mano, rogando que yo la dejara tocarme.

Sabiendo que ella no se lo merecía por la mier*da que ella arrojó esta noche en el club, supe que yo quería su toque tanto como ella necesitaba el mío. Dejando sus manos libres, agarré las sábanas al lado de su cabeza mientras me golpeaba dentro, gimiendo contra su cuello mientras ella arañaba a lo largo de la longitud de mi espalda, su cuerpo se encontraba con cada una de mis embestidas perfectamente.

“Joder,” Dije, sintiéndome a mí mismo construir su liberación, “Te sientes increíble cariño.” Dije con voz áspera en su oído.

Ella gimió, sus piernas se apretaban a mi alrededor mientras su pecho se movía a un ritmo mas rápido, haciéndome saber que ella estaba a punto de dejarse ir.

Disminuyendo el ritmo, sonreí para mi mismo mientras _____ gemía en protesta, queriendo que me moviera mas rápido.

“Dime que eres mía,” Dije, “Dilo y te terminaré.”

“Justin...” _____ jadeó, sus ojos encontraron los míos mientras ella mordía la comisura de su labio. “Yo... oh Dios, Justin por favor--”

“Dime que eres mía,” Gruñí, bajando de velocidad aún mas mientras apenas me encontraba con sus caderas.

“Tuya,” _____ se las arregló para chillar mientras ella agarraba mis hombros, “Siempre tuya.” Ella dijo, suplicándome con sus ojos que terminara.

“Siempre.” Empecé a moverme una vez más, empujando su nariz con la mía. “Mírame.” Dije y mientras ella abría sus ojos, sonreí ante la vista de sus hermosos ojos marrones.

“Justin...” _____ gimió suavemente.

Acelerando la velocidad, la besé en los labios. “Esta bien cariño,” Murmuré y ella tomó eso como su respuesta, dejando a su cuerpo caer bajo mi control mientras ella se deshacía a sí misma completamente, gimiendo sensualmente ante el máximo que ella estaba sintiendo junto a mi mientras yo escondía mi cabeza en el hueco de su nuca.

Dejando suaves besos contra su hombro, me aparté completamente, desenredando mi cuerpo del de _____ a la vez que me ponía a su lado. Tirando de ella hacia mi, envolví ambos brazos alrededor de ella antes de besar la parte superior de su cabeza. “Si vuelves a hacer una artimaña como esa de nuevo, no serás capaz de caminar por días.”

“¿Es eso una amenaza o una promesa?” _____ bromeó mientras ella me miraba a mi hacia arriba a través de sus pesados párpados.


Levantando mis cejas ante ella, sonreí, “Es una promesa.”