sábado, 5 de julio de 2014

Danger's Back - Capitulo 50

Capitulo 50

“You deserve the world even If I’m not in it,” - “Te mereces el mundo, incluso si yo no estoy en él.”


“Bueno, bueno, bueno,” una voz se burló detrás de mi haciendo que cada bello en mi cuerpo se erizara. El cambio en el aire era evidente y no pasó mucho tiempo antes de que él se arrodillara ante mi y me agarrara del pelo.

Yo me negué a ello.

Mordiendo mi lengua, pude saborear la sangre, pero no me atreví a estremecerme ante el sabor metálico. Él quería saber que él causaba dolor de alguna forma y no iba a darle la satisfacción. No esta vez.

“Cole,” Suspiré.

“Él único e inigualable, cariño,” él arrastró las palabras con disgusto mientras envolvía mi cabello alrededor de su muñeca y apretaba fuerte, extendiendo mi cuello en un ángulo incómodo para que fuera obligada a mirarle a los ojos. “¿Me extrañas?”

Ni siquiera me molesté en responder. Escupiendo en su rostro, le golpeé en algún lugar de su cuerpo, prestando poca o ninguna atención porque todo lo que podía pensar en este momento era en escaparme de él y todo el dolor que él me recordaba.

Tropezando con mis pies, hice una carrera hacia la puerta pero no pasó mucho tiempo antes de que otra figura saliera, deteniéndome. “No!” Grité antes de volverme y correr por las escaleras.

Dejando escapar un grito mientras caía, grité por la fuerza de mi barbilla aterrizando en el borde de la escalera de madera, antes de que fuera forzada a volverme y fuera echada por mi tobillo. “No tan rápido, pequeña,” Cole se cernió sobre mi, “no hemos por aquí todavía.”

Revolviéndome, arañé su cara, “déjame!”

“Cierra la puerta,” él ordenó al hombre detrás de él y no pasó mucho tiempo antes de que me dara cuenta de que era Sammy.

Abriendo mis labios, fue entonces que me di cuenta de que era una represalia. “No!” Grité de nuevo justo mientras él empezaba a cerrarla, “que alguien me ayude! POR FAVOR, QUE ALGUIEN ME AYUDE!”

“Puedes gritar todo lo que quieras, no va a hacer que yo no haga esto,” golpeándome en la boca, él me tiró al suelo en la trayectoria. “Agárrale.”

Cogiéndome por los brazos, Sammy me tiró al centro de la habitación, había una mirada distante en sus ojos, “por favor--” Gemí por el dolor que viajaba a través de mi cuerpo. Apenas podía hablar, como si fuera a dejar de intentarlo. Prefería morir haciéndolo, que morir sin haber hecho nada en absoluto. De todo lo que aprendí estos últimos años, fue a luchar hasta que no pudiera luchar más, “no quieres hacer esto.”

“Cállala,” Cole gruñó y en ese mismo segundo, el pie de Sammy se clavó en mi caja torácica.

Revolviéndome hacia atrás, me volví sobre mi estómago mientras acunaba mi lado, arañando el luego para llegar lo más lejos posible de ellos, pero justo como antes, fuí tirada hacia atrás por mis tobillos.

Volviéndome a pegar, Cole me agarró por la garganta y me apretó con fuerza, “estás empezando a ponerme de los nervios. Pensarías que estaba tratando de matarte,” Él hizo una pausa, una sonrisa enferma cruzó su rostro mientras me acercaba más, sus dedos se clavaban en mi piel. Encogiéndose de hombros, él rió, “ahora que lo pienso... creo que estoy tratando de hacerlo.”

Golpeando mi cabeza contra el suelo, él repitió el sólido movimiento antes de ponerse de pie. Silbando, él me miró hacia mi, un brillo pecador estaba en sus ojos mientras él arrugaba una sonrisa, sus labios se movían para decir algo, pero me estoy alejando, y mientras lo hago, veo a otros dos.



Justin’s Point of View:

“¿Como está ella?”

Acariciando su cabello, miré solemnemente a _____ mientras su madre venía al cuarto paseándose. Lamiendo mis labios, me volví para encararla, “nada todavía.”

Sonriendo tristemente, ella me apretó mi hombro una vez que ella se quedó a mi lado. “Pronto lo hará,” asintiendo como si ella supiera que ella tenía razón, ella besó mi sien. “Voy a volver al trabajo, ¿necesitas algo antes de que me vaya?”

Sacudiendo mi cabeza, volví mi atención de nuevo hacia ______, “nah, estoy bien. Gracias.”

Inclinándose sobre mi para besar la frente de _____, ella dio unas palmaditas a mi espalda antes de abandonar la habitación y desaparecer por la esquina.

“Tienes que despertarte por mi, cariño,” Murmuré calmadamente una vez que la costa estaba clara. “No es lo mismo sin ti.”

Cerrando mis ojos, tomé una profunda respiración a través de mi nariz antes de exhalar, mis ojos quemaban por todas las lágrimas que habían producido en el último par de días.

Había pasado una semana desde que _____ fuera admitida y con cada segundo que pasaba, podía sentirme cada vez más y más impaciente. El miedo de que ella nunca despertara y no ser capaz de ver sus ojos o escuchar su preciosa sonrisa, se arrastraba de vez en cuando, tirando y tirando de mi fibra sensible hasta que no podía soportar el pensamiento por más tiempo.

Me negaba a creer que esto era para ella.

Ella tenía mucho que superar, mucho que ver... yo tenía mucho que mostrarle. Ella solo había visto el mundo en el que yo vivía, pero ella nunca vió la otra parte de él.

En su segundo día, ella dejó de respirar y ellos tuvieron que ponerle un tubo a través de su cabeza para ayudar el flujo del oxígeno.

En el quinto día, ella movió un dedo, pero los doctores dijeron que era normal. En algunos casos, aquellos que estaban en la situación de ella, tenían el poder de moverse a veces, pero eso no significaba que ella estuviera despierta.

Besando sus nudillos una vez que llevé su mano hacia mis labios, dejé que el calor de mi contacto le diera la calidez que ella necesitaba.

Los doctores se negaron a dejarme dormir en la misma cama que ella, así que hice lo que pude para hacerle saber que yo estaba allí.

Tocando con mi pulgar la línea de su cabello, me estremecí interiormente ante los moretones que se dispersaban por su rostro antes de que yo pasara mis nudillos contra las marcas de un dedo dejadas en su cuello.

Hice un agujero en la pared cuando lo vi.

Ella era el amor de mi vida, la luz en la oscuridad que me rodeaba todos los días. Ella era la única persona que tenía todo mi mundo en las palmas de sus manos y tenía el poder de romperme con solo un chasquido.

Ella era mi mundo entero y justo ahora parecía como si estuviera desmoronándose y ella estaba cayendo con él.

El pero sentimiento en el mundo es saber que no puedes salvar a la persona que amas cuando más te necesita. Saber que ella no podía hacer nada y estaba pidiendo clemencia y todo todo lo que tu podías hacer ahora es sentarte y mirar el daño hecho a cambio de tus errores.

Podía escuchar cada vez que cerraba mis ojos como un disco rayado, mi hombre cayendo sin poder hacer nada a través de sus labios entreabiertos, repitiendo “por qué” en la distancia.

Por qué.

La simple pregunta para la que no tenía respuesta.

¿Por qué le fallé? ¿Por qué fui arrojado en este lío? ¿Por qué ella estaba todavía conmigo? ¿Por qué le habían hecho daño a ella? ¿Por qué la vida tendía a joderme una y otra vez? ¿Por qué no podía ser feliz? ¿Por qué ella no podía ser feliz? ¿Por que no podíamos ser felices?

¿Por qué no podíamos ser felices...?

“¿Recuerdas cuando estaba aquí ni siquiera hace un par de meses y tu estabas sentada aquí diciéndome que debía de seguir adelante?” Lamiendo mis labios, tomé un momento para mí mismo para componer las lágrimas que amenazaban con caer, “diciéndome que era fuerte. Bueno, funciona en ambos sentidos, sabes, porque voy a necesitar que te despiertes por mí. Voy a necesitar que abras esos preciosos ojos tuyos para que me puedas recordar porque continuo respirando cada día... necesito que estés bien porque te necesito en mi vida. Te necesito conmigo porque sin ti, siento como si no fuera nada. No hay razón para mi para vivir si no te tengo a ti.”

A veces me preguntaba a mí mismo si ella podía escucharme y simplemente se negaba a despertar.

Tragando saliva con dificultad, aclaré mi garganta, tratando de deshacerme de la presión, “nada es para siempre. Se eso, pero lo que tenemos... eso es para siempre, cariño. Tú y yo hasta el final, ¿recuerdas? Se suponía que teníamos que ser nosotros, por eso es por lo qué hice este estúpido acuerdo para empezar. Dejé todo porque se suponía que nos iba a dar la libertad que necesitábamos para empezar con nuestras vidas juntos; para empezar de nuevo como si los últimos diecinueve años de mi vida no existieran.”

Ella debería de odiarme y una parte de mi esperaba que ella lo hiciera porque simplemente lo haría más fácil para los dos si ella lo hiciera.

“Se suponía que no tenía que terminar así. Se suponía que debía de ser diferente, mejor, pero parece como si no importara lo que yo haga, simplemente parece que no puedo hacer las cosas bien y lo siento tanto tanto... lo siento cariño, por favor, despierta por mi. Necesito que sepas que lo siento, que me ahorraría todo si pudiera. Si lo hiciera, si pudiera volver atrás en el tiempo, quitaría todo tu dolor. Me habría cambiado por ti con gusto, si eso significara que tu estuvieras bien. Toda mi vida fue un desastre tras otro, pero tu la hiciste mejor de nuevo, y necesito hacer las cosas bien de nuevo. Tengo que darte el final feliz que te mereces porque te lo mereces más que nadie.”

“Te mereces el mundo incluso si yo no estoy en él.”

“Justin,”

Volviéndome hacia la voz, sentí mi corazón lanzándose en mi garganta y fue en ese momento que por una fracción de segundo que todo se congeló en el tiempo.

“Papá,”

Lamiendo sus labios, el presionó sus palmas contra la aspereza de sus jeans mientras daba un paso en la habitación con cautela. Sus ojos miraron el daño causado en _____ antes de que la tristeza que él sentía irradiara por los tonos que poseía casi idénticos a través de mi.

“¿Que estás--” pero antes de que incluso pudiera terminar de preguntar, él extendió sus brazos.

Él no gritó, no me recordó lo despreciable que era. El no estaba enfadado ni me odiaba. Todo lo que pude ver mientras estaba senado allí era un hombre tratando de reconfortar a su hijo, y eso era todo lo que había pedido en los últimos años de mi vida.

Poniéndome de pie, no lo dudé antes de chocarme en su pecho mientras sus brazos se venían a mi alrededor.

Él no dijo una palabra mientras se aferraba a mi.

No había mucho que él pudiera decir.

Después de varios minutos, él se apartó para mirarme, “¿Como lo lleva?”

Lamiendo mis labios, limpié mi cara con la manda de mi camiseta antes de encogerme de hombros y meter mis manos en los bolsillos de mis pantalones, “ella está... respirando.”

Asintiendo con su cabeza, sabiendo que no había mucho que yo pudiera decir en cuanto a su situación, él tragó saliva con dificultad. “Ella va a salir adelante, amigo.”

“Lo se.”

Torciendo sus labios al otro lado, el respiró profundamente a través de su nariz antes de soltar un suspiro en el aire, “lo siento.”

Frunciendo mis cejas, levanté mi cabeza para mirarle rápidamente, “¿Que?”

“Lo siento.” Apartando su mirada de los cables que estaban conectados a _____, él apretó su mano en la parte trasera de su cuello, frotando incómodamente para liberar la tensión construida, “por apartarte.”

“Papá--”

“Eres mi hijo, y debería de haber estado ahí para ti.”

“La jodí mucho.”

“Y yo también,” él contestó bruscamente, “metí la pata mucho creciendo y no debería de haber... no debería de haberte culpado. Nada de esto es tu culpa.”

Conteniendo mi respiración, de repente, era como si me hubieran dejado sin respiración. Toda mi vida continué pensando lo peor de mi, que era el monstruo que destruía todo que tocaba.

Y una parte de mi todavía piensa que es verdad, pero escucharle decir lo contrario, hizo toda la diferencia del mundo porque no importaba él qué, en sus ojos, yo siempre era el único culpable.

Pero ya no más.

“No piensas...” Sacudiendo mi cabeza, traté de recordar mis pensamientos, “no crees que yo... esto no es...” rechinando mis dientes al juntarlos, interiormente maldije para mi mismo. Estaba actuando como un jodido mar*icón y me molestaba no acabar, pero simplemente no me atreví a decir las palabras.

