jueves, 8 de agosto de 2013

Danger's Back - Capitulo 42

"—the past is repeating itself." - “--el pasado se esta repitiendo a sí mismo.”


No One’s Point of View:

Mientras los policías allanaban la casa entera tratando de encontrar alguna pista que atara a los chicos a los bombardeos de los almacenes, Justin fue llevado a la cocina por el Oficial Bentley. “Siéntate,” El ordenó mientras se quedaba de pie, inclinándose sobre la encimera. Su rostro era solemne, casi simpático, incluso haciendo la situación aún mas tensa mientras Justin hacía lo que le habían dicho, a pesar de que él luchó contra la urgencia de lanzar una rabieta.

Esta era la última cosa que el necesitaba y Justin maldijo el día en el que ellos se fueron de Barbados para regresar a este agujero del infierno. El sabía que algo les estaba esperando a ellos cuando volvieron y él tenía razón-- el siempre la tenía.

“Escucha hijo--”

“No soy tu hijo,” Justin escupió, sus ojos cargados con ira.

“Se llama forma de hablar,” Bentley entrecortó, sus ojos penetraban a través de los suyos en una manera que le decía que si el no se quedaba quieto, habría consecuencias.

“Simplemente dime para que demonios estáis aquí,” Justin se inclinó hacia atrás contra el taburete, poniendo sus piernas hacia arriba mientras sostenía sus manos entrelazadas detrás de su cabeza. “Chicos, estáis empezando a aburrirme con la misma vieja mier*da.”

“Si fuera tú, vigilaría lo que dices hacia mi Bieber. Una cosa mal y puedo y haré que te encierren.” El amenazó sombríamente, “Estoy aquí para ayudar. Demonios, si se por qué, pero yo--todos-- sabemos que esas bombas no fueron simplemente una cosa organizada. Esta fue una represalia contra tu grupo.”

“No sabes una mier*da,” Justin siseó. El no iba a dar marcha atrás especialmente por algún policía que podría distorsionar sus palabras. Eso es todo en lo que ellos eran buenos--engañarte para beneficiarse ellos. El lo había visto pasar demasiadas veces antes y se negaba a creer cualquier cosa que salía de la boca de Bentley.

“Se que Lyndon es el líder de los Snipers. El ha estado en la ciudad durante bastante tiempo desde que tu volviste. Hemos visto suficiente peleas de bandas en nuestra vida para saber que ellos no están aquí para simplemente revisar el lugar. Ellos quieren lo que tú tienes.” Bentley ladeó su cabeza hacia un lado, sus ojos estaban entrecerrados de una manera escrutadora, casi como si él fuera a comprobar si podía encontrar respuestas en el comportamiento de Justin. Pero, el no le dio nada. “Posees bastantes propiedades por aquí Justin; lugares que ellos quieren llamar suyos.”

“Y tu punto aquí es...” Justin hizo un gesto con sus manos para que el continuara.

“Mi punto aquí es,” Empujando los pies de Justin del mostrador, Bentley se puso en su cara, dejando unos pocos centímetros en medio. “Que si Lyndon Mathews aparece muerto, vas a ir a la cárcel.” El habló con tanta confianza que llevó un antinatural escalofrío por la espalda de Justin.

Lamiendo sus labios, Justin se encogió de hombros, “Y ¿Que te hace pensar que sería yo  quien haría que lo matase?”

“Porque todos te conocemos aquí Justin, tú y tu grupo sois conocidos por vuestra constante necesidad de poder y el momento en el que una amenaza empieza a jugar, tienes que deshacerte de ella.” Bentley cruzó sus brazos contra su pecho, sus ojos nunca se apartaban de los de Justin.

Justin no dijo mucho, mientras el presionaba sus labios juntos, tragando la bilis que se forzó a subir. El no iba a mostrarlo pero el sabía que Bentley tenía razón. El sabía mas de lo que él debería y eso preocupaba a Justin.

Sin querer revelar nada, Justin se sentó, inclinando sus codos sobre sus rodillas mientras él le miraba hacia arriba a través de sus pestañas. “Si Lyndon muere, podría ser un accidente, quizás incluso otro miembro de una banda queriendo un turno en la llamada competición.”

Bentley no dijo nada por lo que se sintieron horas mientras el parpadeaba unas cuantas veces antes de dejar escapar una aguda risa, una que atravesó los oídos de Justin. “Tu y yo sabemos que eso es una burda mentira.”

“Siempre es una posibilidad,” Justin se encogió de hombros, sus manos chocaron en su regazo. “Vamos a ser honestos Bentley, tu y tu equipo haréis cualquier cosa para aseguraos de que estoy de vuelta en la cárcel, encerrado para siempre.”

“Se lo que esta en juego aquí. Lo que esta pasando en la ciudad va a conducir no solo a una, si no a muchas muertes. Estoy tratando de evitar que cometas el mayor error de tu vida--”

“El único error que podría hacer es dejar a ese bastardo vivo!” Justin gruñó furiosamente mientras el empujaba su sitio, su pecho subiendo. “Por el amor de Dios, ¿Crees que el es inocente o algo? Tu no sabes que co*ño ha estado haciendo. Todo por lo que vosotros, jodidos idi*otas, os preocupáis es por mi!” Justin empujó un dedo contra su pecho, enfatizando su punto. “Bueno, déjame decirte algo Bentley,” El gruñó con ira, “No soy la amenaza aquí más. El la es.” Dejando esas palabras escaparse de sus labios, Justin se congeló.

Limpiándose su boca con la palma de su mano, Justin la envolvió alrededor de la parte trasera de su cuello mientras el frotaba furiosamente la piel, sin ser capaz de creer lo que el acababa de decir. “Joder,” El lanzó su cabeza hacia atrás, maldiciendo el día en el que se involucró con esto.

Bentley no dijo una palabra mientras el se quedaba allí de pie, mirando a Justin con una expresión en blanco. El no sabía que hacer con la información que la acababan de dar. De todos los años que el ha conocido a Justin, ni siquiera una vez había admitido algo así.

“Si el muere,” Justin se burló, una perezosa sonrisa se colocaba en sus labios mientras se encontraba con los ojos de Bentley, pura exasperación brotaba de los soles de los suyos, “Es por que él lo merece.”

Abriendo su boca para decir algo, Bentley fue interrumpido cuando el Oficial Carmelo hizo su camino dentro de la cocina. “No encontramos nada.” Él dijo, “Comprobamos cada centímetro del lugar, abrimos los armarios en cada habitación, miramos detrás de cada espacio dado para almacenar cualquier cosa. Miramos debajo de los colchones y dentro de los armarios del baño. También comprobamos el ático; no vimos nada fuera de lo normal.”

“¿Por que no estoy sorprendido?” Justin soltó sarcásticamente mientras él rodaba sus ojos, “¿Habéis acabado ahora? ¿Podéis marchaos de mi jodida casa?”

Antes de que Carmelo tuviera el tiempo para responder, el Oficial Bentley se puso en medio de ello, “Mueve al equipo y esperad afuera. Tengo unas cuantas cosas mas que necesito discutir con el Sr. Bieber aquí antes de que volvamos a la oficina.”

Asintiendo, Carmelo se dirigió derecho hacia el living, su voz resonó por todo el lugar mientras el le gritaba a los otros que hicieran lo que él fue dirigido a hacer.

“No tenemos nada mas que hablar,” Justin dijo, “Viniste aquí para que tus matones destrozaran el lugar y ya has dicho lo que tenías que decir. Ahora, te sugiero que te marches a menos que la orden tuya diga que esta bien que puedas acosar al otro--lo que, estoy muy seguro que no dice.” Retirándose de Bentley con sus brazos sostenidos en señal de rendición, el se volvió sobre los tacones de sus zapatos para alejarse.

“Fuiste capaz de tener tres años por homicidio cuando se trató de Lucas Delgado, pero esta vez tendrás cadena perpetua si haces algo como tocar a Lyndon Mathews.”

Justin se detuvo a mitad de camino mientras el se daba la vuelta en lo que Bentley tenía que decir.

“Fuiste salvado antes, pero no en esta ocasión. Si Lyndon acaba muerto, tu serás nuestro principal sospechoso y serás cargado por asesinato de primer grado.” El forzó sus palabras, asegurándose de que Justin escuchaba cada una tan clara como el día.

“Ya te lo dije,” Justin volvió su cabeza un poco pero no completamente mientras él volvía sus manos en pu*ños a su costado; “Un montón de gente probablemente lo quieren muerto.”

“Tú tienes toda la razón para querer a Lyndon muerto--”

“Y era lo mismo cuando se trató de Luke!” Justin gruñó en voz alta, su cuerpo ahora se volvió por completo mientras el enfrentaba a Bentley certero. “Tu viste el video! Tu viste lo que él hizo--Lyndon no es diferente!”

“El jurado no será indulgente esta vez Justin! Ellos ni siquiera lo pensaran dos veces antes de mandarte a prisión! ¿Realmente quieres que se repita la última vez que estuviste allí?” El alzó su voz una fracción por encima de la de Justin, poniéndose de pie mientras él viraba sobre él.

Justin presionó sus labios juntos, su rostro rojo con ira. Apretando sus dientes, Justin contuvo sus ganas de hacer un agujero en la pared. “Esto es una mier*da.”

“Esta es la realidad,” Bentley respondió. “Simplemente piensa en ello Justin, puedes acabar esto. Puedes alejarte de todo esto y empezar una vida con tu novia, quien se que significa mucho para ti. No tienes que mezclarte en esta vida nunca más--”

“No es tan fácil,” Justin sacudió su cabeza.

“Si, lo es!”

“No, no lo es!” Justin gritó, “Joder, tu no lo entiendes. Con una vida como esta siempre seré un objetivo y vosotros siempre encontraréis una manera de venir a por mi. No terminará. Este ciclo es una pesadilla sin fin.”

“Justin--”

“Si me encerráis, simplemente todo continuará incluso conmigo detrás de los barrotes.” Justin se encogió de hombros, “¿Piensas que con encerrarme os hará algo bueno? Simplemente hará las cosas peores por aquí.”

“No seas ridículo,”

“No seas ingenuo,” Justin se rió entre dientes sin humor, “Piensas que sabes todo sobre mi y por lo que pasamos, pero la verdad es que no sabes nada. Ahora, si me disculpas, tengo que desempacar mis cosas. Estoy seguro de que puedes encontrar la salida.” Volviéndose, Justin salió de la cocina y subió el tramo de las escaleras hacia su habitación, ignorando a todos a lo largo del camino.

Golpeando la puerta cerrándola, Justin filtró un profundo suspiro mientras el miraba a su alrededor para ver que Sanchez no estaba lanzando faroles. Casi todo estaba patas arriba. Mordiendo el interior de su mejilla, el agarró el marco de la imagen de el y de ______ desde el suelo antes de arrojarla a través de la habitación, el cristal se rompió en pedazos.

Ahuecando la parte trasera de su cabeza mientras el tiraba de los extremos de su cabello, Justin dejó escapar un rugido de enfado, dejándose caer a sí mismo en la cama. Sus ojos estaban llenos de innegable ira, tensión acumulada y enorme odio.

El sabía que el debía de haber esperado lo peor, pero el nunca pensó que acabaría así. Lyndon era el único culpable; el destrozó a su familia y le hizo elegir entre las dos personas sin las que no podía vivir. El casi pierde al amor de su vida en más de una ocasión y pone a toda la gente por la que se preocupaba en riesgo.

El karma no debería de estar mordiéndole en el cu*lo, debería de ser al revés--Lyndon debería de estar recibiendo el castigo. El debería de ser el único advertido para que se alejara de Justin, pero el sabía, en el fondo, que nunca funcionó de esa manera.

Justin había estado en la lista de los más buscados de todo el departamento de policía desde que él hizo su nombre conocido en toda la ciudad. Ellos prosperaron para meterlo en la cárcel donde ellos decían que él pertenecía y quizás el pertenecía. El mataba a gente, hacía daño a aquellos a su alrededor y hacía cosas indescriptibles.

En el fondo, sin embargo, el sabía que era todo por una razón. Pero, ¿Valía todo la pena? Justin tenía todavía que darse cuenta de ello.

Detectando la imagen que el marco que el había tirado contenía, Justin se puso en cuclillas, agarrándola antes de sentarse de nuevo en su cama mientras el se quedaba mirando abajo a la foto. ______ estaba envuelva en los brazos de Justin riendo a algo que él decía, su cabeza metida en su cuello, una sonrisa presente en sus labios.

Dejando sus dedos rozar el recuerdo, Justin cerró sus ojos, un pesado sentimiento estaba en su pecho mientras el recordaba el momento en su vida que él nunca pensó que tendría que liberar de nuevo...


Justin’s Point of View:

Me quedé de pie un rato, ansiosamente esperando a que abrieran las puertas para llevarme a la sala de la corte. Era extraño estar aquí después de todo lo que ha pasado. Yo, por mi parte, nunca esperé acabar aquí. Era inteligente, hacía las cosas de cierta manera y me aseguraba de que no había nada que me pudiera atar a mis propias acciones.

