martes, 7 de mayo de 2013

Danger's Back - Capitulo 38


“Do you even know what the fuck you’ve done?!” - “¿Sabes si quiera que co*ño has hecho?!”


Justin’s Point of View:

Era como si todo a mi alrededor se parara y todo lo que pude ver era su cuerpo cayendo al suelo. Por ahora todo el mundo se había ido; el club entero estaba vacío excepto por algunos que dieron un paso atrás en shock total, sin ser capaz de creer lo que ellos acababan de presenciar.

“Jodido Jesucristo,” Limpiando la sangre de mi nariz, me apresuré hacia Marcus, cayendo en mis rodillas una vez que alcancé su lado. Ignorando la sangre a mi alrededor, empecé a dar golpecitos ligeramente en su cara, asegurándome de que el se quedaba despierto.

Quitándome mi camiseta, la sostuve cerca de su herida, limpiando tanta sangré como pude antes de presionarla hacia abajo. “Llama a una ambulancia!” Grité hacia John que estaba de pie mirando fijamente a Marcus en total shock, sin ser capaz de creer a sus ojos. “Ahora!”

Marco se hundió a mi lado; un corte profundo en su frente, había unos pocos arañazos esparcidos por su nariz mientras el se quitaba su camiseta también, reemplazándola con la mía mientras el empezaba a hablarle a Marcus con las intenciones de mantenerle con vida.

“¿Has acabado por la noche Leo o quieres otro mas de tus chicos en una tumba?” La voz de quien había captado ser Cam esta noche temprano habló, enviando una ola de irá a través de mi. Poniéndome de pie, apreté mis manos en pu*ños, dando un paso hacia él cuando John había agarrado mi brazo, impidiéndome hacerlo.

“No.” El advirtió, “No te necesitamos también en un hospital.”

“¿Que tal si a cambio simplemente corto su maldito cuello? Creo que esa es una mejor opción, ¿No crees?” Siseé entre dientes.

“Ahora no es la hora para pensar con tu jodido ego, Justin. Traga tu orgullo porque estoy bastante seguro de que Marcus nos necesita ahora mismo.” El advirtió, su agarre en mi se apretaba. A cambio, le empujé, maldiciendo en voz baja.

“Uno de los nuestros ha sido alcanzado, ¿desde cuando dejamos a eso que corra?”

“Estamos superados en número por cinco hombres que están armados. No tenemos absolutamente nada. Dime como demonios se supone que debemos salirnos con la nuestra,” John espetó con dureza.

“Jodido infierno,” Cerrando mis ojos por un momento, tomé una profunda respiración, ignorando el dolor en mi pecho mientras me arrastré de nuevo hacia Marcus, agachándome para comprobar si el estaba todavía respirando.

“¿A donde crees que vas preciosa?”

Nuestros cuerpos se congelaron a la vez que un chillido de sorpresa se escuchó viniendo del otro lado de la habitación. En alerta, me volví para ver a Cam sosteniendo a una de las mujeres que había sido atrapada por detrás hacia su pecho, su cuerpo temblaba ahora bajo su control.

“¿Que co*ño crees que estas haciendo?” Grité, avanzando hacia delante.

“Da otro paso mas y le cortaré el cuello,” Cogiendo el cuchillo que el había usado, Cam presionó el metal contra su piel, la sangre de Marcus se manchaba contra ella haciendo que la bilis subiera por mi garganta al verlo.

Era repugnante ver a que grado algunas personas podían ir para garantizar su propia seguridad y la angustia de otros.

Ella entreabrió sus labios, el miedo estaba en sus ojos mientras ella se aferraba al brazo de él.

Cam fijó su ojos con los míos, compartiendo una siniestra mirada, una que hizo mi piel de gallina. “Mm un rostro muy hermoso,” El murmuró cerca de su mejilla haciendo que el bello de mis brazos se levantara, “Y todo mío.” El sonrió, el marrón quemando contra el marrón mientras yo luchaba para controlarme a mí mismo.

“Deja ir a la chica, Cameron. Ella no tiene nada que ver con esto.” La voz de Leo gritó aunque el se mantuvo firme. Algo en sus ojos proclamaba un mensaje que yo no pude expresar con palabras mientras el estaba de pie junto a Bruce, que parecía un poco dudoso de la situación.

“Te voy a dar unos cinco segundos para dejarla ir...” Advertí, permaneciendo en mi sitio a pesar de la voz en mi cabeza que me gritaba que la salvara, sin querer correr el riesgo de que ella se dañara. Ella era inocente y no se merecía ser una parte de algo tan oscuro como esto.

“Pero ¿Porque haría eso cuando podría simplemente llevarme a una hermosa chica como ella a casa conmigo?” Las sucias manos de Cam apartaron el pelo de la chica hacia un lado, sus labios rozaban sobre su hombro desnudo, “¿Cual es tu nombre encanto?”

“J-Jessie,” Ella chilló, dando lo mejor de sí para mantener la calma.

“¿Sabes lo que los tipos como yo hacen a las chicas hermosas como tu Jessie?” El susurró en su oreja, sus labios rozaban sobre su piel, “Las torturamos.”

Un gemido se filtró a través de los labios de Jessie mientras ella apretaba sus ojos cerrándolos, su cuerpo temblaba en las manos de él.

Apreté mis manos en pu*ños, furiosamente chupando mis dientes. “Jessie,” Hablé, alto y claro con autoridad en mi voz.

Abriendo sus ojos, ella me miró, nada mas que miedo había dentro de ellos haciendo que mi cuerpo se pusiera rígido.

Cam frunció sus cejas en confusión ante nuestra falta de palabras, la tensión se construía con cada segundo que pasaba. Un secreto mensaje se había formado entre Jessie y yo, a la vez que miraba al pie de Cameron y luego a su brazo alrededor del cuello de ella antes de gesticular hacia el vaso en silencio. Cuando me encontré con su mirada una vez mas, ella mantuvo su entereza, entendiendo lo que yo quería que ella hiciera, aunque pude ver la vacilación.

“Esta bien.” Hablé, asintiendo ligeramente antes de arrancar mis ojos de los de ella y mirar a Cam. “Juzgas mal el poder superior, Cameron.” Sonreí, lamiendo mis labios, mi cabeza se inclinó hacia un lado. “He tratado con escoria como tu toda mi vida y nunca deja de sorprenderme como todos vosotros sois lo mismo. Vosotros dais fe de que tenéis ventaja sobre nosotros y luego hacéis algo tan predecible como coger a una chica bajo vuestra ala, lo que es, de lejos, la cosa mas estú*pida que podríais hacer, porque solo muestra lo maricones que sois.”

“Porque si fueras un hombre de verdad, un verdadero gángster, dejarías ir a la chica y pelearías conmigo, sin armas, sin respaldos, solo tu y yo, pero tu sabes que no puedes hacer eso porque yo te rompería el cuello por la mitad y te dejaría muerto en el suelo, en los próximos treinta segundos mas o menos, eso pasará así que puedes llevarte a Jessie y puedes usarla como cebo para pasar a través de la puerta trasera y luego escapar pero tu y yo sabemos que nadie de nosotros va a permitir eso, así que te voy a dar el beneficio de la duda. O la dejas ir o te mato, tu elección. Así que, ¿Cual será Cameron?”

“No harás nada.” Cameron espetó, “Y estoy seguro que a esta pequeña hermosa cosa no le importará seguirme a esas puertas de atrás y meterse en mi coche donde la llevaré a mi lugar y haré lo que sea que me parezca hacer con ella y tu no harás una maldita cosa porque un movimiento en falso y la mataré justo en frente de tus propios ojos, así que ¿Que será para ti, Bieber?”

Una maliciosa sonrisa se formó a través de mi rostro mientras soltaba una aguda risa, “Me subestimas, Cam.” Miré a Jessie, “Ahora” Articulé con mi boca y en segundos, Jessie había llevado su tacón y lo había estampado hacia abajo contra el pie de Cameron, tan fuerte como ella pudo, haciendo que el gritara en shock por el repentino dolor, dándole a ella suficiente tiempo para darle un codazo en las costillas, el cuchillo que el tenía se cayó mientras Jessie se escapaba de él y venía hacia nosotros.

Agarrándola por los hombros, me puse de rodillas un poco para que estuviera a nivel de ojos con ella. “Quiero que corras y nunca mires atrás, ¿vale? Confía en mi, estas a salvo. El no te hará daño. Vamos a encargarnos de él.” Cogiendo un par de billetes, se los entregué a ella. “Vete!”

Asintiendo frenéticamente, ella murmuró un rápido agradecimiento antes de abandonar el lugar y desaparecer de la vista.

Agarrando el cuchillo del suelo, cogí a Cameron alrededor del cuello, sosteniendo su barbilla hacia arriba con mi brazo antes de cortar su garganta, mirando como su cuerpo caía al suelo. Agarrando a su mano derecha, lo empujé con mi rodilla antes de tirarlo al suelo y apuñalarle en el estómago.

Volviéndome, agarré el brazo del otro hombre que había cargado contra mi con un cuchillo suyo, cogiéndolo de su agarre y usando los dos cuchillos ahora para apuñalarle en las piernas antes de golpearle en la cara, sacando los cuchillos y poniéndolos hacia arriba en defensa mientras sus otros dos hombres se acercaban a mi.

Pateando a uno de ellos, esquivé al otro tipo antes de tomar mi mano y empujarlo hacia arriba en la nariz del tipo antes de apuñalarle, volviéndome y rompiendo el cuello del otro tipo, mirando como ellos se encontraban en un montón al lado de los otros.

Con mi pecho subiendo y bajando, lancé los cuchillos de Leo. “La próxima vez, danos una advertencia, ¿no?” Hablé con respiración pesada, limpiando la sangre de mi cara.

Leo limpió la sangre en sus jeans antes de retirar los cuchillos, una orgullosa expresión estaba en su rostro mientras el me miraba a mi con nada mas que temor, Bruce miraba hacia otro lado haciendo que algo dentro de mi se retorciera sin saber.

“Su respiración esta desfalleciendo; necesitamos llevarle a un hospital rápido!” Marco gritó, a pesar de lo que había pasado, su desesperación y necesidad por su amigo para que sobreviviera. “¿Cuando dijeron que vendrían?”

“Tan rápido como puedan fue todo lo que ellos me dijeron.” John dijo, ayudando a poner presión en la herida de Marcus mientras el tosía sangre, su rostro palidecía.

“D-dile a Kadra...” Marcus susurró con voz ronca, su cuerpo temblaba, “Que estaré bien.” Tosiendo de nuevo, esta vez mas que antes, Marcus dejó escapar un gemido, su cabeza cayó hacia atrás. “Y que la amo.”

“No digas eso man...” Marco negó con su cabeza, “no hables así...”

“¿Como si fuera a morir?” Marcus dijo con voz áspera, “Eso es porque lo voy a hacer.”

“No digas eso joder,” Marco murmuró dolorosamente, sosteniendo la mano de Marcus con una profunda tensión. “No vas a morir.” El enfatizó, “No puedes. No te dejaremos.”

“Solo dile, ¿vale?” Marcus apretó entre sus jadeos, “Por favor.”

“Lo haremos.” Dije, sabiendo que Marcus necesitaba la tranquilidad, una repentina sensación me abrumó mientras recordaba el momento en el que me habían disparado. “Lo prometemos.”



No One’s Point of View:

El hospital estaba tranquilo mientras todo el mundo se sentaba alrededor en la sala de espera, esperando el destino de Marcus. La ambulancia había llegado poco después de la promesa que Justin le había hecho al grupo, acompañando a Marcus en una camilla antes de entrarlo en la ambulancia, Marco estuvo a su lado todo el tiempo mientras ellos se marchaban.

