domingo, 24 de marzo de 2013

Danger's Back - Capitulo 33


“--Cuanto vale la pena tu novia para ti?”


Justin’s Point of View:

La sangre en mis venas se congeló mientras me quedaba de pie sin emociones en la cocina. Me estaba asfixiando lentamente, volviéndome loco a mí mismo preguntándome donde estaba ella y que le estaban haciendo ellos. Solo el pensamiento de alguien tocándola, me ponía el estómago revuelto.

Traté de tomar algún tipo de compostura de lo que estaba pasando pero la verdad del asunto era que no podía porque mis pensamientos siempre se las arreglaban para volver a ______.

El silencio se hacía pesado con cara respiración que tomaba y sabía que Lyndon estaba emocionado mas allá de lo esperado por primera vez desde que ellos llegaron, el finalmente habían ganado por encima de mi y no había absolutamente nada que pudiera hacer a este punto, mas que hacer caso a lo que quisiera que el quería, porque el tenía a ______ y si yo no escuchaba, solo Dios sabe lo que ese hijo de pu*ta tenía planeado hacerle a ella.

“¿Donde esta ella?” Herví con desesperación mezclada en mis palabras.

“Me temo que no puedo decirte eso todavía.”

“¿Que co*ño quieres decir con que no puedes decirme?” Grité, toda la paciencia que me quedaba se desvanecía. “Casi te mato, me enviaste aquí para encontrarme con que mi chica se ha ido pero tu no me puedes decir donde esta ella?” Siseé, mis ojos ardientes. “Ríndeme cuentas.”

Lyndon parecía estar en sus pensamientos mientras el se quedaba de pie en silencio por lo que se sintió como horas, aunque en realidad solo eran unos pocos segundos. “¿Estas seguro de que quieres hacer eso Bieber?”

Cerrando mis ojos, interiormente tomé una profunda respiración antes de dejarla salir. “¿Donde demonios tienes a mi chica Lyndon?” Hablé haciendo sonar cada sílaba.

“¿Como esta tu familia Justin?” Lyndon canturreó en una manipuladora voz como si el estuviera flipando con esto.

Mis cejas se pusieron en un ceño, la confusión nublaba mi mente. “¿De que demonios estas hablando? ¿Que tiene que ver eso con--?”

“¿Como esta tu madre?” El continuó, ignorándome completamente, “¿Tu padre? ¿Hermano? ¿Están bien?”

Apretando mi mandíbula, sostuve mi teléfono cerca de mi oreja tan fuerte que tenía miedo de que se rompiera en pedazos. “¿A donde estas yendo con esto Lyndon?” Gruñí en voz bala, mis músculos se tensaban.

“¿Que pasa con esa pequeña hermana tuya? Jazzy,” El enfatizó su nombre haciendo que mi estómago cayera en picado al suelo, “¿En serio? Oh...” El se burló sin humor, “Esta muerta.”

Sintiendo la ira palpitando a través de mis venas mientras los gritos de mi hermana sonaban en mis oídos, sentí mi visión borrosa. “Cállate la pu*ta boca.”

“Aw, ¿Es un tema delicado para el pequeño Justin Bieber?” Lyndon rió entre dientes amenazadoramente. “Pobre chico, perdió a su hermana en un bombardeo que estaba dirigido a él. ¿Es una cosa que te acompaña? ¿Todo el mundo al que amas muriendo por tu propia cuenta?”

“No sabes de que co*ño estas hablando.”

“Jazzy te siguió dentro del almacén aquella noche durante una reunión que tenías con McCann.” Lyndon continuó, “Lo que estaba destinado a eliminarte, tomó su vida a cambio. Tu chica es secuestrada por Delgado hace unos años y casi es violada. Tu lo matas acabando siendo encerrado y ahora aquí estas... de vuelta al punto de partida con tu novia en ninguna parte para que la encuentren.”

Negué con mi cabeza a pesar del hecho de que el no me podía ver, mi pecho se contraía violentamente mientras mi cabeza latía sin parar como si un martillo estuviera golpeando contra ella.

“El pensamiento de tu chica en las manos de otro hombre, especialmente en las de un enemigo, es suficiente como para volver loco a cualquiera, incluso a ti. Te conozco Justin, puedo leerte como a un libro. Probablemente estas de pie allí pareciendo un ciervo en los faros de un coche. Tienes miedo---estas petrificado preguntándote que esta pasando en este preciso instante mientras tu estas gastando tiempo y tu chica esta...” El hizo una pausa dejando que sus palabras no dichas permanecieran en el aire. “Que si te dijera que... ella no es la única persona que tengo?” El descansó con confianza, “¿Hm? ¿Que si te dijera que tengo a alguien mas a quien tu amas? ¿Que harías entonces?”

Sintiendo como si todo a mi alrededor se congelara y las paredes se cerraran aquí dentro, mantuve mi compostura, negándome a dejarme creer nada que el dijera. “¿Que tipo de juego estas jugando?”

“Se llama realidad. Siempre estoy un paso por delante de ti, Bieber. Conozco tus fortalezas y tus debilidades, se en lo que eres bueno y en lo que no y también resulta que además de esa prometida tuya, tu madre significa mucho para ti... ¿no es así?” Lyndon rió  como si hubiéramos compartido una broma. “¿Quien sabría que ella era también una mujer encantadora? Rogándome que no te hiciera daño... justo como cualquier otra madre debería, fue bastante divertido en realidad.”

“¿Que co*ño le hiciste?” Grité, sintiendo mi ritmo cardíaco subir mientras las imágenes de mi madre bajo su control daban vueltas por mi cabeza como un bloc de notas. Siempre me aseguraba de que ella se mantuviera a raya, protegida del peligro que rodeaba mi vida.

“Nada... todavía, en realidad todo depende de ti esta noche.”


“Ella no tiene nada que ver con esto Lyndon!” Soné, sintiendo el sudor formarse en la línea de mi pelo.

“Pero ahí es donde te equivocas. Ella tiene que ver todo con esto, contigo. Ella es la única persona en tu vida a la que no puedes soportar perder, a parte de _____, y sabes que?” El se detuvo para causar efecto, queriendo una reacción de él.

“¿Que?” Rugí, el familiar tirón en mi interior se tambaleaba haciéndome sentir náuseas.

“Creo que sería divertido ver cuanto amas a esa chica tuya...”

Apretando mi mandíbula, todo mi cuerpo temblaba. “¿Que co*ño estas haciendo Lyndon? ¿Que es lo que quieres de mi?” Grité, todas las frustraciones que estaban construidas dentro de mi, explotaron mientras tiraba uno de los vasos junto a mí a través de la habitación.

“¿No lo entiendes?” Lyndon manifestó ominosamente, su voz resonó en mis oídos como si estuviéramos a los lados opuestos de un túnel. “Quiero que elijas.”

Pasando una mano a través de mi cabello, tiré de los extremos con frustración, mis ojos sobre el cristal roto debajo de mis pies y antes que tuviera la oportunidad de preguntarle de nuevo, la línea se cortó.


_____’s Point of View:

Gimiendo en voz alta, sentí un enorme latido en la parte trasera de mi cabeza mientras me levantaba poco a poco. Observando mi entorno mientras me sentaba, mis ojos se abrieron completamente ante la cerrada atmósfera en el momento en que me di cuenta de que no estaba en casa.

Jadeando, me moví para ponerme de pie solo para caer hacia atrás. Dándome cuenta de que estaba encadenada a una cama, sentí el ritmo de mi corazón acelerarse. “¿Hola?” Grité, mi respiración salía irregular mientras luchaba por controlarla tratando de liberarme a mí misma. “¿Hay alguien ahí?”

“Oh, mira quien esta despierta.” Una voz habló desde lejos, sorprendiéndome.

Sin aliento, me volví. Mirando de reojo, apenas podía distinguir el cuerpo de un hombre en el otro lado de la habitación.

“¿Quien eres tú?” Pregunté a pesar del nudo en mi garganta. “¿Que quieres?”

“Me temo que no puedo decirte eso amor.” Pude sentir la sonrisa en su cara mientras el lentamente hacía su camino fuera de su escondite. Casi jadeo ante la imagen de él, recordando como Carly había descrito como se veía uno de los Snipers.

“A ver, se que soy guapo nena pero no tienes que estar tan sorprendida.” Él sonrió mientras se paraba en el extremo de la zona circular, sus manos jugaban con un encendedor mientras el encendía un cigarrillo.

“¿Donde estoy?” Susurré temblorosamente mientras miraba alrededor. Estaba atrapada en una caja de cristal en medio de lo que parecía un vacío almacén con sillas esparcidas por todas partes, cables en las esquinas.

“Eso no importa.” El se encogió de hombros, su cigarrillo colgaba de la comisura de sus labios.

“Importa cuando estoy encerrada aquí.” Siseé en respuesta a pesar de la voz en la parte trasera de mi cabeza que me decía que me callara.

“Ou, tenemos a una luchadora aquí, ¿eh?” La sonrisa en su rostro me hizo piel de gallina.

Arrastrando los pies torpemente, aparté mi vista, parpadeando para contener las lágrimas que amenazaban con emerger. “¿Porque estoy aquí?” Susurré aunque el me escuchó alto y claro como si yo lo hubiera gritado en su lugar.

“Para con las preguntas.” El escupió, sus ojos oscureciendo con ira, “O te golpearé hasta dejarte inconsciente para que no te tenga que escuchar mas.”

“No habrá ninguna necesidad de eso, Cole.”

Volviendo mi cabeza rápidamente alrededor ante la familiar voz, salté sobre mis pies. “Spencer!” Grité con sorpresa, feliz de verle, sabiendo que el me protegería. “Tienes que ayudarme a salir de aquí.”

Encontrando mis ojos, fui sorprendida por lo sombrío en su interior. “¿Y porque iba a hacer eso?” El preguntó aturdido.

“¿No es por eso por lo que estas aquí...?” Me entrecorté, mis ojos cambiaban entre el y Cole mientras la realización pronto comenzó a asentarse.

“Estoy aquí por un montón de cosas pero salvarte no es una de ellas.” Spencer se encogió de hombros mientras el tomaba una calada de Cole.

Lamiendo mis labios, tragué duramente, con miedo de cual sería mi respuesta, “¿Tu-tu lo conoces?”

“Conocerme?” Cole se burló, agitando las cenizas en el aire mientras el soplaba una calada. “El trabaja para nosotros.”

Cerrando mis ojos, negué con mi cabeza, sin ser capa de creer a mis oídos. “N-no... no, eso es imposible. Spencer trabaja para Justin. El-el es mi--”

“¿Que?” Cole rió entre dientes, “¿Perro guardián?”

Presionando juntos mis labios, sentí mis mejillas calentarse ante la vergüenza de la situación. “Esto tiene que ser una broma... tu no puedes--no. Eso no esta pasando ahora mismo. Spencer, sácame de aquí!”

“No.” El contestó monótonamente. “Ahora cállate la pu*ta boca estú*pida perra.” El gruñó en voz baja, su cara de piedra mientras el me mirada sin vida.

“Spencer...” Me sentí mareada mientras lentamente llegaba a un acuerdo con lo que estaba pasando.

“Ahora, ¿no es esto conmovedor?” Cole fingió entusiasmo mientras el ponía una mano en su pecho. “Tiene que joder saber que alguien al que le pones toda tu confianza, resultar ser otra persona.”

“¿Porque estas haciendo esto? Yo... yo no era nada mas que una amiga para ti! Tu... tu,” Sacudí mi cabeza, “Todo este tiempo, ¿simplemente todo era una actuación?”

“¿Que demonios mas piensas que era? Que realmente me preocupaba por ti o por tu pu*to prometido?” El escupió el término con disgusto. “Todo era parte del plan para que tu confiaras y funcionó. Caíste en ello y ahora gracias a tí, lo hiciste más fácil para que yo terminara el trabajo.”

“Que te jodan.” Escupí con rabia.

“Eso se puede arreglar.”

“Eres repugnante.” Murmuré, apartando mi mirada de el con repulsión mientras me sentaba en el borde de la cama.

Tirando mis rodillas hacia mi peco, descansé mi cabeza contra la pared de cristal que me rodeaba. Negándome a mirar hacia el sonido de la puerta abriéndose, contuve mi respiración el momento en el que los pasos se escucharon.

Poniéndose de cuclillas en frente de mi, Spencer me miró mientras yo miraba a mis rodillas, parpadeando para contener las lágrimas mientras el miedo se arrastraba por la longitud de mi cuerpo.

“Mírame.” Spencer ordenó y por primera vez desde que me había despertado, sentí ganas de vomitar.

Apretando mis dientes juntos, le miré con nada mas que odio en mis ojos. Reuniendo el valor suficiente, escupí en su rostro, sin querer estar cerca de él después de lo que él había hecho.