“No,” Él dijo, “Nada de esto es tu culpa,” él pudo verlo en mis ojos lo que quería decir mientras él se encontraba con ellos a través de la asfixia que se construía a nuestro alrededor. “Jazzy no, ni tu mundo, ni _____...”

“Jazzy no,” repetí lentamente como si hubiera escuchado mal, pero no lo hice. No cuando el sacudió su cabeza y me apretó contra él de nuevo.

“Nunca quise que esto pasara,” Me ahogué entre la respiración pesada. El espesor en mi garganta era difícil de librarse de él mientras me aferraba a la parte trasera de su camiseta, tratando de centrarme en regular los latidos de mi corazón. “No sabía que ella estaba ahí, Yo--yo, se suponía que ella estaba en casa.”

“Lo se,” él susurró, dando palmaditas en mi espalda. “Se que ella debía de estar allí. Las cosas pasan por una razón, y aunque desearía que ella estuviera aquí hoy con nosotros, se que ella no querría que tú te golpearas a ti mismo porque al igual que su muerte no fue tu culpa, tampoco lo fue lo que pasó esa noche.”

Girándose alrededor para dejara mi mirada por las marcas moradas y azules en su preciosa piel, me morí de ganas de estar cerca de ella de nuevo, con miedo de que si me marchara demasiado tiempo, alguien entrara y la alejara de mi.

“Ellos le hicieron esto por mi culpa,” Susurré “por sus vínculos conmigo.”

“Tienes que golpearles duro,” recité las palabras que una vez me dijeron, “pero los golpeas donde más duele. Es el código por el que vivimos para deshacernos de la competencia. Encontrar su punto débil y destruirlo antes de que ellos pudieran destruirte a ti.”

Mirándome, él trató de hacerse una idea de donde venía esto.

“Es es lo que me dijeron,” Me di la vuelta hacia él después de que cogiera su mano y me sentara al lado de ella, “cuando me metí en este lío por primera vez.”

Aferrando su mano alrededor de mi hombro, él le dio un firme apretón, haciéndome saber que él estaba aquí y que no iba a ningún lado. “A veces es lo mejor simplemente dejarlo ir. Lo que pasó, no puede ser echado marcha atrás, pero puedes asegurarte de que nunca pasa de nuevo.”

“Intenté eso y mira donde me llevó,” cerrando mis ojos, pude todavía imaginar los ojos de Lyndon mientras ellos me miraban a los míos como si él no tuviera nada que perder y yo sabía que no lo tenía. No como yo.

Nunca hagas un trato con el diablo, recité una y otra vez. La llamada que acababa de recibir momentos antes todavía arañaba la parte trasera de mi cabeza de las posibilidades  de lo que él podría haber hecho.

“Quería salir,” Le dije mientras él venía para quedarse a mi lado, atravesando su visión en mi espalda mientras yo continuaba mirando a ______. “Dejé todo y los chicos también. Por mi. Todos fuimos a deshacernos de todo, para separar nuestros nombres de Los Kings y mejorarnos. Él sabía que íbamos y él supo que tenía que hacer para dejar su marca en lo que quedaba.”

“Llegando a _____, esa fue su manera de decirme que esto no ha acabado. Podría marcharme pero el pasado volverá para atormentarme de una manera u otra.”

“Perseguir a mamá y hacerme elegir, fue su forma de ver lo que yo haría, como controlaría la situación. Todo era un juego para él hasta que él acabo con el premio. Nosotros.”

Mirando largo y tendido a las paredes blancas que todavía hacía que los bellos de mis brazos se erizaran, apreté su mano más fuerte de lo que esperaba, y “él quería quitarme todo. Él quería derribar a Bruce y enterrarme con él.”

“Debería de haberme ido en el segundo en que tu me dijiste, pero estaba tan absorto en el poder y el dinero y las chicas que no veía la verdad justo en frente de mi.” Mordiendo el interior de mi mejilla, dejé su mano en frente de mi mientras empezaba a bailar mis dedo a través de la linea de su palma. “Esta vida es cualquier cosa menos glamour. Es su infierno personal, aparte de lo que nos enseñaron. Vive para despojarnos de todos y convertirnos en lo que somos hoy en día. Asesinos.”

Acariciando su piel con mi pulgar, curvé mis dedos alrededor de los suyos antes de llevarlos hacia mis labios una vez más, “Debería de haber parado después de Jazzy también, pero el deseo de venganza era más fuerte que cualquier cosa en el mundo. Quería asegurarme de que él pagaba y todo el mundo que pensó que ellos podía ir detrás de mi, lo hacían también. Quería convertirme en una amenaza, alguien a quien la gente temía lo suficiente para nunca acercarse y lo conseguí.”

“Me convertí en lo que la gente conocen como Danger, y mi vida estaba establecida. Hacía mi trabajo y me deshacía de la competición pero luego, la jodí. Ella vio todo. Pero cuanto más pensaba en ello, más me daba cuenta de que no era una cagada. Era una llamada de atención para salir tan rápido como pudiera, pero sabía que tenía que protegerla tanto como pudiera, así que me quedé. Pensé que iba a hacerlo mejor, pero parece que todo lo que hago es hacerlo peor.”

“Esa chica justo ahí te hizo el hombre que eres hoy en día. Yo no pude estar ahí para ti cuando crecías porque estaba demasiado enfadado para incluso pensar en por lo que pasaste. Perder a Jazmine era algo que nunca había sentido antes. Que me arrancaran a mi pequeña de mis brazos era algo que nunca pensé que experimentaría y cuando tuve que enterrarla, dirigí toda mi ira contra ti y no debería de haberlo hecho, pero estoy aquí ahora y quiero estar ahí para ti cuando yo sabía que debería de haber estado ahí para ti desde el principio.”

“Gracias papá,”

“Ella va a salir de esta,” Él dijo a cambio. “Se está aferrando a algo y ese eres tu, así que no dudes de ti mismo por un segundo porque se de hecho que cuando se despierte --porque se despertará--la primera persona a la que ella querrá ver eres tu, justo como si Jazzy se hubiera despertado aquella noche, ella habría querido verte a ti también.”

Recostándome en mi padre, los dos le miramos a ella, escuchado el latido de su corazón mientras latía con el nuestro, su pecho subía para encontrarse con cada sonido.



_______’s Point of View:


Podía escucharle.

Todo lo que decía.

Y todo lo que quería era alcanzarle y tocarle; hacerle saber que estaba despierta y que le perdonaba, aunque nunca le culpé.

Quería gritar con todas mis fuerzas pero no podía.

Era como si estuviera atrapada dentro de mi propio cuerpo y lo odiaba.

“¿Recuerdas cuando estaba aquí, hace ni siquiera un par de meses y tú estabas sentada aquí diciéndome que debía de salir adelante?”

Los flashes de aquel tiempo, corrieron a través de mi como una tonelada de ladrillos. Él fue disparado y yo no quería nada más que se levantase.

Mi estómago se revolvió.

“Diciéndome que era fuerte. Bueno, funciona en ambos sentidos, sabes, porque voy a necesitar que te despiertes por mí. Voy a necesitar que abras esos preciosos ojos tuyos para que me puedas recordar porque continuo respirando cada día...”

Te quiero, quería quedarme. Quería despertarme, pero no puedo. No me dejaba.

“Necesito que estés bien porque te necesito en mi vida. Te necesito conmigo porque sin ti, siento como si no fuera nada. No hay razón para mi para vivir si no te tengo a ti.”

Abriendo mi boca, grité, pero nada salió. El silencio se apoderó de mi y me sumí en otro mundo completamente diferente.

La negrura parpadeó y antes de que me diera cuenta, estaba de vuelta a casa.

Allí de pie en mi bata de hospital, podía verme en la cama, mirando al techo. Era noche de fiesta, las diez pasadas y parecía frustrada.

“______!” Mi madre llamó desde abajo, “apaga las luces! Es hora de dormir.”

Rodando mis ojos, me volví sobre mi estómago. Estaba atrapada en casa y no quería nada más que salir. Desesperada por vivir una vida normal, me atreví a romper las reglas por una noche y como si alguien escuchara mis pensamientos internos, tres mensajes de texto aparecieron en la pantalla de mi teléfono.

Abriéndolo, todos decían la misma cosa: Fiesta de barrio, esta noche. Medianoche en Richmond. Todo el mundo está invitado.

Mordiendo mi labio, contemplé el pensamiento y por un segundo, casi me levanto para mirar en mi closet cuando recordé las consecuencias que serían si me escapaba.

Suspirando, borré el mensaje de texto antes de estirarme y apagar la pequeña lámpara que tenía al lado de mi cama, cuando recibí otro mensaje de texto, esta vez de Carly.

Carly: Entonces, Señora “Quiero tener un poco de diversión para cambiar”, hay una fiesta  abierta en una casa esta noche. ¿Te apuntas?

Yo: Creo que me voy a quedar esta noche en casa. Tengo un gran examen mañana y mi madre está todavía despierta.

Carly: ¿Hablas en serio? ¿Que pasó con lo de querer vivir un poco?

Yo: Si, bueno, supongo que cambié de opinión. Lo siento. Espero que tengas la suficiente diversión por las dos.

Carly: Lo haré. Te quiero.

Yo: Yo también te quiero.

Apagando mi teléfono, metí mis pies debajo de las cubiertas antes de volverme sobre mi costado y dejar que el sueño me consumiera.

No podía entender que estaba pasando. Era como si estuviera en el exterior mirando el interior, pero todo era diferente de lo que realmente pasó y no entendía por qué.

Levántate, dije. Ve a la fiesta. Tienes que ir a la fiesta porque si no lo haces, será como si él nunca hubiera existido. Caminando hacia mi durmiendo, empujé con mi brazo, pero nada pasó.

Estirándome para sacudirme a mi misma una vez más, era como si dos imanes se tocaran uno con el otro y me repelí hacia atrás.

La oscuridad vino poco después cuando fui arrojada en otro escenario--uno que parecía extrañamente familiar.

“Para que tenemos otro trabajo esta noche chicos,” La voz de Bruce es escuchada sobre los sonidos de aquellos que se sentaron en la sala de estar. Hay mas hombres de los que recuerdo haber visto nunca mientras ellos se vuelven para encararle.

“¿Que tienes para nosotros, campeón?” Uno de ellos dice, una sonrisa infantil en su rostro mientras él vence su cabeza hacia atrás y toma un sorbo de cerveza fría en su mano.

“¿Donde está Bieber?”

“Justo aquí,”

Un escalofrío se arrastra por mi columna vertebral mientras todo el mundo mira hacia las escaleras, esperando su llegada.

El viene paseando con su mano alrededor de Kayla y pude sentir un ceño fruncido sustituir la mueca de mis labios.

Ella está sonriendo como si acabara de ganar un premio, quizás ella lo había ganado, porque solo con mirarle, podía decir que habían tenido sexo.

Con su pelo alborotado, Justin bajó descalzo con nada más que un par de pantalones de chandal montando en la parte baja de sus caderas, las marcas dejadas en él estaban a vista completa.

Dejando ir a Kayla, él rascó la parte trasera de su cabeza, “¿Que pasa? Estaba un poco ocupado.”

Como si fuera una señal, otra chica bajó por las escaleras, sosteniendo sus zapatos en una mano y su sujetador en la otra.

Sonriendo, él lamió sus labios, “vete por la puerta, Mel, y asegúrate de no dejar que golpee ese lindo pequeño cu*lo tuyo cuando salgas.”

“Que te fo*llen,”

“Siempre podríamos ir a por la tercera ronda,”

Murmurando incoherentemente en voz baja, ella se precipitó fuera de la casa mientras golpeaba la puerta al cerrarla.

Riendo entre dientes, él miró hacia Bruce, “Era una de las pegajosas.”

“Ah,” asintiendo como si él entendiera, le dio una palmada juguetona en la parte trasera de su cuello, “trata de mantener tu po*lla controlada, ¿vale? Tengo otro para ti y necesito que uses esa cabeza tuya.”

“Sabes que siempre hago el trabajo, incluso si termino teniendo un polvo de celebración después.”

Sacudiendo su cabeza, él lo dejó ir mientras tomaba a todos en cuenta a la vez que él empezaba a llenarles con su última adquisición. “Va a ser una grande esta noche,” él dijo, sus ojos brillaban como diamantes, como si alguien le acabara de dar un millón de dólares. “No es nada de lo que nunca hayamos manejado antes. Gregory piensa que nos ha dado un plazo para nuestro dinero pero realmente, todo lo que él hizo fue regalar cinco de los grandes y un pago en su casino en Las Vegas.”

“Las Vegas, ¿eh?”

“Sip,” Él asintió con su cabeza, “necesitamos tanto territorio como consigamos, no importa donde esté y lo fácil que podamos acceder a él. Las Vegas no es una broma, no cuando se trata de nuestro negocio y creo que podríamos hacer mucho dinero si nos apoderamos de ello.”