Habían pasado unos veinte minutos ahora y nadie había dicho una palabra, un incómodo silencio se formaba entre ellos.

Las dobles puertas que conducían al interior se abrieron mientras todo el mundo levantaba sus miradas para ver a una inquieta Kadra de pie allí con Alec, Stephanie y Carly a su lado. “¿Donde esta?” Ella gritó, sus manos temblaban aunque ella se mantuvo firme, sus ojos estaban rojos por lo fuerte que ella había estado llorando cuando _____ le había llamado para hacerle saber lo que pasó.

“Kad...” Marco se puso de pie, dando un cuidadoso paso hacia ella, lo que solo dio lugar a que ella negara con su cabeza, sus labios estaban presionados juntos en un firme cierre.

“Me prometiste,” Ella susurró, “Me prometiste que nada iba a pasar. Dijisteis que ibais a simplemente divertíos, esto no es divertido!”

“Lo se, lo siento, no--”

Cogiendo su mano, Kadra no dudó en golpear a Marco en su cara con nada mas que rabia. “Te odio!” Ella gritó, “Te odio, te odio, te odio!” Ella repitió, golpeando sus pu*ños en su pecho mientras ella negaba con su cabeza, “Odio esto, odio lo que hacéis, odio todo!”

Marco se quedó allí; cogiendo cada golpe que Kadra lanzaba en su camino, sabiendo que el lo merecía. “Lo siento.”

Cansándose, Kadra colapso en los brazos de él mientras ella se hundía en el suelo, agarrándose a él como si le fuera la vida en ello mientras ella arañaba su pecho desnudo. “Esto no es justo! Vinimos aquí para escapar de esto...”

_____ estaba sentada allí con su mano cubriendo su boca, ahogando sus sollozos mientras ella miraba a una de sus buenas amigas romperse en frente de ella, casi como ella lo había hecho cuando Bruce había ido a hacerle saber sobre Justin.

Fijando los ojos una con la otra, Kadra sollozó mientras ella se obligaba a sí misma a ponerse de pie, _____ haciendo lo mismo a la vez que ellas dos corrían la una hacia la otra, aferrándose las dos.

“Lo siento tanto Kadra,” _____ lloró en su hombro, “Siento tanto que esto pasara, Lo siento tanto, tanto.” Ella negó con su cabeza, sabiendo completamente lo que la chica estaba sintiendo, un entendimiento mutuo pasaba entre las dos mientras los chicos miraban con nada mas que culpa.

Justin se quedó mirando, su fibra sensible tiraba violentamente mientras el miraba la escena desenvolverse, como la historia repitiéndose, pero en cambio, esta vez, el no estaba luchando por su vida, en la oscuridad de lo que estaba pasando a su alrededor. El estaba allí para ser testigo de todo y era como si alguien le hubiera dado un pu*ñetazo en el estómago.

“¿Es así como se sentía?” Kadra se apartó, mirando a ____ con simpatía, quien simplemente asintió.

“Pero el va a estar bien, el es un luchador y se de hecho que el te ama.” _____ calmó suavemente.

“¿Como lo sabes?” Ella sollozó, secando con sus manos a través sus mejillas, su cara estaba enrojecida.

“Porque el nos dijo que te dijéramos eso,” Limpiando los restos de lágrimas en su rostro, _____ abrazó a Kadra una vez mas, “El va a sobrevivir a esto.”

“¿Marcus Sorella?” El médico asignado había salido a la sala de espera, mirando desde su portapapeles a todos nosotros.

“¿Si?” Bruce se puso de pie, limpiando sus sudorosas palmas en sus jeans mientras tragaba saliva a la vez que el se acercaba al doctor con todos demás detrás de él.

“Llevó un tiempo porque el había perdido mucha sangre pero afortunadamente fuimos capaces de encontrar una conformidad bajo las circunstancias y llevar a su ritmo cardíaco de vuelta a la normalidad; sin embargo, el estaba muy débil y necesita mucho descanso.” El habló con severidad, queriendo llegar a el punto. “El ha sido bendecido por un ángel porque nadie mas hubiera sido capaz de sobrevivir a esto.”

“¿Cuando podemos verle?” Kadra instó mientras ella se quedaba de pie balanceándose sobre los tacones de sus zapatos, nerviosamente mordiendo su labio.

“Es libre de verlo ahora pero le advierto que el está todavía muy débil y debería de descansar tanto como el pueda.” Cerrando su bolígrafo con un click, el lo metió en el bolsillo de su bata. “Por lo tanto, solo se le permite una persona en la habitación.” Y con eso, el se alejó, Leo estaba a su lado mientras ellos discutían algunas cosas más.

“Puedes ir,” Justin instó en silencio hacia Kadra, mientras el metía sus manos en los bolsillos de sus jeans. “Se que el querrá verte la primera el momento en el que se despierte.”

Sonriendo suavemente, Kadra asintió antes de alejarse y desaparecer detrás de la puerta que ella sabía que era de Marcus.




Cerrando la puerta suavemente, Kadra tomó una profunda respiración y casi se desmaya justo allí mientras ella parpadeaba para ver a Marcus tumbado en la cama de hospital mas pálido que nunca, su natural bronceado de piel ahora era un tono mas claro.

Tomando un asiento al lado de su cama, Kadra no dudo antes de coger su mano inerte entre las suyas, las partes posteriores de sus ojos quemaban mientras ella luchaba para no arrojar mas lágrimas. Ella sabía que tenía que ser fuerte por él, ella era mas fuerte que esto y en los últimos momentos, ella había dejado mostrar sus debilidades, pero ya no más.

Ella estaba cansada de la agonía que dejaba este estilo de vida derramar sobre ella. Hay razones en las que ella no le importaba lo que él había hecho o hizo porque sabía, en el fondo, que el tenía sus razones y ella lo aceptó hace mucho tiempo.

Pero, esto era donde, ella trazó una línea. Eran cosas como estas que le hacían darse cuenta de que ellos no eran invencibles y siempre hay posibilidades de que la muerte este justo a la vuelta de la esquina.

Cerrando sus ojos, Kadra tomó una profunda respiración, llevando sus labios dentro de su boca antes de mirar hacia abajo a él, sus dedos apartaban su cabello mientras ella acariciaba su mejilla, desesperadamente queriendo ver sus ojos marrones de nuevo. “Eres tan estú*pido.” Ella suspiró, sacudiendo su cabeza. “Te dije que tuvieras cuidado y sabes lo que me dijiste?” Ella hizo una pausa como si él respondiera, “Me dijiste que lo tendrías. Dijiste que no tenía nada de lo que preocuparme...” Suspirando, ella tragó saliva con dificultad. “¿Porque tenías que ser el héroe? ¿Porque siempre tienes que ser el tipo bueno, siempre arriesgando su vida por los demás? ¿Huh? ¿Porque?”

Con las dos manos sosteniendo las de él, apoyó su frente abajo contra ella. “Ya no los tienes solo a ellos,” Kadra susurró, “Me tienes a mi también y mas te vale cambiar de idea si piensas que te voy a dejar desperdiciar tu vida porque piensas que es lo correcto que hay que hacer”

“Te amo...” Kadra se volvió y se dio cuenta de las heridas en su rostro de las peleas en las que él se había metido, recordándole que esto era una batalla diaria con la que tenía que lidiar. “Vas a ser mi muerte,” Ella murmuró, su cuerpo se entumecía desde la cabeza a los pies mientras se negaba a sentir mas dolor.

“Por favor, solo, abre tus ojos y hazme saber que estas bien... porque a menos que lo escuche de ti, no lo creeré. Ni por un segundo. Los doctores mienten todo el tiempo y tu sabes que odio los hospitales y los doctores y todas las paredes blancas, pero estoy aquí contigo porque te necesito. ¿Lo entiendes? Necesito que te despiertes y me digas que estoy siendo cabezota y que no tengo nada de lo que preocuparme. Necesito que me sostengas, beses la parte de arriba de mi cabeza y veas capítulos repetidos de friends conmigo hasta que me quede dormida. Necesito que me digas que todo esta bien y no tengo nada de lo que preocuparme. Necesito que me digas que cometiste un error y que no arriesgarás tu vida como lo hiciste hoy. Yo solo...” Rompiéndose, Kadra dejo una lágrima deslizarse por su mejilla, “Te necesito.”





Justin miró hacia abajo a la chica en sus brazos, sintiendo la fibra sensible tirar ante la vulnerabilidad. Ella estaba dormida, acurrucada en sus brazos como una niña. Se había quedado profundamente dormida horas después de que ellos estuviera allí, los acontecimientos de la noche tomaban su peaje en ella.

Apartando su cabello de su cara, Justin suspiró, inclinando su cabeza contra la pared. Tarareando para sí mismo en voz baja, Justin trató no pensar en lo que había pasado, su mente ya era un conjunto de sus propios recuerdos y preocupaciones.

Estos chicos habían llegado con las intenciones de una pelea pero a lo que Justin no podría aferrarse era por que. ¿Porque ellos vinieron causando problemas? Si era dinero lo que ellos habían querido, Justin sabía que ellos hubieran encontrado otra manera de tratar de conseguirlo a través de Leo.

Empezar una pelea en el medio de un club eran los tipos de actos que el sabía que se hacían cuando el era mas joven, cuando todos ellos eran todavía adolescentes. Cam era un hombre hecho y derecho ahora, mucho mas mayor que Justin pero el había venido allí con los actos de un adolescente.

Simplemente no tenía ningún sentido para él. Nada de ello lo tenía.

“Chicos, probablemente deberíais volver a casa,” Leo habló, asintiendo hacia los chicos junto a sus chicas mientras el se sentaba en una silla en frente de ellos. “Es tarde y estoy seguro de que Kadra no se irá de la habitación a corto plazo.”

“No me voy a ninguna parte,” Marco sacudió su cabeza, la mano de Alec se apretó contra la suya mientras ella le miraba a él con nada mas que simpatía en sus ojos. “No me importa lo tarde que es o si ella se queda hasta la mañana, no me voy.”

“Marco, quizás es lo mejor que te vayas a dormir, y luego vendremos después de--”

“No.” Marco cortó a Alec, su voz era como el hielo. “No me voy a ninguna parte. Si quieres irte, entonces vete.”

Conteniendo su respiración, Alec entrelazó sus dedos juntos, poniendo su cabeza contra su hombro mientras ella colaba un rápido beso contra su mandíbula, sabiendo que ella no se atrevería a dejar su lado. No cuando el la necesitaba más.

Mirando abajo hacia ella, Marco sintió su corazón romperse un poco, pero el no dijo una palabra mientras el miraba a Leo, nada mas que determinación había en sus ojos. “Puedes irte,” El logró decir, “Estoy seguro de que tienes un mejor lugar para estar.”

Leo bajo su cabeza, dejándola, mientras se ponía de pie y salía de la habitación, los otros miraban como el desaparecía detrás de las dobles puertas.

“¿Cual es su maldito problema?” John murmuró, sacudiendo su cabeza, “Ha estado actuando mal todo el pu*to día.”

“No lo se,” Marco criticó, su labio se torció en una mueca, “Pero mejor que tenga cuidado antes de que empuje todos los jodidos botones equivocados.”

“Esta bien,” Bruce sacó sus manos, “Suficiente. Todos estamos sacados de quicio por lo que le pasó a Marcus. No necesitamos volvernos en contra de otro también.”