“Jodida perra,” El escupió, limpiando su rostro. Furioso, el se inclinó hacia delante, agarrando el pelo de la parte posterior de mi cabeza mientras el me tiraba hacia él.

Mordí mi lengua negándome a mostrarle el dolor que sentía.

“No quiero hacerte daño.” El advirtió.

“Demasiado tarde,” Susurré, mis ojos atrevidos contra los suyos mientras yo mantenía su mirada, haciéndole saber lo mucho que le despreciaba.

“Tu prometido merece todo lo que le esta viniendo.” Spencer arrastró las palabras amenazadoramente mientras su agarre se apretaba.

“No.” Gemí, sacudiendo mi cabeza. “El no lo merece, ninguno de los dos lo merece. Nosotros no te hicimos nada...” A pesar de su agarre en mi cabello, aparté mi mirada hacia ahora la vacía habitación. “Te tratamos como a un amigo; eras parte de nosotros...”

“Vosotros nunca fuisteis mis amigos, chicos.” Spencer escupió mientras el me empujaba hacia atrás antes de ponerse de pie. Mirando hacia delante, el asintió a cualquiera que estuviese allí antes de volverse hacia mi. “Creo que es hora de que lo aceptes.” Saliendo, el sostuvo la puerta abierta mientras alguien mas entraba, haciendo a mi corazón casi saltar fuera de mi pecho y en el suelo en frente de mi.

“_____ Jones, que placer es conocerte finalmente.”


John’s Point of View:

Cerniéndome sobre la pequeña figura de Carly, esperé hasta que la explosión desapareció y todo lo que quedaba eran restos del almacén. Levantándome ligeramente a mí mismo para mirarle hacia abajo, sentí un profundo tirón en mi pecho ante la imagen de mi chica rota debajo de mi. Volviéndola para que pudiera ver su rostro, me di cuenta de que la hinchazón en sus ojos se había ido pero el enrojecimiento alrededor de ellos no. “¿Estas bien?” Susurré, haciendo una mueca pronto después de darme cuenta de lo estú*pida que esa pregunta era.

Mirándome hacia mi, Carly sollozó, con lágrimas en sus ojos. Sin ni siquiera decir una palabra, ella lanzó sus brazos a mi alrededor, su cabeza excavaba en mi nuca, sollozando incontrolablemente.

Apretando mi agarre en ella, la mimé suavemente, mis dedos pasaban a través de su cabello mientras plantaba varios besos en la parte superior. “Vamos cariño,” Levantándome lentamente, la llevé a ella conmigo antes de levantarla en mis brazos y caminar hacia el coche.

Sentándola en el asiento del pasajero, hice mi camino hacia el lado del conductor antes de arrancar el coche lo que causó que Carly saltara en su asiento. Frunciendo el ceño, me incliné, cogiendo su mano en la mía. “Estas bien ahora, estoy justo aquí.”

Mordiendo su labio inferior mientras este temblaba, Carly lucho por mirarme en los ojos mientras ella asentía aturdida con su cabeza.

Pasando mi pulgar por sus nudillos, miré a Carly cada pocos segundos, dándome cuenta cada vez que lo hacía lo cansada que ella parecía.

El silencio se hizo entre nosotros mientras la única cosa escuchada era el suave rumor del coche mientras conducía por las calles.

Abriendo mi boca para decir algo, la cerré, sabiendo que no importara el que dijera o hiciera, nunca compensaría lo que había sucedido esta noche.

Volviendo en nuestra calle, conduje por el camino para ver que los chicos habían venido también. Aparcando, salí, haciendo mi camino alrededor de Carly mientras la levantaba en mis brazos, cerrando la puerta con mi cadera. Caminando hasta la puerta delantera, fruncí mis cejas en confusión al darme cuenta de que ya estaba abierta.

Entrando, un repentino escalofrío recorrió mi espina dorsal mientras detectaba que algo no estaba bien. Sacudiendo la sensación mientras Carly se agarraba a mi camiseta, subí las escaleras y fui a nuestra habitación antes de bajarla a la cama.

“¿Quieres tomar un baño?” Susurré, apartando su cabello de su rostro.

Tirando sus labios en su boca, ella asintió con su cabeza tímidamente. “Si,” Ella se las arregló para susurrar en un gruñido.

Ayudándole a salir de su ropa antes de meterla en la bañera después de que se hubiera llenado hasta la mitad con agua, me agaché al lado, ahuecando su mejilla en mi palma mientras pasaba el relleno de mi pulgar a través de su mejilla hinchada. Inclinándome, le di un beso largo en su frente antes de levantarme.

“No!” Carly jadeó, aferrándose a mi mano con fuerza. “No me dejes, por favor.”

Mirándole hacia abajo, le di un apretón a su mano. “Estaré de vuelta, lo prometo. Solo tengo que ver que están haciendo los chicos.”

Dejándola ir lentamente, Carly deslizó su mano hacia atrás en el agua.

“Ellos no van a hacerte daño de nuevo, ¿vale?” Dije, agarrando su mejilla mientras la volvía para que me mirara, tratando de convencerla no solo a ella si no también a mí mismo.

“Vale.”

Saliendo del baño mientras pasaba una mano furiosamente de arriba abajo por el costado de mi cara, mentalmente golpeándome a mí mismo por dejarla sola en un momento como este, corrí bajando las escaleras antes de entrar a la cocina una vez que me di cuenta de que nadie estaba en el salón.

Encontrándome a Justin en la encimera con su cabeza en sus manos, su teléfono a su lado con nadie a al vista, supe que mis sospechas eran correctas. Tomando una vista de los cristales rotos, todo en lo que pude pensar fue en no de nuevo. “¿Donde están los chicos?”

“No lo se.”

“¿Que quieres decir, que no lo sabes?”

“Los dejé en el almacén.” Justin habló secamente, sus respuestas vagas y hacia el grano, lo totalmente contrario a lo que yo conocía que era él.

“¿Porque en el mundo los dejarías--?”

“El las tiene.” Justin me interrumpió, sus ojos eran distantes mientras el miraba hacia el espacio. El parecía como si el acabara de ver un fantasma y si no lo hubiera sabido mejor, hubiera creído que el lo había visto.

Mi estómago se revolvió con culpabilidad. “¿De que estas hablando?”

“______, ellos se la llevaron.” Justin apretó y aflojó sus pu*ños, “Yo estaba allí, lo tenía a él John, estaba a punto de matarle, de llevar a su fin a todo este lío pero no pude porque el la tenía a ella, ellos se la llevaron--Spencer y Matt.”

“¿Que? Ellos trabajan para nosotros Justin--”

“No, ellos trabajan para Lyndon.” Justin siseó, volviéndose hacia mi por primera vez desde que había entrado a la habitación. “Ellos han estado trabajando con él desde el principio; nosotros simplemente fuimos demasiado estú*pidos para verlo. Ellos tenían planeado todo esto desde el principio y jugamos en sus manos esta noche.”

“Por el amor de Dios,” Suspiré, pasando mis dedos a través de mi pelo mientras todo se montaba en mi cabeza. La manera en la que Matt había desapareció con demasiada rapidez, las excusas que el tenía a porque el no estaba allí cuando Carly se había ido... todo tenía sentido. “¿Que vas a hacer?”

“No lo se...” Justin se entrecortó, algo en sus ojos hacía estallar la oscuridad que conocía tan bien. “El me dio una opción.”

“¿Una opción?”

“Entre mi madre y _____,” Justin sacudió su cabeza, “El quiere que yo elija.”

“Jesucristo,” Mis ojos se abrieron completamente ante la repentina información que acaba de decirme. “¿El se llevó a Pattie?”

Apretando su mandíbula con fuerza, Justin miró hacia abajo a sus manos, la piel en sus nudillos se extendía por encima convirtiéndolos en un tono puro blanco. “¿Que demonios voy a hacer ahora que el las tiene? Mi madre... como pudo él si quiera--” Deteniéndose a sí mismo, Justin se volvió hacia mi con nada mas que angustia en sus ojos. “Se suponía que ella nunca iba a ser atrapada en el medio de esto. _____... ella es mía. Ella es mi chica; ella es una situación completamente diferente, pero mi madre John...”

“Vamos a salvarla man, vamos a asegurarnos de que ella esta bien... no hay manera en el infierno en que cualquier de nosotros la dejará atrapada en nuestro lío. Vamos a encontrarla y vamos a encontrar a _____. Simplemente tenemos que averiguar donde están ellas y que demonios quiere Lyndon.”

“¿Y como co*ño se supone que vamos a hacer eso cuando el hijo de pu^ta no revelará nada?”

“Lo haremos hablar.” Escupí con impaciencia. “El ha jodido a cada maldita persona en nuestra vida, el quiere vernos en pánico---esto es lo que el quiere. El quiere que nosotros nos jodamos, el quiere que nosotros pensemos irracionalmente y nosotros no podemos dejarle.”

“¿Como co*ño quieres que piense racionalmente en esto cuando el tiene tanto a ______ y  a mi madre?” El gritó frustrante. “¿Eh? Es fácil para ti hablar porque tu tienes a tu chica ya. Ella esta a salvo, esta en casa. La mía, Dios sabe donde, probablemente asustada, perdió su maldita cabeza mientras mi madre probablemente este luchado por su vida ahora mismo. El quiere que yo elija entre ellas, ¿Ves la mierda retorcida y enfermiza que el quiere?”

Sosteniendo la base de mi cuello en mi palma mientras frotaba la piel con ansiedad, me tragué las palabras que amenazaba con derramarse mientras miraba al hombre en frente de mi. Justin estaba colgando de un hilo a este punto y era solo cuestión de tiempo antes de que el se rompiera y cayera en un pozo sin fondo de nada.

“Escúchame,” Empecé, forzando su vista para que se centrara en la mía. “No puedes hacerte esto a ti mismo, joder. Tienes que encontrarlo dentro de ti para bloquear tus sentimientos; el amor, el miedo, los pensamientos de que podría estar pasando ahora mismo y centrarte en tu ira. El combustible hirviendo dentro y la emoción que tu necesitas para acabar con este trabajo. Si tu dejas a ese bastardo meterse dentro de tu cabeza, el va a controlar todo. El te controlará como a un títere y tu no puedes dejarle.”

Limpiando el mostrador de dos vasos y platos en la parte superior de él para que todo fuera a estrellarse contra el suelo, Justin dejo escapar un grito de obstrucción, sus manos en su pelo, los ojos calentados. “Esto no debería ni siquiera estar pasando ahora mismo! _____, mi madre, Carly, todas ellas se suponían que tenían que estar a salvo! Les prometimos que ellas estarían a salvo!” Volviéndose, Justin aterrizó varios golpes contra la pared.

Agarrándome a su brazo mientras lo detenía, le empujé para evitar que continuara con sus tácticas. “Sacar tu ira no lo hará mejor; no cambiará lo que ha pasado!”

“No ves como de jodido esta esto? ¿Como de jodidas son nuestras vidas? Se suponía que esto no tenía que pasar! No deberías haberlas traído nunca a esto... deberíamos de habernos detenido a nosotros mismos para que no nos atacaran demasiado.”

“Tu amas a _____ y harías cualquier cosa para protegerla!” Respondí, tratando de meter algo de sentido común en él.

“Pero eso no es suficiente, ¿no?” El respondió, “Porque mírala ahora! Ella esta...” Aterrizando otro puñ*etazo contra la pared, Justin se alejó de ella, caminando por los pasillos mientras el limpiaba su cara con fuerza. “Y ahora mi madre esta atrapada en toda esta mier*da...” Gimiendo en sus palmas, Justin caminó furiosos a donde el había puesto su teléfono antes de agarrarlo de la encimera.

“¿Que estas haciendo?”

“Llamar a ese hijo de pu*ta, ¿Que demonios crees?”


Pattie Point’s of View:

Parpadeando ante la la superior luz tenue, tome un vistazo alrededor para darme cuenta de que ya no estaba en el supermercado si no en una habitación cerrada, en su lugar.

Forzándome a mí misma para permanecer en calma mientras mi respiración se estabilizaba, contuve mi aliento mientras miraba hacia abajo para ver que estaba esposada a un poste. En pánico, me levanté, cepillándome ignorando el dolor en mis piernas.

Sintiendo lágrimas perforar las esquinas de mis ojos, cubrí mi boca con mi mano, sollozando en silencio. Nada parecía familiar; no tenía ni idea de donde estaba o porque se me habían llevado en primer lugar.

Saltando, sorprendida ante la sacudida del pomo de la puerta, sentí mi corazón latir mas rápido mientras la puerta se abría y cerraba. Sin ser capaz de ver nada, mantuve mi compostura mientras mi cuerpo se rozaba detrás de mi haciendo que la piel de gallina subiera en mi piel.

“Sra. Bieber,” Una voz ronca habló, “Que agradable imagen de ver. Me alegra ver que estas levantada y funcionando. ¿Como te sientes?”