Pero, la jodí esta vez y ahora estaba pagando los platos rotos por el bastardo que empezó todo.

Después de lo que pareció una eternidad, un hombre abrió la puerta y asintió hacia el guardia a mi lado, señalando que era el momento para entrarme. Yo, al instante, me tensé por dentro sabiendo que esto era todo. Iba a encarar a todo el mundo y nadie de ellos estaría dispuesto a escuchar mi parte de la historia.

Agarrando mi bíceps, el me medio llevó medió empujó a través de las dobles puertas en la gran sala iluminada. Me tropecé un poco antes de recuperar el equilibrio. Mis manos estaban todavía juntas delante de mi y conectadas a una cadena alrededor de mi cintura y todo el camino hacia los tobillos, donde también estaban libremente fijadas juntas.

Una vez que mis ojos se acostumbraron a la luz, miré a mi alrededor sintiéndome casi perdido en un camino. Algo dentro de mí gritaba que no pertenecía aquí, a pesar de las cosas que he hecho. Cada persona en la sala se volvió para mirarme en el momento en el que estaba afuera y fue como si fuera un ciervo encandilado en los faros de un coche.

El silencio era peor, si eso es incluso posible. Me ponía casi nervioso, mientras veía a todo el mundo aquí que estaba sentando allí escudriñando cada movimiento mío. Escaneé la habitación, viendo al juez que estaba actualmente sentado hacia delante mirándome detenidamente, antes de que yo mirara hacia el jurado. La mayoría simplemente me miraron con una expresión en blanco sin emociones presentes, excepto una chica que parecía totalmente aburrida y un hombre que se sentaba con una sonrisa en su rostro como si el supiera algo que yo no sabía.

Y, estaría mintiendo si dijera que no me costó mucho trabajo, no caminar justo hacia él y limpiar su jodida cara.

Sacudiendo mi cabeza, miré hacia la audiencia, mis ojos inmediatamente se fijaron en ella. Parecía tan fuera de lugar y asustada. Odiaba que ella tuviera que estar aquí y odiaba aún mas que ella este aquí por mi culpa.

_____ captó mis ojos mientras ella me daba una leve sonrisa pero tan pronto como apareció; desapareció al instante y ella alejó su mirada, esquivando cualquier contacto más con los ojos.

Abrí mi boca, queriendo decir algo, cualquier cosa que pudiera hacer a todo esto mejor; desesperado por decirle como lo sentía cuando el guardia me trajo de vuelta a la realidad, empujándome hacia delante.

“Muévete, Bieber.” El ordenó severamente, su rostro estaba fijado en una expresión sombría.

Fruncí el ceño, caminando lentamente hacia la mesa donde mi abogada estaba sentada con varias hojas de papel esparcidas en frente de ella. Ella me miró y me dio una pequeña sonrisa tranquilizadora, una que no me molesté en devolver porque no podía ni siquiera ordenar mis propios pensamientos.

Había obvia ansiedad, pero junto con eso, me sentía furioso. Estaba enfadado con cada persona en la sala por sentarse allí, juzgándome como si ellos supieran la mitad de lo que pasé, estaba enfadado con el cabr*ón que me empujó lo suficientemente lejos como para que yo cometiera el error que hice y sobre todo, estaba enfadado conmigo mismo por ser tan estúpido por meterme en este lío.

Llevó un par de minutos para que todo se asentara antes de que el llamamiento empezara y el fiscal del distrito me llamara al estrado. Levantándome, caminé hacia el frente, manteniendo mi cabeza en alto con cada paso que daba. La confianza es la clave--si esquivas el contacto visual te hace parecer sospechoso, si pareces que no tienes nada que esconder, muestra que no estas engañando.

Tomando mi asiento al lado del juez, esperé a que el fiscal del distrito empezara a hacer las preguntas que yo sabía que el había preparado. Jean, mi propia abogada, había tratado de prepararme con el tipo de preguntas que me preguntarían, pero eso no me hacía ponerme al borde. Un movimiento en falso y podría haber terminado para mi. Eso ya lo sabía.

Tanteando con mis dedos, contuve mi respiración esperando lo que fuera que él iba a preguntarme primero, y no llevó mucho tiempo antes de que él empezara a acosarme.

“¿Cuales eran sus intenciones la noche en la que mató a Lucas Delgado?” El gruñó, sus ojos duros en mi, los labios presionados firmemente.

Cansadamente mirándole, lamí mis labios, “Mis intenciones eran simplemente hablar con el tipo,” Contesté con suavidad. “Eso es todo.”

Sonriendo como si el supiera algo que yo no sabía, el empezó a caminar hacia mi, “¿Tenías la intención de matarle durante todo el tiempo?

Sacudí mi cabeza, “Como dije solo quería hablar,” Encogiéndome de hombros, me incliné hacia atrás. “Nunca pensé que acabaría de la manera que lo hizo.”

La voz del fiscal tomó un tono mucho mas burlón mientras el preguntaba, “¿Pensaste que no te cogerían?” El inclinó la cabeza hacia un lado, “¿Es por eso que hiciste eso?”

Rozando mis dientes juntos, mordí mi lengua, con cuidado de no atacar. “No tenía la intención de matarle,” Susurré, empezando a molestarme con él reformulando la misma pregunta una y otra vez. Era su forma de tratar de confundirte, para ver si cambiarías tu respuesta y el era lo suficientemente estúpido como para creer que eso funcionaría. “¿Que parte de eso no entiende?”

El fiscal levantó su voz, señalándome, “¿Que te hizo pensar que estaba bien coger tu arma y disparar a Lucas Delgado en el pecho?”

Mi mandíbula se apretó ante la dureza del interrogatorio, mi mente estaba confundida. “Porque si no lo hubiera hecho, habría sido al que hubieran disparado y el estaría en mi lugar ahora mismo,” Gruñí, apretando mis pu*ños debajo de la mesa, “Pero estoy seguro de que te habría encantado eso, ¿verdad?”

Ignorándome, el tocó su barbilla, “¿Por que tenías un arma en primer lugar?” El replicó, su tono agudo, cortando a través de la espesa tensión rodeándonos.

Tomé una profunda respiración y arqueé una ceja, “Con la vida que llevo y la gente que esta a mi alrededor, sería un idio*ta si no tuviera algún tipo de protección conmigo, ¿no?” Sacudiendo mi cabeza como si fuera la cosa mas obvia del mundo, cerré mi mandíbula apretada.

El fiscal parecía como si estuviera harto antes de que el golpeara sus manos hacia abajo en frente de mi, poniéndose en mi cara y la suya quemaba con evidente ira ante mi atrevimiento. “Si te hubieras ido para hablar allí, no debería de haber habido la necesidad de llevar cualquier tipo de arma contigo, ¿no es así?” El prácticamente gritó, desesperado por que me rompiera.

“Nunca se sabe--” Empecé a responder pero el me interrumpió.

“Es una pena que Lucas no pudiera estar aquí con nosotros hoy, para justificarse el mismo en frente de toda esta gente, pero tenemos que fiarnos por lo que tu dices,” El se volvió hacia el jurado, “El monstruo ha matado a mas gente de la que yo podría contar.” Sentí mi sangre empezar a hervir ante sus palabras, luchando contra la urgencia de saltar sobre el estrado y estrangularlo hasta la muerte. “Eres un criminal y mereces pudrirte en la cárcel por el daño que has causado.” Le dirigí una mirada penetrante en respuesta a sus ojos, pero al mismo tiempo no pude evitar sentir el aguijón de las duras palabras.

“Protesto!” Jean gritó, “Las opiniones personales no tienen que tomar parte en este caso. Es claro que al fiscal de distrito le gustaría quitarse a mi cliente de encima por su personal agenda, pero de ninguna manera es necesario declararlo abiertamente en frente del jurado.”

“Continúe Sr. Sanchez,” El juez Patterson habló con severidad, “Este caso debe de seguir adelante.”

“Eso esta bien,” El dio unos cuantos pasos hacia atrás; sus manos se sostuvieron en alto en señal de rendición, “No tengo ninguna pregunta más, su señoría.” El dijo con calma antes de mirarme una última vez y regresar a su sitio.

Después de que Sanchez se sentara, el juzgado llamó a mi abogada por su turno.

Estaba todavía jodidamente furioso por como eso se había hundido. El apenas me dio ni siquiera la oportunidad de hablar, queriendo que su voz fuera escuchada por encima de la mía. El quería que me fuera y el estaba haciendo un buen trabajo asegurándose de que yo parecía culpable.

Me las arreglé para calmarme, sin embargo, el segundo en el que Jean empezó a aproximarse a mi, con las manos entrelazadas detrás de su espalda mientras ella me miraba cálidamente. Ella sabía la verdadera historia, ella sabía lo que pasó y yo sabía muy dentro de mi que ella era lo suficientemente confiada como para sacarme.

Ella empezó, “Entonces, ¿Que pasó esa noche, Justin?” Antes de que yo tuviera la oportunidad de decir algo, el fiscal inmediatamente se puso de pie gritando. “Protesto! Esa pregunta ya ha sido hecha.”

Queriendo rodar sus ojos pero manteniendo la calma, Jean miró hacia el juez, “Como derecho para consultar a mi cliente, tengo un punto en el que se hará con el tiempo.”

Haciendo una pausa para pensar un momento sobre esto, el asintió, “Denegado.” El simplemente dijo, Sanchez rápidamente murmuró para sí mismo con enfado mientras el se sentaba una vez más, su odio por mí ardía en sus ojos.

Mirándome, ella simplemente asintió para que yo continuara con lo que yo había querido decir antes de que fuera interrumpido.

“Planeé ir a ver a Luke para llegar a un acuerdo, así nadie podría salir herido. Sabía que no acabaría bien si continuábamos esta guerra.” Mirando hacia el jurado, suspiré, sintiendo mi estómago desplomarse al suelo. “Se lo que es perder a alguien en este tipo de vida. Perdí a mi hermana hace unos años por culpa de una estú*pida rivalidad y no iba a dejar que pasara de nuevo.”

Un silencio calló sobre la multitud, “¿Y que pasó cuando llegaste al punto donde vosotros dos os acordasteis encontraos?” Jean continuó profesionalmente a pesar de que yo podía ver la tristeza en su rostro.

“La primera cosa que él hizo fue decirme como vio a mi chica vestirse esa misma tarde temprano, y entonces fue cuando lo supe, el no quería hablar. El quería problemas y antes de que me diera cuenta, los pu*ños volaban y los dos de alguna manera acabamos en el suelo. Ninguno de nosotros iba a dar marcha atrás pero yo lo había golpeado bastante. Así que me puse de pie y entonces fue cuando lo vi alcanzar su bolsillo para coger su arma y yo le disparé antes de que el tuviera la oportunidad de hacerlo primero.”

Asintiendo con su cabeza, Jean caminó hacia la mesa antes de coger una bolsa de plástico y sostenerla hacia arriba a plena vista. “Este es el arma que Luke tenía con él esa noche.” Asegurándose de que todo el jurado la veía antes de entregársela al juez, ella dio un paso atrás. “Los resultados prueban que las huellas son suyas y están en la carpeta que había preparado para usted, señor.” Ella dijo antes de volverse hacia todos.

“Mi cliente tenía todo el derecho para defenderse a sí mismo esa noche. El fue torturado lo suficiente por Lucas Delgado y incluso quería poner fin a la disputa, pero Lucas tenía otros planes.”

“¿De que manera podría haber hecho Lucas tal cosa, cuando el fue el único tratado como un animal la noche de su muerte?” El fiscal de distrito gruñó mientras se ponía de pie, su cuerpo temblaba de ira.

“Te tratan de la forma en la que te aprecias a ti mismo, Sr. Sanchez.” Su voz era aguda, “Su cliente, que descanse en paz, no es la parte inocente en esto. Tampoco lo es la mía, los dos podrían haber manejado esto de diferente forma, mi cliente hizo lo que era necesario para asegurarse de que el se mantenía con vida, estoy segura de que usted haría lo mismo, dadas las circunstancias.”

“Yo no mataría a una persona, eso es malditamente seguro.”

Ignorándole, Jean se volvió hacia mi, “Justin, por que no sigues y nos cuentas a todos lo que Lucas te había hecho antes de esa fatídica noche.”

Arqueando mis cejas hacia ella, ella asintió, asegurándome de que esto beneficiaría el punto que ella estaba tratando de hacer.

Tragando saliva con dificultad, aparté mi vista de Jean y la dirigí hacia el jurado antes de que finalmente, mis ojos se posaran en ella. “Luke me quería fuera de escena desde el primer momento en el que nos cruzamos. El iba detrás de mi cada oportunidad que tenía.”

_____ abrió sus labios mientras sus ojos se humedecían, sabiendo a donde iba con esto. Mordiendo la esquina de su labio, ella sacudió su cabeza, su mano ahuecaba su boca.