“¿En serio estas dando la cara por él ahora mismo?” Marco escupió, sus ojos entrecerrados. “Es su maldita culpa que Marcus este aquí en primer lugar!”

“No te atrevas a echarle la culpa a mi tío, Marco!” Bruce siseó entre apretados dientes, “Solo... solo cálmate ya joder.”

“¿Como co*ño puedo calmarme cuando mi mejor amigo casi muere esta noche?” Marco se puso de pie ahora, su rostro rojo con furia.

“Pero el no murió!” Bruce replicó ahora de pie también, mientras Stephanie y Alec hacían lo mejor posible para calmarlos.

“Podría haberlo hecho!” Marco gritó mas fuerte que nunca, todo el mundo en la habitación se quedó en silencio. “El podría haber muerto...” El sacudió su cabeza, “¿Que hubieras hecho entonces?” Susurró, “¿Hm? ¿Estarías sentado allí dando la cara por el hombre que levó todo esto encima de nosotros en primer lugar?”

“Nadie te dijo que pelearas; podrías haberle dejado ocuparse de ello!” Bruce replicó de nuevo.

“¿De que demonios estas hablando?” Un ceño fruncido tiró en el centro de las cejas de Marco en completa confusión.

Entreabriendo sus labios, Bruce tragó saliva, “Nada,” El suspiró, frotando la parte posterior de su cuello con vigor, “Olvida que dije algo.”

“No.” Marco negó con su cabeza, “¿Que querías decir con eso?”

“No lo se,” Bruce susurró, sus ojos dolían y antes de que cualquiera tuviera la oportunidad de decir algo mas, el salió de la habitación, retirándose en los pasos de Leo.

Marco tomó un paso hacia delante pero pensó al contrario mientras el dejaba a Bruce marcharse, sin ni siquiera molestarse en ir detrás de él a la vez que se dejaba caer en su silla.

Pasando sus manos a través de su pelo mientras soltaba un cansado suspiro, Marco miró hacia abajo al suelo sintiendo su garganta quemar y su visión borrosa.

“El es un desastre,” John murmuró hacia Marco, poniendo una reconfortante mano en su hombro derecho mientras el le daba un ligero apretón. “El solo estaba molesto de que esta es la segunda vez que uno de nosotros ha sido herido.”

Marco se encogió de hombros; su cuerpo entumecido. Todo lo que el podía hacer era sentarse allí como un zombie, su mente estaba en blanco y su lengua seca. El no tenía palabras para lo que había sucedido. Ellos se fueron para alejarse del drama en casa pero parece como si no importara donde ellos fueran, esa parte de ellos siempre estaría allí, acechando en la oscuridad, preparada para atacar.

El también sabía que una parte de el se rompió por dentro y nunca sería reparada a pesar de lo que los doctores habían dicho sobre Marcus, porque el sabía en el fondo, que el no lo iba a hacer. Nada de esto estaba bien y nada de ello volverá a estar bien.

“Las chicas probablemente deberían irse,” John habló, esta vez dirigiéndose a todos.

“John--” Carly empezó pero el sacudió su cabeza, mirándole a ella con solemnidad, no dándole espacio para argumentar mientras ella entendía lo que el quería decir.

“Es tarde y ellas están cansadas. _____ ya esta dormida y estoy seguro de que ella no estará por completo emocionada cuando se despierte.”

Justin rompió una pequeña sonrisa antes de fruncir el ceño de nuevo. Asintiendo, el sabía que John tenía razón pero el también sabía que _____ no querría irse a casa sola sin él.

“La vigilaré,” Carly susurró, sabiendo lo que él estaba pensando mientras ella compartía una mirada de complicidad. “La tengo.”

“Gracias.” Justin murmuró antes de tocar el rostro de _____ ligeramente, “Cariño, despierta.”

_____ murmuró algo, moviéndose levemente mientras ella se aferraba a Justin, su cabeza se metió en el hueco de su cuello.

“_____...” Justin lentamente la facilitó en una posición sentada mientras el la sujetaba por sus hombros, colocando un ligero beso en su mejilla, “Las chicas se van a ir a casa.”

Limpiando sus ojos, _____ bostezó levemente, “¿Que pasa contigo?” Ella murmuró adormilada, sus dedos rozaban contra la mejilla de él magullada.

“Estaré bien,” El murmuró, “Estaré en casa tan pronto como pueda, ¿vale? Solo ve con las chicas.”

_____ pareció como si fuera a protestar contra lo que el había dicho pero ella sabía lo mejor de ello mientras aceptaba de mala gana, poniéndose de pie mientras Carly tomaba su mano para mas comodidad. “Te quiero.” Ella susurró, “Y dile a Marcus que lo quiero también.”

“Nosotros también te queremos,” Justin sonrió suavemente, “Yo mas que él, por supuesto.”

Riendo ligeramente a pesar de la sensación de vacío en su pecho; _____ echó un último vistazo a Justin antes de seguir a las chicas fuera del hospital.

Inclinándose hacia delante para que sus codos colgaran de sus rodillas, Justin inclinó su cabeza en señal de querer que esta pesadilla terminara ya.

“¿Que le esta llevando a Bruce tanto tiempo?” John murmuró, rodando su cuello alrededor mientras frotaba la tensión en sus músculos. “Ha estado fuera por un tiempo.”

“¿Quieres ir a ver como está?” Justin levantó su mirada hacia John, desesperado por algún tipo de distracción. El odiaba los hospitales tanto como lo hacía Kadra. Le hacían sentirse incómodo sabiendo que era el lugar tanto de los salvados como de los muertos y hacía apenas unas horas, Marcus estaba atrapado en el medio y ninguno de ellos sabía cual era su destino.

“Si, vamos.” Estirando su cuerpo, John miró hacia Marco. “¿Vienes con nosotros?”

“Nah, creo que me sentaré aquí y esperaré.” Marco entrelazó sus dedos juntos mientras el miraba hacia abajo a ellos, sus ojos eran nebulosos mientras el parpadeaba varias veces, ordenándose a sí mismo no romperse bajo la presión que el sentía.

A pesar de lo que Leo dijo, el sabía que una parte de esto era su culpa también. El había prometido vigilar a Marcus y aunque el hizo todo lo posible, el sabía que podría haberse esforzado más.

“Vamos man,” Justin le dio un golpe a su pié con el suyo en silencio, “Te ayudará a despejar tu mente un poco. Sentarte aquí, dándote una paliza a ti mismo interiormente no va a ayudar a la situación. Confía en mi, lo sabría.”

Levantando su mirada hacia Justin, Marco suspiró mientras el veía la serenidad detrás de los ojos de su amigo. El sabía que el tenía razón y también sabía que hacía un par de meses atrás, el estaba en la misma posición esperando ver si el era el que estaba vivo o no.

Limpiando su rostro con sus manos, Marco se puso de pie, sintiendo su cuerpo tenso ante la sensación. El no se había levantado de su asiento desde que ellos llegaron y su cuerpo dolía por la falta de movimiento.

“Vamos,” Justin asintió hacia las puertas a las que ellos fueron, abriéndolas mientras una ligera brisa se abanicaba a través de sus rostros, la congestión de la sala en la que estuvieron por última vez se evaporaba.





Kadra había estado con Marcus por las últimas dos horas y el no se había movido o dicho una palabra, preocupándole a ella un poco mientras ella se sentaba con las manos de él en las suyas.

“Esto tiene que ser lo mas quieto que has estado nunca,” Ella rió ligeramente, tratando de aligerar el ambiente. “Y por mucho que lo ame, necesito que te despiertes por mi... necesito que digas algo.”

“Estas siendo cabezota,” Una voz gruñó y Kadra sintió su corazón dejar de latir.

“¿Marcus?” Una enorme esperanzada sonrisa se torció en sus labios mientras ella miraba a los ojos marrones a los que se había acostumbrado a mirar desde hacía un año.

“Estas despierto,” Ella exhaló, inmediatamente arrojándose encima de él mientras le daba un abrazo.

Saltando hacia atrás en el momento que ella le escuchó gemir y estremecerse de dolor, Kadra maldijo en voz baja, “Mier*da, lo siento mucho!”

“Esta bien.” El gimió, sus dedos suavemente presionaban su costado donde el fue apuñalado, sus ojos se cerraron apretados. “Estoy bien,” Él se las arregló para hablar, lamiendo sus labios agrietados mientras el tosía. “Agua,” Dijo.

Sirviéndole un vaso, ella le ayudó a beberlo antes de colocarlo al lado de ellos. “Me olvidé,” Ella murmuró avergonzada, “Debería de haber tenido mas cuidado.”

Agarrando la mano de ella, Marcus pasó su dedo pulgar por encima de ella. “No te preocupes por ello,” El susurró con voz ronca, tirando de ella suavemente hacia él.

Inclinándose en el borde de la cama, Kadra inclinó su cabeza hacia abajo ligeramente, sus labios rozaron contra el calor de su piel. “Tenía tanto miedo,” Ella susurró. “Cuando ____ me llamó... fue como si todo a mi alrededor de parara.”

“Lo siento.”

“Lo siento no compensará que casi me diera un infarto y te mataran,” Ella espetó en una manera a la que él se acostumbró. No iba a ser rencoroso o desagradable pero por el contrario, mostraba el afecto de ella, lo mucho que ella se preocupaba y le dolía a Marcus saber que él era el único en causar el apretón en su pecho.

“Sabes que nunca haría algo si no sintiera que estuviera bien.” Marcus se forzó mientras el lamía sus labios, mirando en los ojos de ella, “Leo necesitaba ayuda, y era un gran lío. No sabíamos que ellos iban a venir...” Haciendo una pausa, Marcus tosió levemente, “Ellos nos tendieron una emboscada en el medio del club y antes de que me diera cuenta, todo el mundo estaba peleando y supe que tenía que hacer lo mejor que podía para proteger a los chicos.”

“¿Donde estaban ellos cuando fuiste apuñalado?” Kadra siseó a través de sus labios apretados.

“Justin en realidad me ayudó y Marco también. Ellos hicieron lo mejor que pudieron para atraer a los chicos que venían a por mi. No es la culpa de nadie.” El tranquilizó suavemente, besando la parte superior de su mano. “Te prometo que no pasará de nuevo.”

“No puedes prometer algo como eso,” Kadra negó con su cabeza, “Sabes que podría suceder en cualquier momento y no hay nada que alguien pueda hacer para detenerlo cuando pase.”

Sin decir una palabra, Marcus agarró su mano, tirando de ella hacia abajo de nuevo, con cuidado de no golpear su costado, cuando el le besó a ella en los labios, un murmullo de satisfacción vino de los dos extremos de su unión. “¿Dijiste que querías ver capítulos repetidos?”

Luchando contra la sonrisa que amenazaba con mostrarse, Kadra metió su cabello detrás de su oreja. “¿Que?”

Corriendo rápidamente en la cama, Marcus dio unas palmaditas al espacio a su lado antes de agarrar el control remoto y encender la pequeña televisión en su habitación. “No se si ellos tienen el canal en el que friends suele estar, pero creo que nos las podemos arreglar para encontrar algo.”

Mordiendo su labio, ella se deslizó a su lado, con cuidado de no hacerle daño. “Deberíamos probablemente decirle a las enfermeras que te despertaste.”

Marcus se encogió de hombros, “Ellas vendrán cuando lo vean conveniente.” Finalmente arreglándoselas para encontrar el canal, Kadra no pudo evitar el ardor que su cuello infligió a sus mejillas.