“¿Quien eres tú?” Expresé en voz alta sonando mas segura de lo que me sentía.

“No creo que eso será muy importante, ahora mismo.” El gruñó en voz baja, su postura como un lobo mientras el se ponía de pie justo a un pie en frente de mi, la iluminación emitía sus rasgos faciales, sus ojos azules brillaban a pesar de la falta de luz.

“¿Que quieres?” Traté de nuevo, esta vez haciendo una pregunta diferente.

“¿Que pasa con vosotras las mujeres al hacer preguntas? Estas aquí porque te quiero aquí.” El escupió irritado.

Presionando mis labios juntos, me eché hacia atrás ante el toque de sus dedos contra la piel de mi mejilla. “No me toques.”

Agarrando mi rostro en su mano, el me forzó a mirarle a él, su rostro se puso en un ceño fruncido. “Te tocaré de todos modos que me plazca, ¿me entiendes?”

Apartando mi mirada, hice una mueca mientras sus dedos se cavaban en mi.

“Dije, ¿entiendes?” El gritó.

Asintiendo, exhalé profundamente en el momento en que él me dejo ir aunque no antes de que el me empujara hacia atrás a cambio, el metal alrededor de mi muñeca se clavaba en mi piel.

“Te sugiero que vigiles la manera en la que actúas a mi alrededor o estarás en mucho peor de lo que tienes viniendo a por ti.”

“Ni siquiera se quien eres o que es lo que quieres!”

Una bofetada resonó alrededor de la habitación mientras dejaba una marca en mi mejilla. “La próxima vez, te voy a tener de rodillas si no empiezas a respetarme pronto. ¿Lo tienes?”

Dándome cuenta de que debería de haber respondido, jadeé mientras el me agarraba alrededor de mi cuello, levantándome ligeramente del suelo. “¿Lo tienes?” El repitió mas alto esta vez.

“S-si,” Me ahogué mientras mi mano agarraba la suya, pidiendo que me liberara.

“Bien.” Dejándome ir, el se enderezó antes de alisar su chaqueta de cuero. “Me aseguraré de decirle a tu hijo que dijiste hola.”

Mirándole a él para encontrar cualquier señal de mentiras, me quedé boquiabierta ante el hombre en frente de mi, mi estómago se revolvía dolorosamente. “¿M-mi hijo?”

“Ah, si, Justin. No creo que pensaste que te cogimos por nuestro gusto, ¿verdad cariño? porque, no me gusta mi mujer mas vieja de veinticinco. A pesar de que tu eres todo un espectáculo de ver, no me interesas.”

“Deja a mi hijo fuera esto!” Grité como cualquier madre haría. El había pasado por suficiente como estaban las cosas y me niego a dejarle que se atrapara en esta vida mas de lo que ya estaba.

Con la muerte de su hermana menos todavía fresca en su mente, sabía que Justin no sería capaz de soportar el pensamiento de perder a su madre también.

“Demasiado tarde,” El se encogió de hombros, “el ya ha sido elegido como la máxima atracción del juego de esta noche y tu, mi amor, eres el premio ganador si el juega sus cartas bien.”

“¿Y si no lo hace?”

“Oh, eso es fácil.” Inclinándose en mi cara para que su humeante aliento se desplegara contra mi cara, el me dio una sonrisa perversamente mientras giraba mi cara alrededor para ver una bomba colocada a solo un pie de distancia de mi. “Mueres.”


_______’s Point of View:

“______ Jones, que placer es finalmente conocerte.”

Rodando mis ojos, crucé mis brazos obstinadamente contra mi pecho, cruzando mis tobillos. “Lamentablemente no puedo decir lo mismo de ti.”

Riéndose entre dientes, el sonrió. “A ver, a ver, ¿es esa una forma de tratar a una persona que tiene tu vida en sus manos?” El chasqueó su lengua, “Yo no lo creo.”

“¿Que quieres?” Escupí, yendo directamente al grano mientras miraba hacia arriba a sus profundos ojos marrones.

“La gente me sigue preguntando eso,” El sacudió su cabeza con un juguetón suspiro. “Pensé que era muy claro. Tu novio tiene que pagar y tu simplemente resultas estar atrapada en la evasiva.”

“No tengo nada que ver con Justin.” Me burlé amargamente, “No se lo que quieres pero puedo asegurarte de que yo no lo tengo.”

“No es lo que tu tienes lo que quiero; es lo que tu eres para el lo que te hace el perfecto control para coger a tu pequeño novio.”

Burlándome a sabiendas, reí sin humor para mi misma. “Hijo de pu*ta.”

“Eh, la gente sigue diciendo eso también y bueno, mira el lado bueno... al menos tu tienes cincuenta, cincuenta posibilidades de sobrevivir.” Lyndon se encogió de hombros. “Ahora solo depende de Justin.”

Ante la mención de su nombre, sentí mi fibra sensible tirar violentamente mientras la confusión nublaba mi mente. “¿De que estas hablando? ¿Justin haga el que?”

Poniendo sus manos en ambos lados de mi mientras se inclinaba hacia delante, Lyndon apartó un mechón de pelo de mi rostro, metiéndolo detrás de mi oreja antes de rozar con su dedo pulgar mi barbilla suavemente. “Elegir.” El susurró.


Justin’s Point of View:

Maldiciendo en voz baja al quinto intento de llamar a Lyndon pero solo siendo enviado al buzón de voz, paseé por los suelos, tratando de controlar mi temperamento demasiado grande.

“Acabo de hablar por teléfono con Bruce; esta de camino ahora mismo. Prince lo esta trayendo ya que el no tenía viaje. Al parecer, Bruce le dijo algo de para trasmitirte.” El caminó hacia mi. “Vamos a encontrarlas,” El tranquilizó, “Todo va a estar bien.”

Empujándole al pasar hacia delante, me detuve cerca de las puertas que conducían al patio. “Las promesas significan una mier*da para mi, solo están hechas para romperse.”

“Ellas van a estar bien.”

“¿Como sabes eso? ¿Estas con ellas? ¿Te dijeron eso? No, así que cállate la pu*ta boca John.” Murmuré exasperantemente mientras desgarraba las raíces de mi pelo, tratando de averiguar que era lo que tenía que hacer para salvarlas a las dos.

El golpeteo de los pasos acercándose dentro de la casa llamó mi atención mientras me daba la vuelta a tiempo para ver a Bruce entrar en la cocina. “¿Donde esta ella?”

“Ellos se la llevaron, ese hijo de pu*ta no estaba tirando faroles. El fue inteligente; sabía exactamente que estaba haciendo esta noche.” Sacudí mi cabeza. “Estoy empezando a entender como el piensa y Lyndon quiere que yo haga una elección--”

“No me importa lo que Lyndon quiera. ¿Porque le estas dejando que te afecte así?” Bruce espetó irritadamente mientras el se quedaba de pie con sus manos en sus caderas, la ira era evidente en sus ojos. “Así es como va a funcionar. Vas a encontrarte con él, vas a tenerlo con vida y vas a forzarle a que te diga donde esta _____ y luego cuando ella este a salvo--”

“Bruce--”

“Solo escúchame--”

“No es solo ______!” Grité impacientemente, mis manos se lanzaron en el aire.

Cerrando mis ojos, Bruce trato de dar sentido a lo que acababa de decirle antes de mirarme a mi de nuevo. “Espera... ¿que?”

“El tiene a mi madre también, Bruce. El las tiene a las dos y la única manera que puedo salvarlas es si hago lo que el me dice que haga.” Gruñí en voz baja. “John me dijo que tu contaste que el te dijo algo. ¿Que te dijo Bruce?”

Tirando su cabeza hacia atrás con exasperación, Bruce respiró fuerte. “El quiere otro encuentro. Va a contactarte con el tiempo y el lugar. El no quiere que traigas ningún respaldo, ni arma, nada, si no,” El enfatizó, señalando hacia mi, “Lo que vas a hacer es exactamente lo contrario.”

“Lyndon tiene los suficientes explosivos como para amañar dos bombas a ______ y a mi madre.” Informé a través de los dientes apretados, sintiendo como si yo fuera el único en la situación que estaba pensando con claridad.

“Escucha--” Bruce empezó, “Si tu no puedes hacer esto, yo lo haré.” El advirtió, “Lleva a Marco y a Marcus, tantos hombres como necesites a su cuartel general y vamos a derribar a ese hijo de pu*ta pero mantenle respirando porque el va a saber que yo jugué este juego esta vez.”

“Eso es exactamente lo incorrecto que se puede hacer ahora mismo. Lyndon sabe todo sobre mi--el tiene a mi madre y a _____. Ahora no es la hora para estar jugando juegos. Tengo que responderle de la manera correcta, aparecer en el lugar correcto y en el momento adecuado o el las va a matar a las dos.”

Bruce metió su mano en mi pecho, “Si sigues jugando el juego de Lyndon, el va a pensar que esta ganando todo el tiempo!”

Me burlé con incredulidad, empujándole. “A este punto, ya no me importa una mier*da. Toda esta situación es un pu*to juego para él; ha sido de esa forma desde el principio, simplemente nosotros no llegamos a darnos cuenta. Todo esto es solo una advertencia hacia nosotros. Jugamos bien, seguimos las órdenes o Lyndon aumenta el interés. Desde que el ha llegado, el nos ha tenido corriendo en círculos como el juego del ratón. Esta noche, el se ha llevado a Carly lo que le ha dado palanca para usarlo contra nosotros para que nosotros hiciéramos lo que el quisiera para recuperarla. El sabía que íbamos a matarle; no había duda al respecto, así que el planeó todo esto antes de tiempo.”

“El jodió nuestro cargamento, pensó que haríamos algo hacia el, así que el llamó a Spencer y a Matt y se aseguró de que ellos tuvieran una historia de fondo de porque ellos no estaba cerca de Carly cuando ella decidió irse--el ordena a Connie que se haga amiga de ella para que este a su disposición-- para que Carly le de su, su confianza y a cambio Connie la lleva afuera donde ella después se la da a Lyndon que la usa como cebo. Con Spencer y Matt con _____, Lyndon ordena que se la lleven para que cuando uno de nosotros hiciera un paso para matar, el tuviera algo mas sobre nosotros. No se trata de ganar o perder para él, se trata de ver quien va a romperse primero.”

Un repentino estridente de música explotó a través de toda la casa, el sonido de llamada que pertenecía a mi móvil resonaba en mis oídos. Conteniendo mi respiración, lo agarré en mi palma para ver un número desconocido. “¿Hola?” Dije mientras contestaba, señalando hacia los chicos que guardaran silencio.

“¿Estas solo?” El preguntó.

Sin reconocer la voz, mis cejas se hicieron un ceño fruncido. “¿Quien es?”

“Eso no importa,” Ellos informaron bruscamente. “Dije, ¿estas solo?”

Mirando hacia Bruce, le hice un gesto con mi barbilla para que todos ellos se fueran. Captando lo que yo quería, ellos lo habían hecho sin ninguna palabra mas. “Lo estoy ahora.” Dije sinceramente.

“Bien, ahora escúchame atentamente...”


______’s Point of View:

Paseando por los suelos tanto como podía ir, hacia delante y hacia atrás por lo que se sintieron como horas para tratar de quitar las cosas de mi mente, me dejé caer a mí misma sobre la cama, metiendo mi barbilla en mi palma abierta mientras miraba al espacio.

Nada de lo que hacía me impedía pensar en lo que el había dicho. El me dijo que Justin tenía que elegir y que yo estaba aquí como cebo. Pero si yo era un cebo, ¿que mas tenía que elegir él?

No tenía ningún sentido para mi y cuanto mas me forzaban a quedarme aquí, mas me sentía a mi misma volverme loca.

¿Que es lo que ellos querían de mi y que iban a hacerme ellos exactamente? ¿Ellos iban a matarme?”

Sintiendo las lágrimas quemar en la parte trasera de mis ojos mientras me forzaba a mí misma a mantenerlas a raya, deje escapar una temblorosa respiración antes de levantarme una vez mas. Me negué a hacer pucheros y a sentarme esperando lo que ellos habían planeado. Tenía que haber alguna forma de salir de aquí, solo tenía que averiguarla.

Caminando hacia la puerta que cerraba el compartimiento al que fui empujada; hundí mis uñas en las esquinas, tratando de abrirla. Haciendo una mueca ante lo afilado que se hundía en mi piel, mordí mi labio mientras la sangre goteaba de las puntas. Golpeando el cristal con mis manos, dejando escapar una desesperada súplica de ayuda, me hundí en mis rodillas una vez que me di cuenta de que nadie iba a ayudarme.