Sentí mi fibra sensible tirar violentamente, “Él secuestro a mi chica, la torturó, la golpeó y casi...” Sacudiendo mi cabeza, sentí mi garganta quemar ante las palabras que iban a llegar pronto, “la viola.” Susurré. “Si no hubiera llegado a ella a tiempo, el habría quitado todo de ella simplemente para beneficiarse él mismo para hacerme daño.”

“Eso es todo lo que fue siempre,” Me burlé hacia mi mismo, “El quería llegar a mi a través de ella y yo no iba a permitirlo. Quería que acabara, el no lo quería. El quería ganar.”

“Una razón mas para quererle muerto!” El fiscal de distrito gritó desde su asiento, sus manos estaban levantadas en énfasis a lo que el estaba diciendo.

Sacudí mi cabeza tristemente, mis ojos nunca se apartaban de los de _____, “No.” Simplemente dije, “Se las consecuencias de matar a alguien y si hubiera sabido como acabaría, hubiera dejado que él me matara en su lugar.”

______ se quedó sin aliento ante mis palabras, un permanente ceño fruncido tiraba de sus labios mientras las lágrimas caían en cascada por sus mejillas.

“La jodí mucho, no se puede negar eso. Hago daño a la gente que quiero y acabo haciéndome daño a mi mismo incluso más. Es una batalla constante que quería terminar.”

“Si me permite,” Jean dijo en silencio, sus palabras eran poderosas sobre las nuestras, “Me gustaría enseñarles a todos un video. Uno, que les advierto no es bonito, pero muestra que la otra parte envuelta en esto, no esta tan absuelta como parece.”

Mientras ella decía esto, una televisión fue entrada en la sala. Sacando un DVD de su soporte de papel de dentro de su carpeta, Jean lo puso dentro del reproductor antes de presionar play y esperar a que el video se revelara a sí mismo.

Contuve mi respiración mientras el rostro magullado de _____ aparecía.

“Justin te matará,” Ella escupió con veneno, queriendo decir cada palabra que decía.

Luke rió en voz alta, haciendo que los otros dos tipos rieran también. “Si, bueno, ¿donde esta él nena? Porque la última vez que comprobé, vosotros estabais en una caliente pelea y el ni siquiera corrió detrás de ti.”

“¿Crees que el simplemente me dejará huir con alguna escoria de mierda y luego no vendrá a buscarme?” Ella sonrió, riendo suavemente para si misma. “Debes de ser mas estúpi*pido de lo que pensaba.” Aunque ella se mostraba confiada en el exterior, supe que ella estaba de todo menos eso en el interior.

La cara de Luke se endureció mientras el gruñía en voz baja. “Si fueras tan inteligente, no estarías diciendo la mitad de las cosas de las que has dicho ahora,” El se burló, “Si yo fuera tu, mantendría la boca cerrada. La última cosa que querrías estar haciendo es lanzar insultos contra mi.”

_____ entrecerró sus ojos. “¿O que? ¿Me golpearás de nuevo? ¿Me cortarás?” Ella se burló, apartando su mirada. “Cerdo.”

Lo que pasó después hizo que mi sangre hirviera y el bello de mis brazos se levantara, la ira se estaba apoderando de mi, queriendo matarle cuando me di cuenta de que el ya estaba muerto.

Luke redondeó su mano en un pu*ño, golpeándolo contra el costado de la cara de _____ sin dudarlo un instante, haciendo que ella tosiera inesperadamente, su cuerpo se sacudió hacia delante.

Luke agarró su rostro, obligando a _____ a mirarle. “Tienes una gran jodida boca. Deberías de ponerla a trabajar perra,” El escupió con disgusto, clavando sus dedos en su piel haciendo que gritara de dolor.

Reuniendo toda la fuerza que a ella le quedaba, ______ le miró justo en los ojos, reuniendo la mirada de mas odio por este tipo, antes de escupir en su cara.

“Perra!” El gritó, limpiándose la saliva de su rostro con la parte trasera de su mano antes de agarrar el cuello de _____ mientras empezaba a ahogarla.

Jadeando en busca de aire, los ojos de _____ se abrieron mientras ella trataba de respirar de nuevo desesperadamente. “Pa-para,” Ella se ahogaba.

“Vas a pagar por esto.” El se burló mientras daba un último apretón antes de empujar a _____ hacia atrás contra la cama. Su pecho estaba subiendo y bajando, su rostro era rojo con furia. “Chicos, ya podéis salir,” Luke estiró su cuello un poco para centrarse en aquellos que estaban detrás de él, “Parece que esta perra de aquí necesita que le enseñen una lección.”

Andrew y el otro tipo asintieron con sus cabezas comprendiendo antes de salir, cerrando la puerta detrás de ellos.

Luke continuó mirando con malicia diabólicamente a _____ mientas agarraba el dobladillo de su camiseta y la tiraba por encima de su cabeza, tirándola a un lado antes de ponerse encima del cuerpo tembloroso de _____. “No puedes luchar ahora contra mi, perra.” Él frunció su ceño, moviendo su cabeza por su cuello donde él empezó a besar y chupar la piel.

Sentí mi cuerpo calentarse, la inmensa repugnancia que sentía en ese momento era insoportable mientras veía los ojos de _____ abiertos ante los recuerdos que ella se vio obligada a vivir de nuevo.

“No, para,” Ella murmuró, moviéndose, tratando de moverse debajo de él, “por favor,” Ella suplicó.

Luke no dijo nada mientras él tiraba de su ropa, marcando su piel.

______ sacudía sus pequeñas manos haciendo su mejor esfuerzo para empujar su peso de encima de ella, a la vez que nada más que miedo se mostraba, “Por favor, no hagas esto. Lo siento,” Ella susurró.

“Demasiado tarde para eso, nena,” El susurró antes de forzar sus labios sobre los de ella, su lengua se deslizaba entre sus labios entreabiertos, saboreando lo que era mío.

______ empujó, sacudiendo su cabeza, las lágrimas que caían de sus ojos hacían mal a mi estómago.

Cuando el finalmente se apartó, Luke empezó a tirar de su camiseta, rasgándola con un tirón fuerte.

“Para!” Ella gritó, “No hagas esto! Por favor, haré cualquier cosa,” Ella gritó, “Por favor...”

“No se puede cariño,” El murmuró contra su piel mientras el empezaba a mordisquear en su expuesto pecho antes de que el video terminara.

Ni siquiera me di cuenta de que estaba temblando hasta que su voz fue cortada porque los gritos que venían de _____ pararon. Cerrando mis ojos, tomé una profunda respiración queriendo relajarme a mi mismo para no arremeter. Cantando las mismas cosas una y otra vez en mi cabeza--el esta muerto; no va a hacerle daño más.

“Como se puede ver, Lucas se opuso a mas de una amenaza que parecéis creer. El no era mejor que cualquier otro criminal con el que os habéis encontrado. Lo que le pasó a él es trágico y nadie debería de morir de la manera que el lo hizo, pero la culpa no debería de ser dirigida a uno o a otro. El se rodeó a sí mismo con las cosas equivocadas y las ha manejado de maneras que no pueden ser excusadas. El casi forzó a una mujer, lo que había repetido en varias ocasiones que ella no quería lo que él pensaba hacer con ella. Sin embargo, el continuó de todas formas, y eso en sí mismo es penado por la ley.”

Volviéndose hacia la multitud, ella sostuvo su barbilla en alto, su confianza fluía con rapidez, “Justin hizo lo que él tenía que hacer para protegerse a sí mismo. El estaba dispuesto a dejar esto,” Ella señaló hacia la televisión, “atrás, para asegurarse de que nadie saldría herido. Él quería olvidar el dolor que Lucas causó, para empezar una nueva vida con su novia. Lucas se lo buscó. Él podría haber dejado su ego por un día, el podría haberse tragado su orgullo como mi cliente hizo, para dejar el pasado atrás, pero a cambio, el quería terminar lo que el empezó y a cambio, terminó muerto en su lugar.”

“Puede poner tantas excusas como quiera Sr. Sanchez,” Jean se volvió hacia el fiscal de distrito, “pero nada cambiará los acontecimientos que condujeron a este día, y yo,” Ella miró hacia el juez, “no tengo nada más que decir, su señoría.”

El juez miró hacia él mientras que, en lo que este se puso de pie, hacía su camino hacia la audiencia.

“Lucas puede haber hecho daño, cosas que no se pueden borrar y por eso me disculpo en hombre de él pero dejar que un criminal como Justin Bieber corra por las calles de Stratford una vez más, es el error mas grande por su propia cuenta. El merece estar encerrado por justicia, no solo por Lucas, si no por todas las otras vidas que el ha quitado.”

“Protesto! No ha habido ninguna prueba de estas alegaciones que el Sr. Sanchez parecer estar lanzando!” Jean se puso de pie, sus labios fruncidos en molestia.

“Estoy de acuerdo, continúe Mr. Sanchez.” El juez espetó severamente, sus ojos estaban entrecerrados en su dirección.

“Justin Bieber ha quitado la vida de un ser humano. Eso debería de ponerse en consideración. Se que todos ustedes, tienen la inteligencia para averiguar cual debería de ser el verdadero castigo.” Inclinando su cabeza, el se dio la vuelta, haciéndonos saber que eso era todo lo que el tenía que hacer.

“Esta sesión queda ahora aplazada hasta mañana por la mañana.” Golpeando su martillo hacia abajo, un gran eco retumbó a través de toda la sala de tribunal, el juez se levantó y desapareció de nuevo en su oficina.

Caminando hacia el final donde una barrera baja me separaba del resto, miré a _____, “Te quiero.” Dije antes de ser arrancado de allí, las caderas envueltas alrededor de mi cintura hasta mis tobillos resonaban con cada paso que daba.



La mañana siguiente pasó mas rápido de lo que esperaba. No había dormido nada, dos o tres horas había sido lo mas que había podido descansar mis ojos desde que había estado aquí, pero esta noche, nada podía hacerme dormir sin sentir la necesidad de vomitar.

Todo se seguía repitiendo en mi cabeza desde el momento en el que dejé a ______ en su casa, hasta el último segundo de mi tiempo como un hombre libre. Era como una cinta rota que seguía reproduciéndose, mostrando las mismas cosas una y otra vez, sin darme la oportunidad de pasarla.

No estaba acostumbrado a los muelles clavándose en mi espalda o al olor de sudor y derrota flotando en el aire.

A lo que estaba acostumbrado, sin embargo, era a la sensación de despertarme a su lado, su sonrisa quemando en mi mente y sus labios sobre los míos. Estaba acostumbrado a pasar todos los momentos a su lado y ahora, apenas podía verla en absoluto.

Me sentía vacío por dentro, perdido y confundido sin ella. Era como si una parte de mi me faltara y no pudiera encontrar la pieza del puzzle que terminaba el juego.

“Bieber,” El guardia que generalmente aseguraba el pasillo, en el que mi celda estaba situada, habló, su voz me sacó de mi trance. “Es hora de salir.”

Asintiendo con mi cabeza, me senté justo cuando el abría la puerta. Caminando hacia él, sostuve mis manos hacia delante mientras el estrechaba las esposas en mis muñecas antes de atar las cadenas alrededor de mi cintura y afianzar mis tobillos juntos también.

Tirando de mi hombro, el me condujo por el pasillo mientras los otros reclusos comenzaban a gritar, golpeando contra los barrotes que les impedían escaparse.

Cuando finalmente fui llevado de nuevo en la sala del tribunal, fue como si todo dentro de mi se congelara y no pudiera moverme o pensar. Todo me golpeó a la vez--iba a enfrentar la vida en prisión o a ser como un hombre libre y al instante me puse pálido, mi garganta se cerraba a mi alrededor.

Caminando hacia Jean que estaba de pie orgullosamente, ella me sonrió de una manera confidente, haciendo todo lo posible para asegurarme de que todo iba a ir bien.

Encontrando a _____ entre la multitud cerca de los chicos, sostuve su mirada tanto como pude antes de obligarme a volverme, mirando al frente.

Esperando mientras el juez hacía su llegada, el se puso de pie antes de permitirnos a todos que nos sentáramos a la vez que el hacía lo mismo, su martillo golpeaba el estrado.

Cruzando sus manos juntas en frente de él, el juez Patterson se asomó por toda la habitación, “Como ustedes pueden comprobar, el jurado no esta aquí con nosotros hoy...” El hizo una pausa, haciendo un gesto hacia su izquierda, “Porque he decidido tomar este caso yo mismo, siendo que ha habido bastante controversia sobre la forma en la que debería de ser manejado.”

“El sistema no tolera el acto de matar, nI tampoco fomenta esto como una manera de permitir a cualquiera a hacer lo mismo de nuevo.” Mirándome directamente a los ojos, el no se inmutó ni una sola vez, “Justin Bieber, ha sido atrapado en el acto de matar a Lucas Delgado, pero como no hay malicia o premeditación y la víctima estaba en el acto de cometer un crimen, ha sido condenado por homicidio involuntario y la pena por eso es de cinco a veinte años de prisión. ¿Entiende?”