“Me apunto,” Marco dijo, “solo dime lo que tenemos que hacer.”

“Eso es exactamente lo que quiero escuchar,” Él respondió con sinceridad. “Nos reunimos con los chicos y nos marchamos al norte hacia Kings Drive por Esmerald. Ellos estarán esperándonos en la iglesia justo a las afueras de la sede que tenemos allí. Va a ser jugado sucio porque por eso es conocido Greg por donde él vive. A él no le importa un bledo la cantidad de sangre derramada siempre y cuando él salga victorioso. Él puede reclutar a otros, no es problema para él, y él no tiene apenas nada que perder.”

“Cuando vayamos allí, tenemos que entrar con una explosión y esto hablando de una que llegará hasta los libros. Ametralladoras y todo y cuando los hayamos matado a casi todos, ahí es cuando Greg sale y Justin será el que se encargue de ello.”

“¿Por qué yo?”

“Porque a diferencia de nosotros, jugar sucio es tu especialidad.”

“Eso es verdad,” caminando hacia la mesa, él agarró un chupito antes de beberlo y dejar que el vodka quemara su garganta. “Me apunto,” Él golpeó el vaso al dejarlo mientras los demás le seguían.



Estaba oscuro y lúgubre, y de alguna manera me encontré a mi misma yendo a lo largo del paseo con ellos. Era raro estar aquí especialmente sabiendo que no solo ellos no podían verme, si no que tampoco sabían quien era.

No me gustaba.

Algo no estaba bien en mi interior y sabía que este pequeño trabajo de ellos no iba a acabar de la manera que ellos pensaban que acabaría y todo lo que yo quería hacer era gritar, volved! Es peligroso! Pero no podía.

No podía hacer nada mas que sentarme y ver todo ocurrir.

Terminando una llamada, Bruce se inclinó, metiendo su teléfono en el bolsillo de sus jeans, “ese era Prince. Parece que Greg está exactamente donde os dije que estaría. Ha estado examinando el área, asegurándose de que no le dejábamos una sorpresa.”

“¿Que? Justin arqueó aun ceja mientras se daba la vuelta para mirarle a él, un cigarro estaba posado entre sus dedos mientras él inhalaba el humo antes de soplarlo, creando una neblina, “¿él cree que lo vamos a asaltar?”

“Probablemente,”

“Si yo quisiera que su cuerpo se desgarrase por las costuras, podría hacerlo simplemente por mí mismo. Todo lo que necesito es un cuchillo, y haría el trabajo.”

Todos ellos rieron.

Inclinándome, pasé mis dedos contra el lado de la cara de Justin incluso si él no pudiera sentirme. Él era diferente--más frío, como la primera vez que le conocí.

Podía sentir la ligera barba y supe que él no se había afeitado en unos días.

De repente el coche se detuvo y todo el mundo se se pusieron sus pasamontañas sobre sus cabezas.

Saliendo, todos caminaron alrededor hacia atrás donde ellos abrieron el maletero y varias armas fueron pasadas. Metiendo el arma en la cinturilla de sus jeans, Justin cogió una ametralladora fácilmente justo después.

“Dentro y fuera, justo como planeamos. Matamos a todos a la vista y luego nos encargamos de Greg.”

Asintiendo con su cabeza, todos ellos empezaron a tomar sus puestos, encogiéndose en la distancia en la oscuridad mientras ellos se escondían en las sombras como si ellos fueran parte del SWAT team.

Y entonces ocurrió.

Todo el mundo salió una vez que Bruce abrió las puertas de una patada. Ellos apuntaron y dispararon a todos a la vista antes de esconderse detrás de un par de estatuas por el camino para esquivar las balas que venían en su dirección. Algunos fueron disparados sin embargo, pero ellos se repusieron y siguieron luchando, incluso si ellos sabían que no iban a salir con vida.

Mi corazón se aceleró mientras mis ojos se quedaban fijos en la espalda de Justin, quien no tenía intenciones de dar marcha atrás mientras continuaba por el espacio abierto con sus brazos extendidos, matando a cualquier que él pudiera encontrar justo como él fue instruido.

Sus ojos eran oscuros, su mandíbula estaba tensada mientras él se centraba en cada ángulo de todo el lugar. Era como si él supiera donde estaba todo el mundo escondido antes de que incluso ellos se revelaran a sí mismos ante él.

No fue hasta que la escopeta que él sostenía se agotó que él tuvo que usar su pistola a cambio.

“Joder,” Él murmuró. Había más hombres que cada uno de ellos esperaba y cuando más salieron de sus lugares ocultos, todos empezaron a darse cuenta de que esto era una emboscada.

Escondiéndose en un bando, Justin comprobó si tenía suficientes balas antes de mirar por encima y ver a John, que había estado a su lado todo el tiempo, a un par de metros de él.

Él tenía el mismo problema y los dos se encontraron a sí mismos averiguando que podrían hacer.

“Chicos, hicisteis un gran trabajo,” La voz de Greg gritó mientras hacía eco a través de todo el lugar.

Mis manos empezaron a sudar y mi cabeza empezó a ir a máxima velocidad. Todo estaba sucediendo a cámara lenta y no importa lo mucho que trataba de moverme, estaba pegada al suelo.

“NO!” Grité, pero no sirvió de nada. Ellos no podían escuchar nada de lo que yo dije, y estar tan impotente sabiendo que no había vuela atrás de esto, envió una ola de náuseas a través de mi.

Poniéndose de pie, John comenzó a disparar al resto del mundo que estaba dentro mientras Justin hacía lo mismo, excepto que su bala estaba centrada hacia Greg a cambio.

Lo que él no esperaba ver, sin embargo, fue una pistola establecida en su dirección y antes de que cualquiera de ellos pudiera advertir al otro, una bala perforó a través del aire.

“JUSTIN!” Mis manos volaron hacia mi boca mientras las lágrimas se derramaban de mis ojos. Su cuerpo cayó al suelo y todo el mundo se quedó en silencio.

Empecé a temblar, todo mi mundo estaba cayendo justo debajo de mi mientras yo me quedaba mirándole a él. Él no parecía asustado, él no parecía que le importara.

“NO!” Encontrando la fuerza para correr hacia él, caí de rodillas mientras todo se congelaba a mi alrededor y todo lo que quedaba era nosotros. Sosteniéndole contra mi, pasé mis dedos a través de su cabello, “quédate conmigo.” Susurré mientras la lágrimas empezaban a caer, “vamos!”

Una sonrisa se ajustó a través de sus labios mientras la vida empezaba a drenarse de él. Él no se molestó en cubrir la herida en su pecho mientras yo hacía todo lo posible para detener la hemorragia.

“Te necesito! No puedes dejarme,” Sollocé en su cuello, aspirando su esencia mezclada con la extraña sensación de la muerte rodeándome.

Él no tenía una preocupación en el mundo de que estuviera muriendo. NI siquiera importaba que los otros ganaran. Él estaba cayendo a un escenario de paz y tranquilidad, algo que él había deseado durante toda su vida.

Cada día el se enfrentaba a un batalla que él sabía que acabaría perdiendo un día, incluso si su ego le impedía creerlo de vez en cuando.

Él sabía que esta vida terminaría con él enterrado a seis metros bajo tierra, pero el pensamiento nunca le preocupaba porque él no tenía nada por lo que vivir.

Su hermana se había ido, sus padres lo repudiaban, y la única chica por la que él alguna vez se preocupó, rompió su corazón dejándolo abierto y se llevó lo que fuera que quedara de él.

No había nada para él aquí y mientras él daba su última respiración, yo pude sentir todo a mi alrededor girar en círculos.

Nos conocimos por una razón. No fue suerte, fue destino.

No necesitamos uno al otro más que nada, y cuanto más lloraba, más empezaba a filtrarse una luz alrededor de nosotros.

Él era el amor de mi vida, y yo el suyo, y no importa el qué, finalmente encontraríamos nuestro camino de vuelta el uno al otro.

Nada nos podía mantenernos alejados.

Ni siquiera el pasado.



Justin’s Point of View:

“Se acaba de mover,”

Podía sentir sus dedos ligeramente alrededor de los míos y era como si una sacudida de ELECTRICIDAD se disparara a través de mi.

“Llama a la enfermera!”

Corriendo hacia la puerta, mi padre llamó a una.

Apartando su cabello, me incliné sobre su figura mientras sostenías nuestras manos contra mi pecho, “vamos cariño, y abre los ojos.”

De repente, el latido de su corazón empezó a AUMENTAR y las maquinas empezaron a sonar más fuerte de lo usual.

Besando su mano repetidamente, seguí mirando detrás de mi, instando a mi padre para que siguiera llamando a un doctor antes de volverme hacia ella, “vamos pequeña, puedes hacer esto. Solo abre tus ojos por mi, corazón.”

“Señor, voy a necesitar que se mueva.”

Soltando su mano de mala gana, froté mis manos en la tela de mis jeans, tratando duramente de mantenerlas en su lugar mientras los doctores se apresuraban para revisar sus signos vitales.

“¿Que está pasando?”

Volviéndome, miré como el padre de  _____ daba un paso en el interior de la habitación, sus ojos estaban abiertos con confusión.

“Los monitores de _____ están actuando, lo que significa que podría estar despertando,” sacando una pequeña luz de su bolsillo, el Dr. Spinelli abrió sus párpados mientras trataba de ver si ella estaba consciente o no.

Tomando un asiento al lado de su cama, James agarró su mano, “_____, cielo , ¿puedes oírme?”

Escribiendo un par de cosas en su carpeta, se movió hacia atrás mientras revisaba la velocidad en la que el monitor se estaba moviendo.

Frotando mis manos juntas, tiré de mis dedos, la preocupación estaba grabada a través de mi rostro mientras miraba hacia mi padre quien asintió con su cabeza en señal de aliento mientras apretaba mi hombro.

“Se que es difícil, pero voy a necesitar que abras tus ojos por mi, cielo. ¿Puedes escucharme?”

Un gemido leve se escapó a través de sus labios agrietados mientras ella daba una profunda respiración. “Si.” ella susurró, su voz era ronca.

Mordiendo el interior de mi mejilla ante el sonido de su voz, tragué saliva con dificultad.

“¿Sabes quien soy?” Él preguntó vacilante, con miedo de que si él hablara más deprisa, ella volviera a caer en coma.

“Papi,” Ella habló lentamente, una pequeña sonrisa adornó sus labios mientras ella acomodaba su cansada mirada en él una vez que abrió sus ojos. “Espero que no estés enfadado conmigo,” ella suspiró y me di cuenta de que le dolía hablar demasiado.

“¿Enfadado?” Él repitió en cuestión de incredulidad. “No estoy enfadado contigo. Me siento aliviado de que estés bien,” él sonrió de vuelta, su mano apretó la suya.

Mirándome a mi, no pude respirar mientras sus ojos se encontraban con los míos por primera vez en lo que se sintió una eternidad.

“Tenemos mucho de lo que hablar y lo haremos pero necesitas descansar, ¿vale?” Él continuó consolándola.

Sin ni siquiera prestar atención a lo que él estaba diciendo, sus ojos pasaron por alto. “Justin...”

Com si fuera una señal, James echó un vistazo atrás hacia mi antes de levantarse de su lugar mientras yo caminaba hacia ella, tomando su asiento mientras agarraba su mano de nuevo y planeaba nunca dejarla ir.

“Regresaste...”

“A ti,” ella parpadeó sus ojos hacia mi, el agotamiento estaba claro pero la luz en sus ojos quemaban mis entrañas como un incendio contiguo que nunca paraba. “Te ves cansado,” ella notó tristemente.

“Simplemente tenía miedo,” Admití en voz alta.

“Está bien.” ella sonrió suavemente, respirando a través del dolor. “Estoy bien.”

Sacudiendo mi cabeza, incliné mi cabeza mientras las lágrimas amenazaban con salir a la superficie. Conteniéndolas, inhalé un suspiro tembloroso, “te amo tanto,” alzando la vista, acaricié su mejilla por costumbre, “eres...” besando sus nudillos, me aferré fuerte mientras las lágrimas emborronaban mi visión, “todo mi mundo.”

Cuando ella cerró sus ojos, casi entro en pánico hasta que los abrió de nuevo, sus cejas se juntaron, “mmm, relax,” ella arrulló.

Emitiendo una risa leve, mordí mi labio, “¿como te sientes?”

“Cansada,” ella me miró, “y se que eso es raro teniendo en cuenta que he estado fuera durante tanto tiempo.”

“Demasiado,” Confirmé mientras respiraba a través de mi nariz y estableciendo nuestras manos encima de la cama. “Han pasado tantas cosas.”

“Cuéntame.”

Tragando saliva con dificultad, no pude mirarle a los ojos sabiendo que ella estaba cubierta por moretones por mi culpa. Poniéndome de pie, señalé hacia mis espaldas, “quizás los doctores deberían de mirarte primero.”