Inclinándose, Marcus colocó sus labios en su frente, “Todo va a estar bien.” El murmuró antes de dejarse relajar en su almohada, la cabeza de ella estaba en su hombro mientras los dos se tumbaban en una posición cómoda, intercambiando palabras no dichas. El aire entre ellos fue despejado en cuestión de segundos y la tormenta construyéndose en el estómago de Kadra se pasó mientras el sol brillaba a través de ella.





“¿Que estas tratando de hacer con mis chicos?” Bruce gritó bruscamente mientras el se quedaba de pie en frente de Leo, “Me dijiste que nadie iba a lastimarse. Me prometiste que nada iba a pasar y mira que co*ño hiciste!”

“Te mostré lo que estaba demostrando desde el principio! El chico no puede tener las dos cosas, nadie de ellos puede!” Leo gritó, ni siquiera tratando de esconder el hecho de que el estaba fuera del hospital y gritando tan fuerte que el pueblo de al lado podía oírles.

“¿Quien eres tu para decidir que pueden o no pueden tener?” Bruce escupió, encontrándose a sí mismo perdiendo su paciencia. “Ellas les mantienen cuerdos con sus cabezas en el juego, lo sabría porque Stephanie hace eso por mi!”

“¿Honestamente piensas que podrías protegerla a ella y tu negocio al mismo tiempo?” Leo se burló, rodando sus ojos. “No seas jodidamente ingenuo, Bruce! No te entregué mi territorio en Stratford para que pudieras hundirlo!”

“He estado haciendo un maldito buen trabajo manteniendo el nombre de nuestra familia arriba donde ha estado durante años!” Las venas en el cuello de Bruce ahora estaban pulsandose, mostrando lo verdaderamente enfadado que el se estaba poniendo.

“Eso fue antes de que alguno de tus chicos se involucrara con algo que nunca deberíais de tener!” Leo lanzó sus brazos en el aire. “Lo que te dije esta mañana todavía sigue en pie y va para todos vosotros! Ellas van a conseguir que os maten a todos!”

“En lo que a mi respecta, el único que casi nos mata fuiste TU!” Bruce gritó. “Tu fijaste toda esta cosa para que?” Bruce hizo un gesto a su alrededor, “¿Para que nosotros termináramos aquí?!”

“Esa no era mi intención!” Leo gruñó, “Quería ver lo que el haría.” El se encogió de hombros, “Quería ver si abandonaría o no a su chica para ayudarnos y el lo hizo.”

“Ese hico ha pasado por mas de lo que hemos visto en años!” Bruce gritó, “Años! El ha perdido todo que el ha conocido y para que?” El se burló, “¿Poder? ¿Dinero? Nada de esto vale la pena si eso significa que el pierda todo! Le han quitado todo de él, Lee. NO voy a quedarme aquí y dejarte quitarle la única cosa que le hace jodidamente feliz!”

“Suenas mas como su jodido padre que como lo hace un líder!” Leo gritó, “Endurécete un poco! ¿Te crié para que fueras el que demonios?”

“EL NO TIENE UN PADRE!” Bruce gritó, “ASÍ QUE SÍ, ME PREOCUPO POR ÉL COMO UNO PORQUE EL ES LA COSA MAS CERCANA QUE TENGO A UN HERMANO!” Abriendo y cerrando sus pu*ños, Bruce golpeó la puerta, inmediatamente maldiciendo en voz baja mientras el dolor se disparaba por su brazo pero a el no le importaba ya. A el no le importaba nada. “Me criaste para respetar y honrar, pero ahora mismo, lo que tu estas haciendo no es nada de eso. Vinimos aquí para alejarnos de la basura en Stratford y ahora estamos atascados con un montón de mier*da aquí! No podemos ganar nunca, no importa donde vayamos, nuestros estilos de vida vienen a joderlo todo! Pero esta vez, no es por culpa de nuestra suerte, si no por tu culpa!” Sacudiendo su cabeza, Bruce miró a su tío con nada mas que desconfianza en sus ojos. “Tu sabías que Cam iba a aparecer...”

“Por supuesto que lo sabía. Yo fijé todo.” Leo se encogió de hombros, ni una sola pizca de arrepentimiento estaba en sus ojos y fue entonces cuando Bruce lo supo, no había manera de hacerle entrar en razón. El era tan terco como ellos lo eran y en su cabeza, lo que el hizo, estaba bien.

“Sabes... para alguien que sabe lo que es perder a alguien, seguro como el infierno no tienes limites cuando se trata de tu reputación.” Justin salió al aire frío, Marco y John detrás de él.

Ellos habían oído casi todo desde detrás de la puerta y cada palabra que salía de los labios de Leo hizo que la sangre de Justin hirviera.

“Esto no se trata de mi maldita reputación,” Leo secamente habló con un corte a su tono.

“Entonces, ¿de que se trata?” Justin inclinó su cabeza hacia un lado, queriendo escucharlo venir directamente de su boca a su cara.

“TU!” Leo rugió impacientemente, “Desde que esa chica ha llegado a tu vida, has estado ciego por lo que has sido traído aquí a hacer.”

“No conoces a _____, Leo. Por el amor de dios la acabas de conocer hace dos días!”

“Pero se que la mitad de jodidas estos últimos años han sido porque tu cabeza estaba en su cu*lo por lo que ella estaba haciendo y si ella estaba bien entonces, estabas en la tarea asignada a ti.” Leo despreció, “Tu trabajo es matar. Todo esto se trata del poder y eso es en lo que yo sabía que eras bueno haciendo. Conocías el juego y conocías como jugarlo bien y, demonios, probablemente eras el mejor en el trabajo y solo tenías dieciséis, pero ¿ahora?” Leo se burló, “Lo has perdido todo.”

“¿Sabes si quiera que co*ño has hecho?!” Marco gruñó desde atrás.

“Si quieres justificar lo que hiciste, entonces, por supuesto, pero se que lo que hice estaba bien. Tenía que ver donde estaban tus lealtades. Podía verlo en tus ojos, estabas furioso. Enfadado con él por el hecho de que el casi había matado a Marcus.”

“Estas muy jodido, ¿sabes eso?” Justin habló pero era fue tan extrañamente calmado que trajo escalofríos a todos de pie en la habitación, incluyendo a Leo. “Marcus podría haber MUERTO esta noche y todo por lo que te preocupabas era mi lealtad? Si quisiera librarme de ti, lo hubiera hecho hace mucho tiempo. _____ no tiene nada que ver con mis decisiones pero obviamente estas demasiado atrapado en lo que pasó con Luanne hace cinco años para ver que co*ño estas haciendo.”

“Ella te matará.”

“Si yo muero, será por mi culpa. No por la de ella. Ella me ha dado algo por lo que vivir Leo. Confía en mi, si no fuera por esa chica, ni siquiera estaría de pie aquí hablando contigo ahora mismo y todos aquí saben que esa es la verdad. Eso va por las chicas de todos, no solo la mía.”

“Puedes pensar que me estoy volviendo loco pero la verdad es Lee, no sabes una mier*da. No sabes sobre mi o por lo que he pasado, no conoces a _____ y ciertamente no conoces el infierno que ella soportó. Mi chica puede ser una parte de la razón por la que empecé a calmar un poco mi rabia y como pienso, pero ello no cambia quien soy por dentro. Todavía soy ese chico despiadado, de sangre fía que conociste todos estos años atrás, cuando me trajiste a este mundo.”

“¿Pero tu?” Justin rodó sus labios dentro de su boca antes de dejarlos ir, sacudiendo su cabeza. “Tu siempre serás un infierno de hijo de pu*ta miserable. He terminado.” Justin se volvió hacia Marco, “Dile a Marcus que lo siento y que le veré mañana.”

Asintiendo con la cabeza, Marco miró como Justin empujaba al pasar a Leo y abandonaba los locales del hospital, decidiendo que era mejor que el no se quedara mas tiempo.



(Pongan esta canción para leer esta parte del capitulo http://www.youtube.com/watch?v=XLYImn6sxxE )


______ se sentó en la cama en nada mas que una camiseta de tirantes y un par de pantalones cortos de franela. Ella estaba preocupada por Justin y si se encontraba o no bien por su cuenta. Ella sabía que probablemente estaba exagerando pero después de lo que pasó esta noche, ella no podía correr ningún riesgo.

Mirando a la puerta una vez que ella escuchó el pomo girarse y alguien abrirla, _____ contuvo su respiración antes de liberarla una vez que ella vio que Justin había vuelto.

Un peso había sido levantado de sus hombros mientras ella se ponía de pie; caminando hacia el y ayudándole a quitarse su chaqueta. Ella no dijo una palabra mientras el se estremecía un poco por los múltiples cortes, contusiones y heridas cubriendo incluso centímetros de su piel.

_____ se obligó a si misma a permanecer en calma mientras ella lo conducía dentro del baño y hacia el baño mientras ella lo sentaba, instándole suavemente a que se recostara hacia atrás un poco mientras ella se volvía y agarraba el kit de primeros auxilios del armario.

Ella había conseguido todo una vez que volvía a la casa de primavera, sabiendo que el iba a necesitar que alguien limpiara sus heridas.

Cogiendo una bola de algodón y vertiendo agua oxigenada sobre ella, _____ empezó a limpiar los pequeños cortes antes de que se convirtieran en unos grandes. Mordiendo su labio mientras ella le escuchaba sisear en un profundo suspiro a la vez que ella limpiaba la sangre extra de su nariz, _____ suspiró por la enésima vez esa noche.

“Lo siento,” Ella suspiró, “Estoy tratando de no tocarlo demasiado pero tienes un montón de sangre seca.”

Justin apretó su cintura en respuesta, su cabeza cayó hacia atrás contra la pared de azulejos mientras _____ terminaba. Abriendo un ojo para verla de pie y tirar las toallitas usadas, bolas de algodón y toallas, Justin sintió un repentino déjà vu golpearle mientras el recordaba la primera vez, hace cuatro años, cuando ella por primera vez le había limpiado.

Obligándose a levantarse, no fue hasta que el lo había hecho, que Justin sintió completamente como de desgastado y agotado estaba. Tomando una profunda respiración, Justin caminó hacia la bañera, encendiéndola mientras el dejaba que el agua caliente llenara su camino hasta la cima.

Cerrando los armarios, _____ dejó una toalla no usada afuera para Justin antes de volverse para marcharse cuando ella lo sintió agarrar su muñeca, impidiéndole hacerlo.

Moviéndose detrás de ella, _____ sintió la presencia de Justin cerniéndose sobre ella, su respiración avivaba en su cuello mientras el la sostenía hacia él, “¿Te importa unirte?” El murmuró suavemente.

Volviendo su cabeza una fracción parar verle, _____ se dio cuenta de la desesperación en sus ojos, el deseo y la necesidad, sabiendo que el estaba en un estado vulnerable. “Vale.” Ella susurró.

Los dos se habían desnudado y entrado a al bañera en silencio mientras Justin se sentaba dentro primero antes de gradualmente facilitar a _____ dentro también, su espalda en su pecho mientras el agua cubría sus cuerpos.

Inclinando su cabeza hacia atrás contra él, _____ dejo que el calor calmara sus músculos mientras ella cerraba sus ojos, escuchando su ligera respiración y el latido de su corazón.

“Me salvaste.” Justin susurró, su voz salía mucho mas rota de lo que _____ le había escuchado nunca hablar. “Simplemente yo sobraba, era un producto dañado... pero tu me recompusiste. Estaba perdido hasta que tu me encontraste.” Apretando sus brazos alrededor de mi cintura, Justin puso un beso en mi hombro. “Vine a ti en piezas y tu me hiciste de nuevo.”