“Si, su señoría.”

“Pero dadas las circunstancias y la evidencia que fue mostrada en la sala del tribunal, Justin Bieber, por el presente te condeno a tres años de prisión--”

Sin ni siquiera una oportunidad para decir más después de eso, toda la sala del tribunal estalló en histeria, el fiscal de distrito gritaba en defensa de su caso, los tipos discutían sobre lo injusto que esto era y Jean traba de negociar un mejor acuerdo.

Todo lo que yo pude hacer fue quedarme allí en shock de que esto estaba pasando realmente. No solo iba a ir a la cárcel, si no que también iba a ser encerrado durante tres años mientras Luke fue capaz de salirse con la suya torturándome a mi y a mi chica. El se  estará pudriendo en el infierno mientras yo me pudro en una celda de prisión, e inmediatamente todo dentro de mi se limitó. Me quedé frío.

“Silencio!” El juez gritó con furia, dejando a todos a mitad de sus frases, “No voy a tolerar este comportamiento en mi sala de tribunal!” El gruñó, “Ahora, o toman asiento todos o se largan de aquí.”

Después de que todo se calmó, el sacudió su cabeza, “Estoy siendo indulgente en mi decisión para este caso.” El cerró sus ojos contra los míos, “Justin Bieber no merece nada mas que pasar los veinte años por quitar la vida de otro, pero, dado a su estado mental y los acontecimientos que ocurrieron, estoy dándole una oportunidad para reevaluar las decisiones de su vida.”

“Espero que hagas justo eso,” Con el sonido del martillo, el juez se levantó. “Guardias, lleven al prisionero fuera de mi sala de tribunal...”



No One’s Point of View:

Re-abriendo sus ojos, fue como si todo lo que el pudiera ver fuera rojo. Todo iba a pasar de nuevo pero esta vez, Justin no iba a tener tres años en prisión si Lyndon moría--el iba a tener cadena perpetua.

Gruñendo con furia, Justin arrancó la imagen en medio sabiendo que la sonrisa que el tenía en ella, no iba a durar mucho tiempo. Nunca lo hizo.

Poniéndose de pie con su pecho agitado y sus manos cerradas en pu*ños, Justin miró alrededor de su habitación tratando de averiguar qué iba a romper primero.

“Que si Lyndon Mathews aparece muerto, vas a ir a la cárcel.” La voz del Oficial Bentley sonó sin cesar en los oídos de Justin haciendo que él perdiera la cabeza completamente.

Tirando de cada uno de los cajones fuera del armario, Justin los arrojó por la habitación sin ni siquiera pestañear mientras caían al suelo en un fuerte estallido, la ropa que estaba una vez perfectamente plegada dentro, ahora estaba esparcida alrededor del suelo.

Tirando la lámpara, Justin la giro en la dirección opuesta mientras el vidrio se rompía, añadiendo a la confusión cada vez mayor en su habitación, “Jodido hijo de pu*ta!” Cogiendo las cubiertas de la cama, Justin empezó a retirarlas con fuerza sabiendo que no tenía sentido tener una cama si el no iba a dormir en ella nunca más.

Moviendo el colchón, Justin no perdió tiempo antes de agarrar la variedad de botes de perfume del armario y tirarlos por la parte superior, volcando la cosa.

Un golpe fuerte se escuchó causando que un grito de sorpresa saliera de la boca de ______. Antes de que nadie tuviera la oportunidad de decir algo, ella empezó a empujar a todos, lanzándose por las escaleras y entrando en la habitación donde ella sostuvo la puerta abierta, su respiración estaba atrapada en su garganta.

Mirando alrededor, ella no podía creer a sus ojos. “Justin...” Ella se atragantó, encontrándolo en la esquina, agarrándose la cabeza en sus manos, la sangre rebosaba de sus nudillos. Observando a la izquierda, fue allí cuando ______ descubrió varios golpes en la pared sabiendo que Justin había dejado a su ira salir con sus pu*ños.

“Justin...” _____ comenzó una vez más, desesperara por calmar su sátira. Ella le ha visto antes furioso pero de todas esas veces, esta tenía que ser una de las peores.

Dándose la vuelta para mirarla, _____ se quedó sin aliento cuando sus ojos se encontraron. Ellos no eran los mismos marrones cálidos a los que ella se acostumbró--Eran diferentes. Eran oscuros--negros, espantosos y sin emociones. Era como mirar en los ojos del diablo y ella sintió como si alguien lr hubiera quitado su voluntad para respirar.

Vacilante, _____ tomó un simple paso hacia delante a pesar de la voz en la parte trasera de su cabeza gritándole que corriera tan lejos de él como pudiera.

“No,” El expresó con calma, pero la fuerza detrás de esa simple palabra era lo suficiente para enviar un escalofrío espeluznante por su espalda.

“¿Q-que pasó?” Ella se ahogó, su boca se secaba mientras ella se obligaba a sí misma a seguir caminando, “¿Que esta mal?”

“Todo,” Justin susurró, el dolor estaba mezclado con cada respiración tambaleante que el tomaba. “Soy un monstruo,” El sacudió su cabeza, una sarcástica sonrisa tiró de sus labios, “Destruyo todo lo que toco y tu--tu no eres la excepción.”

Tragando saliva ante sus palabras, _____ se quedó de pié congelada en el lugar, sus cejas se fruncieron en un ceño, “No--no digas eso--”

“Debería de haber escuchado a todos cuando tuve la oportunidad. Tu eres el diablo disfrazado, cariño, y he caído en tu trampa y maldita sea, no puedo salir.” El susurró, su mandíbula se apretaba, sus ojos se abrían una fracción.

“Tu... tu no quieres decir eso...” _____ se ahogó, las lágrimas abrumaban en sus ojos.

Justin no pudo evitar recordar su tiempo en la sala del tribunal, esos mismos ojos mirando en los suyos con nada mas que tristeza y arrepentimiento. El no quería eso. El no quería decepcionarla otra vez.

“¿Por que sigues aquí?” El gruñó, sus ojos se oscurecieron en un tono que _____ no pudo detectar.

“Para,” _____ suplicó, desesperada por que él se calmara. El estaba hablando loco y ella estaba haciendo lo mejor posible para dar sentido a todo esto. ¿Que podrían haberle dicho los policías a él para hacerle actuar de esta forma?

“¿Por que no me odias?” Justin habló como si estuviera dolorido físicamente y quizás el lo estaba, pero en el fondo, el dolor que el sentía iba mas allá que eso. “Haría a todo esto más fácil--”

“¿Para quien haría esto más fácil? Porque yo desde luego no creo que si me fuera cambiaría nada.” ______ siseó a pesar del dolor que ella estaba sintiendo dentro. Sus palabras la atravesaron como un cuchillo.

“Solo vete,” Justin dijo con los dientes apretados.

“No.”

“Joder _____!” El gruñó bruscamente, sus manos se unieron a uno de los cuadros que colgaban sueltamente del borde mientras el lo tiraba al otro lado de la habitación, quedándose a unos centímetros de ella, “¿Por que estas haciendo esto?”

“Porque te quiero,” _____ tiró de su labio inferior dentro de su boca mientras ella extendía temblorosamente su mano para tocar su rostro.

“No deberías...” El sacudió su cabeza, obligando a sus ojos a apartarse de los de ella. “No valgo la pena. Nunca lo valí.” Agarrando su mano, el la sostuvo hacia abajo a su lado, “Solo vete.”

“No.” _____ se mantuvo firme mientras ella sacaba su mano de su agarre. “No me voy a ninguna parte.”

Ver la determinación detrás de sus ojos envió una oleada de náusea a través de él. Todo lo que hizo falta fue una chica--una simple chica para cambiar su vida. Sin pensarlo mucho, Justin cogió su rostro en sus manos antes de golpear sus labios en los de ella, transfiriendo en ellos cada onda de emoción que el sentía dentro.

Jadeando ante la intensidad detrás de su agarre, no pasó mucho tiempo antes de que _____ empezara a mover sus labios contra los de él. Cogiendo con sus pu*ños la camiseta de él entre sus manos, _____ rodó sobre las puntas de los dedos de sus pies, el calor entre los dos se intensificaba a medidas extremas.

Volviéndose, Justin golpeó la espalda de ella contra la pared antes de separar sus labios y poner varios besos descuidados en su cuello y a través de su hombro antes de apartarse completamente, dejando a los dos sin respiración.

Dando un paso hacia atrás, Justin presionó sus labios juntos, recorriendo una mano por la parte trasera de su cuello mientras él negaba con su cabeza, “Deberías irte.” Él hizo un gesto con su barbilla hacia la puerta.

Abriendo su boca para decir algo, sus ojos se abrieron completamente en shock a lo que acababa de pasar, ______ trató de recuperar su respiración mientras ella se estiró hacia él una vez más, pero fue sorprendida cuando él agarró su mano en un apretón duro antes de que ella tuviera la oportunidad.

“Dije, vete!” El gritó haciendo que ella saltara por su repentino arrebato.

“Justin--”

“Solo vete, _____,” John habló desde la puerta, sus manos metidas en los bolsillos de sus jeans. El sabía todos los lados de Justin y este tenía que ser uno de los mas espantosos de todos ellos. Raramente salía pero cuando lo hacía, era letal y no se sabía a donde su ira lo llevaría.

“Ahora,” El asintió, “Me encargaré de esto.”

Luchando contra la voluntad de quedarse a pesar de saber que John probablemente tenía razón en hacerla marchar, _____ deslizó su mano vacilante hacia la base del cuello de Justin antes de colocar un suave beso en su mejilla, sus labios se rozaron sobre su oído suavemente, “Te amo.” Ella susurró antes de alejarse de ellos dos y desaparecer de la vista.

Cuando la costa estaba vacía, John miró a Justin. “¿Que esta pasando contigo?”

“Ella merece algo mejor que esto...” El miró hacia abajo a sus pies, la punta de sus zapatillas se rascaba contra la superficie de madera.

“Ella no quiere nada mejor, ella te quiere a ti. ¿Cuantas veces vas a tratar de apartarla antes de darte cuenta de que ella no se va a ir a ninguna parte?”

“¿En serio vas a quedarte allí y a hacerme creer que es seguro para ella?”

“Nunca lo fue, pero creo que ella ya hizo su punto de que a ella no le importa. Vamos, man, es _____ de la que estamos hablando. Ella ha pasado por un infierno y ha vuelto contigo y sin ti, pero ella aún sigue aquí. Así que, ¿Por que no me dices que esta pasando realmente contigo?”

“¿Recuerdas cuando maté a Luke, esa noche cuando a todos nos detuvieron?” Justin volvió su cabeza un poco, aunque sin molestarse en mirar completamente a su mejor amigo.

“Si,” John asintió con su cabeza a pesar de la confusión que él estaba experimentando ante ese momento, “¿Que pasa con ello?”

“_____ vino mas tarde esa noche...” El se detuvo lentamente, “Y no creo que la haya visto tan enfadada conmigo alguna vez.”

“Bueno, si, fuiste arrestado Justin, eso suele pasar cuando--”

“No,” Justin negó con su cabeza, “Esto era diferente.” El susurró y no llevó mucho tiempo antes de que los flashbacks llegaran atrayendo la atención.

“Bieber, tiene una visita.”

Gruñendo con molestia, Justin se volvió para mirar al guardia, “¿Quién podría--” Cuando sus ojos cayeron sobre la hinchada, decidida mirada de _____, fue como si el no pudiera respirar más.

“_____--”

“No,” Ella habló con determinación, “No tienes derecho a decirme una palabra,” Ella señaló en mi dirección, “no después de que yo diga lo que pienso primero.”

Con su silencio vino su respuesta para continuar, lo que ella hizo sin dudarlo un instante. “Me prometiste...” Ella dijo, “Me prometiste que no dejarías que esto pasara, que tenías todo bajo control.”

“Lo se--”

“Cállate!” ____ gritó, silenciando a Justin completamente, “No he terminado.” Ella se enfureció cuando el dolor era evidente a pesar de que ella trataba de hacerse la dura. Ella ni siquiera se molestó en ocultar el hecho de que las lágrimas estaban acumulándose en sus ojos, preparadas para caer en cascada por sus delicadas mejillas de un momento a otro.

“Me dijiste que me amabas y que no me harías daño nunca. Me dijiste eso Justin! ¿Y que haces después de hacer el amor conmigo? Te vas y matas a alguien! Te pregunté varias veces si algo te estaba preocupando porque te conocía y sabía que algo estaba mal y ¿sabes lo que me dijiste?” Ella hizo una pausa para hacer efecto, a pesar de que ella no le dio la oportunidad de contestar, “Dijiste que no era nada!”

“No quería preocuparte.”