“¿Puedes dejarle ir a por ellos?” ella hizo un gesto hacia su padre mientras se aferraba a mi, “No quiero dejar ir tu mano.”

“______--” Él dio un paso hacia delante.

“Por favor,” ella susurró y eso fue todo lo que hizo falta para que él hiciera caso a su petición.

Mirando mientras él salía, lentamente me senté de nuevo.

“No tenías que hacer eso, sabes,” Aclaré mi garganta, “Hubiera venido en unos minutos máximo.”

“Lo se, pero he pasado suficiente tiempo lejos de ti... no quiero pasarlo nunca más.”

Y eso es todo lo que hizo falta para que todo viniera girando encima de mi. Cada emoción que había sentido quemaba a través de mi cuerpo entero haciendo que cada pelo se erizara de punta. “Lo siento tanto.”

Su rostro cayó. “¿Por qué?”

“Por todo por lo que has pasado por mi culpa.”

“Se lo terrible que es, Justin. Puedo recordar simplemente sentarme contigo cuando te dispararon y mirarte respirar pero no te despertabas. Te hablaba y nos decía a los dos que ibas a estar bien.” Haciendo una pausa, ella se movió ligeramente, “¿Hablaste conmigo?”

“Todo el tiempo.”

“¿Que decías?”

Luchando contra la urgencia de besarla, besé la parte trasera de su mano a cambio. “Dije que te amaba y que lo sentía por dejar que esto pasara. Te prometí mantenerte a salvo pero ni siquiera se como hacerlo ya.” Apretando mi mandíbula, centré mi atención en la tela fina de su cuerpo, “aunque no importa, porque no importa lo que dije, no cambia el hecho de que casi hago que te maten.”

“No, para.” Sacudí mi cabeza, “deja de decir eso.” Estirándose, su pequeña mano ahuecó el lado de mi mejilla, “no fue tu culpa. Si tuviera que haber elegido entre que me hicieran daño y que te mataran, hubiera elegido esto cada vez.”

“No!” Me atraganté, volviendo mi cabeza de ella, aunque ella me tomó por la barbilla, obligándome a que la mirara. Agarrando su mano, la alejé. “Nunca más.” Y yo lo decía en serio.

“Sr. Bieber, voy a necesitar que salga mientras hago algunas pruebas.”

Asintiendo con mi cabeza, dejé que sus dedos se deslizaran a través de los míos mientras me ponía de pie y salía. Me sentí como un idio*ta y quizás era uno en ese momento, pero no me importaba en ese momento. No pude dejarla hablar porque no importaba lo que ella dijera, preferiría morir que hacer que ella sufriera el dolor que ella había sufrido.

“Creo que es hora de que le demos algo de espacio.”

Volviéndome, vi a James caminando hacia mi con nada mas que vergüenza en sus ojos.

“Puedes hablar con ella si quieres.”

“Eso no es a lo que me refiero.” Su voz era afilada, sus penetrantes ojos azules casi enviaban dagas a través de los míos por la cantidad de odio que había construido por mi. No era ningún secreto que él me odiaba mucho antes de que él conociera que _____ y yo estábamos juntos, pero esto era profundo y una parte de mi sabía a donde se dirigía esto.

“Le hiciste suficiente daño a ella. Tanto física como mentalmente, y creo que ya es hora de que des un paso atrás y dejes que sane por su cuenta.” Él hizo una pausa, “sin ti.”

“Ella me necesita.”

“No, lo que ella necesita realmente es a su familia.”

Volviendo mis dedos en pu*ños, clavé mis uñas en las palmas de mis manos hasta que sentí sangre, “Yo soy su familia.”

“Tu no eres nada mas que un asesino y has demostrado eso en varias ocasiones. Nada que digas o hagas cambiará la manera en la que me siento hacia ti, pero si amas a mi hija tato como dices que la amas, harías lo noble y te alejarías de ella.”

“No puedo hacer eso.”

Su rostro se contorsionó con furia, “escúchame, y escúchame bien.” Él señaló con su dedo en mi pecho, “ella ha pasado por suficiente. ¿Me entiendes? Más de lo que ella esperaba involucrarse contigo. Ella podría haber muerto y, ¿todo por qué? Porque ella estaba envuelta en tu lío. No por que estaba destinado a ella, no porque ella trató de salvar a alguien, no porque fue un accidente. Ella podría haber muerto por tu culpa.”

“Ni siquiera sabes la mitad de eso,” Repliqué con brusquedad, sintiendo la ira construyéndose en mi interior. Nadie lo entiende. Nadie mas que nosotros.

“Entonces, explícamelo porque lo que estoy percibiendo de esto es que no eres más que un gángster despiadado que va por ahí arrojando su arma, escupiendo amenazas por dinero. Ella no va a estar a salvo contigo. Ella no lo estaba antes y no lo está ahora. Eres una amenaza para ella. Siempre lo has sido y ahora es hora de que actúes y te alejes para siempre porque si no lo haces, Dios solo sabe lo que podría pasar después.”

Volviéndose para mirar a través de las persianas cubriendo la ventana, mi estómago tiró en varias direcciones. Ella estaba rota y magullada, golpeada y dejara para morir y yo era el único que la puso allí.

Mirándome, ella agitó su mano saludando ligeramente, una pequeña sonrisa se grabó a través de su rostro mientras ella hablaba al doctor que apuntaba cosas. Forzándome a mi mismo a devolverlo, luego metí mis manos en mis bolsillos.

“Haz lo correcto por una vez,” James presionó, sabiendo que él me estaba convenciendo y yo odiaba cada segundo de ello.

Pero él tenía razón.

No podía ser egoísta con ella más.

Abriendo la puerta de su habitación. Dr. Spinelli salió. “Los resultados de las pruebas son buenas.” Cerrando su boli con un clic, él lo metió de nuevo en su bolsillo mientras miraba sobre las notas que él había tomado, “La reacción de _____ es excelente, mejor de lo que esperaba, lo que significa que ella debería de tener una completa recuperación.”

“Gracias,” James sacudió su mano. “¿Puedo ir a verla?”

“Si, no tienes que tratarla con guantes de seda más. Ella va a estar bien. Los golpes y los cortes tardarán en sanar así que ella tiene que quedarse unos cuantos días más hasta que sea capaz de caminar por ella misma, pero a parte de eso, no tenéis que preocupaos por nada.”

Alejándose, James entró en la habitación de ______, asegurándose de dejar la puerta abierta.


______’s Point of view:

Escuchando la puerta abriéndose, había esperado que fuera Justin, pero casi me decepciono al ver que no era él.

“Hey, cielo,” mi padre sonrió.

Devolviéndole la sonrisa, miré como él tomaba asiento a mi lado. “¿Donde está Justin’”

Algo en sus ojos me dijo que él no estaba demasiado contento de que yo hubiera preguntado. “Él está fuera,” apartó mi pelo de mi rostro, con cuidado de no tocar ninguno de los cortes.

Llevó un tiempo antes de que mi cuerpo sintiera las secuelas de lo que había pasado. Dándome medicamentos para el dolor sabiendo que tarde o temprano los pediría, Dr Spinelli se aseguró de decirme que iba a estar simplemente bien y eso es todo lo que me importaba.

Justin se preocupaba bastante, por así decirlo, escuchar buenas noticias por una vez era algo que aprecié mucho.

“Oh, bien,” Tosí con torpeza, mis miembros se sentían como gelatina mientras trataba de moverme hacia arriba en la cama.

No le había hablando en meses y la última vez que lo hice, él me dijo que estaba muerta para él. ¿Como una persona da marcha atrás de eso?

“Supongo que todo esto ha sido bastante loco para ti, ¿eh?” Traté de aligerar el ambiente sabiendo lo protector y arrogante que mi padre podría ser.

“No tienes ni idea,” él respondió, con sus labios apretados, pero era genuino. Él lo estaba intentando y no podía pedir más.

“Puede que no.”

“Mira, _____--”

“Está bien,” Susurré con voz ronca, mi voz era demasiado débil.

Sabía a donde iba y la última cosa que necesitaba era que él se desahogara conmigo, diciéndome lo mucho que lo sentía por la terrible manera en la que me trató.

Yo le necesitaba y él me alejó porque el no estaba acuerdo con las decisiones de mi vida. En vez de apoyarme, él me descuidó, y prefería dejarlo atrás que tener que tratar con ello.

“No, no lo está,” él argumentó suavemente, sin querer que me sobresaltara. “No debería de haber... no debería de haberte dicho esas cosas. Simplemente estaba furioso y no estaba pensando con claridad. Supongo que nunca lo hago.”

Mirándole, descansé mi cabeza hacia atrás contra la almohada, escuchando lo que él tenía que decir. Si él quería hacer el esfuerzo, no iba a pararle.

“Te quiero y todo lo que quiero para ti es que seas feliz.”

“Soy feliz.”

“_____--”

“No, papá.”

“No, escúchame.” Lamiendo sus labios, él se preparó mentalmente para lo que estaba a punto de decir, lo que solo hizo que me pusiera nerviosa. “Mucho ha pasado estos últimos años y me los perdí porque estaba demasiado preocupado con mis propias opiniones que no me di cuenta de lo ridículo que estaba siendo. Eres mi hija y debería de haberte protegido en vez de dejar que esto pasara.”

“Esto no es tu culpa,” Logré decir a través de la presión en mi garganta. “Por favor, no te culpes. Nadie lo sabía.”

“Soy tu padre, debería de haber estado ahí para mantenerte a salvo,” él apoyó una mano en su pecho, frotandola contra él como si fuera a hacer que el dolor desapareciera. “Yo.”

“Ahora estás aquí y eso es todo lo que importa,” le tranquilicé, o al menos, lo intenté. “Estoy viva y estoy respirando. Va a costar algo de tiempo que me recupere, pero voy a hacerlo.”

“Se que lo vas a hacer,” él se inclinó para besar mi frente, “porque eres justo como tu padre. Fuerte y cabezota.”

Riendo, suspiré contenta de que las cosas estuvieran empezando a ponerse en su sitio de nuevo, “Te quiero papá.”

“Yo también te quiero, corazón.”

Levantando la mirada, mi corazón se agitó cuando vi a Justin de pie en la entrada de la habitación. Algo estaba mal, pero mientras sonreía y él también lo hacía, se desvaneció en el aire.

Mirando detrás de él, mi padre asintió hacia si mismo como si él estuviera que esto era su señal para marcharse antes de captar mi mirada una vez más. “Te dejaré hablar con Justin mientras me voy a por un café.”

“Gracias.”

Poco después él se fue, Justin entró más en la habitación.

“Hey,” susurré mientras posaba mis manos a cada lado de mi en la cama, “¿crees que podrías ayudarme a sentarme?”

“Si,” agarrando mi brazo, él me llevó suavemente mientras me empujaba el resto del camino. Congelándose momentáneamente como si él estuviera pensando en algo, él finalmente se inclinó hacia abajo y me besó en la mejilla.

Presionando mis labios juntos, le miré mientras él se alejaba poco después y se sentaba donde mi padre se había sentado.

“Necesitas descansar un poco.”

“Tú necesitas dejar de preocupare.” Le tranquilicé, “el doctor ha dicho que voy a estar bien.”

“Y esto es todo lo que quería,” él dijo, esquivando mis ojos.

Captándolos, sacudí mi cabeza como si fuera a aclarar mis propios pensamientos, “¿que está mal? ¿Algo más pasó?”

“No,” él susurró.

“Justin, dime.” Pude notar que algo estaba mal. El aire estaba cargado con tensión innegable y la mirada en sus ojos me decía lo contrario. “¿Dijeron algo más?”

“No, no, no es nada así.” él sacudió su cabeza con vigor.

“¿Estás seguro?” Presioné, sabiendo que él se lo iba a tragar si eso significaba no alterarme.

“Lo prometo,” él me miró fijamente a los ojos y ahí fue cuando supe que me estaba diciendo la verdad. “Vas a curarte perfectamente.”

“Vale, bien.” Sonreí, mordiendo la esquina de mi labio. SI todo iba a ir como estaba planeado, entonces nada me estaba reteniendo de hacerlo oficial. “No quiero esperar.”

“¿De que estás hablando?”

Había estado pensando en ello algún tiempo. Simplemente tenía demasiado miedo de decirlo en voz alta. Estar lejos de él me hizo darme cuenta de que le necesitaba como necesitaba el aire, a cada segundo del día. Él era una parte de mi. “No quiero esperar más para ser tu esposa.”

De repente, su rostro palideció como si fuera a ponerse enfermo. “______...”

“Ya es hora de que me convierta en tu esposa, ¿sabes?” Miré hacia abajo a mi anillo, “Creo que esperamos el tiempo suficiente--”

“______--” Él empezó de nuevo pero yo era demasiado cabezota para escuchar.