Volviéndome, apoyé mi cabeza hacia atrás contra la pared mientras miraba hacia arriba al techo, el ritmo de mi corazón latía en mis oídos mientras yo luchaba para controlar mi respiración. Era simplemente una cosa tras otra y el agotamiento que sentía a este punto era demasiado para soportarlo. Me sentía como si no hubiera dormido en días, mis ojos fallaban en mantenerse abiertos mientras sentía las lágrimas gotear, cayendo libremente en mi regazo mientras sollozaba para mí misma.

Mirando alrededor de la habitación, murmuré llamadas de ayuda a pesar del hecho de que nadie podía oírme. Viendo una pequeña caja atada debajo de una sección oculta, me puse de pie, sintiéndome repentinamente mareada.

Entrecerrando mis ojos, presioné mi nariz contra el cristal, parpadeando un par de veces para distinguir una caja con números brillantes rojos que hacían una cuenta hacia atrás por segundos desde una hora y trece minutos.

Abriendo mis ojos completamente, sentí mi respiración engancharse mientras me daba cuenta de que era una bomba. Dejando escapar un grito de terror, golpeé mis pu*ños contra el cristal, suplicando, gritando para que alguien me sacara de aquí. “Ayuda!” Grité, “Por favor, alguien que me ayude!”

Cansándome cada vez mas después de la quinta ronda de gritos, me ahogué en mis sollozos mientras caía al suelo, mi frente presionada contra la fría superficie mientras en silencio lloraba para mí misma. “Justin...” Murmuré, mis hombros temblaban mientras yo lloraba.

“Puedes llorar todo lo que quieras,” Levanté mi mirada, sorbí mi nariz mientras limpiada mi cara para ver a Spencer entrar con Cole. “Pero no cambiará el hecho de que nadie puede escucharte.”

Estrechando mis ojos, enrosqué mi labio en disgusto. “Cállate.” Siseé, forzándome a mí misma a estar de pie y caminar hacia la cama de nuevo para que ellos no me vieran. De todos los años que había estado con Justin, sabía que cuanto mas les mostrabas que te habían afectado, mas iban a usar eso en su propio beneficio así que me negué a mostrar cualquier signo de debilidad en frente de ellos. No iba a ser una muñeca de trapo con la que estos cabr*ones jugaran.

Un golpe resonó mientras yo volvía mi cabeza rápidamente para ver a Cole de pie en la puerta, sus ojos penetraban en los míos. “¿Alguna vez aprendiste a controlar esa boca tuya?” El gruñó con irritación.

“Supongo que no,” Me burlé, de pie en mi espacio.

Sus ojos se oscurecieron causando entonces que un escalofrío corriera por mi espina dorsal. Ladeando su cabeza hacia un lado, sus ojos viajaron a lo largo de la longitud de mi cuerpo antes de encontrarse con mis ojos una vez mas, una enfermiza sonrisa se torcía en sus labios. “Eres tan sexy.”

Llevando mis labios dentro de mi boca, aparté mi vista de él.

“No me extraña que Justin te mantenga alrededor,” El silbó desagradablemente, “eres muy digna de ver y estoy seguro como el infierno que eres buena en la cama.” Su presencia se cernía sobre mi mientras el tomó unos pequeños pasos más.

Cerrando mis ojos mientras la parte posterior de sus ásperos nudillos se ponían en contacto con mi mejilla, hundí mis dientes en mi labio inferior.

“¿Alguna vez te han marcado, ______?” Cole preguntó tan fácilmente como si el estuviera preguntando el tiempo.

Mirando hacia arriba a él, tragué saliva duramente. “¿Q-que?”

“¿Alguna vez te han marcado,” Rozando sus dedos por mi cuello; el presionó su pulgar en mi punto de pulso, “Y sabes, magullada para que los otros sepas que eres de él?”

Fruncí mi ceño, sin saber muy bien a donde iba con esto.

“Sabes, cuando me encontré con tu novio hace unos días, le había dicho que iba a coger todo lo que sabía que era suyo; su dinero, su casa, su negocio... su chica.” Sonriéndome hacia mi, Cole repentinamente me agarro por mi cuello, levantándome. “Dije que iba a foll*arte sin sentido justo en frente de sus propios ojos...” Interrumpiéndose, el se inclinó hacia abajo para que sus labios estuvieran justo al lado de mi oído, “Y porque me encanta mantener las promesas, voy a hacer justo lo que había planeado todo este tiempo.” Empujándome hacia atrás en la cama, Cole atrapó mi cuerpo entre sus piernas mientras el se sentaba a horcajadas sobre mi.

“No, por favor!” Grité, mis ojos abiertos con miedo mientras las lágrimas se agrupaban en mis párpados. Golpeando mis piernas en todas partes, golpeándole con toda la fuerza que pude reunir en mis diminutos pu*ños, sacudí mi cabeza. “No hagas esto!”

Agarrando mis brazos, Cole los sostuvo hacia arriba por encima de mi cabeza con una mano antes de con la otra; el sacó una navaja de bolsillo. Abriéndola de un tirón, la sostuvo contra mi cuello, el frío metal contra mi carne mientras la hoja tentaba mi piel. “¿O te dejas de mover o te cortaré tu jodido cuello, ¿me entiendes?”

Gimiendo, lentamente llevé mi cuerpo a descansar aunque las lágrimas no paraban de caer. “Por favor...” Susurré, “Tu no quieres hacer esto!”

“No me digas que co*ño piensas que quiero,” El escupió, su agarre en mi se apretaba mientras el llevaba su navaja a mi camiseta, la veleta lo abrió mientras el cortaba a través de la parte superior de mi camiseta de tirantes, revelando un poco de mi escote.

“Ahora,” Alejando el cuchillo, Cole me miró hacia abajo a mi ansiosamente, sus ojos azules formaban una tormenta de oscuro deseo mientras el se inclinaba hacia abajo, sus labios se pusieron en contacto con mi cuello. “No te preocupes amor,” El susurró, su caliente aliento abanicándose contra mi piel, “No voy a hacer nada todavía, porque que clase de hombre sería yo si no permaneciera fiel a mi palabra?” Le sentí sonreir. “No me gustaría que tu novio se perdiera este pequeño evento,” El rió entre dientes siniestramente, “Pero le dejaré un recuerdo,” El probó el lóbulo de mi oreja, “Que ahora eres mía.” Mordiendo en mi cuello, dejé escapar un grito de dolor cuando el empezó a morder violentamente y chupar, sus dedos se retorcían en mi cabello mientras el sostenía mi cabeza en una exacta posición para que el tuviera mas acceso.

Cuando el acabó, Cole le dio a la dolorosa mancha un último beso antes de admirar lo que el había acabado. “Perfecto,” Cole tarareó en deleite antes de retirarse de su posición encima de mi. “Te veré mas tarde nena,” El guiñó el ojo, “Y la próxima vez, me aseguraré de tener a tu novio conmigo para que yo pueda acabar el trabajo.”


Justin’s Point of View:

“Maldita sea Lyndon!” Grité mientras golpeaba mi pu*ño contra la pared de cemento de la casa vacía, raspando la piel de mis nudillos. Mirando alrededor el terreno vacío, sostuve la parte trasera de mi cabeza en mis manos mientras levantaba mi mirada hacia el cielo maldiciendo una tormenta.

“Ve a tu coche, ponlo en marca y termina la llamada. Vas a esperar a que Lyndon llame de nuevo con mas información.”

“¿Es esto alguien tipo de broma de mal gusto para ti o algo así?” Espeté, “No tengo tiempo para esperar!”

“Solo estoy haciendo mi trabajo Bieber, como tu tienes que hacer el tuyo.”

Escuchando el tono de llamada, hice un pu*ño mi pelo en mis manos, tirando violentamente antes de salir corriendo de la cocina y salir por la puerta principal.

“¿A donde vas?” John me gritó detrás de mi, Bruce le pisaba sus talones.

“Tengo que salvarlas.” Hablé sin ni siquiera una mirada hacia atrás a ellos. “Vosotros quedaos aquí, chicos. El jodido capullo dijo que el no quiere ayuda entonces no habrá ayudas. Aquí,” Me volví, agarrando mi arma de la cinturilla de mis jeans, “Toma esto.” Se la lancé a John, quien la cogió fácilmente en sus manos.

“¿Que si es una trampa? ¿Que si el va armado y tiene gente esperándote?” Bruce gritó, su voz hacía eco alrededor de las ahora vacías calles.

Me encogí de hombros, “Podría hacer mas daño con mis pu*ños que puedo hacerlo con un arma, ademas, tengo una escondida en el coche solo por si acaso. Si algo sale mal, seáis los primeros en saberlo.” Metiéndome dentro del coche, lo encendí antes de hacer como dije y esperar.

Segundos mas tarde, mi teléfono vibró. Contestando la llamada, lo sostuve contra mi oreja.

“23 de Jefferson Place.” El dijo, “Y no llegues tarde.”

Poniendo el coche en marcha atrás, me dirigí hacia la carretera antes de conducir, el tic-tac de segundos zumbaban en mis oídos mientras yo contenía mi respiración, mis ojos en el espejo retrovisor de vez en cuando para asegurarme de que no estaba siendo seguido.

Mordiendo el interior de mi mejilla tan fuerte que sangraba, volví una esquina antes de tomar una izquierda y otra a la izquierda hasta que había llegado a la dirección que Lyndon me había dado.

Frunciendo mis dejas una vez que me di cuenta de que estaba vacante, dejé el motor en marcha en el coche antes de salir y revisarlo por mi mismo.

Abriendo la puerta de una patada, corrí adentro para ver nada mas que basura en el interior. El lugar parecía viejo y abatido como si nadie hubiera estado dentro durante años.

“Mier*da,” Escupí, echando otro vistazo alrededor del lugar cuando mi teléfono vibró una vez mas. Sacándolo, chasqueé mi lengua contra el paladar de mi boca.

“Parece que te di la dirección equivocada Bieber, se supone que debía de ser el 215 de Koltz Avenue.”

Este era el segundo callejón sin salida al que el me había enviado y estaba empezando a perder toda la fe de que Lyndon fuera a mantener su palabra.

El tenía a _____ y a mi madre y no había manera de salir de esto a menos que hiciera lo que me decía hacer como un perro aprendiendo nuevos trucos y recibiendo un regalo a cambio de sus grandes esfuerzos.

La familiar punzada de culpa tiró de mi pecho mientras se apretaba, la presión que colgaba en mi hombro me estaba ahogando mientras yo luchaba para controlar mi necesidad de atacar.

Esto no se suponía que tenía que suceder, se suponía que ellas tenían que estar a salvo. Les prometí que ellas estarían a salvo...

“Respira,” Me convencí a mi mismo, “Solo respira joder...” Bajando mi cabeza rápidamente una vez que sentí mi teléfono vibrar por la quinta vez esta noche, contesté la llamada. “¿Que?” Escupí.

“¿Divirtiéndote?”

“Te juro por Dios que,” Retumbé en el receptor, “Si esto es algún tipo de jodida broma para ti, te arrancaré tus jodidas pelotas, ¿me entiendes? Solo dime donde co*ño están!” Grité en voz alta, las venas en mi cuello se abultaban desde los extremos de mi cuello.

Una sádica risa se escapó de sus labios, “Ah, las amenazas nunca dejan de sorprenderme Bieber. Es como si tiraras una nueva de tu cu*lo cada vez.” El se burló, mandándome en una descendente espiral, “Quiero verte saltar a través de aros por tu chica y por tu madre. Quiero ver como de lejos irías para protegerlas aunque estas haciendo un bonito trabajo de mier*da si me preguntas.”

“No te pregunté.” Espeté, “¿Que clase de enfermizo juego estas jugando? Estoy aquí, estoy solo y sin armas just como querías!” Siseé, “Hice cada maldita cosa que me pediste--”

“Que buen chico, ¿quieres un regalo por una noble deportividad?”

“Vete a la mier*da!” Grité, mi propia voz salía como si fuera la de otra persona. Ni me sentía como yo mismo, era com si me hubieran drenado toda la vida que una vez tuve dentro de mi. “Tu me querías solo, tu me tienes solo! Solo yo y tu como debería de haber sido desde el principio. Me tienes a mi, ¿que co*ño quieres mas?”

“Ya te lo dije,” Lyndon suspiro como si estuviera aburrido, “Quiero verte sufrir y hasta entonces, no llegarás a ninguna parte esta noche así que empieza a rezar Bieber, porque si no lo haces dentro de la próxima hora, tampoco puedo decir mucho sobre tu chica o tu madre.”

“Maldito hijo de pu*ta,” Repliqué.

“Es curioso, tu chica me llamó así antes. Ahora se de donde lo saca.” Lyndon rió cruelmente, “Berklin Alley, tendrás un mensaje esperándote allí.”

Sin ni siquiera molestar en aparcar, dejé mi coche en el lado de la calle mientras corría por el sendero que conducía al callejón en el que había estado unas cuantas veces antes. Pateando los escombros en el suelo, presté mucha atención a los detalles, tratando de captar algo fuera de lo normal cuando un hedor llenó mis fosas nasales. Tosiendo, cubrí mi boca, estrechando mis ojos a través de la confusa luz; vi una racha de residuo rojo goteando por el camino hacia mis pies.