“Soy una chica grande, Justin! No necesito que me ocultes cosas porque no crees que yo pueda soportarlas! Tener que saber que mi novio no iba a aparecer en mi puerta porque el estaba demasiado ocupado siendo encerrado en una celda de prisión no es mi idea para ser honesta!” Ella se llevó una mano a su pecho desesperada.

“Lo siento,” El susurró, “Nunca quise hacerte daño.”

“Bueno, muy mal porque lo hiciste.” Ella gimió; el dolor que ella sentía dentro era demasiado para soportarlo mientras ella casi se derrumbaba en el suelo justo allí. “Debería de odiarte,” Susurró después de unos minutos de silencio, “Debería de odiarte mucho...” ____ mordió su labio, “Pero no lo hago y no se por que.”

“Porque me quieres,” El dijo monótonamente, desesperadamente queriendo caminar hacia ella y sostenerla en sus brazos, pero las esposas fijándole en la mesa no le permitían hacerlo.

“Esa es la cosa!” _____ gritó, “No debería de quererte! No después de lo que hiciste. No es justo, esto no es justo...” Ella apartó la vista de él. “Estaba tan emocionada por que vinieras para que pudiéramos todos empezar de nuevo. Pero le acabas de dar a mis padres otra razón de por que no deberíamos de estar juntos.”

“No digas eso, joder.”

“Es verdad! Ellos nunca quisieron que estuviéramos juntos desde el principio. Mi madre lo entendió, ¿pero mi padre? No tanto! Y ahora... ahora has arruinado todo.”

“_____--”

“Nada que digas o hagas recompensará lo que hiciste.” Ella habló con desafío, “Dijiste que me amabas.”

“Te amo.”

“No, si me amaras, no hubieras hecho lo que hiciste.” Y con eso, _____ se volvió para alejarse de él.

“_____!” Justin gritó detrás de ella, pero ella no se molestó en dar la vuelta mientras alcazaba la puerta. “Ni siquiera me diste una oportunidad para explicarme! Tu dijiste lo que pensabas, ahora lo merezco yo.”

“Merecía saber la verdad, pero sin embargo, tu me lo ocultaste,” _____ murmuró en voz baja a pesar de que él la escuchó alto y claro como si ella gritara, en su lugar.

“Lo hice por tu propio bien.”

“¿Crees que esto es por mi propio bien?!” Ella replicó, su cuerpo estaba caliente con furia, “¿En serio te vas a sentar ahí y me vas a hacer creer que lo que hiciste era lo correcto?”

“Digamos que si tuviera que hacerlo de nuevo, lo haría. Haría cualquier cosa para mantenerte alejada de los negocios.”

“Puedes intentar todo lo que quieras, pero como tu chica,” Ella enfatizó las palabras, “Siempre seré una parte de ello.” Abriendo la puerta, _____ volvió la esquina, nunca mirando atrás.

“Ella tenía razón cuando se fue.”

John suspiró, “Tienes que dejar que el pasado se vaya, man. No es saludable siempre revivirlo. Esta hecho, acabado y enterrado por una razón, deja de cavar en él de nuevo.”

“Esa es la cosa, John--el pasado se esta repitiendo a sí mismo.” Con sus hombros encorvados, Justin lentamente se volvió, captando su mirada con la suya. “Esto es todo,” El dijo, “no importa lo que digamos o hagamos, no podemos salvarnos a nosotros mismos. No esta vez.”

John sacudió su cabeza, “¿De que estas hablando, Justin?”

“Nosotros, esto, tú y yo, los chicos, el negocio... Todo se ha acabado.” Justin asintió como si estuviera entrando en un acuerdo con el mismo, pero la verdad del asunto es que, no importa lo que él hiciera, eso nunca será posible. “Todo lo que hemos construido por nosotros mismos va a derrumbarse.”

Buscando los ojos de Justin por respuestas, no fue hasta que el juntó todo, que la realización pareció golpear--el sentimiento que Justin tenía antes de volver a Stratford, los policías, el repentino estallido... “¿Que te dijeron?” John preguntó mientras contenía su respiración, con miedo a la respuesta por primera vez.

“No importa,” El sacudió su cabeza.

“Claro que si!” John gritó, “Regresamos y de repente estas hablando de todo tipo de mier*da! Dime que co*ño esta pasando.” Él demandó.

Lamiendo sus labios, Justin mordió en el interior de su mejilla mientras él dejaba escapar vapor a través de su nariz. Mirando hacia arriba al techo como si fuera de alguna manera a revelarle lo que debía de hacer, Justin arrastró sus ojos para encontrase con los de John una vez más.




“Este es el fin.” El dijo.

domingo, 7 de julio de 2013

Danger's Back - Capitulo 41

"I have it all under control." - “Tengo todo bajo control.”


Justin’s Point of View:

“No voy a volver a beber más,” _____ gimió mientras inclinaba su cabeza hacia atrás contra la pared del baño, los brazos se extendían débilmente sobre su bajo vientre mientras ella ponía mala cara con su labio inferior, mirándome hacia arriba perezosamente.

“Eso es lo que todos dicen,” Me reí entre dientes antes de ayudarla a ponerse de pie y ponerla sobre el lavabo mientras ella se inclinaba sobre él, lavando su boca por quinta vez esta mañana.

Ella se había levantado hacía una hora no solo con una resaca asesina sin no con una terrible necesidad de vomitar sin parar--lo que ella hizo. Mas de una vez. Por no mencionar el hecho de que ella estaba dolorida de la noche anterior.

“Todo mi cuerpo esta dolorido.” ______ gruñó mientras ella hacía su camino dentro de nuestra habitación, adornando un par de pantalones de chándal y una camiseta a medida por encima del ombligo suelta.

Me quede mirando, divertido mientras ella se burlaba de mi, jadeando para si misma con molestia mientras ella obligaba a sus piernas a subir en la parte superior de la cama donde ella se acurrucó en una posición fetal.

“No podrías haber sido más...” Ella agitó su mano alrededor, acentuando que ella estaba devanándose su cabeza por la palabra que ella estaba buscando antes de darse por vencida, “No lo se?”

Me encogí de hombros, “Estaba furioso, tu estabas furiosa, los dos dijimos cosas que no queríamos decir. No veo el punto en mencionar esto ahora porque seguro como el infierno tu no te estabas quejando anoche.” Sonriendo mientras sus mejillas se sonrojaban, ______ escondió su cabeza en la almohada.

“Eres molesto.” Ella murmuró cansadamente mientras ella suspiraba para sí misma, dejando su cuerpo caer a su merced de agotamiento mientras se empezaba a asentarse. “¿Porque me tuviste que dejar beber tanto?”

“No lo hice.” Pasando mis manos por mi pelo, coloqué mi gorra al revés antes de hacer mi camino hacia ella. Tomando un asiento en la esquina de la cama, froté su espalda suavemente. “Te las arreglaste sola, para tener sabe Dios el que con ese Davey.”

Mirándome hacia arriba, _____ tenía sus cejas fruncidas juntas en confusión. “¿Quien?”

“Exactamente.” Riendo, me incliné hacia abajo, besando su frente, dejando mis labios quedarse. “Deberías dormir.” Murmuré suavemente, mi mano derecha ahuecaba la parte trasera de su cabeza mientras la sostenía cerca de mi.

“Mmm pero no estoy cansada,” _____ bostezó una vez que las palabras fueron dichas, riendo suavemente para ella misma.

“Si, lo estas.” Repliqué mirando como ella frotaba sus ojos.

“No,” Ella sacudió su cabeza. “No quiero dormir, te quiero a ti. Solo... quédate conmigo,” Ella dijo mientras envolvía sus brazos alrededor de mi cintura, escondiendo su rostro debajo de mi barbilla mientras se acurrucaba cerca.

Metiéndola a salvo en mis brazos mientras me encajaba a mi mismo a su lado en la cama, enredé nuestras piernas juntas antes de poner un beso en la parte superior de su cabeza. “No me voy a ningún lado.” Dije, cepillando su cabello hacia atrás mientras frotaba su espalda calmadamente de una manera suave.

Un cómodo silencio cayó y pude escuchar la leve respiración viniendo de _____ mientras ella exhalaba, su respiración abanicaba mi piel haciendo que escalofríos corrieran a través de mi cuerpo. Solo ella tenía este efecto en mi. Ella era la única que podía hacerme sentir de esta forma. “Nada podría alguna vez, ocupar tu lugar en mi corazón. No importa lo enfadado que este contigo, tu siempre serás mi chica.”

“Lo se.” Su voz salió ahogada pero yo la entendí perfectamente.

Sacudiendo mi cabeza a pesar de que ella no podía verme, suspiré. “No, no lo sabes.” Me estiré, “Se que estabas borracha anoche pero eso no te dio derecho a ir haciendo un berrinche por alguna chica en la que claramente no tenía ningún interés. Podía haber tenido millones de chicas lanzadas a mi pero ninguna de ellas se compara a ti.”

Moviéndose, ______ maniobró su pierna sobre la mía, entrelazándolas mientras ella ponía su barbilla en la parte trasera de su mano, mirándome a través de sus pestañas que tenían alguna sobra de máscara pegada en los extremos. “No se puede negar que eres un buen partido cariño. Podrías tener cualquier chica que quisieras, así que, ¿porque estar pegado a una?”

Frunciendo mis cejas, incliné un poco mi mano cayendo en la parte baja de su espalda mientras empujaba mi mano debajo del material de mi desgastada camiseta, mis dedos bailaban a través de su piel. “Nunca podría dejarte.” Susurré, mareado. El pensamiento de no levantarme a su lado o no pasar mis noches acurrucado al lado de su pequeña figura después de regresar de una larga noche, hizo que mi cabeza girara. Mi vida simplemente no encajaría bien sin ella en ella.

“Eso es lo que todos dicen.”

Me quedé helado.

Me di cuenta por la manera en la que sus ojos se abrieron y ella presionó sus labios en un  fruncimiento apretado que no era su intención decirlo en alto.

“¿De donde viene todo esto?” Soné con pánico como si quizás yo pudiera haber hecho algo para hacerla sentir de esa forma. “¿Alguna vez te di esa impresión?” Devané mi cabeza por los últimos días pero nada destacaba del resto. Pasé cada momento despierto con ella, así que, ¿Porque ella iba a tener dudas?

“No, Yo--” Mordiendo su labio, ______ miró al otro lado de la habitación, su cuerpo estaba frío contra la calidez de mi piel mientras ella luchaba contra el impulso de mirarme a los ojos de nuevo.

Sentándome para que mi espalda estuviera contra la cabecera, la llevé conmigo para que ella no estuviera pegada detrás de mis piernas. Cepillando su pelo hacia atrás, besé la parte superior de la parte trasera de su cabeza, mis dedos tomaron agarre de su mandíbula, mi pulgar acariciaba el relleno de su labio inferior. “Te pedí que te casaras conmigo por una razón, ¿No? No quiero a nadie mas. Si lo hiciera, seguro como el inferior que no habría pasado tanto tiempo contigo a mi lado.”

“Tengo miedo, ¿vale?” Ella susurró, “Las cosas están yendo muy bien ahora mismo... y es por que las cosas no están yendo mal que tengo miedo. Estoy aterrorizada de que algo vaya a pasar... algo que este fuera de nuestro control. Tenemos todo ahora mismo y no quiero perderlo todo... tengo miedo de que cuando todo este dicho y hecho, no me quieras mas.”

“Hey,” Le hice callar, ahuecando su rostro en mis manos mientras me inclinaba hacia abajo, mirándole a sus ojos, nuestras narices estaban a un milímetro de distancia. “Mi corazón, cuerpo y alma te pertenecen. Nada podría cambiar eso. Sobrevivimos todo este tiempo, ¿no? Podemos superar cualquier cosa...” Interrumpiéndome, apreté mis labios suavemente contra los suyos, saboreando su boca con mi lengua mientras ella me concedía acceso, apretando mi camiseta en sus manos mientras ella desesperadamente se presionaba contra mi.

Apartándose sin aliento, aparté su pelo, besando la punta de su nariz. “No tienes nada de lo que preocuparte, ¿vale? Tengo todo bajo control.”





Dos horas y cuarenta y cinco minutos mas tarde estábamos completamente despiertos en la cama viendo películas. Llámame maric*on pero me mató de cansancio jugar al fútbol con los chicos en la playa.

Estaba jodidamente agotado y no tenía ni idea de como demonios ellos podían soportar el resplandor del sol a estas horas--aunque fueran las cinco de la tarde.

Mientras los créditos pasaban, estiré mis brazos, consciente de la cabeza de ______ en mi pecho mientras envolvía mi brazo hacia atrás alrededor de su cintura.

Rascando la parte trasera de mi cabeza, miré como ______ se daba la vuelta para que su cuerpo entero estuviera ahora encima del mío. Ahuecando mi cuello con sus manos, ella se inclinó hacia abajo y le dio a mi mandíbula un beso. “¿Que ves cuando piensas en el futuro?”