“Con todo lo que ha pasado, ahora es el momento perfecto. Podemos juntar a todos. Incluso mi padre está aquí y se ha disculpado.” Sonreí ,finalmente sintiéndome a gusto con todo que pasaba en mi vida.

“______,” Él insistió y en la forma en la que lo dijo hizo que mi corazón se detuviera.

“¿Que?”

“Yo... no puedo casarme contigo,” él dijo lentamente como si saboreara las palabras en su boca. “Mi vida es demasiado peligrosa,” él suavizó, “tengo que mantenerme alejado de ti.”

Todo pasó a cámara lenta, como en las películas; todo a tu alrededor se paraba como si todo que existiera fueras tú y la otra persona. Era extraño. Al ver películas, no piensas que es posible que pueda pasar, pero al estar sentada aquí y sentirlo realmente, empiezas a creer que cualquier cosa es posible.

“Nunca te mentí y no voy a empezar ahora.”

“Vale,” Conseguí decir antes de aclarar mi garganta para deshacerme de ello, “vale. Justin, mira. No me importa lo que digas siempre y cuando te quedes aquí.”

“Casi mueres por mi culpa,” él siguió como si fuera la cosa más obvia del mundo.

“Pero no lo hice.” Susurré a través de mis dientes apretados, tratando de hacerle entrar en razón. Podía verlo en sus ojos, él estaba perdiéndose con la idea de que esto era todo para nosotros pero yo sabía lo contrario. Simplemente tenía que hacerle entrar en razón a tiempo. “Me prometiste que estarías aquí y dijiste que estaríamos juntos. Justin, pusiste un anillo en mi dedo. ¿Recuerdas?”

Mirando alrededor como si estuviera buscando algo, Justin asintió con su cabeza, sus ojos se estaban tiñendo de rojo, “si,” él dijo sin aliento como si él hubiera estado corriendo una milla.

“Si,” Repetí, “entonces porque...” Me estiré para agarrar su rostro cuando él se apartó “¿Por qué estas diciendo esto?”

“Me hice cargo del negocio,” él tragó el espesor que se formaba en su garganta, “lo que significa que estoy a cargo ahora. Eso me hace un blanco.”

“No me importa--”

“No voy a verte pasar por algo como esto otra vez!”

“No,” negué con mi cabeza, negándome a ceder, “No tengo miedo.”

“Casi te tienen que operar por mi culpa,” él gruñó. “Casi fuiste golpeada hasta la muerte porque tu eras mía. Quieres vivir y construir un futuro para ti misma. Quieres tener hijos--”

“Quiero tener tus hijos!” Grité, “Quiero vivir nuestras, nuestras vidas juntos Justin.”

“No puedo seguir poniéndote en riesgo!” Él espetó y aunque no era su intención decirlo, me estremecí de todas formas.

“Me amas...” Me interrumpí, “Se que lo haces.”

El silencio se hizo cargo de nosotros mientras él se ponía de pie penetrándome con su mirada a través de los suelos de baldosas justo al lado de mi cama. “Nunca he amado a alguien tanto como te amo a ti,” él susurró mientras sus ojos encontraban los míos una vez más.

Mordiendo mi labio, ni siquiera traté de luchar contra las lágrimas que cayeron. “Por favor...” Pasé mi dedo por su barbilla antes de que él tuviera la oportunidad de alejarse de mi de nuevo, “no tienes que hacer esto.”

“Por eso es por lo que lo tengo que hacer.”

“No!” Grité, sabiendo que este era el final y no quería que lo fuera. No así. No cuando no podía defenderme. “Justin,” agarrando su mano una vez que él se levantó, me aseguró de tener un buen agarre. “No tienes que hacer esto. Justin, por favor.”

“_____--” El tiró, queriendo liberar su mano pero sabiendo que él no podía tirar demasiado fuerte con el miedo de hacerme daño, pero nada se acercaba al dolor que sentía en mi pecho.

“Por favor, no lo hagas,” Tragué saliva. “No hagas esto--no me dejes.”

Mirando nuestras manos una vez más, él contempló por un segundo rápido antes de liberar su mano al tirar y alejarse de mi como él había hecho una vez antes.

“Justin, por favor... te amo.” Cerrando mis ojos apretándolos, recé para que él regresara a mí. Pero no lo hizo. Usando toda la energía que pude, le llamé, “Justin, no te vayas! No--”

Como si fuera una señal, mi padre entró corriendo en la habitación.

“Por favor papá, ve a por él,” Agité mi mano frenéticamente hacia la puerta, esperando que él lo alcanzara a tiempo. “Ve a por él antes de que entre en el ascensor por favor.” Tomando otra profunda respiración, preparé a mis pulmones para lo peor, “JUSTIN!”

“______!” Me hizo callar, pasando sus manos de arriba abajo por mis brazos en su manera de calmarme.

“No,” jadeé. Era como si estuviera atrapada en el agua y no pudiera levantarme. Seguía gritando, tratando de dejar que el aire entrara, pero cuanto más luchaba, más me ahogaba.

Todo lo que conocía era él. Él era mi todo desde el primer día en el que le conocí. Él se convirtió en mi roca, la única persona que tenía en mi vida de la que pudiera depender y sin él, me sentía nada.

No tenía nada.

Yo no era nada.

“Por favor no le dejes que se vaya, no dejes que me deje.” Me ahogué, jadeando en busca de aire mientras el agujero en mi garganta empezaba a cerrarse.

Podía sentir toda mi vida deslizarse entre mis dedos y no importaba lo que hiciera, no podía agarrarme a ella.

“Justin está haciendo lo que él creer que es lo correcto que hay que hacer,” él me consoló lo mejor que pudo.

“No, Justin... él simplemente está preocupado. Él se pone así.” Le miré, “ve a decirle que venga y dile que todo va a estar bien.”

“Él no me escuchará, ______.”

“Él me ama...” Sorbí mi nariz, tratando de respirar normalmente de nuevo.

“No hay duda de eso.”

“Y yo lo amo también.” Conteniendo sollozos, nada funcionó y me encontré a mi misma cayendo en la histeria una vez más, toda mi cara estaba hinchada.

“Justin es mi vida, él es mi familia. No soy nada sin él, ¿lo entiendes? No...soy...nada...sin él,” Me atraganté en cada palabra, mi cuerpo temblaba.

“Eso ya no es verdad,” él dijo con lágrimas en sus ojos. “Me tienes a mi ahora y te prometo, que estará todo bien, _____. Tienes que creerme. Todo estará bien.”


Justin’s Point of View:

Sabía que tenía que hacerlo.

Cuanto más me quedaba allí, haciendo girar mis pulgares y repasando mis opciones, más me daba cuenta de que la única cosa que quedaba era dejarle vivir la vida que ella siempre se mereció--sin mi en ella.

Ella era la luz tragada por esta oscuridad, la misma que me ha seguido durante años y se negó a dejarme ir, y no iba a dejar que ella fuera una víctima de ello de nuevo.

No cuando ella tenía tanto por lo que vivir.

Tan pronto com sus ojos se posaron en los míos, supe que eso era todo, esto iba a ser el final de mi--nosotros, pero no podía dejarle percibirlo, así que sonreí de vuelta tan pronto como sus labios hicieron una sonrisa similar a la mía.

Ella estaba llena de vida, un milagro por su propia cuenta, y saber que casi le quito eso de ella, me comía por dentro.

Podía tener a varias personas diciéndome lo mismo, que no tenía control del asunto, pero la verdad es que, lo hice. Podría haber terminado esta pesadilla hace mucho tiempo, pero me aferré al pensamiento de que quizás, solo quizás, podía ser feliz de nuevo.

Sin embargo los cuentos de hadas eran solo eso--cuentos, mitos, historias para mantener nuestras esperanzas vivas con la idea de que los deseos se cumplen, pero si eso fuera verdad, nosotros lo habríamos conseguido.

Nosotros habríamos tenido nuestro final feliz.

Esquivé los ojos de James mientras él salía de la habitación para darnos nuestra privacidad.

No podía mirarle en los ojos para hacerle saber que él ganaba. NO podía darle la satisfacción de saber que él tenía razón y que yo estaba equivocado.

Él tenía razón sobre mi todo el tiempo.

No era nada más que un monstruo.

Entrando más en la habitación, le ayudé a sentarse por petición de ella y estar cerca de ella, sabiendo que esta era la última vez que lo estaría, lo tomé como mi oportunidad de sentir su calor contra mis labios.

Ella podía sentir que algo estaba mal, un rasgo que envidiaba. Ella me conocía mejor que yo me conocía a mi mismo, un peligro más poderoso que cualquier cosa en el mundo.

“¿Que está mal? ¿Paso algo más?”

Le aseguré la verdad.

“No quiero esperar más,” ella dijo, una mirada de esperanza estaba en sus ojos. Ella estaba radiante, los nervios sacudían pero ella se mantuvo firme. “No quiero esperar más para ser tu esposa.”

Y eso fue todo lo que hizo falta para que yo dejara de funcionar.

Sus ojos, la mirada en su rostro cuando le dije que no podía casarme con ella era algo que nunca había experimentado antes y algo de lo que me arrepentiría por el resto de mi vida.

Todo lo que quería en el mundo era hacerlo oficial, hacerla mía en papel para que todo el mundo lo viera, pero no podía si quería que ella sobreviviera a este mundo cruel en que vivimos.

Mirarla, ver la determinación y el dolor en sus ojos era como un cuchillo apuñalándome repetidamente en mi pecho, girando y tirando hasta que se hizo añicos y todo lo que quedaba era insensibilidad. La misma insensibilidad a la que me fui acostumbrando toda mi vida.

Debería de saber que ella lucharía en respuesta. Debería de haber salido que ella negaría la verdad y trataría de convencerme de lo contrario.

Debería de haber sabido que ella no me dejaría ir.

No importa lo malo que ella viera, lo bueno era lo que ella aspiraba y ese fue su mayor ruina, porque creer en mi era como creer en los milagros, y los milagros no existían para mi--nunca existieron.

“Me prometiste que estarías aquí y dijiste que estaríamos juntos. Justin, pusiste un anillo en mi dedo. ¿Recuerdas?”

Lo recordaba y así como así, todo cedió; la asfixia, la falta de aire para respirar--las paredes estaban cerrándose a mi alrededor y todo se volvió borroso.

Había hecho tantas promesas--promesas que no podía mantener, y era por culpa de esas promesas que perdí el poder de seguir aguantando.

“Me amas,” ella susurró, “Se que lo haces.”

Apretando mi mandíbula, quemé mi mirada a través de los suelos de la sala, tratando duramente de no explotar, “Nunca he amado a nadie tanto como te amo a ti.”

“Entonces, porque,” Ella trató de agarrar mi rostro pero no pude mirarle a los ojos, “¿Por qué estas haciendo esto?”

“Por eso es por lo que tengo que hacerlo.”

Es porque la amo por lo que tengo que hacer esto.

Poniéndose de pie, su mano sobre la mía envió a mi cabeza a dar vueltas en un hoyo sin fin repleto de esperanza, y por una fracción de segundo, casi me quedo y le digo que todo era una mentira y que me casaría con ella en el acto.

Pero entonces vi los cables y las máquinas, la descoloración en su piel era un recordatorio del dolor que tuvo que soportar ella en mi nombre, y fui llevado de nuevo a la realidad.

Este era el final.

“Te amo...” Ella susurró detrás de mi pero todo lo que pude oír era las palabras de su padre en la distancia.



...pero si amas a mi hija tanto como dices que la amas, harías lo noble que hay que haces y te alejarías de ella.






Al fin he regresado. Wooooow... ha sido muy intenso por no decir desgarrador. Fue duro traducir todo esto, a parte de que no tuve tiempo y la presión que tenía, había veces que se hacía bastante pesado porque es un capítulo muy largo. Espero que lo entendáis y no me guardéis rencor. Aunque se que algunas personas lo harán.

Ha sido muy emocionante traducir este capítulo, tanto por las emociones como por el momento en el que Kelsey se traslada de su cuerpo al pasado, cuando se suponía que debía de preparase para una fiesta, y se queda en la cama.

Todo eso han sido como una suposición de lo que hubiera pasado si esa noche ella no llega a ir a la fiesta de Richmond y no se llega a encontrar con Justin. Él hubiera muerto, y ella no se habría enamorado de él. Creo que todas las lectoras estamos dando gracias a Dios ahora mismo de que Kelsey quisiera tener diversión aquella noche y se marchara a la fiesta. Y se topara con Justin esa noche, por supuesto.

Adriana aclaró que lo primero es un flashback de cuando hicieron daño a Kelsey. Antes de que le dieran la paliza y cayera en coma por la culpa de ello.

Mi parte favorita de traducir fue cuando ella piensa en que hubiera pasado si no llega a ir a esa fiesta. La pelea de todos contra ese hombre, y la “muerte” de Justin, me hizo darme cuenta de lo mucho que me ha llegado a encantar Danger.