“Jodido infierno,” Murmuré una vez que me di cuenta de que era sangre. Siguiendo el camino, me detuve al final del callejón para ver un cuerpo en el suelo con tres heridas de bala en el pecho y una en la cabeza. Observando el cuerpo mas de cerca, fue entonces cuando me di cuenta de que el hombre era Dean. Negué con mi cabeza, obligándome a mi mismo a alejarme mientras miraba hacia arriba a la pared opuesta a que yo estaba. Las palabras primer y encuentro habían sido escritas sobre ella con sangre.

“Primer y encuentro...” Me interrumpí, frotando mi frente con mis dedos, deseando que mi mente trabajara mientras yo pensaba desesperadamente para mi mismo que demonios podría significar esto.

Varios minutos habían pasado mientras yo paseaba, repitiendo las palabras una y otra vez en mi cabeza. “Primer y encuentro... primer encuentro.” Abriendo completamente mis ojos, no gasté otro segundos antes de alejarme por el callejón. Metiéndome dentro de mi coche, me alejé, sabiendo que era solo cuestión de tiempo antes de que el olor empeorara y la policía fueran a investigar y se dirigieran hacia el viejo almacén de Luke.

Una vez que había llegado, aparqué antes de golpear las puertas del almacén para abrirlas, esperando ver a Lyndon de pie allí con esa conocida sonrisa en su cara esperándome pero muy a mi pesar, nada mas que la oscuridad me rodeó. “Se que estas aquí,” Escupí.

Podía ver una silueta de una figura moverse en la distancia antes de que saliera a la luz. “Tienes que admitir que,” Lyndon sonrió, “Fue muy inteligente.”

“¿El que?” Ridiculicé, “¿Primer y encuentro?”

“Donde nos encontramos primero,” Lyndon se encogió de hombros mientras el metía sus manos en sus bolsillos. “Te negaste a jugar. Si hubieras simplemente seguido con ello, nada de esto hubiera pasado.”

“Podrías habérmelo dicho simplemente.” Respondí enfadado, mirando todos sus movimientos mientras el tomaba unos pocos pasos hacia mi.

“Si,” Lyndon ladeó su cabeza hacia un lado, “Pero donde estaría la diversión en eso?”

Frunciendo el ceño, mordí mi lengua para no decir algo a cambio, sabiendo que podría correr riesgo. “¿Donde están?”

“No tan rápido--primero tengo que ver si tu cooperaste y dada nuestra historia, supongo que eso es muy poco probable.”

“Estoy desarmado, no traje un arma.” Alcé mis brazos hacia arriba, acariciando cada uno de mis bolsillos para que el supiera que yo no estaba mintiendo.

“Asi que me estas diciendo que si te dijera que le he hecho una pequeña visita a tu novia y la he forzado a tener sexo conmigo, no sacarías tu arma ahora mismo y me dispararías?”

Apretando mis dientes juntos, cerré mi mandíbula apretada. “No, pero te juro por Dios Lyndon que si tu--”

“Relax,” Lyndon agitó una mano con desdén, rodando sus ojos. “No toque a tu preciosa novia.”

Presionando mis labios juntos, esperé a que el continuara.

“¿Estas solo?”

“Si.”

“¿Me estas mintiendo?”

“No.”

“Buen chico, sigue las reglas y serás recompensado.” El mostró sus dientes mientras el me sonreía maliciosamente.

“Dime donde las tienes.” Escupí.

“Puedo hacer mas que eso, te lo mostraré.” Sacando un trozo de papel doblado, el me lo dio a mi.

Desplegándolo, contuve mi respiración mientras miraba hacia abajo a una imagen de mi madre sentada en el suelo pareciendo confundida y perdida. Examinándola por cualquier pista sobre donde estaba ella exactamente, alcé mi mirada para ver a Lyndon alejándose.

“Tu amigo John, el tiene la misma imagen por cierto, pero es de _____ en cambio,” El señaló mientras cogía una manzana de la mesa de al lado, tomando un bocado de ella.

“¿De que co*ño estas hablando?”

“¿El no te dijo?” Lyndon sonrió, “¿Ese papel que le di a él? Si, resultó ser el equivocado. Todos cometemos errores algunas veces; me sorprendo de que el no te lo haya mostrado.

Rompiendo la imagen en dos, la tiré al suelo. “¿Donde esta ella?” Grité, repudiando que el me afectara.

“¿Ves esa lectura digital justo aquí?” Lyndon me pasó por mi lado mientras el agarraba la mitad inferior de la imagen, sosteniéndola para mi. “Tu madre tiene mucho menos tiempo que cuando esta imagen fue tomada por primera vez.”

Estirándome para alcanzarle, Lyndon esquivó, girando para que el no estuviera detrás de mi mientras me volvía a encararle, mi rostro estaba caliente con furia.

Lyndon sonrió. “Creo que empezamos con el pie izquierdo esta noche, ¿que dices si das marcha atrás y tratas de volver a contactar?”

“Como tu dijiste, _____ no tiene mucho tiempo y estoy muy seguro de que mi madre tampoco lo tiene así que ¿que necesitas saber de mi? ¿que quieres?”

“Todo,” Lyndon se encogió de hombros.

“No se como decirte todo esto.”

“Bueno, puedes empezar con decirme como te ocupas de tu negocio. Recibes una llamada; un envío esta en su lugar, entonces ¿que? Claramente haces mas de lo que muestras. Ellos no te llaman Danger por nada, ¿no? Tiene que haber una razón para eso.”

“Mato; no se que mas decirte, joder.”

“¿Eso es todo?” Lyndon chasqueó su lengua, “Esto no va a funcionar si vas a mentirme--”

“Solo dime donde están mi madre y _____ y te diré todo que necesitas saber!” Negocié, desesperado ahora.

“No!” Lyndon gritó, sus ojos dilatados como si la muerte cubriera sus ojos. “Esta es mi casa, mis reglas. No llegas a elegir como va esto, ahora, ¿cuanto vale la pena tu novia para ti?” El escupió intolerablemente. “Por no mencionar a tu madre. Tu los matas y me aseguraré de hacerles saber a los policías de que alguien mas estaba en esto todo el tiempo. Ahora háblame mientras todavía puedas.”

Suspirando para mi misma, sostuve la mirada de Lyndon. “Matar fue la primera cosa en la que alguna vez fui bueno.” Revelé.

Lyndon sonrió, interiormente diciéndome que continuara.

“Claro que era bueno en los deportes y en toda esa mier*da pero ellos nunca se adhirieron a mi y luego me metí en mi primera pele en el colegio,” Suspiré, “Casi golpeo al chico hasta la muerte, fui expulsado inmediatamente y después de eso, me mantuve en mas y mas peleas y Bruce me encontró una noche y me dijo que podía usar mi ira para algo mejor. Podía sacar algo de ello. El me acogió y me designaron en la banda. El puso un arma en mi mano y finalmente encontré la única cosa que podía hacer realmente bien. Con un arma en mi mano, no estaba roto. Era competente. Eso es lo que pienso cuando mato, solo hago mi trabajo; ni siquiera pienso solo reacciono. Aprendí un montón de Bruce pero otras cosas simplemente vinieron natural.”

“Esa es la diferencia entre tu y yo.” Gruñí, “Mato a aquellos que lo merecen, aquellos que van contra su palabra o aquellos que han ido contra mi. No voy detrás de los que ellos aman, como tu. Tu vas detrás de sus debilidades, yo solo los elimino. Tu eres paté*tico y una pérdida de tiempo.”

Lyndon rió entre dientes, sacudiendo su cabeza. “Tu eres exactamente como yo, tu simplemente no quiere verlo o creerlo. Tu asesinas, quitas la vida de otra persona como yo. Puede que no vayas detrás de la gente de la que ellos se preocupan pero puedes hacerlo también al matarlos a ellos, tu matas a la gente que aman ellos, independientemente de como lo hagas, todo el mundo se hace daño al final.”

“Pero tienes razón, tu tampoco eres nada como yo, porque a diferencia de ti, yo no necesito amenazas o violencia para eliminar a alguien.” Lyndon empezó a caminar hacia mi, “Voy a dejarte sin nada. Tu odio hacia mi quemará todo lo demás. ¿Esa elección de la que hablamos? No eres digno. En cambio voy a dejar a todo el mundo del que tu te preocupas quemarse... en... el infierno.

Reaccionando, aterricé un puñ*etazo en el rostro de Lyndon antes de golpearlo contra la pared, agarrándole de su cuello tan fuerte que su rostro empezó a volverse rojo. “¿Quieres saber quien soy?” Cuestioné, apretando mi agarre, “¿Hm? ¿Quieres?” Grité en voz alta, cogiéndole de la pared antes de golpearle de espaldas contra ella, cavando mis dedos en su piel. “Soy el idi*ota que va a partirte el cuello por la mitad a menos que me digas donde demonios están _____ y mi madre!” Lanzándole a través de la habitación, me quedé de pie allí con mi pecho subiendo y bajando.

Levantando su mirada para mirarme, Lyndon sonrió a través de sus dientes ensangrentados. “Yo gano.”

“¿Que?”

Lyndon rió cruelmente, “Somos igual.”

“No somos igual!” Gruñí, agarrándole por el cuelo mientras sostenía su rostro hacia arriba a mi nivel.

“A dos millas de aquí,” Lyndon habló a través de sus apretados dientes, “direcciones opuestas, dos almacenes. Powell esta a la derecha, tu madre esta allí.” El escupió sangre a su derecha, “256 Bristol, _____. Las dos mujeres sentadas en bombas,” El hizo una pausa para causar efecto, “los dos temporizadores explotan exactamente en ocho minutos.”

Dejándole ir lentamente, sentí los latidos de mi corazón acelerarse mientras la información se digería.

“No puedes salvar a las dos,” Lyndon sacudió su cabeza, “Tienes que elegir.”

Poniéndome de pie, tiré de las puntas de mi pelo, volviéndome para alejarme cuando Lyndon me detuvo.

“Justin,” Le miré. “Cuando todo esto acabe, vendrás a buscarme.”

Frunciendo el ceño, sabiendo que no tenía mucho tiempo que perder, salí del lugar, marcando el número de Bruce mientras entraba en el coche. “Vamos!” Golpeé mi palma contra el volante, mentalmente rogando que el contestara.

El lo hizo.

“Justin, ¿encontraste algo?”

“256 de Bristol Street, _____ esta allí! Tienes seis minutos.” Suspiré mientras conducían por la carretera.

“¿_____? ¿Que pasa con tu madre?” El arrastramiento de pies se escuchó desde la otra línea mientras Bruce murmuraba algo a alguien.

“Me ocuparé de mi madre, solo tienes que coger a _____!” Dije antes de terminar la llamada y tirar mi móvil al asiento del pasajero. Limpiando mi cara con mi mano, se sentía como si todo mi estómago estuviera siendo tragado y nada mas que la desolación se había quedado dentro de mi.



No One’s Point of View:

Mientras el tiempo pasaba y solo un minuto quedaba, _____ empezó a gritar con todas sus fuerzas para que alguien viniera a salvarla. Sus pu*ños se encontraron con la pared de cristal pero nada mas que fuertes dolores se recibieron recorriendo sus brazos por la cantidad de fuerza que ella puso detrás de cada golpe.

Levantando su mirada cuando ella vio a alguien entrar, ______ sintió su estómago caer con una sensación indescriptible cuando ella vio a Bruce. “Bruce!” _____ gritó, mirándole con ojos desesperados.

“Hazte a un lado!” El gritó mientras el sacaba su arma, apuntándola delante de le hacia el cierre que sujetaba la puerta sellada. Rompiendo la cerradura después de que el disparara numerosas balas, Bruce corrió dentro, agarrando a _____ justo cuando el tiempo alcanzó menos de veinte segundos.

Mientras tanto Pattie gritaba en silencio, negándose a mirar hacia abajo a la bomba justo a un par de pies de distancia de ella cuando la puerta que conducía al interior de la habitación se abrió reventada, Justin llegó.

Abriendo sus ojos completamente ante la vista de su pequeño chico de pie allí, Pattie dejo escapar un grito de alegría sabiendo que el había venido a por ella. “Justin,” Ella jadeó, ahuecando su boca con su mano libre mientras el corría hacia ella, atrayéndola dentro de sus brazos.

“Mira hacia otro lado,” El ordenó mientras el sacaba su arma, disparando a la silla unida a las esposas antes de levantarla en sus brazos y salir corriendo del edificio.

Dejándolos caer en el suelo, Justin se cernió sobre su cuerpo justo cuando la bomba estaba destinada a explotar.