Sonriendo ligeramente, la sostuve por la parte baja de su espalda cerca de la curva de su cu*lo. “Hmm...” Incliné mi cabeza hacia un lado, golpeando ligeramente mis dedos contra el borde de su piel, “Te veo a ti y a mi... casados en una gran casa con niños.” Me encogí de hombros, besando la parte superior de su cabeza. “¿Que ves tú?”

Riendo, _____ acarició su cabeza en mi pecho, sus mejillas ardían. “Nos veo a nosotros casados, viviendo juntos con niños.”

Mi corazón se tensó ante el pensamiento mientras forzaba una sonrisa sobre mis labios, “¿Si? ¿Cuantos?”

“Nos veo a nosotros teniendo dos hijos... niños, y quizás incluso una niña y van a parecerse a ti.” Ella tocó con su dedo mi mejilla, riendo de todo corazón.

Arqueando una ceja, presioné mis labios juntos pensando. “Dos chicos y una chica ¿huh? Vamos a estar ocupados,” Moví mis cejas en lo que _____ se ruborizó, escondiendo su rostro detrás de sus manos, “¿Y ellos se parecerán a mi? Maldita sea, nuestros niños van a ser sexy, mejor que los vigilemos.” Me reí entre dientes mientras _____ reía, poniendo sus manos planas en mi pecho mientras jugaba con el borde de mi camiseta.

“Ellos van a ser como su padre, trabajadores, cariñosos, guapos e impresionantes...” Mirando hacia arriba a mis ojos, _____ ladeó su cabeza hacia un lado, sus dedos suavemente trazaban la línea de mi mandíbula mientras ella se inclinaba hacia delante, besando la barba en mi mentón suavemente. “Vas a ser un gran padre algún día.”

“No quiero que ellos sean nada como yo.” Sentí mi cuerpo ponerse rígido debajo del de ella, a pesar del cuidado de su piel contra la mía. “En todo caso, quiero que ellos sean como tú. Fuertes, valientes con la boca justa para no meterse en demasiados problemas.” Forcé una sonrisa, rozando mis dedos a través de su cabello. “Quiero que ellos tengan tu corazón.”

“Justin...” _____ puso sus cejas en un ceño fruncido mientras su labio inferior hacía un puchero ligeramente, “No hables así... no eres nada menos que increíble, ¿me entiendes?”

“Estoy jodido.” Murmuré, “He fastidiado un montón de cosas en mi vida, cosas que no puedo cambiar o recuperar. La única cosa buena que tengo en mi vida eres tú y aún así no estoy seguro de si estoy haciendo un trabajo lo suficientemente bueno.”

“¿Es esto sobre lo que dije antes? Porque simplemente estaba hablando sin pensar primero. Se que te quiero y no harías nada para hacerme daño. Eres la mejor cosa que tengo y no voy a quedarme aquí y dejar que te menosprecies a ti mismo por cosas sobre las que no tienes control.” Agarrando mi rostro en sus manos, _____ me obligó a que la mirara a los ojos. “Eres un hombre increíble, alguien que tiene el corazón mas grande que nadie que he tenido alguna vez la oportunidad de conocer, tiene. Buscas a las personas que quieres y recibirías una íntegra bala por ellos en cuestión de segundos. Harías cualquier cosa para hacerme sonreir y se que peleamos mucho pero aún así me quieres. Pusiste un anillo en mi dedo y yo lo acepté porque se quien eres en el interior. Si hay alguien en este mundo además de tu madre, que te quiere mucho, que te conoce mejor que tu te conoces a ti mismo, soy yo.”

Deslizando mis manos encima de las de ella, envolví mis dedos alrededor, manteniéndolos en su lugar. “Gracias cariño,” Dije, besándola suavemente en la palma de sus manos antes de entrelazar nuestros dedos juntos.

“No hagas esto...” Ella susurró, sacudiendo su cabeza, sus ojos estaban tristes. “Por favor, no pienses sobre ti tan bajo. Eres mucho mas de lo que tu ves... si simplemente te dejarás a ti mismo ver la clase de hombre que eres hoy... creo que te gustaría en quien te has convertido.”

“¿Eso quiere decir que era muy idio*ta antes?” Sonreí, queriendo aliviar la tensión que de repente creció en la habitación.

“Bueno, no eras exactamente muy agradable, pero me las arreglé, ¿no? Así que no podrías haber sido tan malo.” Sonriendo suavemente, _____ apretó mis manos, “Pero no trates de cambiar de tema. Quiero decir lo que dije, ¿vale? Me enamoré de ti por una razón.”

“Mmm,” Besando su clavícula, suspiré. “Lo se.”

Dejando mis manos ir, _____ acunó su cuerpo contra el mío, sus brazos metidos dentro mientras sus piernas se escondían entre las mías, su cabeza en mi hombro mientras yo envolvía mis brazos protectivamente alrededor de ella. Presionando mis labios en su hombro, tomé una bocanada de su perfume natural de vainilla. “Conquistaría el mundo por ti... te daría cualquier cosa que quisieras. Solo dime lo que es y es tuyo.”

Apartándose después de unos segundos, _____ suavemente tocó mi rostro, “¿Quieres saber que quiero?” Ella susurró.

“Mhm,” Tragué saliva mirando como ella se movía, sus piernas estaban a cada lado de mi mientras ella se ponía a horcajadas sobre mi cintura.

“Te quiero a ti,” Ella dijo una vez estaba lo suficientemente cerca para rozar sus labios contra los míos.

“Tu puedes tenerme,” Murmuré suavemente, “Todo de mi. Soy tuyo cariño.”

“Mío,” Ella gimió de satisfacción haciendo que el bello de mis brazos se erizaran. “Todo mío.”

Agarrando su cu*lo en mis manos, la atraje aún mas cerca como si eso fuera posible, antes de subir mi cabeza por el borde de su hombro, cubriendo su piel de besos, mi lengua chasqueaba de vez en cuando antes de viajar hacia arriba por la longitud de su cuello.

Envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello, _____ jugó con los cabellos en la parte trasera mientras yo la acostaba sobre la cama, mi cuerpo cubría el suyo mientras prestaba mucha atención a cada onza de ella, que podía tomar entre cada bocanada de aire que inhalaba.

No perdí tiempo hasta que nuestra ropa estuvo tirada a un lado, nada mas que el olor a sexo en al aire mientras hacía el amor a mi prometida como nadie, asegurándome de cumplir cada deseo que ella había estado anhelando.

Palabras silenciosas de cariño fueron intercambiabas haciendo este momento entre nosotros aún mas potente y no importa como me sentía conmigo mismo, ella encontró una manera de hacerme dudar la razón por la que me sentía de esa forma en primer lugar.

“Justin,” _____ susurró sin respiración, sus piernas se apretaban alrededor de mi torso mientras ella se aferraba a mi espalda con una mano, sus uñas se clavaban en mi, mientras la otra sostenía mi cabeza hacia la nuca de su cuello mientras yo salvaguardaba la piel, mordiéndola y marcándola.

Le di lo que ella quería, como siempre hacía. Le dejé disfrutar el punto máximo de nuestras acciones, el sentimiento de pura felicidad que ella nunca sentiría con nadie a parte de mi. Me entregué a ella en cada forma que pude como ella hizo a cambio, y en solo unos pocos segundos, habíamos llegado juntos, enredados en el lío de sábanas y mantas sin ni una sola preocupación en el mundo.





Poniendo su cuerpo abajo en frente del fuego que había puesto en la parte exterior de la casa de primavera, miré como ______ desplegaba las diferentes cantidades de nubes, asegurándose de atravesarlas con un extremo de un palo limpio cortado. Ella estaba decidida a hacer s’mores, queriendo mostrarme lo que exactamente me estaba perdiendo--sus palabras, no las mías.

Adornando nada mas que mi camiseta y su ropa interior, ______ puso su cabello en una cola de caballo suelta mientras yo hacía mi camino hacia ella, sentándome detrás de su pequeño cuerpo que encajaba perfectamente entre mis piernas mientras colgaban a cada lado de ella, mirando como ella quitaba los extremos quemados de la sustancia blanca pegajosa, siseando entre dientes mientras ella quemaba un poco la piel de sus dedos.

Cogiendo su mano, metí su dedo en mi boca, succionando suavemente mientras yo le guiñaba un dedo juguetonamente ganándome una risita.

Apartando su mano después de unos segundos, ______ rió antes de besar mi mejilla. “Muchas gracias amable señor. Mi dedo ahora se siente mejor al final, esa lengua suya debe de ser muy mágica.”

Sonriendo, besé su lóbulo de la oreja, mordiéndola suavemente, “Tu lo sabrías...” Bromeé viendo como _____ echaba su cabeza hacia atrás riendo, nada mas que alegría había en sus ojos.

“Eres un idio*ta.”

Guiñando un ojo, me incliné hacia atrás sobre mis manos mientras _____ terminaba de asar las nubes antes de revolverse con su pies y caminar hacia la mesa establecida con chocolate y galletas graham. Preparando cuatro s’mores en total, _____ hizo su camino hacia mi, asentando el plato en su regazo mientras ella inclinaba su cabeza en mi hombro.

Cogiendo una, ella me dio otra antes de morder lo suyo y gemir, sus ojos se pusieron en blanco de alegría ante el sabor del tan delicioso snack que ella había hecho.

“No esta mal cariño, estoy impresionado por ser capaz de decir que al menos hay algo en el mundo que no puedes quemar completamente.” Esquivando su mano que apuntaba a mi brazo, reí entre dientes besando la parte trasera de su cabeza. “La verdad duele,” Señalé, riendo mientras _____ se las arreglaba para golpear mi rodilla antes de poner mala cara.

“No hay mas s’mores para ti,” Ella dijo, sacando su lengua hacia mi mientras ella las mantenía fuera de alcance.

“Hey!” Grité, reprimiendo otra carcajada sabiendo que solo la enfadaría mas. “Dámelos!”

“No hasta que te disculpes.”

“¿Quieres que me disculpe por decir la verdad? Sabes, algunas personas piden que su pareja no mienta.” Rodé mis labios dentro de mi boca inocentemente mirando hacia abajo a _____ que se volvió lanzándome una mirada asesina.

“No es gracioso.” Ella se burló antes de encorvar sus hombros, agarrando el plato y levantándose. Caminando hacia el otro lado del área de estar, _____ se sentó en una silla de jardín, haciendo un show de comerse el resto de los snacks.

“Oh, vamos, no puedes estar en serio enfadada conmigo!” Grité desde mi lugar en el suelo. Cuando ella no respondió, suspiré, me sacudí el polvo mientras hacía mi camino hacia ella. Envolviendo mis brazos alrededor de su cuello desde atrás, me incliné hacia ella. “Lo siento, ¿vale?”

“Vale, estas perdonado.” _____ rió mientras ella me daba otro s’mores, ignorando el hecho de que me quedé allí con la boca abierta.

“Cierra tu boca, no quieres que ninguna mosca entre, ¿verdad?” Sonriendo para sí misma, ______ se puso de pie para coger mas galletas cuando la agarré de su muñeca, deteniéndola.

“Tu sabías que me iba a disculpar, ¿verdad?” La miré hacia abajo.

“Bueno... si. Mas o menos. Quiero decir, se que no puedes soportar que este enfadada contigo por mas de unos pocos segundos. Pero, para ser sincera, esperaba que duraras un poco mas, pero bueno,” Besándome en la mejilla, ella saltó lejos de mi, desapareciendo dentro de la casa antes de salir con un vaso de leche.

“¿Estas todavía ahí parado?” _____ rió mientras ella tomaba un sorbo, limpiándose sus labios con la parte trasera de su mano.

Sacudí mi cabeza, volviendo a la realidad mientras arqueaba mis cejas, haciendo un gesto hacia ella. “¿En serio estas bebiendo leche?”

“¿Que?” Ella preguntó inocentemente, “Sabe bien con chocolate.” Sentándose en frente del fuego una vez mas, _____ dio unas palmaditas al lugar junto a ella.

“A veces me pregunto si estoy comprometido con una persona de veintiún años o de cinco,” Riendo mientras _____ me fruncía el ceño, ella sostuvo su barbilla hacia arriba en desafío, sus cejas hicieron un ceño fruncido.

“Si tengo cinco años, entonces tu eres un pedófilo.” _____ canturreó deliberadamente mientras ella cruzaba sus tobillos, mirándome hacia arriba a través de sus pestañas espesas, sus ojos desafiaban los míos.

Rodé mis ojos, sentándome a su lado mientras enganchaba mi brazo alrededor de sus hombros, poniendo su cabeza en una cuna.

“Deja de hacer eso,” Ella golpeó mi pecho, riendo mientras ponía su cabeza en mi pecho, “Me asfixiarás.”