Justin ha llegado a la conclusión de que esto era para ellos. El final era para ellos. Él no quería aferrarse a algo que él sabía que estaba destruido. Y al final ha hecho caso al padre de Kelsey, y como la ama tanto, la ha dejado ir. Por otra parte, ella no quiere a nadie más, solo a Justin. Y aunque ella trata de aferrarse a él tanto como ella puede y trata de hacerle entrar en razón... ella sabe que una vez que él se ha hecho a la idea de algo, no hay marcha atrás.

Creo que conociendo como es Danger, se veía venir esta reacción. Ama tanto a Kelsey que no quiere que le pase nada malo, y si eso significa que él sufra y se aparte de ella, lo hace. Creo que es la mejor muestra de amor que te pueden dar. Pero al mismo tiempo, es desgarrador.

Espero que os haya gustado el capítulo y lo siento por la espera -tenía exámenes finales y no tuve tiempo después de ello. Era muy largo y necesita varios días.- Espero que lo entendáis. Gracias por los mensajes de apoyo y de aliento. Lo agradezco mucho.

El siguiente capítulo ya lo ha subido Adriana desde hace unas semanas, y como es corto, no creo que me cueste mucho traducirlo, pero aun así necesito tiempo, porque ahora tengo que subir Impossible, como prometí. Gracias por todo. loveuuu

Nos vemos pronto :)



@ItsGoBieber

miércoles, 7 de mayo de 2014

Danger's Back - Capítulo 49

Capitulo 49

“She’s not the same person,” - “Ella no es la misma persona,”



“Bueno, bueno. bueno... ¿No es esta la preciosa _____ Jones? ¿Como estás cariño?” Una voz arrulló burlonamente desde detrás.

Caminando más rápido, tratando de ignorarle, _____ chilló en sorpresa mientras alguien agarraba su brazo, tirándola hacia atrás hacia él.

“Tuh, tuh, tuh, ¿no te enseñó nunca tu madre modales?” Él sonrió diabólicamente, “No es de buena educación ignorar a la gente.”

“Déjala ir!”

Volviéndose, el hombre sonrió mientras encontraba a Justin de pie allí, respirando pesadamente como si hubiera estado corriendo una maratón.

“Mira quien finalmente decidió unirse a nosotros,” Él se dió la vuelta para encararle, protegiendo su cuerpo con el suyo mientras la abrazaba fuertemente hacia él.

“Déjala ir,” Él gruño una vez más, “ella no tiene nada que ver con esto.”

“Oh, permíteme no estar de acuerdo,” Él sonrió. “Ves, ella es una trampa amigo, y no me importaría tener un pedazo de esto para cenar. Dime, ¿sabe bien?”

“Hijo de pu*ta!” Corriendo hacia delante, una fuerza le contuvo. “¿Que co*ño?” Él escupió mientras trataba de soltarse, aunque nada pudo hacer. Luchando con más fuerza, solo hizo divertir a los otros mientras varias personas salías de las sombras ahora, uniéndose a la risa del secuestrador de _____.

“Puedes tratar de liberarte todo lo que quieras, ella esta a punto de morir.”

“Justin!” _____ gritó mientras se agitaba alrededor, desesperada por salir de las manos desconocidas que estaban en su cuerpo y dirigirse hacia las familiares que llegó a amar.

“Lo siento, nena, pero Justin está un poco atado en este momento,” él rió mientras se volvía, tirando de ella con él.

“Justin!” Ella gritó mientras se estiraba hacia atrás, las piernas daban patadas en el aire para tratar de aflojar el control en su cuerpo, para que ella pudiera soltarse, pero no importó lo que ella hacía, él era demasiado fuerte para ella.

Estirándose para agarrar sus manos, Justin se esforzó para acercarse más, aunque no importó lo mucho que lo intentaba, era como si estuviera cimentado al suelo.

“Justin!”



No One’s Point of View:

Nadie dijo una palabra mientras abandonaban la casa de Lyndon con prisa, todos los chicos se amontonaban en el coche como si sus vidas dependieran de ello--y en un sentido, dependía.

Justin no podía evitar la sensación que él sentía en la boca de su estómago mientras él no paraba de moverse en su sitio, su corazón prácticamente estaba a punto de caer desde la caja que estaba escondida detrás. Era como si todo su mundo se hubiera detenido y se hubiera estrellado alrededor de él, un sentimiento muy familiar también que había conseguido muchas veces antes, pero esta era diferente--el podía sentirlo.

No era como cualquier otro momento en su vida en el que él sabía a donde se dirigía y con lo que iba a enfrentarse. Él no tenía absolutamente ni idea de lo que había pasado, y una parte de él le gritaba que se volviera y se escondiera de la verdad porque era algo a lo que no estaba destinado a encontrarse. Él no estaba preparado para esto, y sus entrañas lo sabían--simplemente eligió no seguirlo. 

Perdido en el sentido de la dirección, sin saber a donde ir desde aquí en adelante, Justin subía y bajaba su rodilla como un drogadicto metido en el crack; él necesitaba su arreglo, y lo necesitaba ahora.

Él tráfico no ayudaba tampoco.

“A la mier*da esto,” él gruñó cuando ellos se detuvieron detrás de otro coche en un semáforo rojo. Abriendo la puerta, él ni siquiera miró atrás mientras empezaba a correr en dirección del hospital.

Ni siquiera importaba que él corriera cinco millas en recto o que estuviera sudando como un cerdo en el momento en el que él llegó al hospital siempre y cuando llegara a tiempo al lado de ella.

Entrando rápidamente a través de la entrada de la sala de emergencias, hizo una línea recta hacia las puertas dobles que conducían al interior de una ocupada sala de espera.

Las paredes blancas hicieron que su estómago se revolviera por los innumerables recuerdos de él viniendo aquí. Por todas las heridas que él recibió en los últimos años, y el disparo en su pecho de un par de meses atrás, le hizo ponerse malo saber que no era por él o por uno de los chicos que él estaba aquí de nuevo, sin no por ______.

No tenía ningún sentido para él. Por qué tenía que ser ella y no él. Él hubiera tomado su lugar sin ni siquiera pensarlo dos veces, incluso si ello significara que él hubiera muerto en el proceso, porque _____ era el ángel y él era el diablo que había entregado su alma hacía mucho tiempo.

Quedándose allí de pie, rodeado de tantas personas esperando el destino de sus seres queridos, le hizo ponerse malo internamente mientras sus manos empezaban a temblar a cada lado de él ante el pensamiento del destino de _____ siendo determinado.

No se suponía que fuera así. Se suponía que él iba a renunciar a su vieja vida para empezar una nueva. Se suponía que ellos iban a crecer feliz y hacerse viejos juntos, tener hijos en algún lugar de la línea y ahora no parecía que eso fuera a suceder en ningún momento pronto.

Era como si su vida no estuviera destinada a ocurrir en la manera que él esperaba, pero por alguien que quería verle desmoronarse.

Corriendo hacia la recepcionista detrás del escritorio, Justin puso las palmas de sus manos en el mostrador de mármol, respirando pesadamente. “¿_____ Jones?”

“¿Perdone?”

“_____ Jones, ¿En que habitación está?”

Separando sus labios, ella miró hacia abajo a la pantalla de su ordenador antes de que la luz azul de sus irises le mirara hacia él una vez más a través de la lente de sus gafas, “Lo siento, pero el horario de visitas ha acabado--”

“Soy su jodido prometido,” Él dijo rápidamente. “¿En que habitación está?”

“Señor, voy a necesitar que se calme,” el guardia de seguridad dijo mientras se acercaba unos pasos hacia ellos después de notar la interacción entre los dos.

“No me digas que me calme.” Justin hirvió entre dientes, “Te partiré tu jodido cuello en dos.”

Acercándose detrás de él hacia las esposas que él había unido en la cinturilla de sus jeans, él entrecerró sus ojos en su dirección. “Si no das un paso atrás, te alcanzaré--”

“¿Por qué?” Justin dio paso más cerca, su rostro ahora estaban en frente del suyo mientras él ladeaba su cabeza hacia un lado. “¿Hm? ¿Por decir la verdad? Porque te prometo que tendré mis manos alrededor de tu garganta antes de que puedas parpadear.”

“Ella está en la habitación 110,” La enfermera interrumpió rápidamente mientras deslizaba su lengua rápidamente a través de sus labios, poniendo su mano en alto para silenciar al guardia que abrió su boca para tomar represalias, sin querer ser la causa del debacle que había empezado entre los dos si él hubiera esperando más tiempo.

Volviéndose para encararla, Justin hizo un asentimiento de cabeza antes de mirar al hombre que tenía delante y pasar por su lado para ir hacia las puertas dobles que conducían a otra sala mucho más grande que la que acababa de traspasar.

Él estaba en su propio pequeño mundo, y ni siquiera se dio cuenta de que los chicos finalmente habían llegado hasta que él escuchó sus voces diciendo que ellos eran los hermanos de _____, mientras él corría a través de otro conjunto de puertas que conducían a la sala de emergencia de aquellos que estaban severamente heridos haciendo que su corazón diera sacudidas en su garganta.

Doblando una esquina, Justin sintió su corazón detenerse cuando vio a Carly de pie allí con sus brazos cruzados, pareciendo como si hubiera estado llorando por horas. Sus ojos estaban rojos, su nariz era de un tono rojo por todo lo que la había limpiado y sorbido.
Era como si él estuviera atrapado en otra dimensión y no pudiera comprender el concepto de que esto estaba realmente pasándole a él ahora mismo.

Tan pronto como Carly se volvió hacia él, su rostro entero se ensombreció por la mirada en sus ojos. “Justin,” ella susurró dolorosamente, su labio inferior temblaba ligeramente ante la mirada en sus ojos.

Ella sabía que él iba a volverse loco y él tenía la sensación de que iba a hacerlo, también.

“¿Donde está ella?”

“Justin--”

“Carly,” Él sacudió su cabeza, “no lo hagas y simplemente dime donde está.”

Mirando hacia la derecha de la habitación al lado de ella antes de mirar por encima a Justin una vez más, él inmediatamente empezó a caminar hacia la puerta.

“No!” Ella gritó, “No puedes entrar allí.” Bloqueando su paso, ella se quedó de pie con ojos suplicantes, suplicándole que le escuchara, pero él se negó a ceder.

“Muévete,” Él ordenó.

“Ella no es la misma persona.” Ella trató de razonas, “Si entrar allí, no verás a quien esta´s esperando ver. Va a ser alguien completamente diferente. No te hagas esto a ti mismo” ella susurró, “ella no querría que tu la vieras así.”

Apretando su mandíbula, Justin luchó contra la necesidad de dejar escapar un grito de agonía. Él quería nada más que esto fuera una horrible broma, una broma organizada por Carly para joderle mentalmente para vengarse de él por toda la mier*da que él había hecho, pero cuanto más se quedaba allí de pie mirándole a ella, más se asentaba la realidad.

“Ella me necesita” Él logró decir. “Y yo la necesito a ella, y nada que tu digas o hagas va a cambiar eso, así que por última vez, apártate de mi camino.” Empujándola, Justin casi se tropezó con sus dos pies mientras él tocaba a tientas el pomo de la puerta antes de arreglárselas para girarlo y abrirla.

Entrando a la habitación, él casi se derrumbó ante la imagen de ella.

Varios cables estaban cruzados procediendo de cada vena vital de su cuerpo, para evitar que ella perdiera oxígeno. Su cabeza estaba envuelta mientras varios moretones estaban esparcidos en cada centímetro de su piel, las heridas la recubrían como un veterano que había regresado de la guerra. Su ojo izquierdo estaba hinchado y su labio inferior cosido por el ataque que había recibido de un inesperado golpe.

Quedándose allí de pie, Justin pudo ver lo que Carly había querido decir por no reconocer ni un solo rasgo de su amado rostro. Ella estaba golpeada y magullada, deteriorada por una cantidad que él no tenía ni idea, pero era milagroso que ella incluso hubiera sobrevivido a un golpe así.

Con un nudo en la garganta, y sin saber que decir o hacer, él no pudo controlar las emociones que recorrían su cuerpo mientras él tomaba un solo paso hacia ella y cogía su mano en la suya. Sintiendo el calor habitual al que él estaba acostumbrado ahora enmascarado con una frialdad frígida, las lágrimas se filtraron a través de sus pupilas mientras ellas se bajan por la aspereza de su piel.

Con sus hombros encorvados ahora, nadie se atrevió a decir una palabra mientras ellos se quedaban en la puerta mirando como él se rompía delante de ellos. Sacudiendo su cabeza, él usó su mano libre para limpiar su rostro mientras él silenciaba los sonidos con la palma de su mano. “Lo siento--” Él se interrumpió a si mismo en voz baja, “Lo siento, lo siento tanto.”