Pero no fue así, sorprendiéndoles a los dos. Sin embargo, justo en el lado opuesto de la ciudad, una explosión se escuchó.

Mirando hacia arriba a la espiga aplastante de sonido, todo el color en el rostro de Justin desapareció y todo en lo que el podía pensar era en una y solo en una persona.

“_______!”

Danger's Back - Capitulo 32


“What If this is a trap?” - “¿Que si esto es una trampa?”


No One’s Point of View:

Un gemido se emitió de los labios de Carly Risi mientras ella se encontraba a sí misma lentamente despertando. Jadeando ante el dolor punzando en el costado de su cabeza, ella se impregnó en una fuerte respiración mientras sus dientes tiraban de su labio inferior. Parpadeando una vez, dos veces luego una tercera vez, ella echó un vistazo alrededor de la habitación, tratando de averiguar donde demonios estaba.

Sintiendo su garganta cerrarse ante el espacio estrecho, nada mas que vacío alrededor de ella, Carly se sentía como si ella se estuviera ahogando y las paredes se estuvieran cerrando a su alrededor.

Moviéndose para apartar el pelo que caía en frente, sus ojos se abrieron completamente cuando ella se dio cuenta de que había algo que evitaba que ella hiciera eso. Cerrando sus ojos asustada, rezando para que ella estuviera equivocada, Carly miró hacia abajo para ver que no solo sus manos si no también sus pies estaban atados a una silla.

Las lágrimas inmediatamente surgieron de sus ojos mientras ella desesperadamente trataba de liberar sus manos. Llorando en silencio para sí misma, su mente recordó el momento en el coche cuando ella se había ido con Connie, un horrible sentimiento arañaba en sus entrañas mientras ella se daba cuenta de que la chica que ella pensó que era una amiga suya, en realidad era exactamente lo contrario.

_____ había tenido razón todo el tiempo y ella era lo suficientemente estú*pida para no creerla. Ella quería ser capaz de confiar en alguien mas que ____, para saber que había alguien mas que se preocupaba por ella.

Frunciendo sus cejas ante el sonido de un reloj, Carly trató rápidamente de encontrar la fuente del sonido. Doblando su cuerpo hacia la derecha hasta donde pudo y luego hacia la izquierda, ella estaba a punto de rendirse, pensando que podía ser su mente jugando juegos con ella, cuando un resplandor rojo en el medio de sus pies llamó su atención.

Inclinándose hacia abajo, Carly sintió su corazón saltar de su pecho ante la visión de una bomba colocada debajo de su silla. Gritando con toda su alma, Carly empezó a empujar su cuerpo en todas las diferentes direcciones, el miedo se estaba encendiendo en su interior. “Alguien, por favor, ayúdenme!” Ella gritaba una y otra vez, esperando que donde quiera que ella estuviera, un inocente espectador la escuchara y viniera a salvarla.


Justin’s Point of View:

“Treinta minutos...” John murmuró, la mano todavía apretando el teléfono con tanta fuerza que sus nudillos estaban blancos, “o ella esta muerta.”

Un espantoso silencio cayó sobre nosotros, el inevitable pensamiento cruzaba cada una de nuestras mentes en cuanto a lo que el estaba hablando, pero ninguno de nosotros tuvo las agallas para decir algo o ni siquiera preguntar a que se refería, por temor a que pudiéramos tener razón.

Los ojos de John se volvieron vidriosos mientras el daba un pu*ñetazo contra su muslo con tanta fuerza que su teléfono podría haberse desmenuzado en piezas por toda la fuerza que el reunió; la ira acumulada dentro de él florecía su creciente ansiedad.

“¿Quien era?” Bruce fue el primero en romper el silencio mientras daba un paso vacilante hacia John, no estando seguro en como aproximarse a él a este punto.

“No estoy seguro,” El murmuró, “Pero tengo una idea muy buena de quien podría haber sido.” Encontrándose con los ojos de Bruce, fue entonces que vi la oscuridad creciendo dentro de ellos. John quería venganza y el estaba listo para matar a cualquier que se interpusiera en su camino.

Instintivamente, miré hacia abajo a _____ a mi lado para ver las lágrimas en su ojos con su mano presionada sobre su boca para controlar los sollozos que yo sabía que estaban desesperados por escapar. Envolviendo mi brazo alrededor de su pequeña figura, la atraje hacia mi, su cabeza se metió al instante en mi pecho mientras ella dejaba a sus lágrimas deslizarse por sus mejillas y empaparse en la parte delantera de mi camiseta.

Besando la parte superior de su cabeza, alisé su cabello antes de volverme hacia John. “Fue Lyndon, ¿verdad?”

Cerrando sus ojos, Bruce apretó el puente de su nariz, sus hombros caían en realización a lo que había pasado. “Por el amor de Dios,” El murmuró secamente para sí mismo.

“Por supuesto que es él,” John gruñó furiosamente, refiriéndose a lo que yo había dicho. “Puedo diferenciar la voz de ese hijo de pu*ta de cualquier otra. Es como hablar con el mismísimo diablo.”

“¿Que demonios quiere que tuvo que ir a por Carly para conseguirlo?”

“No se que es, pero si no se lo damos, el va a matarla.” Pasando su mano a través de su pelo, frotó con vigor la parte trasera de ella mientras caminaba por el suelo. “Ese hijo de pu*ta... el la secuestro--” John se hundió en el suelo en sus rodillas mientras el mantenía su cabeza en sus manos, sin ser capaz de creer lo que estaba pasando a su alrededor.

En todos los años que he trabajado con el, nunca lo había visto tan hundido en toda mi vida.

“El cargamento,” Marco dijo. “Eso es lo que quiere. Sus chicos le dijeron que vinimos y el sabe que lo tenemos. ¿Que mas podríamos posiblemente tener nosotros que sea suyo y que el quiera tanto?”

Riendo con amargura para el mismo, John se puso de pie, su rostro estaba de piedra. “Lyndon esta tan jodido como ellos. Podríamos haber meado en su jodida propiedad y el hijo de pu*ta hubiera superado varios obstáculos para asegurarse de que pagamos.” Sacudiendo su cabeza con amargura, John limpió su rostro de agotamiento. “Cuando ponga mis manos en ese despiadado pedazo de mier*da, voy a matarle y lo juro por Dios si cualquiera de vosotros trata de pararme.” Empujándonos, John desapareció por la puerta.

“Iré a por él,” Marcus suspiró, “Chicos preparaos y reuniros con nosotros en el coche. Parece que esta noche va a ser larga.” Corriendo detrás de John, Bruce dejo escapar un suspiro de incredulidad.

“Esta mier*da se ha hecho ridícula,” El escupió antes de dejarnos a ____ y a mi solos, Marco siguió detrás.

Poniéndola a un brazo de distancia, aparté su cabello hacia atrás. “Ay, mírame.” Murmuré. Cuando ella sacudió su cabeza, yo suspiré, agarrando su barbilla y forzándole a hacerlo. “Va a estar bien--nosotros vamos a encontrarla. No tienes nada de lo que preocuparte, lo prometo.”

“¿Qu-que si el le hace daño? ¿Que si él...” Sollozando, ____ sacudió su cabeza, escondiendo su rostro en sus manos, su cuerpo convulsionaba en un estado histérico. “Esto es todo mi culpa.” Su voz murmuró.

“Nada de esto es tu culpa, ¿me escuchas?” Poniendo sus manos hacia abajo, las sostuve en las mías, apretándolas tranquilizadoramente. “Carly salió por su propia cuenta, tu no le forzaste a que se fuera. Tu trataste de advertirle, ¿correcto?” Cuando ella asintió, yo me encogí de hombros. “Eso es. Deja de culparte a ti misma por su error.”

“¿Listo para ir?” Deteniéndose, el miró entre nosotros dos, sus cejas subían. “¿Esta todo bien por aquí?”

“Si,” ____ asintió, sonriendo ligeramente a pesar de que no se reunía del todo con sus ojos. “Todo esta bien. Deberíais ir, chicos.” Negándose a encontrarse con mis ojos, ella tomó un paso hacia atrás, envolviendo sus brazos alrededor de ella misma. “Tienes que encontrarla...” Ella susurró, sus ojos estaban fijos en los de Bruce. “Por favor.”

“Lo haremos,” Palmeando su espalda suavemente, Bruce le dio una pequeña sonrisa antes de empujarme con su brazo. “Vamos.”

Dándole a _____ una última mirada, la atraje en un beso de nuevo antes de alejarme, agarrando mi chaqueta del gancho y poniéndomela, la puerta se cerró de golpe detrás de nosotros.


_____’s Point of View:

Mirando por la ventana mientras ellos se metían en el coche y se iban, sentí un repentino dolor en el medio de mi pecho. Cubriendo mi boca, me volví, descansando mi espalda contra la pared mientras me deslizaba hasta el fondo. Llevando mis rodillas hacia arriba, envolví mis brazos alrededor de ellas, rezando a Dios de que esta no fuera a ser la última vez que veía a mi novio.

Ella estaba ahí para mi cuando nadie lo estaba. Cuando pensé que no tenía a nadie, ella me demostró que no estaba sola--la tenía a ella. Cuando tenía doce años y rompí mi bicicleta, ella me dejo usar la suya mientras ella caminaba a mi lado. Cuando tenía catorce años y probé mi primer trago, ella sostuvo mi cabello cuando vomitaba en el baño de su cuarto de baño la mañana siguiente. Cuando tenía dieciséis, ella aceptó el hecho de que tenía a un criminal como novio y cuando el fue a la cárcel; ella estaba conmigo cada paso del camino, asegurándome que todo iba a estar bien.

Ella no solo era mi mejor amiga--ella era mi hermana y el pensamiento de perderla esta noche... era insoportable.

Llorando en las palmas de mis manso, sacudí mi cabeza repetidamente, tratando de bloquear los pensamientos que me estaban comiendo por dentro.

Si solo la hubiera empujado un poco mas, hubiera tratado de mostrarle que perduraría irse... quizás si ella se hubiera quedado... quizás--

“Deja de hacer eso.”

Limpiando mi cara, miré hacia arriba mas allá de mi borrosa visión para ver a Spencer de pie enfrente de mi, los brazos estaban cruzados contra su pecho.

“¿Que?” Pregunté, desconcertada ante su presencia.

“Deja de pensar tanto, vas a hacer que tu cabeza duela.” Dejando caer sus brazos a su costado, Spencer sacudió su cabeza, tomando un asiento a mi lado. “Puedes dañarte a ti misma todo lo que quieras pero no cambiará el hecho de que tu mejor amiga se ha ido.”

Sollozando, fruncí mi ceño. “¿Se supone que esto es para hacerme sentir mejor o algo? Porque estas haciendo un horrible trabajo,” Me quejé, jugando con la pelusa en mis pantalones de chándal.

“No porque no voy a mimarte como tu novio--lo siento-- prometido y llenarte la cabeza con tonterías sobre como no es tu culpa.”

“Vaya, ¿gracias?”

El se encogió de hombros. “No voy a ser un idio*ta; solo te estoy diciendo la verdad. No puedo decirte lo que quieres oír hasta que empieces a creerlo por ti misma. Sentarme aquí tratando de convencerte de lo contrario solo va a hacerte dudar de ti misma aún mas.”

Suspirando, llevé mi cabeza hacia atrás para apoyarme contra la pared. “¿Que se supone que tengo que hacer Spencer?” Murmuré, sintiendo las lágrimas acumularse una vez mas.

“Rezar.” El dijo como si fuera la respuesta mas simple. “Eso es lo único que cualquiera puede hacer a este punto.”


Justin’s Point of View:

“Nosotros cargamos el envío.” Marcus dijo mientras el palmeaba el capó del coche una vez que nos aproximamos a él.

“Bien. Uno de vosotros va a estar a cargo de ello mientras el resto de nosotros coge el otro. No hay manera en el infierno en que voy simplemente a entregarles lo que ellos quieren sin una pelea.”

“Tenemos la vida de Carly en peligro por este maldito envío Bruce,” John se burló, “Si esto es lo que ellos quieren, se lo vamos a dar.”

“En el peor de los casos, lo haremos pero por ahora, vamos a aferrarnos a ello. No pasamos por todo esto solo para perderlo todo en una noche.”

“Yo lo llevaré,” Marco se encogió de hombros mientras el cogía las llaves de Marcus. “Os seguiré detrás chicos.”

“Esta bien, vamos.”

Una vez que estábamos todos sentados en el coche, me aseguré de que Marco estaba detrás antes de centrarme en la carretera delante de mi. “¿Donde pensáis que están?” Pregunté mientras miraba hacia John, sacando el rastreador que teníamos coordinado en el interior del SUV y conectábamos la contraseña que abría todas sus habilidades para nosotros.