Girando alrededor para que su pecho estuviera ahora contra el suyo, _____ se puso a horcajadas sobre su regazo, ahuecando su rostro en sus manos, “Todos tenemos nuestros demonios, yo tengo los míos y tu tienes los tuyos, pero eso esta bien porque tu has superado el mal hace mucho tiempo... tu eres todo lo que una chica pediría, roto o no, perdido o encontrado, tu eres el chico del que me enamoré y no importa lo que pase, yo siempre estaré aquí. Te prometí que no me voy a ninguna parte y estoy manteniendo mi promesa.” Presionando sus labios con los de él, ______ envolvió sus brazos alrededor de su cuello, transfiriendo todo el dolor que ella sentía por dentro, en un abrazo.

Ella necesitaba que el supiera que ellos eran una historia no escrita que aún tenía que completar su final. Su amor no estaba acabado y eran momentos como estos que los unía incluso mas que antes.

_____ se daba cuenta de que algo había pasado para hacer que Justin sintiera la necesidad de confesar algo que ella sabe desde hace mucho tiempo. Siempre fue su manera de tranquilizarse no solo a él si no a ella de que ellos estaba bien.

Después de que ellos hubieran terminado, Justin vació el baño antes de secarse junto a ______ que no había dicho nada más.

Envolviendo sin fuerzas una toalla alrededor de su cuerpo, ______ agarró la mano de Justin en las suyas mientras ella le conducía fuera del baño a la cama donde ella le sentó.

“No estas dañado,” _____ susurró, “Estas lejos de eso.” Ella acarició su rostro, “Estas confundido en cuanto a lo que sientes... y ... y creo que te preocupas demasiado por lo que podía pasar, que pareces perder el contacto con la realidad.”

“Te da miedo...” Ella continuó, “Que podrías haber sido tu de nuevo esta noche, en vez de Marcus y la idea de perder todo--”

“No,” Justin gruñó, “No todo,” El negó con su cabeza. “La única cosa que tengo miedo de perder es a ti...” Inclinándose hacia delante, Justin presionó el costado de su cabeza en el pecho de ella mientras el envolvía sus brazos alrededor de ella, atrayéndola hacia él.

Pasando sus dedos a través de el pelo de él, _____ miró hacia abajo al hombre que ella había llegado a amar, que había sido herido mas de en una ocasión, el hombre que amaba con todo su ser, pero perdió mas de lo que el podía contar con una mano. Le habían dado el mundo solo para perder todo en ello uno por uno.

“Justin...” _____ susurró, sintiendo su corazón romperse.

“¿Hm?” El no levantó su cabeza, pero en cambio suspiró, amando la serenidad del cuerpo de ella contra el suyo.

“Te amo.”

“Yo también te amo.” Besando su clavícula, Justin entrelazó sus dedos juntos, pareciendo darse cuenta de como ellos se componían juntos perfectamente. “El dijo que serías la única que me matara,” El murmuró, “Pero la verdad es que, me mantienes vivo. Me mantienes respirando.”

“¿Quien?” _____ preguntó, sintiendo su pecho apretarse ante la información nueva encontrada. “¿Quien dijo eso?”

“Nadie importante,” Justin declaró, “Nadie en absoluto.”

domingo, 21 de abril de 2013

Danger's Back - Capitulo 37


Capitulo 37

“She’s going to get him killed you know,” - “Ella va a hacer que lo maten, sabes,”


Justin’s Point of View:

“Esta bien chicos,” Leo juntó sus manos, frotándolas mientras el se dejaba caer en el sillón de bambú amortiguado al otro lado de nosotros. Todos estábamos sentados a la sombra de la cabaña junto a la orilla de la playa a la vista del agua. Las chicas estaban tendidas en sus toallas, dejando que su piel absorbiera todo el sol.

“Vamos a ir al grano, ¿vale?” Alejando al camarero después de ordenarnos una ronda de cervezas, el miro alrededor de todos nosotros. “¿Que ha estado pasando en Stratford? La noticia por aquí es que vosotros, chicos, tuvisteis algo de problema en manos.”

Mi mandíbula se apretó en bloqueo mientras alejaba mi mirada, hacia la figura relajada de ______, tranquilizándome a mi mismo. “Podrías decir eso.” Murmuré desagradablemente.

Apoyando sus codos en sus rodillas, el nos miró, curioso por saber como estábamos manejando su negocio en casa. “¿Quienes son ellos?”

Todo el mundo se quedó en silencio, nada mas que el sonido de las olas y las risitas de las chicas se escuchaba.

“¿Y Bien?” Leo presionó, queriendo respuestas. Si había algo que él odiaba, era ser ignorado.

John fue el primero en hablar una vez que el se dio cuenta de que yo no lo iba a hacer, todos los ojos me miraban con recelo. “Ugh, Lyndon Mathews, el se encarga de la banda junto a Cole Santangelo, los miembros Sammy Constentino, Peter McCall y Connie Bergins.” El habló a través de dientes apretados, los recuerdos de esa noche venían a la mente.

Leo asintió con su cabeza, procesando los nombres. “Acabo de hablar por teléfono con Prince hace unas horas. El me dijo que ellos no son como los otros con los que os habéis encontrado. ¿Que esta pasando?”

“Hemos lidiado con una justa parte de bastardos pero estos chicos... al principio no pensé nada de ellos,” John admitió, “Solo un grupo de chicos como cualquier otro tratando de derribarnos. Supuse que ellos tratarían de manejar negocios aquí, fracasarían y se irían pero ellos tenían otras intenciones para su estancia. Ellos vinieron con un propósito y ese era poner patas arriba nuestra ciudad--”

“Y vosotros les dejáis.” Leo interrumpió, tomando un sorbo de su cerveza una vez que todas ellas estaban colocadas en frente de nosotros, tomando a John por sorpresa.

“¿Que?” El preguntó, estupefacto.

“Vosotros les dejáis,” Leo se repitió a sí mismo con un encogimiento de hombros, “Con la manera que os enseñe a vosotros a manejar las cosas en Stratford; esto no debería de haberse convertido en un problema.”

“No entiendes,” Marco se acercó, “Justin acaba de salir de la cárcel y no podemos simplemente deshacernos de ellos sin que las sospechas aumenten.”

“Todos vosotros dejáis a vuestras emociones controlar la situación.” El suspiró, “Eso es lo que se interpone en el camino de que hagáis vuestro trabajo. Todos pensáis sobre los que-si esto pasa o eso pasa y no podéis permitíos el lujo de volver a lo que planeasteis al principio. Si quieres ganar, tienes que matar.”

“Eso es demasiado arriesgado,” Marcus sacudió su cabeza. “Eso es como entrar en una jaula con un león y esperar que no te coma.”

“¿Como pensáis que tenéis la reputación que tenéis ahora?” El nos miró a nosotros, “Por arreglar la situación antes de que se convirtiera en un problema.”

“Eso es fácil para ti de decir cuando no tienes una chica esperándote en casa.” Disparé, perdiendo la paciencia. “Antes de que ninguno de nosotros tuviera cualquier cosa a la que cuidar. Hacíamos el trabajo porque no había nada que nos retuviera. Las cosas son diferentes ahora.”

“No tienen por que serlo.” Leo presionó, “Si quieres a esos bastardos fuera del camino, sabes que tienes que hacer.”

“No,” Negué con mi cabeza, “Esa es la forma en que manejábamos las cosas antes y mira a donde nos llevó eso. Los Snipers, esto es mas que una sola competición para ellos-- es un juego.”

“Simplemente no estáis haciéndolo de la manera correcta.” Leo trató de negociar, pero yo no lo aceptaba.

“No, acabé perdiendo a mi familia en su lugar.” Disparé, sintiendo la ira dentro de mi crecer. “Aprecio los consejos Leo, pero no sabes nada sobre la mier*da por la que hemos pasado estos últimos meses.”

Una oscura nube emergió dentro de los ojos de Leo mientras el apretaba su mandíbula, “Entonces, ¿porque no me cuentas?” El siseó.

Y lo hice, empezando por el día en que yo había vuelto hasta hoy, asegurándome de no dejarme ni un solo detalle, no es que yo pudiera incluso si lo intentara. Estos últimos meses han sido una pesadilla continua de la que simplemente no me podía despertar.

“Jodido infierno,” Leo exclamó una vez que todo que le dije se digirió. “¿Estas hablando en serio?”

“Nosotros tampoco lo podíamos creer.” John dijo, “Era todo demasiado para comprender en una sola noche, ¿sabes?”

“Si,” Leo se rascó la parte trasera de su cabeza, sus ojos encontraron distraídamente los de las chicas. “Lo se.” Dejando su mano caer en su regazo, el suspiró. “No tenía ni idea. Si lo hubiera sabido, nunca habría...”

“Esta bien.” Tranquilicé, “No es tu culpa. Nosotros simplemente continuamos tratando de lidiar con esto por nuestra cuenta y todo acabo enredándose dentro de todo este lío que hemos creado.”

El asintió. “Ni siquiera tienes que preguntarlo dos veces. Solo dime que necesitáis y haré todo en mi poder para daos.”

“Que tal si empezamos con la cantidad de hombres que nos puedes prestar. Si entramos en guerra con ellos, ¿Cuantos piensas que estarán dispuestos a luchar junto a nosotros?” John preguntó.

“Mis hombres tienen vuestro respeto como vosotros tenéis el suyo. No es ningún problema tratar de encontrarlos pero el pensamiento de entrar en guerra ahora es demasiado arriesgado.”

“Nosotros no.” John dijo, “Solo queremos estar preparados por algo que pudiera ser arrojado en nuestro camino. Tratamos el camino mas fácil y casi acabamos aniquilados. Vamos a tomar todo esto a un paso a la vez, pero Lyndon no lo va a aceptar sin querer tomar uno de vuelta. El ya ha venido detrás de nosotros y no tengo ni duda en mente de que el no lo hará de nuevo.”

“Esta bien,” Leo frunció sus labios hacia un lado, pareciendo estar en un profundo pensamiento mientras el asentía con su cabeza para sí mismo. “Tengo unos cinco chicos en mente. Hablaré con ellos esta noche y veré que puedo hacer entonces. No iréis en esto solos, puedo prometeos eso.”

“Gracias man, lo aprecio.”

“¿Para que esta la familia, verdad?” Leo sonrió, sosteniendo su vaso hacia arriba. “Propongo que disfrutemos por el momento, ¿que decís?”

“Yo digo que así sea!” Marco exclamó.

Haciendo click con los vasos, todos nosotros nos acomodamos en una conversación sin sentido, cualquier cosa para alejar a nuestras mentes de los preocupantes pensamientos en la parte trasera de nuestras cabezas.

Vinimos a Barbados para alejarnos de todo el estrés y yo estaría condenado si dejara que cualquier cosa arruinara esto por nosotros.


No One’s Point of View:

“Has estado muy callado hoy,” Leo se acercó hacia Bruce, quien estaba de pie viendo como los chicos se marchaban a disfrutar de su día con las chicas.

Stephanie no pregunto nada mientras ella se daba cuenta de la ausencia de Bruce en el grupo, en cambio, se centró en hacer su espalda tan dorada como su frente.

Bruce parpadeó, su mirada no se extravió. “No tenía nada que decir.”

“Tonterías,” Leo dijo mientras el metía sus manos en los bolsillos de sus shorts, mirando hacia el radiante sol, “Se que te culpas a ti mismo.”