“Bien.” Reí, esquivando de nuevo sus manos mientras me aferraba a ellas, las sostuve a su lado. “Sigue golpeándome y mira lo que pasa.” Gruñí en voz baja, mis ojos brillaban alegremente contra los suyos, haciéndole saber que estaba bromeando.

Jadeando, _____ se alejó de mi, deslizando sus manos de mi agarre mientras ella dejaba su espalda contra el suelo blando de madera, sus ojos miraban las nubes.

Siguiendo su ejemplo, me acosté a su lado.

“¿Crees que podemos ser felices?” _____ preguntó calmadamente después de unos momentos de silencio mientras ella miraba hacia arriba a las estrellas. Volviéndose para que sus ojos se encontraran con los míos, suspiré, envolviéndola en mi agarre.

“Creo que simplemente tenemos que tomar todo un paso cada vez...” Besando su cabeza, metí mi brazo libre debajo de mi cabeza, mirando mientras la atmósfera oscurecía con cada minuto que pasaba, la luna lentamente se desenmarañaba.

“Quiero que seamos felices.” Ella admitió en voz baja, besando mi pecho vestido.

“Y lo seremos cariño. Ahora cierra tus ojos y pide un deseo,” Susurré en su oído justo cuando una estrella fugaz pasaba en la noche.

Jadeando a mi lado, _____ rápidamente cerró sus ojos sellándolos, murmurando algo en voz baja, tomando un momento para sí misma antes de mirar hacia arriba lentamente. Parpadeando dos veces, ella me miró. “¿Sabías que iba a pasar?”

“Nah, simplemente buena suerte supongo, lo que resulta que me falta, así que mejor que hayas aprovechado esta oportunidad para pedir un buen deseo.”

Mordiendo su labio, _____ sonrió tímidamente. “Creo que si... quiero decir, espero que se haga realidad.”

Mirar la felicidad en sus ojos es lo que anhelaba ver cada día que pasábamos tiempo juntos. Sabía en mi corazón que si yo no podía vivir una buena vida, quería que ella fuera capaz de hacerlo. Ella merece más de lo que le han dado. Ella merece mas que yo.

Ella no quiere admitirlo pero se que desea que las cosas fueran diferentes.

Arruiné la forma en la que su vida debería de haber terminado si ella no me hubiera conocido.

Podría ver las diferentes rutas en las que nuestras vidas hubieran acabado--yo hubiera estado solo, el trabajo sería la única cosa en mi mente. Habría acabado haciendo algo totalmente temerario que habría acabado con mi vida mas o menos, mientras ella terminaría teniendo todo lo que siempre quiso.

Que es la forma en la que debería de haber sido.

Cada vez que cierro mis ojos veo su sonrisa, sus ojos puestos en el verdadero amor de su vida que ella debería de haber conocido. El tipo que la hubiera enamorado, capturado su corazón y lo hubiera sostenido con seguridad en sus manos.

El tipo que la colmaría con amor y besos cada mañana y noche, el hombre que le mostraría como es vivir una vida normal y saludable.

Ella habría crecido hasta convertirse en algo en la línea de abogado o doctor, se casaría y tendría los dos hijos que ella vio cuando imaginó nuestro futuro juntos pero, en esta vida, ella tendría el marido que sería capaz de mantener a una familia con ella. Un hombre noble que no tendría que vigilar que la siguiente persona que caminara, acabaría disparándole en el pecho. El sería capaz de dejar a sus hijos jugar afuera sin el miedo de que un tiroteo que estaba destinado para él, se interpusiera en el camino.

El no tenía que vivir su vida con el temor de que alguien por el que se preocupara saliera dañado por su culpa.

Si ella nunca me hubiera conocido, ella habría tenido el final feliz que se merece.

“¿En que estas pensando?” _____ susurró en voz baja como si, si ella hubiera hablado mas alto, ella habría interrumpido mi hilo de pensamientos.

“Nada,” Dije, mi mente estaba en una nube mientras una imagen mental de ella sonriendo pasaba por mi cabeza. “No es nada en absoluto.”





“Ya era hora de que vosotros dos aparecierais!” Kadra gritó desde el sofá principal en el living. “Estábamos a punto de empezar la película sin vosotros.”

“Deberíais de haberlo hecho si era un gran problema.” Espeté juguetonamente, guiñándole en su dirección mientras envolvía mis brazos alrededor de la cintura de _____, dejándola caer en mi regazo mientras me sentaba en el sillón al lado de John y Carly, que se quedaron mirándonos divertidos a los dos.

“¿Que?”

“Oh, nada,” Carly agitó su mano mientras ella tiraba unas pocas palomitas dentro de su boca, una sonrisa jugaba en sus labios.

“Sabes que odio cuando haces eso.” Advertí, mis ojos se convirtieron en rendijas. “Joder, di lo que esta pasando por tu mente ya.”

“Jesús, ¿Que te esta apretando los bóxers?” Ella rió, “Eso es, por supuesto, si estas usando algunos.”

Ahogándose en su saliva, _____ volvió para mirar a su supuesta mejor amiga con los ojos muy abiertos. “Carly!”

“¿Que?” Ella levantó sus manos inocentemente, “Solo estoy diciendo!”

“John, controla a tu chica antes de que yo lo haga.” Advertí mientras John dejaba escapar una risa, sus manos agarraban sus tobillos mientras ellos colgaban de sus rodillas.

“Nena, se buena.” El tocó su rodilla, sus ojos estaban fijos en la televisión en frente de él.

Me burlé, “Eres inútil, te lo juro. Jodido mari*cón.”

“Lo dice el que no ha dejado el lado de su chica en todo el pu*to día,” John espetó. “¿Porque no te callas y ves la película?”

“Ay, señoras, señoras!” Kadra tiró palomitas de maíz a los dos, “Dejad de disputar como un grupo de chicas de colegio y que tal si los dos veis las jodidas películas porque en lo que a mi respecta, los dos sois cachorros perdidamente enamorados.”

“Sabes, me gustabas mas cuando no hablabas tanto. Te estas acomodando demasiado con esa boca tuya.” Escupí entre dientes apretados.

Marcus levantó sus cejas hacia mi, “Ay man, relax. Ella solo estaba bromeando.”

“En realidad amor, lo estoy diciendo muy en serio pero parece que tu amigo aquí no puede soportar la verdad tanto como a el le gustaría pensar que si.”

“¿Que tal si todos os calláis la pu*ta boca antes de que os arroje a un tanque lleno de tiburones?” Marco gruñó desde el sofá de dos plazas en el que estaba sentado con Alec tirada encima de él, su mano estaba descansando en el estómago de ella.

La habitación se quedó en silencio después.

“Bueno, eso no es muy agradable.” Kadra puso mala cara, cruzando sus brazos contra su pecho.

“Si, bueno, nunca dije que yo sumamente lo fuera, así que callaos por aquí para que podamos ver todos la película en paz y luego, después, si queréis daos una paliza cada uno por supuesto, podéis. Hasta entonces, cerrar la boca.”

Lanzándole una mirada asesina, Kadra resopló, murmurando algo en el oído de Marcus que simplemente se rió, besando su cabeza.





“¿Preparaste todo?” Bruce preguntó desde el centro de la habitación mientras el traía las últimas maletas de él y Stephanie detrás. Ibamos a volver a casa al final, y todo el mundo estaba moviéndose por toda la casa, tratando de asegurarse de que tenían todo lo que ellos necesitaban y se lo habían llevado con ellos.

“Si,” Rascando la parte trasera de mi cabeza, di un paso hacia atrás, mirando hacia la puerta abierta de la habitación mía y de _____. “Nena, ¿estas ya lista?”

“Casi!” Ella gritó y vi su pequeño cuerpo saltando por la habitación tratando de ponerse un par de sandalias.

Suspiré, “Date prisa, el jet sale en media hora!”

“Solo cinco minutos ma--mier*da!” Ella escupió en voz alta, maldiciendo entre dientes.

“¿Estas bien?” Di un paso mas cerca para inspeccionar que estaba pasando pero me detuve cuando ella me agitó la mano.

“Si, estoy bien, solo me golpeé el dedo del pie en el armario.” Jadeando, _____ se puso de pie erguida, apartándose su cabello de su rostro.

Sacudí mi cabeza antes de volverme hacia él. “Solo cinco minutos más,” Informé a Bruce que simplemente se me quedó mirando con incredulidad.

“Lo que es una hora en el tiempo de _____.” Bruce me dio su tan infame mirada molesta, una que veía casi cada vez que el esta estresado cuando se trataba de una de las chicas.

“¿Quieres entrar allí y sacarla entonces?” Señalé con mi dedo a mis espaldas, “Porque no creo que quieras.”

Bruce entrecerró sus ojos. “Que te jodan,”

“No, gracias.” Sonreí, dejándome caer a mi mismo en el sofá a la derecha de él mientras sacaba mi teléfono, hojeando mis aplicaciones.

“Joder, te podría matar si--”

“¿Si que?” Le desafié, interrumpiéndole a media frase. “Si que, Bruce, porque no hice una mier*da. ¿Quieres que _____ se vaya? Te dije que vayas a por ella, joder, Si no, cállate la pu*ta boca y ve a preocuparte por tu novia que todavía no ha aparecido tampoco.”

“¿Cual es tu pu*to problema?” El gruñó, empujando mis pies fuera de la mesa mientras el empujaba sus maletas a un lado. “Has estado comportándote como un cabr*on toda la mañana y estoy harto.”

Poniéndome de pie, empujé mi teléfono dentro de mi bolsillo, llegando al rostro de Bruce mientras hacía pu*ños mis manos a mi costado. “Estas poniendo a prueba mi jodida paciencia, así que te sugiero que te vayas antes de que haga algo de lo que me arrepentiré.”

“¿No puedes soportar la verdad?” Bruce presionó su pecho contra el mío, sus ojos se oscurecieron tan rápido como los míos, “He sacado la cara por ti, todo este viaje aquí. Contra mi tío por ese asunto y ¿vas a quedarte ahí y faltarme el respeto?”

“Tu eres el único que se esta quejando!” Le empujé hacia atrás, “Así que apártate de mi jodida vista. Nunca te dije que sacaras la cara por mi. Soy un chico grande, creo que puedo manejarme a mi mismo, así que deja de actuar como si fueras mi jodido padre.” Me empujé contra él al pasar.

“Ya estas otra vez, alejándose de tus problemas como siempre! ¿Porque no te enfrentas a ellos y admites que estas equivocado?” Bruce gritó detrás de mi pero no estaba escuchando ya a este punto.

Cerrando la puerta de mi habitación detrás de mi, agarré la cosa mas cercana que pude encontrar, lo que resultó ser un florero y lo tiré por la habitación mirando como se rompía en millones de pedazos.

“¿Que demon--Justin?” _____ se puso de pie ante la entrada del baño, mirandome hacia mi con ojos abiertos. “¿Que paso? ¿Que esta mal?”

“Tu, tu eres mi problema!” Escupí, “Estas tardando una jodida eternidad y no tengo idea de por que. Solo empaca tu mier*da y vamonos! Vamos a volver a casa no a un jodido desfile de moda.” Mi pecho estaba subiendo y bajando con rabia a este punto, y era como si toda mi mente se pusiera en blanco.

Pero _____ no se inmutó en absoluto. En cambio, ella dejo caer el secador de mano que ella tenía en sus manos que ni siquiera me había dado cuenta y camino hacia mi. Ahuecando mi rostro en sus manos, ella me obligó a mirarle hacia abajo. “Relájate y toma una profunda respiración.”

Frunciendo mis cejas, la miré con nada mas que confusión. “¿Que?”

“Cierra tus ojos,” Ella me dirigió calmadamente, sus pulgares frotaban círculos sobre la piel de mis mejillas, “Y toma una profunda respiración. Vamos,” Ella mimó, “continúa. Hazlo.”

“_____, no tengo el jodido tiempo para esto,” Agarré sus manos, lista para apartarlas de mi rostro cuando su agarre solo se hizo mas fuerte.

“Tienes mucho tiempo.” Ella frunció su ceño, “Ahora, cierra tus ojos y escúchame.”

Rodando mis ojos, hice lo que ella me pedía, no estando de humor para meterme en otra discusión. “Vale, ¿ahora que?”

“Relaja tus hombros,” Sus manos pasaron por la longitud de ellos antes de agarrar mis bíceps, “Y toma una profunda respiración, luego déjala salir.”

Exhalando, dejé caer mis hombros un poco, casi abriendo mis ojos cuando los dedos de _____ rozaron mis párpados cerrándolos.

“No, todavía no,” Ella susurró, “Ahora, quiero que poco a poco cuentes hasta diez.”

A pesar de lo ridículo que pensaba que era esto, conté en mi cabeza y lentamente me encontré relajándome debajo de sus dedos.

“Ahora, puedes abrir tus ojos,” Ella susurró justo cuando yo llegué al numero diez en mi cabeza.

Abriendo mis ojos, miré abajo hacia ella. “¿Como haces eso?”