La oscuridad se fabricaba en sus ojos mientras el me golpeó con una mirada fría de piedra. “Ellos podrían estar en cualquier lugar en Stratford o por todo lo que sabemos ese hijo de pu*ta podría estar en el jodido New York!” El gruñó con rabia, sus manos golpearon contra el reposacabezas del asiento en frente de él cual ocupaba Bruce.

“Dame tu teléfono.” Cogiéndolo de su mano, agarré el cable, conectándolo antes de adivinar el código necesitado para introducirse en el sistema y rastrear donde la llamada se hizo.

Segundos después, algo repentino apareció en la pantalla, iluminando el coche. Aceptándolo, puse otros pocos códigos antes de que la localización fuera revelada.

“35 de Rodale Place,” Hurgando en mi cerebro en donde había escuchado por última vez esta dirección, mi mente daba vueltas con todo tipo de direcciones y lugares a las que había ido, cuando las cosas lentamente se reconstruyeron. “Eso esta cerca de Riverton, por Bay Street.” Dije en realización rápidamente, “El esta por el callejón.” Volviendo hacia atrás, hice zoom por la calle, consciente de los lugares en los que los policías se escondían antes de girar bruscamente en todas las calles que conocía para ir allí mas rápido.

“¿Estas seguro?” John preguntó, los nervios se apoderaban de él. “Tenemos veinte tres minutos Justin, no jodas est--” Frunciendo su ceño en el momento que su teléfono empezó a sonar, lo arranque de la conexión, devolviéndoselo a John.

“¿Hola?” El preguntó.

“Ponlo en altavoz,” Susurré a lo que John asintió, haciendo lo que le decían.

“Ah, chico Johnny, el tiempo esta haciendo tictac. ¿Tienes mis cosas o no? Odiaría ver que algo le pasara a esa chica tuya... ella es una gritona.” Hubo una pausa. “¿Es así también en la cama?” El tono de broma en el que él habló, envió a John al borde mientras el se arrastraba en su sitio, pareciendo listo para matar.

“Voy a decir esto una vez, así que mejor que me escuches muy bien Lyndon,” John siseó con veneno. “Se donde estas y cuando ponga mis manos sobre ti, te tendré doblado hacia atrás, pidiendo misericordia porque hiciste un maldito error incluso al pensar que podrías ir detrás de mi chica.”

Una risa vino desde la otra línea. “Te llevó bastante tiempo averiguarlo.” Lyndon rió amenazadoramente, “En cuanto a las amenazas--ahórratelas. Ellas no hacen nada mas que debilitar tu capacidad de mantenerte fiel a tus palabras y para ser honesto; solo estas malgastando tu aliento.”

“Jodido--”

“Tienes veinte minutos.”

El tono de llamada sonaba sin cesar en nuestros oídos, el aire alrededor de nosotros se espesaba.

Golpeando con todas sus fuerzas el reposacabezas hasta el punto en el que casi lo derriba, John luchó por controlar sus demonios interiores mientras el cerraba sus ojos, preparándose mentalmente para el infierno que iba a perdurar.

“No le dejes que te afecte.” Confirmé desde el asiento del conductor, mirándole hacia detrás desde el espejo retrovisor. “Eso es lo que quiere. El esta tratando de meterse en tu cabeza.”

“Y esta funcionando.” John se quejó enroscando y desenroscando sus manos mientras el miraba a nada en particular.

Suspirando, sacudí mi cabeza, sabiendo que lo estaba perdiendo lentamente. “Ya llegamos.” Informé mientras viraba el coche en el aparcamiento, sacando las llaves. Abriendo la guantera, saqué el arma, revisando las balas antes de dársela a John. “Coge esto como apoyo, solo por si acaso.”

Metiéndola detrás de la cinturilla de sus jeans, John salió del coche, los músculos en sus brazos estaban tensos.

Intercambiando miradas con Bruce, negué con mi cabeza, sacando una muy necesitada respiración mientras nos preparábamos a nosotros mismos para lo peor.

Cerrando las puertas detrás de nosotros de golpe, todos empezamos a caminar en unísono hacia la entrada del almacén, nuestros brazos se rozaban entre sí por la cerca proximidad. Con nuestras caras de piedra absuelta de cualquier emoción, entramos al edificio.

Deteniéndonos a unos pasos dentro, tomamos un paso hacia detrás en perplejidad. Todo el lugar estaba desierto, ni una alma estaba a la vista. Parecía como si nadie, mas que nosotros justo ahora, hubiera entrado dentro.

Frunciendo mis cejas, cada uno de nosotros se quedó mirando a todo el alrededor de la sala, esperando a que alguien-- cualquiera saliera. Pero nadie lo hizo.

“¿De que demonios va esta mier*da?” Marcus murmuró desde detrás, la confusión era evidente en su voz mientras el frotaba su frente con cansancio.

“No tengo ni idea...” Murmuré, tomando unos pocos pasos cautelosos hacia delante de donde estábamos parados, para que fuera mas fácil detectas las cosas, cuando me sentí a mi mismo siendo tirado hacia atrás.

“¿Que si esto es una trampa?” Marco murmuró peligrosamente en bajo como si el estuviera compartiendo un secreto.

Me encogí de hombros. “Supongo que lo sabremos luego, no?” Arqueando una ceja, miré mientras Marco dejaba ir lentamente mi brazo.

Buscando cualquier indicio que ellos probablemente habían dejado atrás, empecé a observar todo desde el techo a las paredes y luego los suelos cuando me había dado cuenta de un teléfono establecido en el medio de la habitación con una nota adjunta.

Inclinándome hacia delante, lo cogí en mi mano antes de ponerme de pie con la espada recta y volverme hacia los chicos. “Encontré algo.”

“¿Que es?” John corrió hacia mi.

“Es un móvil.”

Agarrándolo de mi mano, John lo miró hacia abajo después de que el hubiera quitado la nota. Entreabriendo sus labios en consternación, sus ojos estaban dilatados. “Este es el móvil de Carly.” Escaneando la nota, el pecho de John se movía de arriba abajo mas deprisa que antes. Estrujándolo en su mano, John maldijo en voz baja.

“¿Que es? ¿Que dice?” Cogiéndola de su mano, empecé a leerla.

“Eres casi tan patéti*co como tu novia. Es muy gracioso como tu pensarías que haría esto fácil para ti, chico Johnny. Nada que hago es siempre fácil.”

“Podía haberlo averiguado por mi propia cuenta sin una maldita nota.” Marcus sopló en prevención, tirando de las puntas de su pelo.

“Así que hemos retrocedido básicamente al punto de partida es lo que me estas diciendo...” John exhaló profundamente.

“Tiene que haber algo más. El no nos enviaría simplemente a un callejón sin salida y no tener nada para nosotros.” Cogiendo el móvil, lo desbloqueé antes de marcar un número que desafortunadamente tenía el perjuicio de recordar.

El lo cogió después del cuarto tono, “Ah, Johnny, no pensé que llamarías tan rápido.”

“No es John.” Escupí, echando humo por dentro. “Es Justin.”

“Ah, Bieber, que sorpresa! Debería de haber sabido que eras tu desde que el otro habla demasiado,” Lyndon dijo como si estuviéramos teniendo una conversación normal. “¿Que demonios quieres?”

“¿Que si me dices donde demonios llevaste a Carly y podríamos terminar esta cosa de una vez por todas? ¿Hm?”

“A ver, ¿donde estaría la gracia en eso?” Lyndon rió entre dientes, “Supongo que cogiste mi nota.”

“Deja de buscar evasivas, joder, ten huevos y dinos donde demonios estas.” Gruñí impacientemente. “Si eres tan jodidamente duro de repente, no deberías tener problemas ahora, ¿no?”

“Quizás si te hubieras quedado en tu parte de Stratford, no estaríamos teniendo este problema Bieber.” Lyndon siseó enfadado.

“Poseo todo Stratford, idio*ta,” Herví, “No tienes nada en esta ciudad mas que tu patético pequeño ego y desesperados intentos por derribarnos. ¿Perseguir a una chica? Ahora incluso eso es deficiente para ti.”

“¿Coger mi envío? Eso es aún peor. Como si no me diera cuenta que tu habías venido detrás de mi? Estaba esperando la oportunidad y tu me diste la oportunidad perfecta. Carly simplemente resultó estar en el sitio equivocado en el momento equivocado. No trates de echarme la culpa por todo esto, Bieber. Esto es todo tu culpa. Si ella muere esta noche, eso esta en tu conciencia. No me importa una mier*da lo que le pase a ella. Ella me esta dando una migraña con todos los gritos por ayuda. Pensarías que ella lo habría dejado de hacer después de la décima vez.”

Agarrando el teléfono en mi mano con fuerza, apreté mis dientes juntos con enfado. “Escúchame pedazo de mier*da que no sirve para nada, estoy tan harto y cansado de que  hables mas de la cuenta por aquí. Solo dinos donde demonios estas. Esos pequeños juegos que estas jugando son lamentables, incluso para ti. Hice esta mier*da de nuevo cuando tenía quince. Si eres tan duro como dices que eres, no tendrías problema en hacernos frente ahora mismo, cara a cara, en vez de a través del teléfono como el cobarde que se que eres.”

Cuando el silencio se apoderó, supe que lo tenía justo donde lo quería.

“Al este de Riverside,” Lyndon dijo, “Ahí es donde estoy. Vamos Bieber, estaré esperando pero no puedo garantizar que la chica de Rivera este conmigo.” La sonrisa era evidente en su rostro, “Tienes diecisiete minutos.” El se burló.

Cuando escuché el tono de llamada por segunda vez esta noche, casi tiro el teléfono a través de la sala justo entonces y allí. “Vamos, el esta fuera de Riverside.” Corriendo con los chicos siguiendome de cerca detrás, desbloqueé el coche, encendiéndolo en el momento que me senté dentro.

Esperando hasta que Marco comenzara, arranqué y salí a la carretera, desviándome hacia la principal antes de conducir.

“¿Como sabes que el no esta mintiendo?” John preguntó en lo que yo me encogí de hombros.

“El no es lo suficientemente estú*pido. El esta enfadado y quiere una pelea. No voy a tomar el riesgo y no creo que tu deberías tampoco.” Cambiando de carril, me desvié hacia la salida quince, conduciendo hasta que aterricé en las calles que conducían a diferentes partes.

Volviendo en la primera derecha, conduje todo el camino hasta que vi las series de casas familiares, todas de diferentes tamaños, antes de coger la izquierda y luego otra a la derecha hasta que el almacén se vio.

Saliendo, le di a John las llaves, los dos yendo en primer lugar. Derribando hacia abajo la puerta de una patada, John corrió dentro, desesperadamente buscando alrededor a alguien que pudiera ver.

“Justo a tiempo y ni un segundo tarde,” Levantando la vista vi a Lyndon haciendo su camino hacia nosotros, una permanente sonrisa estaba en su rostro. “¿Tienes nuestras cosas?”

“Dime donde esta Carly y te la entregaremos.” John negoció, tratando de mantener la calma.

“Así no es como trabajo. Dame todo que robasteis y quizás te diré donde resulta que tengo a tu pequeña novia.”

“Para con los jodidos juegos Lyndon, y solo dinos donde co*ño esta ella.” Bruce escupió, “Eres un hombre adulto man; no pensé que serías tan maric*ón de mier*da.”

“¿Ves? Ahora eso, eso me molesta,” Lyndon siseó y con eso, el chasqueó sus dedos.

Una vez que escuché un gruñido, me volví para ver que alguien había envuelto su brazo alrededor del cuello de Bruce, sosteniéndolo en un cerrado agarre contra su pecho.

“Tu eres el único que vino invadiendo mi territorio esta noche, Bruce.” Lyndon gruñó, “No al revés.”

“¿Que puedo decir?” Bruce se retorció mientras el trataba de sacar el brazo de él, “El Karma es una perra.”

Apretando su mandíbula, Lyndon asintió en gesto hacia el hombre que sostenía a Bruce, en el que él reconoció rápidamente. Sacando un arma, el la sostuvo contra la sien de Bruce.

Lyndon inclinó su cabeza hacia el lado, su sonrisa crecía. “Dime donde esta mi cargamento o una bala pasará por tu cerebro.”

Se escuchó una bala poniéndose en lugar mientras la punta de la pistola se clavaba en la piel de Bruce.

Gruñendo, Bruce se estremeció ante la ventaja que Lyndon tenía en ese momento. “Necesito algo a cambio.” Bruce razonó, “Necesitamos a Carly y te daré todo.”

Lyndon arqueó una ceja hacia arriba, el interés brillaba en su rostro. “¿Todo?”

“Todo” Bruce asintió, “Lo que quieras, te lo daré.”

Mirando a John, Lyndon rebuscó en el bolsillo de sus jeans antes de tirarle un pedazo de papel doblado. “246 Bristol Street. Tienes diez minutos o esa bomba en la que esta sentada, la hará estallar en pedazos.”