“¿Como no puedo culparme?” Bruce preguntó, sin ni siquiera molestarse en esconder el hecho de que su tío tenía razón. “Jodí todo. Esto es todo mi culpa. Justin los quería a todos ellos muertos pero yo me negué a escuchar. Quería el camino limpio de esto y ahora...” Bruce se interrumpió, sacudiendo su cabeza. “Ellos dos podrían haber muerto por mi culpa.”

“No dejes ese tipo de culpa sobre ti.” Leo dijo con autoridad. “Nada de esto es tu culpa.”

“Tu mismo lo dijiste Leo,” Bruce suspiró, “Si queremos ganar, tenemos que matar.”

“Y eso sigue en pie, nada cambia pero eso era antes de que supiera que pasó realmente en casa.” Dando palmadas a la espalda de Bruce, Leo curvó su mano por encima de su hombro, dándole un ligero apretón. “Hiciste lo que tenías que hacer para mantener a esta banda viva.”

“¿Que pasa si es demasiado tarde?”

“La única manera de que todo esto pudiera ser quitado de vosotros, es si les dejas llevárselo Bruce.” Dejando caer su mano, Leo sintió la fresca brisa pasar junto a su piel caliente, amando la tranquilidad que le dio a el, a pesar de que desapareció en el momento en que el divisó a una joven pareja riendo en la playa. Su mente rebobinó a cinco años atrás, donde el estaba de pie en ese preciso lugar con su ahora, difunta esposa.

Frunciendo el ceño interiormente, Leo sintió un profundo tirón en su pecho, sabiendo lo que todo esto significaba secretamente. “Ella va a hacer que lo maten, sabes,” Leo dijo en voz baja.

Bajando a la tierra, Bruce frunció sus cejas en confusión ante lo que el estaba hablando. Siguiendo la mirada de Leo, el encontró a Justin que estaba persiguiendo a _____, recogiéndola en sus brazos antes de tirarla sobre su hombro mientras ella gritaba para que el la dejara en el suelo.

“Puedo decir por la forma en que el la mira a ella... que el tiene todo este final feliz con ella planeado, que nunca se hará realidad.”

“Ella es buena para él.” Bruce inmediatamente respondió, “Ella lo mantiene pensando racionalmente.”

“Ella es tanto una bendición como una maldición, es lo que ella es.” Leo murmuró, “Piensa en ello. El estaba haciendo cualquier cosa en su poder para darle a ella lo normal que el nunca tuvo con nadie justo como yo había hecho con Luanne.”

“Ellos no son nada como tu y Luanne, Lee.”

“Ella le aceptó por el monstruo que todos decían que él era. Ella se quedó con él a pesar de saber lo que nosotros hacemos para ganarnos la vida. Ella esta enamorada de él como el lo esta de ella.” Leo miró a Bruce. “Creo que tengo casi todo correcto, ¿verdad?”

Bruce presionó sus labios juntos, sin saber que decir.

“El se niega incluso después de todo lo que ha pasado, porque el no quiere creer que esto podría ser el final para ellos. El se esta aferrando a algo que fue condenado hace mucho tiempo y eso mismo le meterá en problemas.” Leo explicó, tomando a Bruce por sorpresa.

El vio como Justin tiraba a ____ al agua riendo histéricamente mientras ella le salpicaba su camino, un ceño se mostró a lo largo de su rostro mientras ella le miraba a él hacia arriba. Arrullándola suavemente, Justin envolvió sus brazos alrededor de la cintura de _____ mientras el fruncía sus labios, ganándose una risa de _____ juguetonamente, donde ella se puso de puntillas, colocando un suave beso en sus labios, todo olvidado.

“Puede que no sea el que hable, pero te aseguro como el infierno que conozco a una relación jodida cuando veo una porque yo tenía una justo como la suya.” Leo hundió sus dedos en la arena. “Luanne era tan inocente como el resto de ellos y ¿donde esta ella ahora? Ella murió en un coche bomba que estaba destinado a mi, Bruce. Yo era el único que se suponía que debía morir pero ella cogió el cebo en mi lugar.” Cerrando sus ojos, Leo luchó contra la bilis que subía en su garganta mientras el se encontraba a sí mismo reviviendo los mas horribles momentos de su pasado.

“Solo puedes vivir negándote durante tanto tiempo hasta que la verdad salga a la luz. Pero, para entonces, ya será demasiado tarde. Ella se habrá ido. Chicas... amor; ello no se une con nuestras vidas. No importa cuanto te esfuerces, simplemente no funciona. El quiere cambiar eso. El quiere hacer un punto pero el va a acabar con nada al final. El no solo perderá a su chica y a sí mismo, el perderá su trabajo también.”

Leo entonces se volvió hacia Bruce, una determinada expresión caía. “El tiene que hacer una elección. O su trabajo o ella, porque el no puede tener las dos cosas.”




Horas habían pasado y entre el tiempo que los chicos pasaron con sus chicas, los dos grupos se habían ido por caminos separados en algún momento durante el día.

El sol estaba empezando a ponerse mientras Leo se detenía en frente de las dobles puertas que conducían al interior de un área cerrada que pertenecía a él y a aquellos a los que se les permitía entrar.

El humo y el olor a alcohol llenaban sus narices en el segundo que todos ellos entraron adentro, las voces se escuchaban en una habitación no muy lejos mientras Bruce siguió a su tío, Justin y el resto detrás.

Ni siquiera molestándose a llamar, Leo entró por la puerta, las voces inmediatamente silenciaron por encima de su presencia. Quedándose de pie con la espalda recta, sus ojos se quedaron mirando a cada uno de los tres hombres que estaban sentados amontonados alrededor de una mesa, pareciendo estar jugando a strip poker con dos mujeres.

“Vosotras dos,” El señaló hacia las dos chicas que estaban casi desnudas, “Fuera.” El ordenó estrictamente, señalando detrás de él.

Corriendo a coger su ropa, ellas ni siquiera se molestaron en vestirse a ellas mismas mientras apretaban su ropa contra sus pechos, rápidamente saliendo de la habitación.

“¿Que demonios man?” Un rubio había tirado sus brazos en el aire, una mueca en sus labios. “Estábamos llegando a la parte buena!”

“¿Parece como si me importara una mier*da?” Leo gruñó furioso, “No seas un jodido idio*ta, Ricky. Conoces las jodidas normas. Te llamé aquí para una reunión no para que echaras un polvo, ahora limpia esta mier*da y reúnete conmigo en la parte de atrás. Tenemos negocios que discutir. Eso va para todos vosotros,” El espetó antes de salir.

Cinco minutos después, Ricky y el resto se habían reunido con Leo en la parte trasera, sus cabezas estaban ligeramente inclinadas por vergüenza.

“Ya era hora.” El siseó, todavía ligeramente irritado. “Podíamos haber estado a medias con esta mier*da si vosotros, salidos, hubierais tenido la cabeza en el juego.”

“Lo sentimos jefe,” Un moreno exclamó, “No estábamos pensando.”

“Claro que no estabais pensando, Kellan!” Leo chasqueó antes de relajarse a sí mismo. “Pero ahora mismo tenemos cosas mas importantes de las que hablar así que vamos a ello, ¿de acuerdo?” El arqueó una ceja, hablando retóricamente mientras el se largaba del árbol contra el que estaba apoyado. “Chicos, conocéis a mi sobrino y a su banda en Stratford.”

“The Kings, ¿verdad?” Kellan preguntó, un brillo en sus ojos ante la mención del grupo. Ellos estaban admirados de su trabajo aquí en Barbados y el hecho de que el sobrino de Leo se encargara del paquete era un gran problema. Leo no era el único temido en los estados repartidos por todo el país, el era conocido por las cosas que él había hecho crecer y ellas parecían solo haberse empeorado mientras el se hacía viejo.

“Si, y aquí esta mi propuesta para vosotros, chicos. Una guerra esta lista para tomar lugar.  Esta creciendo en el aire y es solo cuestión de tiempo antes de que los disparos sean tirados y las vidas se pierdan. Ellos necesitan respaldo, chicos en los que ellos puedan confiar, y siendo que vosotros tres sois mis mejores hombres; pensé que os prestaría para que les ayudarais.”

“¿Desde cuando The Kings necesitan ayuda para derribar a alguien?”

“Desde que nos dimos cuenta de que estamos tratando con un completo psicópata en nuestra manos.” Justin habló, su voz fuerte y decidida. “¿Tienes algún problema?”

“¿Y tu eres?”

Justin sonrió, dando un paso hacia la tenue luz. “Justin. Justin Bieber,” Justin ladeó su cabeza hacia un lado, entrecerrando sus ojos, “Pero supongo que ya lo sabías.”

“La última vez que me fije tu viniste aquí necesitando nuestra ayuda,” Una voz gruñó desde detrás haciendo que Justin volviera rápidamente su cabeza para encontrarse cara a cara con un par de ojos azules.

“Leo pensó que el nos haría un favor y viendo como podría romperte el cuello a medias, yo me callaría la pu*ta boca tuya antes de que yo lo haga por ti.”

“Bieber,” Ricky se paseó hacia delante, sus labios se torcieron en una sonrisa, tomando la atención del otro y dirigiéndola hacia él. “He oído mucho sobre ti... y tu chica.” El guiñó un ojo ganando un paso hacia él desde Justin en el que Leo intervino.

“Muy bien, tranquilo.” Leo advirtió, caminando entre los dos mientras el disparaba a los otros una mirada de advertencia, asegurándose de que ellos sabían que el no era un tipo con el que meterse. “No los traje aquí para que todos podáis pelear.” El empujó los dos costados hacia atrás, “Mantened vuestras bocas calladas y escuchad, todos vosotros estáis para trabajar juntos y de ninguna manera eso significa que uno tratará de ser mas listo que el otro. Vais a respetarlos,” Leo miró a Kellan, Ricky y el otro que estaba de pie detrás de ellos, haciendo un gesto hacia Justin, Bruce, John, Marcus y Marco. “¿Lo tienes Jeff?”

“Lo que sea,” El rodó sus ojos.

Cargando contra él, Leo agarró su rostro, forzando a Jeff a que le mirara a él en los ojos. “¿Esa fue una actitud que yo indiqué?”

Jeff se mantuvo en silencio mientras el miraba a los ojos oscurecidos del hombre que el sabía que podría matarle sin remordimiento. “No.”

Empujándolo hacia atrás, Leo sacudió su cabeza. “Relaja tu actitud hermano, porque tu sabes que yo no tolero ese tipo de falta de respeto por aquí, especialmente no en frente de mis chicos.”

“Lo siento,” Jeff se quejó, aunque el ceño fruncido en su rostro permaneció presente.

“Vais a regresar a casa con ellos cuando ellos quieran. Os estoy dando chicos un mes pero tened en mente; tendréis que mantener vuestra cabeza asentada en la tarea en mano justo como yo os había enseñado. Este no es el juego de nadie para perder, así que no seáis lo suficientemente ingenuos para pensar que habéis ganado. No tengáis esa satisfacción hasta que la sangre de el que habéis matado este en vuestras manos.”

Los tres chicos asintieron entendiendo.

“Pero no creo que vaya a ser fácil. Estamos tratando con un tipo que no tiene nada que perder y no tiene ningún cuidado dado. El ha mostrado sus verdaderos colores y ellos no son bonitos. Se trata de alguien que va a ir a cualquier extremo para conseguir lo que el quiere, incluso si eso significa matar a uno de los suyos para llegar a la cima.”

“Estamos dentro,” Kellan exclamó, sosteniendo su mano hacia afuera hacia Bruce quien la cogió sin dudarlo.




______ tarareaba la melodía sonando en su Ipod mientras ella deambulaba por la habitación, pasando las paginas de la revista, esperando que el tiempo pasara para que ella pudiera lavarse la mascara de la cara.