Cayendo en la silla libre al lado de su cama, él envolvió su mano con las dos suyas mientras firmemente las ponía sobre sus labios antes de dejar caer su frente a su unión. El silencio no salió de escena mientras él estaba sentado allí, fijándose en como él podía haber dejado a esto pasar.

¿Como dejo que las cosas llegaran a este punto? Él nunca lo entendería. Finalmente estaba empezando a dejar que sus muros cayeran, la vida a la que él se había acostumbrado tanto se estaba desvaneciendo lentamente en un recuerdo lejano para que él pudiera hacer nuevos con ella, pero le fue denegada la oportunidad una y otra vez.

Al oír un suave golpe en la puerta, Justin no se atrevió a apartar su mirada de ella mientras las pisadas emergieron desde la puerta, “¿Sr. Bieber?”

Cuando él no se movió, él continuó.

“Soy el Doctor Spinelli, me estaré ocupando de ______ esta tarde. Voy a necesitar que salga fuera unos segundos para que podamos hacerle algunas pruebas. ¿Será eso posible?”

“¿Ella va a estar bien?” Él susurró.

“Vamos a hacer todo lo posible--”

De repente, una silla golpeó con fuerza contra el suelo mientras Justin se ponía de pie antes de girar y agarrarle por el cuello de su camisa, “no vas a intentarlo. Vas a hacerlo.”

“Voy a necesitar que se calme--”

Empujándolo hacia atrás, Justin se quedó mirando venenosamente al hombre que tropezó hacia atrás, casi golpeándole contra la pared por la cantidad de fuerza que puso sobre él. “No,” él advirtió, “me digas que hacer. Haz tu pu*to trabajo en su lugar, y sálvala.”

“Justin, man,” John intervino, sabiendo que esta era una situación dura en la que estar, pero él sabía que Justin no quería que le expulsaran por esto, “no lo hagas.”

“Cállate la pu*ta boca,” Él respondió bruscamente, “nadie te preguntó, joder.”

“Esto es un hospital, Sr. Bieber, y justo como cualquier otro, solicitamos que nuestros visitantes mantengan la calma y si no lo hace, tendremos que forzarle para que salga de esta habitación.”

“¿Sabes lo que es?” Él preguntó, “sentir como si te estuvieras ahogando y no pudieras respirar? ¿Como si toda tu vida fuera arrancada de ti y estuvieras cayendo interminablemente en un agujero oscuro?” Volviéndose para ver a _____, él sacudió su cabeza, “esta chica de allí es todo para mi. ¿Entiendes eso? porque no creo que lo entiendas.” Pasando su mano a través de su cabello, él tiró de los extremos, “he estado aquí innumerables veces, porque yo me merecía estar aquí, porque hice cosas para estar aquí, pero ¿ella?. Ella no merecía esto,” él dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo.

“Yo merezco estar tumbado allí,” él se señaló a sí mismo, “yo. Ella no pidió esto. Ella no quería nada de esto, pero ella todavía está pegada alrededor y no tengo ni idea de por qué.”

“Justin, ¿Por que no vamos a tomar algo de aire?” Bruce hizo un gesto hacia la puerta mientras él hacía un gesto para que viniera.

“No,” Él suspiró, su visión se nublaba mientras él se quedaba largo y tendido mirando a los moretones corrompidos a través de su piel, la piel que él había besado antes, la piel que él protegería como si fuera la suya propia. “La jodí. La jodí tanto y no hay vuelta atrás de esto.”

Acercándose para agarrar su brazo, Bruce fue sorprendido por el arrebato que pronto le siguió.

“No me toques!” Justin gritó con todas sus fuerzas, rompiendo los corazones de todos en la sala.

Silencio.

“Se suponía que íbamos a ser felices, sabes,” Él susurró mientras sus ojos miraban por encima a su rostro de nuevo, “se suponía que al final íbamos a ser felices.”

Sorprendido por el primer sollozo que llenó el aire, Bruce se quedó allí de pie estupefacto mientras él miraba la escena desenvolverse delante de él.

Con sus hombros temblando violentamente por todas las emociones que cursaban a través de su cuerpo, Justin se dobló mientras él caía de rodillas en el suelo.

Sabiendo que él tenía que sacar esto de su pecho, Bruce hizo un gesto para que todos salieran, respetuosamente inclinando su cabeza hacia el doctor susurrándole que él necesitaba simplemente un minuto antes de que él estuviera de acuerdo a la fuerza.

“Un minuto, ni un segundo más,” él hizo callar. “Si esperamos más, solo le va a hacer daño a ella al final.”

“La jodí... la jodí tanto,” Sacudiendo su cabeza, Justin se ahogó en su saliva mientras él tragaba con dificultad, tratando de sacudir el creciente dolor de cabeza, pero justo como su corazón, no se iría.

“Escúchame,” Bruce destacó mientras él se ponía de rodillas a su lado, “ella no querría que hicieras esto.”

“Nada va a compensar esto nunca,” él respondió robóticamente, como si él estuviera en un mundo completamente diferente.

“¿Justin?” Sacudiéndolo, Bruce puso sus cejas en un ceño fruncido mientras la realización empezaba a surtir efecto y la preocupación se mezcló en el medio de su estómago. “Justin!” él gritó en un susurro, captando su atención.

Con sus ojos rojos, Justin resopló como un niño que había estado llorando porque él extrañaba a su madre, “¿si?”

“Vamos, man, deja que los doctores hagan su trabajo...” él murmuró mientras se ponía de pie y lo llevaba con él levantándole mientras salían juntos, dejando que los doctores atendieran su trabajo.

Quedándose de pie allí esperando noticias del estado de _____, la conmoción fuera escuchado a la vuelta de la esquina mientras una pareja emergía, luciendo inquietos y agitados; como si ellos no hubieran dormido por días y se acabaran de levantar por primera vez.

Con sus brazos cruzados, Justin no se molestó en reconocer su existencia mientras él mantenía sus ojos fijados en la puerta que ahora estaba cerrada excluyéndolos a todos de lo que estaba pasando en el interior de la habitación.

“Mier*da,” Carly maldijo en voz baja.

Curioso, él se volvió para ver a la madre de ____ y el padre haciendo su camino con Dennis caminando detrás. Entreabriendo sus labios, él aspiró una bocanada de aire, sin haberles visto en tanto tiempo, “oh, no me jodas.”

Tomando esto como su señal para ser la primera en hablar, para que la guerra no se desatara, Carly maniobró su camino a través de los chicos, “hey Sr. y Sra. Jones,” Ella saludó con una pequeña sonrisa que estaba enmascarada con evidente tristeza.

“Oh, cariño,” Echando sus brazos alrededor de su cuello, la madre de _____ hundió su cabeza en la nuca mientras se aferraba a ella como si la vida le fuera en ello. “¿Como está? ¿Está bien?”

“Todavía no lo sabemos,” Carly susurró mientras ella le apretaba una vez antes de apartarse y meter un mechón de su cabello detrás de su oreja, “ellos están todavía haciendo pruebas.”

“¿Cuanto tiempo cuesta?” El padre de _____ intervino impacientemente--como cualquier padre haría en una situación como esta.

“James,” ella replicó mientras le regañaba a sabiendas.

“Maria,” él respondió brusco.

Sacudiendo su cabeza con sus labios presionados en consternación, ella arrugó su frente en evidente desagrado antes de volverse y darse cuenta de Bruce y de los otros de pie lado a lado, “¿Y quienes son estos caballeros?”

No pasó mucho tiempo antes de que la pareja caminara a través del grupo de hombres antes de que sus ojos cayeran sobre Justin.

Congelándose bajo sus miradas, una mueca de disgusto tiró de los extremos de los labios de James, “estos no son caballeros, cielo,” él dijo arrastrando sus palabras, “ellos son monstruos.”

“Suficiente, James,” Maria exasperó, “hablamos de esto.”

“También hablamos de mantener a nuestra hija a salvo pero mira como acabó eso.”

Mordiendo su lengua, ella parpadeó para contener las lágrimas que amenazaban con salir a la superficie mientras forzaba una sonrisa para adornar su labios, arqueando sus cejas en continuación a su pregunta.

“Este es mi novio, John,” Carly le presentó en silencio mientras él envolvía un brazo  firmemente alrededor de sus hombros, atrayéndola hacia él mientras él colocaba un suave beso en el extremo de su cabeza.

“¿Estás asociada con ellos?” James rugió en una risa aguda, “ahora se de donde mi hija sacó sus malas decisiones.”

“¿Perdone?” Ella frunció sus cejas.

“Esperaba más de ti, señorita.”

“Sin ofender señor, pero usted no es mi padre,” Ella respondió de vuelta.

“¿Oh? Él ladeó su cabeza hacia un lado, “¿Entonces quien es él?”

“James!” Maria gritó en estado de shock ante la dureza de las palabras que caían de los labios de su marido.

“Hijo de pu*ta,” John gruñí mientras daba un paso hacia delante justo cuando Carly le detuvo con sus manos en su pecho.

“Para,” Ella siseó, “aquí no, ¿vale? No lo hagas. Estoy bien,” Ella aseguró.

Cuando él le miró hacia ella, ella asintió para confirmarlo, a pesar de que la mirada en sus ojos le decía lo contrario, “lo prometo.”

Apretando sus dientes juntos, él puso sus ojos con fuerza en el padre de _____ mientras él devolvía la mirada, ni una sola vez desfalleciéndose de la batalla de la que estaban actualmente tomando parte, en un juego para ver quien se rompería primero.

Sin embargo, fue de corta duración una vez que la puerta se abrió y el doctor salió, haciendo click en el bolígrafo cerrándolo mientras lo metía en el bolsillo de su abrigo.

“¿Como está?” Todos preguntaron a la vez.

Levantando su mirada, él fue casi sorprendido por la cantidad de personas que ahora estaban amontonados en el pasillo cuando solo momentos antes no había tantos, “hola. No creo que nos conozcamos.” Extendiendo su mano, Maria y James la sacudieron, “Soy el Doctor Spinelli.”

“Soy Maria, la madre de _____ y este es su padre, James,” ella hizo un gesto a su lado mientras él daba un paso hacia delante para ponerse más cerca como si ello fuera a ayudar a los resultados de su hija, incluso en lo más mínimo.

“¿Está bien?” Justin trató una vez más, sus ojos estaban abiertos con desesperación.

Sin saber exactamente como acercarse al asunto, él tragó saliva mientras miraba a todos antes de asentar su portapapeles en su mano, a sabiendas de que esto no iban a ser buenas noticias.

“Ella sufrió un trauma grave en la cabeza, lo que resultó en un desplazamiento de su cerebro, causando que los vasos sanguíneos y las fibras nerviosas se arrancaran automáticamente, añadiendo inflamación,” haciendo una pausa momentáneamente dejando que todo se asentara, el continuó, “el hinchazón presionada los vasos sanguíneos, bloqueando el flujo de la sangre y el oxígeno al cerebro, y por eso ella ha caído en un coma profundo.”

Un jadeo se emitió a través del aire.

“Está muy complicado para ella, se despierte o no. Normalmente, no cuesta más de dos a cuatro semanas hasta que decidamos declarar la muerte cerebral o estado vegetal.”

“Pero ella va a estar bien, ¿verdad?” Dennis preguntó desde detrás del hombro de su padre.

“A este punto, todo depende de ella. Nosotros hicimos todo en nuestras manos para ayudarla a que estuviera cómoda y eso es todo lo que podemos hacer ahora mismo. Lo siento,” él inclinó su cabeza en señal de condolencias, “les haremos saber si algo ocurre.”

Irrumpiendo en un sollozo, Maria se volvió para llorar en el hombro de su marido mientras él se quedaba allí en estado de shock.

Carly lloró en el pecho de John mientras él frotaba su espalda confortablemente a la vez que las lágrimas brotaban de sus ojos ante la posibilidad de que ella no sobreviviera.

Sosteniendo su cabeza en sus manos, Marco evitó a todo el mundo mientras él cerraba sus ojos, tratando de calmarse a sí mismo antes de perder la cabeza, como todo el mundo mientras Marcus se quedaba de pie a un lado, mirando perdidamente a la pared.

“No,” Justin dijo.

Volviéndose hacia él, los ojos de Bruce se entristecieron inmensamente mientras él tomaba unos pasos cautelosos hacia el hombro joven, “Ella va a estar bien.”

“NO!” Él gritó mientras se volvía, haciendo un agujero en la pared a su lado mientras él caía al suelo con Bruce, tratando de levantarle de nuevo.

Y justo así, el sofocante silencio pronto estalló en caos.

“Esto es todo tu culpa,” Dennis gritó, “así que no trates de actuar como si no vieras esto venir.”

Girando rápidamente la cabeza hacia la derecha, el rostro de Justin cayó en dolor y cansancio, esperándose una reacción así, pero todavía con la esperanza de que él no tuviera que escucharla.