“Magia,” Riendo, ella besó mi mejilla antes de dar un paso hacia atrás. “Ahora, tu dijiste algo sobre estar lista y por suerte para ti, acabo de terminar con mi cabello antes de que entraras aquí cargando como un loco.”

“Lo siento por eso,” Suspiré, frotando la parte trasera de mi cuello, mientras raspaba la punta de mi bota contra el suelo, mis manos ahora estaban metidas en mis bolsillos. “Hay mucho en mi cabeza, eso es todo.”

Colocando mis manos cómodamente en sus caderas, la traje mas cerca, acariciando mi nariz en su cabello. “No quiero volver.” Murmuré, sabiendo que me arrepentiría de abrirme  con este tema, mas tarde.

Tenía un mal presentimiento, algo de lo que no me podía deshacer desde la anterior noche. Empezó una vez que estábamos listos para la cama y no había pasado desde entonces. A pesar del calor del cuerpo de _____ a mi lado, no podía dejar de pensar en como podría ser la última vez que la abrazara tan cerca.

Pasando sus manos por mi espalda, _____ suspiró, apoyando su mejilla contra mi pecho. “Se exactamente como te sientes, yo no quiero irme tampoco.”

“Entonces, ¿Porque no nos quedamos?” Mis ojos se iluminaron mientras mi ritmo cardiaco se aceleraba, “Podemos quedarnos aquí y dejarles irse sin nosotros.” Precipité las palabras sin ni siquiera pensar en ello.

“¿Que? ¿Y simplemente dejar todo en casa?” ______ rió nerviosamente, “Sabes que no podemos hacer eso...”

“¿Porque demonios no?” Me aparté de ella, agarrándola por los codos, “Podemos hacer lo que sea que queramos.”

“Justin,” _____ destacó algo triste, sus ojos me miraban sin poder hacer nada, “Tengo clase y tu tienes el negocio, no puedes simplemente alejarte por más tiempo del que ya te has alejado... nos hemos perdido una semana. Mis clases empiezan de nuevo mañana, no podemos...” Sacudiendo su cabeza, sus hombros cayeron. “Simplemente no podemos... quedarnos.”

Dando una paso hacia atrás, tiré mis manos detrás de mi cabeza mientras miraba al techo, furiosamente rascándome los extremos de mi cabello antes de dejar a mis manos caer chocándose a mi costado. Mi mente estaba corriendo con nuevos profundos pensamientos de duda. “¿Dijiste que estábamos preparados?” La miré hacia abajo, ignorando la preocupación en sus ojos.

“Hey...” Deslizando suavemente sus dedos a través de los míos, _____ besó mis nudillos haciéndome tragar con dificultad,” Habla conmigo...”

“No hay nada de lo que hablar,” Espeté, alejándome de ella mientras hacía una línea recta hacia la puerta exterior, necesitando un soplo de aire fresco. Deslizándome hacia el balcón, me agarré a la barandilla, inclinando mi cabeza hacia atrás mientras dejaba el aire del mar fluir a través de mi, recordándome los últimos días que habíamos pasado aquí, riendo y divirtiéndonos.

Un par de brazos se apretaron a mi alrededor haciendo que me tensara mientras me negaba a mirar por encima de mi hombros, sabiendo exactamente quien era, mientras _____ descansaba su frente en el medio de mi espalda.

“Lo siento, se que no debería de entrometerme mucho...” Ella murmuró disculpándose, “Y probablemente necesitas tiempo para ti... solo quiero que sepas que esta... felicidad... no tiene que acabar aquí. Recuerda eso, ¿vale?” Escabulléndome, agarré su mano antes de que ella tuviera la oportunidad de desaparecer de mi vista.

“Mi felicidad esta donde quiera que tu estés,” Susurré en voz baja, encontrándome con su ojos por primera vez con nada mas que sinceridad detrás de ellos. “Simplemente no quiero que acabe aquí.”

Abriendo su boca para decir algo, fuimos interrumpidos cuando las puertas se abrieron, John torpemente salió para dirigirse hacia nosotros.

“Lo siento man pero, ugh, tenemos que irnos. Leo acaba de llamar para decirnos que el jet ha llegado.” Ante la mención del nombre de ese hijo de pu*ta, fruncí mi ceño pero inmediatamente asentí con mi cabeza, mostrándole a John que había escuchado lo que el dijo.

“Esta bien, ¿esta la mercancía lista para irse también?” Me referí a los hombres de Leo.

“Si, ellos se marcharon hace unos diez minutos, dijeron que nos encontraríamos con ellos allí.”

“Dile a Bruce que estaremos allí, solo danos unos segundos más, ¿vale?” John me dio una mirada dudosa, sin embargo, suspirando mientras el salía hacia el interior.

Mirando hacia el horizonte, lamí mis labios sabiendo bien que esta era probablemente la última vez que estaría en paz. En cuanto a _____, agarré su rostro antes de que ella tuviera la oportunidad de reaccionar, dándole un último largo beso, uno que sabía que hacía que sus dedos de los pies se doblaran y el bello en sus brazos se erizara. “Te quiero,” Dije una vez que me alejé sin aliento.

Aferrándose a mis muñecas, un susurro de una sonrisa apareció a través de sus labios, “Yo también te quiero.”

Haciendo un gesto con mi cabeza detrás de nosotros, agarré su mano, “Venga, vamos a salir de aquí antes de que cambie de opinión.”






El vuelo fue terriblemente largo y aburrido mientras el tiempo hacía tic tac mas lento que nunca, mi impaciencia se estaba apoderando de mi mientras yo me movía y me levantaba, moviéndome y asistiendo al baño de vez en cuando, incluso cuando no tenía que hacerlo.

Estaba ansioso, como si hormigas se estuvieran arrastrando en mis jodidos pantalones y me estuviera volviendo loco. Para cuando _____ se durmió con su cabeza en mi regazo, supe que tenía que parar y lo hice... a pesar de que la necesidad de moverme se apoderó de mi de nuevo.

Todo se estaba prolongando y cada vez que estábamos mas próximos a llegar a Stratford, mas sentía que mi respiración se enganchaba y mis palmas sudaban. Estaba perdiendo mi jodida cabeza, estaba seguro de ello.

“Estamos aquí,” Bruce exclamó después de hablar con el piloto.

Sacudiendo a _____ para que se despertara, le dije lo que Bruce dijo, mientras todos nos abrochábamos nuestros cinturones, esperando para aterrizar.

Distraídamente meneando mi pie, miré por las pequeñas ventanas, mirando como poco a poco bajábamos al suelo.

“¿Estas bien?”

Volviendo rápidamente mi cabeza hacia _____ cuando sentí su agarre en mi rodilla, fruncí mis cejas hacia ella, “¿Eh?”

“Estas haciendo temblar todo el asiento,” Ella rió, “¿Que esta mal contigo? ¿Odias los aviones o algo?”

“No, solo quiero largarme de aquí.” Or ir derecho al infierno la voz detrás de mi cabeza me espetó pero la ignoré.

Poco a poco pero seguramente asintiendo con mi cabeza, ella no me insistió a pesar de la duda en sus ojos no desfallecía. A cambio, ella mantuvo una estrecha vigilancia en mi mientras tenía una conversación con las chicas.

“¿Estas seguro de que estas bien?” John me preguntó en voz baja, su cabeza se volvió hacia mi oído, tratando de no hacer demasiado obvio que nosotros estábamos hablando.

Abriendo mi boca para balbucear una mentira, pensé en contra de ello, sabiendo que John averiguaría la verdad finalmente. El siempre lo hacía. “No tengo un buen presentimiento sobre esto...” Susurré, encogiéndome de hombros. “Simplemente hay algo sobre el hecho de regresar que no esta bien conmigo.”

“Probablemente estas pensándolo demasiado,” John palmeó suavemente mi espalda, dándole a mi hombro un tranquilizador apretón. “Con todo lo que hemos dejado atrás es normal estar nervioso al volver a ello. Una vez que estemos en casa, volvemos justo a los negocios como siempre.”

“Esa es la cosa,” Siseé, “Algo esta mal. Puedo sentirlo.”

Frunciendo el ceño, Justin estaba a punto de preguntar a que me refería cuando la voz del piloto nos sacó de la conversación. “Esta bien chicos y señoras,” El guiñó un ojo ganándose unas cuantas risitas. Jimmy siempre era un tipo amigable, así que no había necesidad de sentirse amenazado--el tenía cuarenta años, después de todo, con una mujer y dos hijos, “Hemos llegado, coged vuestras cosas y largaos de aquí. Tengo un pastel de nuez esperándome en casa.” El frotó su redondeado estómago.

“Nos extrañarás Jim, siempre lo haces!” Marco rió entre dientes mientras el abrazaba al viejo amigo, dándole palmadas en la espalda antes de bajar por las escaleras y salir a la plataforma exterior.

Siguiendo a todo el mundo afuera, asentí hacia Jimmy en reconocimiento, chocando manos con él mientras conducía a _____ con cuidado hacia abajo, encontrándonos con los otros en un grupo solo a unos metros de distancia. Agarrando nuestras maletas del compartimento oculto, las tiré a la parte trasera de nuestro coche justo cuando Bruce lo encendió.

Después de quince minutos de conducción, Bruce se volvió hacia nuestra calle justo cuando mi teléfono empezó a sonar. Confundido en cuanto a quien podía ser, lo saqué de mi bolsillo, sorprendido de ver a Prince llamándome. “¿Hola?”

“¿Justin?”

“No, jodida Oprah,” Escupí, “Si, es Justin, ¿Que demonios quieres? Acabamos de regresar, por el amor de Dios.”

“Necesito que me escuches con atención,” El precipitó sus palabras como si el estuviera en la fecha límite para sacar todo esto fuera a tiempo, “Antes de que vayas a casa, deberías de saber que tenéis un par de inesperados invitados esperando--”

“¿Que co*ño es esta mierda?” Bruce gruñó desde el asiento delantero, dando una sacudida a todo el coche por detenerse bruscamente, interrumpiendo a Prince, mi atención ahora estaba en él, en lugar de en la llamada, mientras levantaba mi mirada para ver de lo que Bruce estaba hablando, cuando mis ojos aterrizaron en un coche de policía aparcado en el exterior de nuestra casa.

“Escúchame--” Prince se esforzó en la otra línea pero yo ya había terminado la llamada antes de que el tuviera la oportunidad de siquiera terminar.

“Calmaos y seguid mi ejemplo,” Bruce habló con severidad, aunque pude ver la incertidumbre oculta detrás de su aspecto rudo. Abriendo la puerta del coche, ordené a las chicas que se quedaran atrás mientras yo seguía a Bruce y a los demás hacia los detectives.

“Bueno, bueno, bueno, mira quien finalmente se ha decidido aparecer,” Sentí mi sangre helarse al ver al Detective Asher, el hombre al que había acompañado en mi tiempo en la cárcel. El hombre que hizo de mi vida un infierno viviente con cualquier oportunidad que el tenía. “Estuvimos cerca de poner una orden de búsqueda por vosotros, chicos.”

“¿Y eso por que?” Bruce preguntó.

“Como dos de los almacenes locales fueron quemados hasta cenizas y vosotros, chicos, no estabais por ningún lado para encontraos, supuse que tu grupo corrompido tenía mucho que ver con ello.”

“Sabes, me estoy cansando mucho de que tu y todo tu departamento nos señale con el dedo por cada cosa que sale mal por aquí.” Bruce gruñó furioso, “¿Que te hace pensar que no fue un grupo de chicos que estaban jodiendo o algo?”

“Porque esto no es una obra de algún aficionado, esto tiene venganza de banda escrito por todas partes y mis apuestas son que tiene que ver algo con las nuevas caras que aparecieron en la ciudad.” El inclinó su cabeza hacia un lado, las manos estaban posadas en sus caderas, “Además, ¿Como se refieren a ellos mismos?” El sonrió siniestramente haciendo que mis brazos picaran ante la vista de su repugnante cara. El sabía algo, todos nosotros no y ello solo empeoró aún mas la situación. “Oh, si,” El chasqueó sus dedos, “¿Los Snipers?”

“No se de que estas hablando,” Bruce se encogió de hombros, “Pero, de nuevo, ¿Cuando no vienes alguna vez aquí escupiendo mier*da cada oportunidad que tienes?”

“A menos que quieras hacer una visita al centro, te sugiero que guardes esa actitud tuya. Además, no estamos aquí por ti...” Asher se interrumpió, sus ojos pronto encontraron los míos. “Estamos aquí para hablar con el Sr. Bieber sobre lo que ha estado haciendo estos últimos meses.”

“¿Para que co*ño quieres hablar conmigo?”

“No pensaste que solo por que te liberaron estabas fuera del anzuelo, ¿verdad?” Su sonrisa aumentó con cada segundo que pasaba, sus ojos se abrieron con alegría de que él me tenía sin palabras. “Finalmente te tenemos justo donde te queremos Bieber, y ya es hora de que todos te viéramos estrellarte y quemarte.”