Ella actualmente había salido de la ducha y estaba luciendo un par de pantalones de chándal y una camiseta de tirantes con su cabello atado para que no cayera sobre su cara, completamente ajena a las cosas a su alrededor.

Fuera de la habitación, Justin manoseó las llaves, abriendo y cerrando la puerta detrás de el. Dejando caer la llave de la habitación en la silla mientras el se quitaba su chaqueta, Justin estiró sus miembros, volviéndose para ver a _____ mirando atentamente el periódico en sus manos.

Riéndose entre dientes para si mismo, el rostro de Justin se retorció en diversión mientras el miraba a su prometida caminar libremente sin una preocupación en el mundo. El no la había visto relajada en lo que se sentían como años y era un soplo de aire fresco para el joven.

“Hey!” Justin gritó, sorprendiendo a ______ mientras ella saltaba hacia atrás, agarrando la revista contra su pecho mientras sus ojos se abrían completamente una vez que ella se dio cuenta de que Justin había vuelto. “¿Que estas haciendo aquí?” Ella jadeó, manoseando sus auriculares mientras ella los sacaba de sus oídos.

“A menos que tu sepas algo que yo no, esta es ugh, mi habitación también.” Justin se quedó de pie, luchando contra la risa que luchaba para desentrañarse de adentro.

“Dijiste que tenías cosas que discutir con Leo, Justin. Quiero decir, realmente, no se supone que debías de volver en horas!” Tirando su iPod en en sofá, _____ agarró la revista con sus dos manos mientras ella la movía para cubrir su rostro. “Vamos, vete!”

Dejando escapar una carcajada, Justin retiró la revista, sin cuidado tirándola a el lado mientras el agarraba su codo, atrayéndola hacia él.

“No me puedes ver así!” _____ se apartó de él, envolviendo sus manos sobre su rostro ahora.

“¿Porque no?” Justin bromeó.

“¿Porque no?” _____ repitió en el mayor horror, “Porque parezco un monstruo aterrador, por eso!” Apartándose de él, ____ corrió, desesperada por escapar de Justin pero el tenías sus manos en círculo alrededor de su cintura, levantándola sobre el suelo en segundos, sus piernas rodaban en el aire, queriendo salir.

“¿En serio?” _____ se quejó, “Vamos! Tengo que subir arriba!” _____ exclamó con angustia, “Tengo que quitar esta cosa antes de que se seque.”

“No, no tienes que hacerlo,” Justin rió, poniéndola abajo mientras ella se volvía para mirarle. “¿Que es eso de todos modos?”

“¿Que es?” _____ repitió, enjugando sus mejillas con sus manos mientras ella miraba hacia abajo a la crema que ahora las cubría antes de encontrarse con los ojos de Justin, que parecía estar interesado en el verde que se extendía en su palma. “Oh ¿quieres jugar así eh?” Deslizando sus manos por las mejillas de Justin para que la crema ahora se frotara en él, los ojos de Justin se abrieron completamente.

“Estas muerta!” Agarrando sus muñecas, el sostuvo sus manos a raya para que no lo hiciera una vez mas.

“Pensé que querías saber que era.” ______ rió juguetonamente mientras Justin sacudía su cabeza ante ella, una sonrisa en su rostro.

“Eres un dolor en mi cu*lo.” El murmuró mientras el se inclinaba, _____ haciendo lo mismo aunque los dos dudaron, riendo en silencio para ellos mismos antes de que sus labios se encontraran en un feliz beso.

“Mmm,” Justin sonrió mientras se apartaba. Manteniéndose cerca, el dejó sus labios rozar contra su oreja, “Ve a prepararte porque te voy a llevar fuera esta noche.”

“¿Llevarme fuera?” _____ arqueó sus cejas, “Como en, ¿una cita?” Ella sintió su aliento desfallecer mientras Justin apretaba su cintura suavemente.

“Mhm,” El asintió, “Y voy a verte allí. Tendré un coche recogiéndote en frente. Es seguro irse, ya hablé con Leo. Tengo un vestido elegido para ti y todo.”

“Justin...” ______ distraídamente tocó su collar alrededor de su cuello, sintiendo su estómago llenarse con mariposas.

Silenciándola con un beso, Justin se apartó hacia atrás un poco, aunque sus labios permanecieron cerca a los suyos. “No te preocupes por ello. Solo prepárate y cuando hayas acabado, el vestido debería de estar listo para que te lo pongas. El coche debería de estar aquí en media hora, dándote suficiente tiempo.”

Asintiendo, _____ mordió su labio mientras miraba a Justin salir de la habitación, dejándola en su propio pequeño mundo mientras ella felizmente saltaba al baño donde empezó a lavarse la sustancia de su cara.

Ella no podía evitar la mareada sensación burbujeante dentro de ella como una chica de catorce años a la que se le permitía salir con el chico que a ella le gustaba, un viernes por la noche. Ella se sentía viva por primera vez en mucho tiempo y _____ no podía evitar sentirse aliviada. Nada mas que felicidad había rodeado a la pareja desde que llegaron a Barbados y ella esperaba que se quedara así.

Con su cabello alisado a la perfección, _____ salió del baño para ver que un vestido estaba desplegado sobre la cama justo como Justin había dicho. Cogiéndolo como si fuera un tesoro, _____ examinó el vestido de azul marino oscuro que estaba diseñado en una baja altura, un cinturón marrón trenzado se extinguía alrededor de la cintura.

Deslizándose en la tela, _____ se giró alrededor, mirándole a sí misma en el espejo, amando como el color engranaba bien contra su piel.

Cogiendo su bolsa de maquillaje después de que ella entrara al baño una vez mas, _____ usó el efecto de ojos ahumados en los párpados antes de cubrir sus pestañas con máscara y luego colorear sus labios desnudos, asegurándose de poner gloss sobre ellos con una capa transparente.

Agarrando su bolso con su teléfono dentro, _____ salió de la habitación y salió a la plaza principal donde un hombre vestido con un esmoquin negro, un gorro negro encajado en su cabeza, inclinó su cabeza hacia ella y sonrió. “Señora Bieber.”

______ sintió su corazón golpetear como la lluvia contra el marco de una ventana, el vello en sus brazos se levantó hasta el final ante la abrumadora sensación que ella sintió dentro. “Esa soy yo,” Ella susurró, sintiéndose ligeramente mareada mientras el hombre extendía su codo para que ella lo cogiera.

Conduciéndola hacia afuera, _____ sintió el aire rozar contra su piel, enfriándola ligeramente. “¿Sabe por alguna casualidad a donde vamos?”

“Lo siento señora, me mandaron no decir una palabra.” El sonrió, abriendo la puerta para ______.

“Por supuesto que si,” Ella murmuró con una sacudida de su cabeza, una sonrisa se manchó a través de su cara. “Gracias.” Ella se deslizó a sí misma en la parte trasera mientras el hombre cerraba la puerta, sentándose en el lado del pasajero mientras el conducía por la calle.

______ no pudo evitar las mariposas crecientes en su estómago que parecían multiplicarse con cada segundo que pasaba, el pensamiento de lo que Justin había planeado para ellos dejaba su mente en una nube.

Nadie nunca la hizo sentir de la forma que el la hizo, y este momento era algo que ella sabía que apreciaría para siempre.

“¿Señora Bieber?” El hombre había preguntado, sorprendiendo a ______ sacándola de sus pensamientos. “Ya llegamos.” El sonrió.

“Oh,” Un rubor se apoderó de sus mejillas, “Gracias.”

“Solo siga el rastro de pétalos de rosa por la costa y su príncipe azul debería de estar esperándole.”

Mordiendo la esquina de su labio, _____ asintió; abriendo la puerta mientras ella salía lentamente. _____ cerró la puerta detrás de ella mientras el coche se alejaba en la noche, dejándola de pie allí sola y justo como el había dicho un rastro de pétalos de rosa habían sido dejados para que ella los siguiera.

Sacándose sus zapatos, _____ los sostuvo mientras ella hacía lo que le habían pedido. Cuando ella llegó al último pétalo, _____ levantó su vista, jadeando mientras ella se daba cuenta de una mesa asentada en medio de la playa. Una persiana estaba cubriendo por encima de la cabeza sostenida por cuanto pilares mientras las cortinas unidas volaban hacia el exterior hacia la dirección en que el viento soplaba, las velas encendidas por todo alrededor, dando una romántica y sensual sensación.

______ sintió la parte trasera de sus ojos pellizcar ante la vista en frente de ella. Ella podía decir que el había tomado el tiempo para planear esto y el pensamiento solo la hizo sentir como la chica mas afortunada en el mundo--algo que ella sentía cada vez que ella estaba con él.

Una silueta de una figura se distinguía de pie cerca de las rompedoras olas, quien ______ dedujo que era Justin.

Al enterarse de su llegada, una sonrisa tiró de los labios de Justin una vez que el se volvió para encararla, una mirada de adoración en sus ojos. El estaba de pie con un par de pantalones kakis, los extremos rodados hasta sus tobillos, una camisa blanca con las mangas rodadas hasta sus codos y un par de vans blancas adornando sus pies.

Sosteniendo su mano hacia afuera para que ella la cogiera, ______ no dudó antes de deslizar su mano en las suyas.

Un ajuste perfecto, ellos habían pensando al mismo tiempo juntos, un cálido rumor se emitía desde dentro de la pareja.

“Te ves hermosa,” Justin suspiró, sus dedos rozaban contra la calidez de su mejilla.

“Gracias,” Ella respondió tímidamente, mirando hacia abajo a sus pies para que su cabello cayera, haciendo una cortina en su cara.

“Mm, no te escondas de mi cariño.” Justin murmuró inclinando su barbilla hacia arriba con su dedo, el pasó el relleno de su pulgar por su labio inferior antes de presionar un suave beso contra el y agarrar su mano.

Conduciéndola hacia la mesa con su cena esperándoles, Justin ofreció el asiento de ______, empujando su silla antes de sentarse en frente de ella. “¿Tienes hambre?”

“Muero de hambre,” Ella admitió con una sonrisa infantil, sin ser capaz de borrarla de su cara.

“Bien, porque yo también.”





La pareja paso el resto de la noche, sonriendo, conversando y comiendo, disfrutando la compañía el uno del otro. Justin no había reído tanto en, mas o menos, toda su vida, admirando desde lejos mientras ______ echaba su cabeza hacia atrás, su contagiosa risa llenaba sus oídos mientras su cabello volaba libremente con el viento.

El no podía creer que después de todo este tiempo, ella estaba todavía aquí, ella estaba todavía respirando y ella era todavía suya.

“¿Te importaría venir a un lugar conmigo?” Justin echó una ojeada a _____ a través de sus pestañas, deslizando su lengua a través de sus labios mientras el rodaba su parte inferior dentro de su boca.

Asintiendo con la cabeza, _____ se aferró fuertemente a la mano de Justin mientras el empezaba a caminar por la playa, la luz que una vez los rodeaba ahora decaía en la oscuridad.

Dejando caer su mano, Justin se sentó, sus piernas estaban extendidas hacia afuera antes de que el curvara su brazo alrededor de la parte trasera de las rodillas de _____, poniéndola encima de él, un chillido agudo se emitió de sus labios entreabiertos.

Besando su barbilla, Justin la volvió para que su espalda se instalara contra su pecho, sus piernas estaban colocadas delante de ella, mostrando la diferencia de altura entre ellos.