Quedándose mirando a su hijo en shock, James se quedó de pie en silencio mientras observaba, sorprendido de que él no fuera el único que pensaba de esa forma, mientras Maria se debatía entre si debía de interrumpir o no pero al igual que cualquier otra persona, él tenía el derecho de decir su opinión--incluso si ella no estuviera totalmente de acuerdo con todo.

“Tienes que entender--” Justin empezó, pero fue interrumpido pronto.

“No tengo que entender nada! Todo está aquí, a plena vista. Eres un monstruo,” él susurró en disgusto consigo mismo por haber confiado en él durante tanto tiempo, “mi padre tenía razón.”

El corazón de Justin se rompió ante las palabras que se escaparon de sus labios, “Den--”

“Me lo prometiste!” Dennis gritó, la ira corría por su cuerpo, algo que nadie había visto nunca en un niño.

“Por favor,” él suplicó, desesperado por que alguien le escuchara.

“Tu dijiste que esto no pasaría,” él instó, “tu prometiste que la mantendrías a salvo y te creí,” sus ojos llenos de lágrimas se encontraron con los suyos en incredulidad, “confíe en ti--te defendí.”

“Lo se, y lo siento,” él susurró en una voz quebrada, pero Dennis no lo iba aceptar. Ya no.

“Ahórratelo,” él habló a través de dientes apretados, “nada que digas o hagas va a arreglar esto.”

“¿Crees que no lo se?” Justin habló en justificación consigo mismo y sus opciones, “¿No crees que no se que esto no puede ser arreglado?” Él espetó.

“Dennis,” Carly se acercó para tratar de clamar al chico antes de que esto se fuera de las manos.

Todavía había mucho que nadie entendía de esta vida, y ella no iba a quedarse de pie allí y dejar que Justin obtuviera la reacción de todo ello.

“No lo hagas!” Él espetó, “No soy un niño pequeño ya, Carly,” él dijo entre dientes. “No puedes hacer que esto mejores dándome un abrazo y diciéndome que va a estar bien, porque tu y yo sabemos que eso es un montón de mentiras.”

“Vamos, niño--” Marco empezó pero fue interrumpido pronto por la dureza que vino de él.

“Mi hermana está luchando por su vida ahora mismo!” Él gritó, su rostro completo estaba rojo por la cantidad de furia que él sentía hacia todo el mundo en la habitación-- incluso hacia sus padres, “así que no me llames niño, cabr*ón!”

“Dennis, cariño,” Maria susurró suavemente mientras ella se acercaba hacia él a la vez que frotaba sus hombros reconfortantemente, “Por que no entras dentro y le hablas a _____, ¿vale? Estoy segura de que a ella le encantaría saber de ti.”

De repente, sus oídos se agudizaron con interés mientras se volvía con los ojos ligeramente abiertos, “¿Crees que ella me escuchará?”

“Ella puede que no sea capaz de responder, pero estoy casi segura de que te puede oír.”

Asintiendo con su cabeza, él disparó una mirada en la dirección de Justin antes de empujarle al pasar a su lado para marcharse hacia la habitación.

Enderezándose, ella se volvió para mirarle mientras ella asentía hacia el pasillo abierto, “Creo que deberíamos de hablar.”

Estando de acuerdo en silencio, él suspiró, sabiendo que él no podía obviar lo inevitable más. Esta conversación tenía que suceder, y él se preparó para escuchar cada blasfemia de todos ellos.

“Maria,” James agarró su mano, “No creo que esto sea una buena idea.”

“No te preocupes,” Ella dijo mientras se apartaba y le daba un beso en su mejilla. “Ve a confortar a Dennis, estaré allí en un segundo.”

A pesar de no querer hacerlo, él hizo lo que fue dicho, desapareciendo en la privacidad de la habitación de su hija.

Conduciendo el camino hacia la pequeña cafetería, ella tomó un asiento al lado de las máquinas expendedoras, esperando que Justin siguiera su ejemplo.

Cayendo en el asiento vacío de su lado, Justin tragó saliva con dificultad mientras él esquivaba sus ojos, sin ser capaz de hacer frente a la decepción.

“Traté de hacer lo correcto por ella, ya sabes,” Él rompió primero justo cuando ella abría su boca para decir algo.

Mirando hacia él, ella se quedó en silencio, esperando oído que más tenía que decir.

“Lo juro, que lo hice. Quería nada más quedarle todo lo que ella siempre quiso,” su visión se emborronó mientras él parpadeaba hacia sus zapatos, una silenciosa lágrimas cayó aterrizando en sus zapatos.

“Justin--”

“Esto no se suponía que iba a pasar. Iba a dejar todo, iba a dejarlo todo solo por ella.”

“Justin...”

“Y ahora ella está allí dentro luchando por su vida por mi culpa.”

“Cariño,” ella se acercó para agarrar su mano, “no es tu culpa.”

“¿Como puedes decir eso?” él espetó, sus ojos se encontraron con los de ella, “tu hija está pendiendo de un hilo por mi culpa! Todo esto pasó porque ella era mía!”

Negando con su cabeza, ella se aferró en la mano de él con más fuerza, “eso no es lo que quiero decir. Mira, lo que haces para ganarte la vida, ¿eso está mal? Mucho. En muchos niveles, pero, ¿sabías que esto iba a pasar?”

Cuando él no dijo nada, ella agarró su rostro, obligándole a mirarle, “¿lo sabías?”

“No,” él respondió, desconcertado de que ella incluso hablara en serio para preguntarle eso.

“Exactamente. No voy a justificar que si, parte de la razón por la que mi hija está aquí es porque tú estás asociado con ella, pero tu no pediste eso. Nadie lo pidió.”

“Debería de haberla dejado en paz,” él susurró. “Esa noche, cuando ella... cuando yo la conocí. Debería de simplemente haberla dejado en paz, pero fue egoísta y egocéntrico y solo me preocupaba por mí mismo. No pensé en las consecuencias. Ni siquiera pensé en que podría enamorarme de ella.”

“Pero lo hiciste,” ella acarició si mano suavemente.

“Pero lo hice,” el repitió con un una leve burla de incredulidad consigo mismo, “y en ese momento pensé que era lo mejor que me podía haber pasado a mi-- ella era lo mejor que pudo haberme pasado a mi...” mirando hacia abajo a sus entrelazados dedos, él cerró sus ojos visionando su preciosa sonrisa antes de que se desvaneciera, “pero ahora que pienso en ello,” él levantó su vista para mirar fijamente a la pared opuesta de donde él estaba sentado, “y todas las señales estaban allí.”

“La primera vez que ella salió herida por mi culpa, debería de haber sabido parar, que esto iría demasiado lejos, pero mi orgullo se interpuso en el camino y me negué a perderla porque no es justo. ¿Por qué debería de sufrir porque me enamoré de nuevo? ¿Por qué debería de recibir la patada de todas las personas en el mundo?” riendo sin humor para sí mismo, él sacudió su cabeza por enésima vez esa noche, “y luego me di cuenta de que la gente como yo no tiene finales felices.”

“El mundo tiene una divertida manera de vengarse de nosotros, pero no podemos dejarles  vernos caer,” ella envolvió un brazo alrededor de su figura, descansando su barbilla suavemente en su hombro.

“Si...” mirándole por encima, él lamió sus labios, frunciendo su ceño, “¿por que no me odias?”

“Hiciste a mi hija la chica lo más feliz que la he visto. ¿Como podría odiarte por eso?”






Después de una hora de conversación, Maria se había unido a su marido e hijo en la habitación de _____ para pasar algo de tiempo con su hija para asegurarle de que ellos estaban allí y no iban a dejar su lado.

Tan pronto como ella vio el daño, sin embargo, ella cayó sobre ella como un escudo, sus instintos maternos golpeaban mientras ella sollozaba incontrolablemente en el hombro de ella, llorando “mi bebé” una y otra vez como si sus lágrimas fueran a curar las heridas de su cuerpo--pero nunca lo hicieron.

No tomó mucho tiempo antes de que todo el mundo se viera obligado a marcharse, a parte de Justin, quien Maria había exigido a los médicos que le dejaran quedarse a pensar de la incomodidad de su marido.

Quedándose de pie fuera de la habitación con sus manos metidas profundamente en los bolsillos de sus jeans, el miró a través de las ventanas, entre las rendijas de las persianas, mirando como Maria se acercaba y metía el pelo de _____ detrás de su oreja mientras le cantaba nanas.

Sentado en una silla, Dennis se había quedado dormido sosteniendo la mano de _____ mientras James miraba como su esposa le daba una serenata a su hija.

Volviéndose al ver una sombra escondida a través de las pequeñas aberturas de las persianas, él se movió para ver a Justin de pie allí e inmediatamente su sangre se heló. Acercándose, sus ojos se encontraron con los de Justin, los suyos ardían con fuego--un que estaba en ninguna parte cerca a la muerte, mientras su mandíbula se cerraba furiosamente ante el odio que él sentía por el joven del que ______ se había enamorado.

Agarrando el pequeño gancho cerca de la derecha que estaba unido a las cubiertas de las ventanas, él lo retorció, bloqueando la vista de las personas de fuera, a propósito asegurándose de que Justin no tenía manera de mirar a su hija.

Habiendo esperado esta reacción, su propia mujer le advirtió de la ira de su marido que estaba experimentando actualmente, aunque ella le aseguró que iba a acabar lo suficientemente pronto, Justin se dio la vuelta.

Sin querer causar más de una escena de la que ya había causado, él agarró la silla y se sentó en ella, preguntándose si el sueño le consumiría o sus pensamientos le comerían vivo hasta que él no pudiera soportarlo más y se desmayara.

De cualquier manera, las pesadillas eran todo a lo que él se acostumbró y no era una gran sorpresa para él cuando Justin se encontró a sí mismo dando vueltas durante el resto de la noche, gritando a _____ mientras un par de hombres la apartaban en el interior de la oscuridad, al mismo tiempo que ella le llamaba a él, suplicándole que la salvara.

Y no importa lo que él hiciera, él no podía alcanzarla.



A este punto, creo que sobran las palabras. Todo está prácticamente dicho en el capítulo. Siento una pena y una angustia terrible por Justin. Toda la vida llevando una banda, luchando contra todos, presenciando desgracias, y justo cuando va a dejarlo todo por Kelsey, se la “arrebatan”. Todos se ponen en su contra, y apenas le dejan verla estando luchando por su vida.

Dolor, y angustia. Esas dos palabras resumen este capítulo a la perfección. No se vosotras, pero yo cuando leí por primera vez este capítulo en inglés, sentía una angustia en mi estómago, porque me sentía en la piel de Justin. Nadie me dejaba explicarme, me sentía culpable porque la persona a la que quería estaba más muerta que viva, y... acabé llorando.

En realidad, ahora mismo no tengo palabras. Os puse en mi twitter el link del video que hizo Adriana para la recta final de Danger’s back. He intentado hablar con ella, pero no he podido al final. No se muy bien lo que pasa con danger, pero ella dijo en su twitter que el día 26 de Junio iba a acabar. Aunque no entendí bien, porque se supone que ella dijo que quedaban más de veinte capítulos para el final y es impossible que suba tanto en estos dos meses. Así que intentaré hablar con ella y cuando sepa algo seguro os digo ;) Siempre lo digo en mi twitter, por aquí no me suelo pasar, solo para subir. -Mi twitter está al final de este mensaje, por si queréis enteraos.-

Dicho esto, Adriana dijo esto “Esto es básicamente el final de las series, y todo va a ser simplemente un “lío” a partir de aquí. Si queríais acción, aquí la tenéis.

Solo para aclarar unas cuantas cosas, en caso de que haya habido alguna confusión: Kelsey ha sido reducida a un coma. Un coma es donde no te puedes mover o hablar, pero todabía estás viva. Ella necesita ayuda para respirar, por ello los tubos de su boca, pero a parte de eso, ella está muy viva, aunque los doctores no saben si se va a despertar o no.

El principio que está en italics -cursiva- es el sueño que acaba teniendo Justin al final.
Debería de haber unos 25 capítulos o más si todo se produce de la manera que tengo planeada. Pero conociéndome, probablemente salga con algo para añadir o quitar, así que podrían ser más.”

Dicho esto, espero que hayáis disfrutado el capítulo. Y me disculpo de nuevo porque no he tenido tiempo estos días de traducir, aunque no me he retrasado semanas, estos últimos días tenía cosas que hacer y no he podido traducirlo antes. Llevo toda la tarde traduciendo y quería subirlo ya para no haceos esperar más, así que siento si hay alguna falta de ortografía. Espero haberlo hecho bien ;) GRACIAS POR TODO!

PD: En la página web de Danger, he añadido encuestas para que digáis el final que creéis que va a tener danger’s back y quien creéis que va a morir. Me cuesta mucho decirlo, pero siento que va a ser muy duro. Gracias por todo chicas. LOVEU!




@ItsGoBieber