Los ojos de John se abrieron completamente en una fracción. “Hijo de pu*ta, te juro por Dios que si ella no esta donde dices que esta, cuando llegue allí--”

“Si,” Lyndon corrigió con énfasis. “Eso es si vas allí.” El sonrió burlonamente.

Los ojos de John se oscurecieron, “Te mataré.”


John’s Point of View:

Queriendo quedarme solo para poder borrar esa sonrisa dejada de la mano de Dios, de su jodido rostro, supe que la vida de Carly estaba dependiendo de mi y no podía gastar mas tiempo del que ya había gastado.

Volviéndome sobre los talones de mis zapatos, corrí por la puerta que Justin y yo habíamos roto y hacia el coche donde inmediatamente me metí. Apretando el acelerador, casi estaba seguro de que había dejado marcas de neumático en el suelo mientras salía disparado por la calle.

Agarrando el pedazo de papel que Lyndon me había dado, miré hacia abajo a él, curioso en cuanto lo que decía. Desplegándolo cuando había llegado a un semáforo en rojo, miré hacia abajo para ver que no había nada escrito pero en cambio había una foto.

Frunciendo mis cejas, lo miré hacia abajo de cerca, dándome cuenta de que era una foto de una chica.

Entreabriendo mis labios en horror en cuanto a quien era, sentí la sangre en mis venas pasar a frío. “Mier*da,” Escupí, hurgando dentro del bolsillo de mis jeans para coger mi teléfono. Marcando el número de Justin, empecé a conducir de nuevo, mas rápido que lo había hecho antes, la adrenalina recorría a través de mi cuerpo. “Vamos, vamos, cógelo! Cógelo!” Escupí.

Cuando fue directamente al buzón de voz, golpeé mis manos contra el volante. “Maldita sea!” Girando alrededor de la esquina mientras empezaba a conducir hacia la dirección que Lyndon me había dicho, traté de llamar al número de Justin de nuevo.

Cuando el no lo cogió, supe que era inútil intentarlo de nuevo. “Jodido infierno,” Jadeé, tratando de evitar que mi cabeza se desencajara de mis hombros, cuando el rostro de Carly brilló en mi cabeza y supe que tenía que salvarla antes de pensar o preocuparme sobre nadie mas.

Saliendo del coche después de detenerme, miré hacia arriba para ver un derruido almacén nuestro. Uno que habíamos usado en su día antes de que nos cambiáramos al que usamos hoy en día.

Corriendo a través de la puerta que conducía en el interior, moví el pomo pero estaba cerrado con llave. Un grito se escuchó desde el interior y supe que la había encontrado. Ella estaba allí, mi chica todavía estaba viva.

“Ayúdenme, por favor!” Carly gemía desesperadamente, “¿Pueden escucharme? ¿Alguien?”

“Carly!” Grité, “Soy yo cariño, aguanta, ya voy!” Dando unos pasos hacia atrás, golpeé mi hombro contra la puerta una y otra vez, ignorando el dolor que se disparaba, sabiendo que tenía que llegar a ella.

Golpeándolo con vigor antes de lanzarme a ella una vez mas, sentí la sacudida del pomo desfalleciendo, sabiendo que solo era cuestión de tiempo que cayera.

Tomando una profunda respiración, me cambié para usar mi otro hombro antes de golpear la puerta una vez mas.

“John!” Carly gritó, “Date prisa!”

Ante el sonido de su llanto, reuní toda la fuerza que pude en el último golpe que había dado a la puerta antes de que estallara, tropezando con los escombros del suelo.

Mirando hacia arriba para ver a Carly atada en una silla con números parpadeantes contando hacia atrás desde tres, miré boquiabierto ante la imagen de ella. “Carly,” Susurré, el peso en mis hombros lentamente se evaporaba sabiendo que había llegado a ella a tiempo.

“John...” Apretando sus ojos con fuerza, ella sacudió su cabeza, sin ser capaz de creer que yo estaba aquí.

Corriendo hacia ella, empecé a quitar la cinta de sus manos y pies, los números se burlaban de mi mientras ellos ahora alcanzaban el total de menos de dos minutos.

Cogiendo su cuerpo al caer contra el mío, aparté el cabello de su cara, besando la parte superior de su cabeza repetidamente mientras ella se acurrucaba contra mi, agarrando mi camiseta mientras ella sollozaba sin parar. “Esta bien.” Tranquilicé, “Estas bien...”

“Ella... Yo...” Sacudiendo su cabeza, Carly enterró su cabeza en mi pecho, “Lo siento tanto.”

Captando los números ahora llegando por debajo de los cuarenta y cinco segundos, me puse de pie, llevando a Carly conmigo. “Tenemos que salir de aquí,” Hice una seña hacia la puerta, llevándola afuera justo cuando la bomba explotaba.


Justin’s Point of View:

“Ahora, ¿que tal si discutimos todo lo que me vas a entregar esta noche?”

“O,” Hilé, compartiendo una mirada de complicidad con Bruce, “Simplemente podemos terminar lo que empezamos hace unos días.” Sonriendo, tiré mi primer golpe aterrizando justo en la nariz de Lyndon, haciendo que su cabeza cayera hacia atrás por el repentino golpe.

Golpeando su codo en el lado del tipo para reducir su agarre en él, Bruce se dio la vuelta, cogiendo su brazo y metiéndolo detrás de él, doblando sus dedos en forma de espiral para que el arma que el tenía, cayera al suelo mientras Marcus y Marco miraban para asegurarse de que nadie intervenía.

Recuperándose del ataque, Lyndon me pegó un puñ*etazo en mi estómago haciéndome que me doblara donde el me dio un rodillazo en la cabeza, un crujido se escuchó en todo el almacén mandándome volando hacia atrás.

Cayendo sobre el suelo con un golpazo, gemí en respuesta.

Agarrándome por mi camiseta, Lyndon me levantó, preparado para golpearme una vez mas cuando le embestí con la cabeza en cambio, sus manos liberaban su agarre.

Ignorando el dolor que adormecía mi cuerpo, destellos de todo lo que él ha causado en esta ciudad inundaron mi mente y me quedé en blanco. Con varios golpes en la cara, derribé a Lyndon antes de elevarme sobre él, sin descansar por un segundo mientras mis pu*ños chocaban con cada centímetro que pude tener de él una y otra vez, exhalando pesadamente con cada uno.

Cuando el se quedó allí casi inconsciente, me puse de pie, limpiándome la sangre que goteaba de mi nariz antes de sacar mi arma y mantenerla delante de mi.

“Estoy tan cansado de esta mier*da.”Totalmente cargada con suficientes balas para ponerlas a través de su pecho, puse mi dedo en el gatillo.

“Yo no haría eso si fuera tu,” El escupió sangre a el lado suyo mientras miraba hacia arriba a mi. “Si sabes lo que es bueno para ti.”

“¿Que es bueno para mi?” Reí sin humor, “Lo que es bueno para mi es deshacerme de tu cu*lo como debería de haber hecho hace mucho tiempo.” Siseé con veneno.

A pesar de la herida en su labio, Lyndon sonrió. “¿Donde esta _____, Justin?”

My cuerpo se congeló por una fracción de segundos antes de que me recuperara. “Cállate la pu*ta boca.” Hervía, “Déjala fuera de esto.”

“Demasiado tarde,” Su sonrisa nunca vacilaba haciendo que mi estómago se retorciera dolorosamente. “Verás, tu y yo somos muy parecidos.”

“No soy nada como tu.” Siseé, tratando de mantener mi mente concentrada en matarle.

“Tu matas y yo también.” Lyndon inclinó su cabeza hacia un lado. “La única diferencia es que tu tienes algo en el camino por hacer tu trabajo. Debe de joder mucho no ser capaz de estar en dos lugares a la vez.”

Sacudí mi cabeza, mi mandíbula se tensó. “¿De que co*ño estas hablando?”

Lyndon se encogió de hombros, “Digamos que _____ no esta exactamente donde tu piensas que esta.”

“¿Que quieres decir con que ella no esta donde pienso que esta? Ella esta en c--” Me interrumpí a mí misma en realización de que esto podría ser una trampa.

“Casa?” Lyndon terminó por mi en cuestión y cuando no dije nada a cambio, el se rió entre dientes. “Se eso y también resultar ser que se que ella esta con Matthew Payne y Spencer Anderson, ¿verdad?”

Todo el uso de oxígeno había sido cortado de mi sistema pero mantuve mi compostura, ni usa sola vez vacilando.

“Tu dejaste a tu novia, solo para encontrar a la de John, solo para dejar a la tuya indefensa...” Lyndon rió, sacudiendo su cabeza. “Probablemente estas pensando como podría estar desprotegida cuando ella tiene a esos guardaespaldas que tu contraste con ella, ¿verdad?” El tomó mi silencio en consideración, “Voy a dejarte saber un pequeño secreto...” Apoyándose a sí mismo sobre sus codos, el levantó su mirada hacia mi, ni siquiera una vez rompiendo el contacto visual. “Yo los contraté.” El susurró amenazadoramente.

“Tonterías.” Bruce hervía desde lejos, limpiando el resto de sangre de su cara con el dorso de su mano mientras el sostenía al chico maltratado debajo de él por la camiseta. “No le escuches, esta mintiendo.”

“¿Realmente quieres correr ese riesgo?” Lyndon arqueó sus cejas.

“Spencer y Matt han trabajado con nosotros durante casi un mes. Si ellos estuvieran trabajando para Lyndon, ellos habrían hecho algo por ahora.” Bruce razonó.

“Ah, pero ahí es donde te equivocas Bruce.” Lyndon hiló, “Porque ellos están en mi nómina. Soy el único que lleva la voz cantante. Ellos no hacen nada hasta que yo les digo a ellos de hacerlo y soy el único que les dice exactamente que hacer cuando vosotros necesitáis ayuda vigilando a esas pobres patéticas e inútiles novias vuestras.” El capturó mi mirada nublada, “Spencer tenía a tu chica envuelta alrededor de su dedo meñique. Es bastante patético en realidad; estoy sorprendido de que ella no haya chupado su po*lla todavía.” Los ojos de Lyndon quemaban con picardía contra los míos, sabiendo que el había conseguido ponerme furioso. “Me matas y tu nunca la encontrarás.”

Pensando en como Matt desapareció de repente cuando Carly se había ido, era casi como si ellos lo hubieran planeado. “¿Donde esta ella?” Yo echaba espuma por el mar humor.

“¿Porque no vas y lo averiguas?”

Bajando mi arma, tomé una ultima mirada a Lyndon antes de mirar alrededor y volverme sobre los talones de mis zapatos, saliendo corriendo del almacén con Bruce llamando detrás de mi.

“¿A donde vas?” el gritó.

Buscando alrededor donde había aparcado el coche con mi cabeza girando, lo encontré. “Tengo que asegurarme de que ella esta bien.” Dije deprisa todas las palabras a la misma vez, el sonido del latido de mi corazón golpeaban en mis tímpanos.



Con el motor todavía en marcha, salí corriendo y entré en la casa, un inmediato escalofrío corría por mi espina dorsal mientras el aura del lugar simplemente no se sentía bien para mi. “¿_____?” Grité en voz alta, pero para mi pánico, no hubo respuesta.

“¿______?” Corriendo por las escaleras, aparecí en todas las habitación para encontrar nada mas que vacío en cada una de ellas. Ningún signo de _____ en ningún lugar--ni siquiera de Matt o Spencer, confirmando mi mayor temor.

En completo modo de pánico ahora, bajé corriendo por las escaleras antes de apresurarme dentro de la cocina y en el piso antes de gritar su nombre de nuevo.

Cuando nada mas que el silencio se encontró en respuesta, entré de nuevo en la cocina, mirando dos veces cuando escuché el crujido de algo debajo de mis zapatos. Mirando hacia abajo, sentí mi pecho apretarse ante la imagen de cristales rotos.

De repente, mi móvil empezó a sonar en alto en mis oídos, parecía como si viniera desde lejos. Sacándolo con la esperanza de que fuera _____, respondí.

“No crees ahora que estaba mintiendo, ¿verdad?”

Parpadeé mis ojos en desesperación. “¿Que quieres?” Pregunté sin respiración, sabiendo que no había nada que pudiera hacer a este punto, ahora que él la tenía a ella.

Lyndon rió entre dientes, “Es gracioso como las cosas han cambiado, ¿Eh Bieber? Pensaste que podrías deshacerte de mi tan rápido? Ni siquiera tener que luchar por lo que tan bien no mereces.... siempre tengo algo debajo de mi manga; era solo cuestión de tiempo antes de que todo se acomodara en su lugar.” Chupando sus dientes, pude casi imaginar el enfermizo desprecio suyo tirando de sus labios. “Gracias a ti, ahora se ha acomodado. Ahora escúchame atentamente y todo estará bien pero no te equivoques. Un movimiento en falso y tu chica pagará."