“Eres tan pequeña,” El murmuró en su cabello, envolviendo sus brazos alrededor de su cintura mientras el ponía su barbilla contra su hombro, dejando que el aire fresco pellizcara en su piel.

Inclinándose hacia el, ______ colocó sus manos en la parte superior, deslizando sus dedos en el medio de los suyos para que ellos estuvieran atados desde fuera hacia dentro. “Gracias,” Ella susurró.

El la miró, “¿Por que?”

“Todo, supongo...” _____ volteó su cabeza un poco, “Esta noche fue perfecta... todo que pude haber pedido para, para una cita.”

“¿Fue mejor de lo que esperabas?” Justin sonrió, besando su mejilla.

“Todo que tu haces es mejor de lo que yo espero,” Ella admitió con sinceridad. “Me consientes demasiado.”

“Nunca te veo quejarte,” Justin se burló mientras el empujaba su nariz en su cuello, respirando su aroma natural de vainilla.

“Eso es porque no tengo nada de lo que quejarme...” _____ colocó un beso a un lado de su cabeza, su mano se enroscaba mientras sus dedos jugaban con las puntas del cabello de él.

“Así es como debería de haber sido entre nosotros desde el principio--solo uno con el otro; normalidad sin preocupaciones.” Justin se echó hacia atrás, sus ojos se encontraban con los de ______ que miraba a sabiendas por su propia cuenta.

Pasando sus dedos contra el lado de la cara de él, _____ contuvo su respiración mientras ella sentía los adentros de su estómago agitarse en una manera que no era familiar para ella. “No cambiaría nada entre nosotros.” Ella susurró, “Esto, nosotros, como las cosas son ahora... tan jodido como podría ser a veces, es perfecto tal como es.”

Justin tomó sus manos entrelazadas, colocando un beso en la parte superior de las de ella, antes de poner su frente contra la suya. “Te amo... mas de lo que probablemente debería.”

Volviéndose, _____ llevo sus piernas a cada lado de él para que ella estuviera ahora en frente de él completamente, sus manos sostenían su espalda baja. Agarrando su rostro entre sus palmas, ______ le besó con cada onza de emoción que ella podía, queriendo que el sintiera lo mucho que el significaba para ella. Sin aliento alejándose, ella acarició sus mejillas con sus pulgares. “Yo también te amo.”

Justin apoyó su cabeza contra su pecho, cerrando sus ojos ante el latido del corazón de ella mientras éste latía en sus oídos, enviando un escalofrío por su espina dorsal sabiendo que la única persona por la que latía era él. “No me dejes...” El murmuró, su pecho se apretaba ante las palabras que eran dichas, sabiendo que esto era... esto era lo que él quería para el resto de su vida. “Por favor.”

Su respiración se detuvo en su garganta, sin esperar la súplica venir de él. Pasando sus dedos a través de su cabello, _____ masajeó su cuero cabelludo, sosteniéndole cerca de ella. “Nunca podría dejarte.” Ella murmuró con confianza, “Siempre y cuando tu te quedes conmigo, podemos hacer esto juntos.”

Exhalando un suspiro de alivio, los brazos de Justin se apretaron alrededor de ella. “Somos yo y tu contra el mundo cariño.”

“Siempre,” _____ besó la parte superior de su cabeza, el cómodo silencio que cayó entre ellos la calmaba mientras ella tarareaba en voz baja, temblando ligeramente ante los círculos que Justin distraídamente dibujaba en la parte baja de su espalda.

Sin embargo, la comodidad fue interrumpida cuando un desesperado grito se escuchó llamando el nombre de Justin una y otra vez.

Apartándose, Justin se levantó instintivamente, metiendo a _____ detrás de él mientras el entrecerraba los ojos para ver quien era cuando el vio a Marco respirando pesadamente, parándose solo a un pie de distancia de ellos. “Justin,” El jadeó, las manos en sus rodillas.

“¿Que es?” Justin se acercó a el, una mueca de desaprobación acompañaba su rostro, mostrando molestia. “¿No os dije que se parara todo por esta noche?”

Marco le ignoró, en cambio compartiendo una mirada común que Justin registró en el interior de ser una mirada de miedo. “Leo esta en problemas, Justin.” El corrió, “Un grupo de tipos entraron en el club incitando algunos problemas, exigiendo que el les diera su dinero. Se ha vuelto un alboroto, se están rompiendo los cristales, se están lanzando p*uñetazos, tuve suerte de escapar del lío para venir aquí y cogerte.”

“¿Donde están los demás?”

“Allí ayudando, pero hay un grupo de ellos, mas de diez. No podemos retenerlos mucho, tenemos dos fuera del camino pero esta mier*da se esta volviendo mortal muy rápido.”

“Jesucristo,” Justin escupió, echando su cabeza hacia atrás con exasperación. “Esta bien, vamos.” Agarrando la mano de _____, los tres se apresuraron alejándose de la costa, todo dejado atrás y olvidado.




Cuando ellos habían llegado, Justin salió rápido del coche, Marco junto a él con _____ no demasiado lejos.

“Justin!”

“Quédate aquí,” El ordenó, su cabeza giró aunque sus pies siguieron caminando. “No necesito que te quedes allí atrapada en este lío ahora mismo. Si cualquiera de ellos te toca, tendré mas de un par de basuras de las que ocuparme.”

“Pero--” _____ comenzó una vez mas pero el no lo aceptaría.

“Lo digo en serio, ______.” Justin siseó entre dientes, “No te atrevas a dar un paso dentro.” Volviéndose, el abrió de golpe la puerta del club, desapareciendo dentro con Marco.

______ se detuvo justo cuando la puerta se cerro. “Ten cuidado...” Ella susurró, sus brazos cayeron inertes a sus lados, sin saber que hacer a este punto.



Justin entró dentro, sus manos se convirtieron en pu*ños, rodando sus hombros hacia atrás; sabiendo que esta noche iba a ser una gran pelea.

“Aquí!” Marco gritó por encima del caos y no fue hasta que ellos llegaron a la escena desarrollándose entre ellos que Justin vio que todo lo que Marco había dicho se redimía cierto.

Viendo a un hombre a tiempo antes de que el tuviera la oportunidad de golpear a John en la cabeza con una botella de cristal, Justin lo agarró por la parte trasera de su camiseta, prácticamente tirándolo al otro lado de la habitación. “¿Donde esta Leo?” Justin lo llamó.

“Ocupándose de un par de cabr*ones allá,” John hizo un gesto con su barbilla hacia su derecha en la que Justin siguió su dirección, asintiendo para si mismo. “Justin!”

Volviéndose para coger un pu*ño que estaba viniendo en su dirección, Justin retorció su muñeca alrededor, ganándose un gruñido antes de que el lo golpeara bruscamente en la otra dirección, un crujido sonó en sus orejas mientras el hombre soltaba un grito de dolor.

“Dame el jodido dinero, Santos!” Uno de los hombres--que Justin vio que en la actualidad tenía a Leo con una llave en la cabeza--gritó, “No tiene que ser de esta forma compañero, solo reconoce tu pago y podemos acabar todo esto aquí, ahora mismo.”

“Por encima de mi cadáver” Leo dijo con voz ahogada, su rostro estaba rojo de la cantidad de presión presionada contra su cuello.

“Eso se puede arreglar,” El otro susurró en su oído antes de apretar su agarre, lanzando un conocido golpe en el rostro de Leo, ganándose un grito de agonía mientras el rompía la nariz de Leo.

“Los dos Santos en un edificio, ¿Quien lo hubiera sabido?” Otro, que resultaba estar de pie junto al apresador de Leo habló, su labio sangrando mientras el se enfrentaba con Bruce que se elevaba sobre su cuerpo, sus nudillos sangrientos entraban en contacto con su rostro una vez mas lanzándolo volando hacia la derecha por el gran golpe que dio.

“Jodido infierno,” Justin escupió para sí mismo, corriendo hacia ellos mientras estallaba su codo en el costado del lado de la cabeza del tipo de Leo, que liberó su agarre de él en cuestión de segundos, levantando su mirada para mirar a Justin, que no gastó tiempo golpeándole en la cara.

Leo le dio palmadas en la espalda de Justin en agradecimiento mientras el esperaba a que el otro se pusiera de pie una vez mas. Cuando el lo había hecho, Leo lo cogió por el cuello, sosteniéndolo hacia arriba del suelo antes de golpearlo contra la pared, su rostro peligrosamente cerca de él. “Déjalo ir, Cam. Has estado haciéndolo por semanas ahora. Me encargaré de lo otro por mi cuenta.” El gruño a pesar del dolor que se disparaba de su nariz, “Perdiste aquí tu título el segundo que Tommy se puso en tus manos. Eres basura, sin valor para nosotros. Puedes irte pero el dinero se queda.”

Escupiendo la sangre a su derecha, Cam sonrió a pesar de la sangre que cubría sus dientes. “Oh, me voy, esta bien,” El sonrió, “Pero no sin mi dinero.” Silbando, Cam asintió hacia alguien, antes de que Justin tuviera la oportunidad de darse cuenta de que estaba pasando, el fue golpeado en la parte posterior de la cabeza, casi dejándole inconsciente.

“Mier*da,” Justin cayó sobre sus rodillas, sosteniendo donde el fue golpeado mientras el maldecía repetidamente en voz baja. Parpadeando unas cuantas veces, todo lo que Justin veía era oscuridad, pedazos de luz brillando a través.

Leo estaba encargándose no solo de Cam si no de sus hombres también por lo que Justin pudo figurar a través de la confusión detrás de sus ojos, su boca se abrió para decir algo pero nada salió. Justin se puso de pie, tambaleándose mientras el lo hacía, tratando de luchar su camino de vuelta al estado normal de su mente.

Pero el destino tenía otros planes ya que Justin fue agarrado por detrás y tirado al suelo una vez mas, los pu*ños se ponían en contacto con su rostro, sin darle una oportunidad de tomar represalias mientras el recibía cada golpe.

Gimiendo, Justin luchó contra el mareo que se arremolinaba alrededor, un familiar par de ojos marrones parpadeaban delante de él, mientras el construía suficiente fuerza para cubrir su rostro de cualquier otro golpe. Obligando a tirar al tipo de encima de él, Justin agotó hasta la última gota de su ser para lanzar tantos p*uñetazos como el pudo, sin prestar atención a las abiertas heridas ahora decorando sus nudillos.

“Justin!” Justin reconoció la voz que era de Marcus llamarle. Levantando su cabeza rápidamente para verle encargándose de tres hombres a la vez, Justin se puso de pie corriendo en la dirección de Marcus tan deprisa como pudo a pesar de el pinchazo en su pecho y el latido en su cabeza.

Cogiendo a uno, Justin golpeó su rostro en la encimera de la barra que tenía dispersos cristales en la parte superior, una y otra vez antes de coger una de las sillas y golpearla en su cabeza, dejándolo inconsciente mientras su cuerpo caía inerte en el suelo.

Desde una distancia, entre todo el caos que lo rodeaba, Justin pudo ver lo que iba a venir como si el tiempo se hubiera detenido y el futuro brillara ante sus ojos.

“Cuidado!” Una voz sonó a través del club y antes de que nadie supiera que había pasado, un escalofriante grito fue escuchado mientras un cuerpo caía, la sangre inmediatamente se derramaba a través del suelo por la herida abierta que fue encontrada por el cuchillo que había sido clavado en el interior.




Mientras tanto, afuera, _____ había oído el grito, su sangre se congeló ante el sonido de una voz que ella se había acostumbrado a oír cada mañana y noche...

Y fue entonces cuando ella supo, la noche de ellos había llegado a su fin.